EL RECHAZO
A la mañana siguiente, ambos animales seguían aun dormidos únicamente tapados con la fina sabana que envolvieron en su noche de amor, despertando como la gran pareja de amantes que eran. Ella durmiendo sobre su pecho cargando su cuerpo por completo sobre el de él. Ambos al despertar se miran a los ojos que apenas comenzaban a abrirse y comienzan a besarse.
-fue una noche increíble.- comenta mientras ve como Kowalski le besa su pata.
-te prometo hacerla más increíble.- contesta besándola tomándola entre sus brazos y esta lo abraza por los costados. En eso ambos dejan de besarse al escuchar algunos pasos entrando al habitad.
-Marlene, ¿estás en casa?.- era cabo entrando al habitad, a punto de descubrir a los dos amantes, conforme los pasos de cabo se acercaban mas, la tensión se acercaba también hacia ellos. Hasta que llega el momento en que cabo logra ver los ojos avellana de la nutria despertando al nuevo día.- hola Marlene.- la saluda mirándola acostada en su cama, pues su amante se había escondido.
-hola cabo.- saluda la nutria dejando a notar sus nervios.
-¿por qué estas nerviosa?.- se atreve a preguntar mirándola extrañado.
-¿nerviosa?... yo no estoy nerviosa.- aclara levantándose de su cama.- em… y dime, ¿a qué se debe tu visita?
-¡a si!, Skipper acaba de mandarnos una carta, diciéndonos que muy pronto volver a casa, aun no se sabe cuándo, pero si muy pronto.-explica con la carta en la aleta seguido de ser arrebatada por Marlene.
-¿qué?... ¿ya va a volver?.- pregunta sorprendida.
-sí, ¿no es grandioso?
-si… claro que si es grandioso.- repite dándole la espalda al joven cabo.
-bueno, solo para eso quería venir a avisarte, ya me voy.- contesta dándole también la espalda y caminando para alejarse, pero en eso recuerda otra cosa que lo hace regresar a verla de frente.- por cierto, ¿no has visto a Kowalski?
-ha… ¿a Kowalski?.- pregunta volteando a verlo.- no, no lo he visto, ¿por?
-es que en la mañana rico y yo no lo vimos en su litera.
-no, no, pues, no se…-contesta retomando sus nervios.
-bueno, entonces rico y yo esperaremos a que regrese a la base, adiós Marlene.- se despide saliendo de su habitan deslizándose panza abajo. Marlene se siente más tranquila al verlo alejarse y sale afuera de su habitad donde estaba su estanque.
-ya se fue, ya puedes salir.- comunica mirando el agua viendo cómo salía su amante del agua.
-¿qué te dijo?.- pregunta Kowalski saliendo del agua.
-tenemos problemas… Skipper, va a regresar de su misión.
-¿qué?.- pregunta un poco molesto el teniente.
-Skipper volverá muy pronto, no sabe exactamente cuándo, pero si volverá muy pronto.
-así que esa basura va a volver.- dice con desprecio hacia Skipper.
-sí, el volverá y…- Marlene deja de hablar dándole la espalda a Kowalski y comienza a caminar alejándose de él, por lo que esta acción lo hiso preocupar un poco.- Kowalski… no creo que esto de ser mi amante resulte mucho.
-¿qué?... ¿qué dices?.- pregunta temeroso por perder a la nutria.
-creo que lo mejor es que te olvides de mi… y que olvides todo esto que paso entre nosotros.- pide mirándolo de frente.
-¡no!, eso nunca.- habla alzando la voz molesto y corriendo, finalmente abrazándola por la cintura.- eres mía, ¿acaso ya olvidaste cuando te hice el amor?.- le recuerda mirándola a los ojos.
-no, no lo he olvidado, pero entiende, Skipper va a volver, y si regresa y se entera de todo, ¿Qué crees que vaya a pasar?
-no lo sé y no me interesa.- contesta usando el mismo tono de voz.- solo quiero estar contigo Marlene, no me apartes de tu lado, ¡aceptaste que yo fuera tu amante!.
-sí, lo acepte pero… no creo que vuelva a hacer lo mismo ahora que Skipper va a volver… ¡vete por favor!
-pero Marlene, yo…
-¡por favor vete Kowalski!.- pide de nuevo cerrando los ojos, pues al dejarlo ir también era algo que le lastimaba profundamente. Mientras que el pingüino sale de su cueva sintiendo terminada la batalla por su amor, siendo él el perdedor.
Al llegar a su habitad se encuentra con cabo y rico, sentados en la mesa desayunando.
-¿Kowalski, donde estabas?.- pregunta cabo un poco angustiado.
-estaba en… en la tienda de regalos buscando algo para un nuevo invento.- contesta con la voz muy apagada.
-¿vas a desayunar?.- pregunta notando su desanimo.
-no, no tengo hambre.
-por cierto, necesito decirte algo muy importante.
-¿qué es?
-Skipper volverá muy pronto, ¿no es grandioso?.- informa con una gran alegría reflejada en una sonrisa, pero por otra parte, a Kowalski le importaba en lo mas mínimo, ya que se sentía muerto por dentro al sentir el rechazo de la nutria.
Por otra parte, Marlene doblaba aquella sabana la cual participo en su noche lujuriosa con su amante, la mira comenzando a nacer sus recuerdos tomándola con una de sus patas y la acerca a su pecho abrazándola con los ojos cerrados, haciendo vivaz en ella los recuerdos apasionantes que tuvo. Recuerda aquel momento de la rosa, sus diminutas lamidas que le daba entre cada beso, sus carisias, las palabras excitantes que le decía al mirarla a sus ojos color avellana y sus miradas apasionantes, sin poder evitarlo suelta un gemido al recordar todo eso, seguido de comenzar a sentirse excitada con sus recuerdos. Regresa por si misma a la realidad al sentirse así, toma con ambas patas su cabeza soltando la sabana en su cama comenzando a negar. Tenía que olvidar a Kowalski de una vez por todas, pues tenía la idea que ese momento que paso con el teniente, solo fue por un rato, por un capricho de ella al querer sentirse amada por alguien, y si su esposo no le demostraba amor, pues necesitaba ir a otros brazos para poder sentirse querida.
Mira de nuevo la sabana, la toma entre sus patas de nuevo y sin más recuerdos, la guarda. Mira a su alrededor y decide escombrar un poco la cueva para la llegada de su marido.
Kowalski ya sentado en la mesa convencido por cabo de comer, al igual que Marlene trata de recordar lo que paso en la noche, pero no puede hacerlo tan fácilmente así como ella, ya que estaba en presencia de cabo y rico, pues si su mente comenzaba a volver al pasado, los dos pingüinos lo verían extraño.
-bueno, ya acabe.- termina de hablar llevándose el ultimo bocado de pescado al pico.- si alguien me necesita estaré en mi laboratorio, recuerden tocar antes de entrar.- pide seguido de cerrar la puerta.
-Kowalski, en porta etaño.-
-tienes razón rico, se comporto de una manera muy extraña… como Marlene.- agrega cabo poniéndose a pensar.
El teniente ya en su laboratorio comienza a hacer volar sus recuerdos al igual que la nutria, pues aun no aceptaba aquella decisión de querer separarlo de ella. Se lleno de coraje por dentro al recordar aquella noticia de cabo sobre el regreso de Skipper, mira enojado una probeta y con un aletazo la tira hacia el suelo rompiéndolo en mil pedazos.
-¡imbécil, tenias que regresar para arruinarlo todo!.- dice con dura voz en susurros.
Por la noche, Kowalski sale de su laboratorio, mirando a cabo embobado con la televisión mirando los lunacornios y a rico durmiendo en su litera abrazando a su muñeca, era su oportunidad para salir del habitad y dirigirse al de Marlene.
Al llegar, escucha unos extraños ruidos provenientes del interior de la cueva.
-¿Marlene?.- pregunta dando pequeños pasos entrando.
-¿Kowalski?.- pregunta la nutria acercándose a él con una toalla tapando su boca.-¿Qué haces aquí?.- pregunta fingiendo molestia.
-vine a verte aunque no quieras… ¿Qué haces con esa toalla?
-es que… acabo de vomitar.- contesta sin quitarse la toalla.
-¿vomitar?.
-sí, supongo que el pescado que me dio Alice estaba ya echado a perder, además ya se veía de días.- responde de nuevo acostándose en su cama. En eso siente como un cuerpo comienza a recostarse sobre el suyo, seguido de sentir unas suaves carisias en su cuello.
-por favor Marlene, ya habíamos hablado de esto… no me apartes de tu lado, te lo suplico.- ruega sin dejar de acariciarla.
-Kowalski, entiende que Skipper volverá.
-¿y qué?, podemos seguir siendo amantes sin que él se entere.- responde besándola.- ¿Qué dices?
-Kowalski por favor, retírate, me siento mal.
-me pediste que me reuniera contigo esta noche para volver a hacer el amor.
-hoy no tengo ganas de nada, solo quiero descansar, por favor vete.- pide mirándolo con ojos suplicantes que le dejaban ver rechazo.
-está bien, me voy.- contesta seguido de levantarse de su cama y dirigiéndose a la salida con la mirada perdida, pues aun no podía seguir creyendo que la nutria lo rechazara de esa manera por Skipper. Marlene con el corazón roto lo ve alejarse, pues sin pode evitarlo de verdad llego a amarlo profundamente, pero debía dejarlo ir, pues Skipper volvería y no quería ni imaginar su reacción si supiera que su teniente fue su amante por una noche. Además de que temía que si los descubriera, el por venganza mandaría a Kowalski a algún otro zoológico alejándolo de ella para siempre. Cerró los ojos de nuevo e intento dormir pero no pudo por que sentía la comida regresar de nuevo a su esófago y boca, que la hicieron correr para vomitar de nuevo.
Aquí está la continuación de cap :)
Fan the MARSKI j… O.o jajaja pero que graciosa eres xDD
