Sé Real
CAPITULO 3: Recuerdos Que Guarde Sobre mi Piel
Bastó tan solo con una sonrisa de su parte y Sai lo entendió.
Naruto llega ese día muy emocionado, particularmente emocionado desde la tienda de su padre, con la cámara en sus manos y sonriéndole con toda la seguridad que como siempre el rubio le puede transmitir, no tardan demasiado en la entrada del instituto, pronto ambos se encontraban caminando con seguridad hacía la platea deportiva, donde la mayoría se encontraba.
-Por lo visto no te costó trabajo.
-A mi papá le agrada la idea que utilice mi tiempo en algo productivo.
-Eso y que te ayudará en eso de escribir.
-Eso y que no me tiene que soportar todo el día en la casa.
Sai sonríe ante Naruto y el otro tan solo logró dibujar una pequeña mueca mientras se dejaban caer por la pequeña colina llegando exactamente donde se encontraban Ino y Sakura, a Sai no le tomó mucho tiempo entornar sus brazos sobre los hombros de la rubia, y Naruto tan solo agitó la cámara frente a los ojos verdes de Sakura, aquellos ojos verdes que se iluminaron casi de inmediato.
-La conseguiste.
-Por supuesto. ¿Ya estoy dentro del club?
-Por supuesto que si.
Cuando la sonrisa de Sakura logra atraparlo, Naruto se siente muy feliz en especial por que la muchacha de ojos verdes tiene la facultad de transmitirle buenos sentimientos con total facilidad. Un brazo se pasa sobre sus hombros y sonríe con facilidad al notar que se trata de Iruka. Naruto casi ha olvidado su encuentro con Kimimaro.
-Veo que eres realmente eficiente ¿Ne, Naruto?
-Se hace lo que se puede, Iruka-sensei.
-De acuerdo, sígueme.
No le tomo mucho tiempo asimilarlo, en cuanto sus pasos que antes seguían a su maestro de literatura comenzaron a tomar el mismo camino que lo conduciría a Uchiha Sasuke. El aliento de Naruto se escaseo, apresó la cámara en sus manos y recordó casi de inmediato que Uchiha Sasuke lo ignoraba. Naruto tiene su orgullo, quizá un tanto más grande que el popular atleta ahora frente a sus ojos.
El discurso habitual, la común presentación.
La sonrisa amable y descuidada de dos desconocidos. Naruto se da cuenta de que Uchiha es muy bueno fingiendo… Tan bueno como él. Su maestro se va, los deja solos y Sasuke comienza a calentar, estirar sus piernas y volverlo a ignorar… Como ya se le viene haciendo una mala costumbre.
-Bien… Entonces Uchiha ¿Cuánto tiempo tienes en esto del atletismo?
-Cuatro años.
-Eso es mucho tiempo, sin contar con que este año ya te gradúas. ¿Cuántos títulos has ganado hasta ahora?
-En realidad pocos internacionales, pero si bastantes nacionales…
Naruto tiene una sonrisa en los labios, una máscara puesta en cada facción de su ser. Puede notar la mirada fija de Uchiha mientras el anota cada una de sus respuestas en la pequeña libreta. En realidad Naruto se siente confundido, si lo ignora todo el tiempo ¿Por qué ahora lo mira?
Y Naruto sabe que de nada le sirve coquetear.
Sasuke de inmediato dará un paso hacia atrás.
Uchiha Sasuke… Es simplemente un idiota desentendido, que solo quiere experimentar.
Debería estar prohibido.
O por lo menos debería ser castigado con alguna multa.
No puede ser posible que en realidad una persona logre verse también en cada maldita foto, no importa si esta estirando sus piernas, si corre o simplemente bebe agua. Uchiha Sasuke así tenga casi todo el cabello sobre el rostro logra verse espectacularmente bien.
Entonces Naruto lo dedujo, este sin duda sería un artículo para coleccionar, especialmente para las chicas que estarían de babosas viendo únicamente sus fotos. Su narración se iría al carajo por culpa del Uchiha, a nadie le importaría si pusiera unas mil faltas ortográficas, por que a penas vieran las fotos, las mujeres se derretirían y los hombres cambiarían de artículo muertos de la envidia.
Presiona el botón de la cámara que lo llevaría a otra foto y ni siquiera muestra expresión alguna cuando otra foto perfecta hizo aparición. Estúpido Uchiha que reducía su trabajo a las fotos. Y es que ya lo imaginaba las felicitaciones llegarían únicamente por esas idiotas fotos. Nadie se tomaría la molestia de leer.
-¡Ya déjame en paz, imbécil!
Desde las escaleras Naruto puede ver como Sakura forcejea con Suigetsu, solamente para poder recuperar su brazo. La ve bajar las escaleras apurada. Prácticamente huyendo del mayor. Y es casi automático cuando Suigetsu comienza a perseguirla también. Naruto no lo piensa demasiado. Deja la cámara a un lado y corre hacía Sakura.
-¡Naruto!
Las manos de Sakura apresan sus hombros, se esconde tras suyo. Naruto lo ha entendido.
Sakura le teme…
-Quítate patética representación de hombre. Tengo que hablar con Sakura.
-Ella no quiere hablar contigo y mientras de mi dependa… No te le acercas, Suigetsu.
-¿Ahora quieres parecer medio hombre? ¡Muévete Uzumaki! ¿O quieres que te mueva a golpes?
-Inténtalo.
Naruto lo sabe… Ese desafío ha molestado demasiado al chico.
Por eso se acerca enojado, con los ojos brillando de furia, agarra el cuello de su camisa y levanta el puño. Naruto se da cuenta de inmediato, ese golpe dejara una gran marca.
-Suigetsu…
La voz de Uchiha lo ha paralizado todo una vez más. Naruto se siente libre de abrir los ojos a pesar de que Suigetsu todavía lo sostiene, a pesar de que todavía tiene el puño levantado. Solo que ahora ambos miran al azabache bajar las escaleras con tranquilidad. Naruto lo busca con la mirada, quiere una sola mirada para comprenderlo, pero en respuesta Sasuke tan solo se pasa de largo dejando una frase de burla que más bien suena a orden.
-Deja a las chicas en paz.
Suigetsu lo mira con odio mal disfrazado y lo suelta bruscamente, como si el solo contacto le hubiera provocado urticaria. Lo mira de pies a cabeza y sonríe prepotentemente.
-Tienes razón, Sasuke. No valen la pena.
Suigetsu se aleja y a Naruto le tiemblan las piernas, no por lo cercano que estuvo ese golpe, no por el extraño acercamiento de rostros que sobrellevo con Suigetsu, no por que Sakura ahora lo abrazara con tal fuerza que le hace dudar que en realidad la ojiverde necesitara ayuda. Si no por el simple hecho de que la voz de Uchiha Sasuke… Ha sacudido su vida una vez más.
Naruto escucha apenas… El susurro leve de la voz de Sakura. Tan sutil y leve como el de una chica enamorada.
"¿Te encuentras bien, Naruto?"
-¿Qué haces, Minato?
Kushina desde la cocina mientras seca los platos puede ver como su esposo guarda algo dentro de un sobre y le pone la debida estampilla. Sabe de sobra que el por nada del mundo usa el correo. Para eso, después de todo existe el internet. Así que verlo tan concentrado ha logrado intrigarla.
-Solo le demuestro a nuestro hijo el gran talento que tiene.
Kushina lo mira dudosa, pero prefiere simplemente dejarlo hacer. Si es para bien de su hijo entonces está segura de que no será nada malo. Confía en Minato casi tanto como confía en Naruto.
-Por cierto… Naruto me ha pedido permiso para una fiesta.
-No lo sabía…
-¿El que?
-Que te gustaran las chicas de aspecto dulce.
Naruto solo sonríe levemente.
Por suerte no tiene que responderle a Sai, Ino a llegado en el momento preciso como para alejarlo de el lo suficiente mientras lo encamina a la pista de baile. La música es agradable y la fiesta parece animada. Pero Naruto desde su lugar con la misma bebida de hace más de media hora solo permanece arrimado en el umbral de la entrada observando a la misma pareja bailar desde hace unos minutos.
Se encuentra por demás confundido, en la mañana, durante las clases. Luego de las constantes miradas de Uchiha durante la entrevista y luego de que lo defendiera del amigo ese que tiene. Naruto se dio la vaga idea de que por los menos Uchiha lo tiene presente.
Sin embargo, hoy mismo, el mismo día en que las esperanzas de Naruto han crecido. Este mismo día Uchiha se apareció en la fiesta acompañado por una bella pelinegra de ojos claros, de aspecto dulce y delicado, aparentemente refinada y de buena familia. Toda una dama. La compañera ideal para Uchiha Sasuke. Su casi complemento. Su alma gemela tal vez. Hyuuga Hinata. Bastaba tan solo el apellido y todo el mundo afirmaba que esos dos apellidos juntos valían mucho.
-Deja de mirarlo. No va a pasar y además te ves patético.
Naruto bebe un poco de su ya caliente bebida y sonríe por su suerte. Temari tiene razón. No sabe cuanto tiempo tiene a su lado, por que no ha reparado en su presencia, pero a cambio prefiere solo seguirle el juego. No quiere preocuparla. No quiere demostrarle… Que fascinantemente, se encuentra dolido.
-El también me esta mirando.
-En tus sueños.
-No, en mis sueños… Hacemos otro tipo de cosas más interesantes que solo mirarnos.
-¡Naruto!
Se aleja con una sonrisa en el rostro, complacido con ver a su amiga refunfuñar por su culpa. Deja el vaso en cualquier parte y camina hacia el baño. Por suerte casi solitario. Mira el reflejo que le muestra el espejo, moja su cara y sacude su cabello. Peca de Narcisismo, pero… ¡Demonios que es apuesto!
-Oh… Estas aquí.
Naruto solo alcanza a girar la cabeza y observar a Sasuke entrar por la puerta, mirarlo sin interés y empezar a lavarse las manos. Dos segundos después, Naruto vuelve a mirar su propio reflejo. ¿Por qué alguien entraría solo a lavarse las manos? A menos claro… Que haya querido acercase a él discretamente. Sonríe ante lo ridícula de su idea y vuelve a lavar su rostro. Necesita acostarse con alguien o se volverá loco en menos de una semana.
-Deberíamos… Vernos más seguido.
Naruto lo ignora, supone que le ha preguntado algo irrelevante, como la hora o…
¡Un momento!
¿Qué es lo que Sasuke soy Perfecto Uchiha le acaba de preguntar?
-¿Qué has dicho?
Pero su distracción ha sido tanta, que antes de que pudiera responder, Uchiha se marchado. Ha perdido una gran oportunidad. O quizás aquella frase dicha por Uchiha ha sido tan solo una frase dicha al azar, como un comentario vago tal vez, una frase que no necesitaba respuesta alguna. Golpea el lavabo y arruga el entrecejo. Grandísimo idiota.
-¡Maldito Uchiha!
Suena 'This I promise you' de N'Sync cuando Sakura por fin encuentra a Naruto.
Y ella sabe que es el destino, que no puede haber mejor momento que ese. El rubio camina tranquilamente hacia la pista y de inmediato lo agarra por el brazo, con una dulce sonrisa que el ojiazul acepta gustoso. La invitación de baile esta hecha. Y a Sakura no le ha costado palabra alguna.
El movimiento leve, el sonido suave. El ambiente perfecto. Sakura se siente embelesada.
-Naruto… ¿Quieres saber por que desprecio tanto a Suigetsu?
-Solo si tú quieres decírmelo.- Sakura se apega más a Naruto, se siente romántica en ese preciso momento.
-Suigetsu y yo salimos. Y yo idiotamente le entregué mi virginidad. Y él… el apenas se dio cuenta fue a contárselo a medio mundo. A vanagloriarse de haber sido el primero. Por eso… Lo detesto.
-Esta bien.- Naruto la abraza, moviéndose un poco durante la lenta canción, sonando tan apacible y compresivo que logra hacerle agitar el corazón –Esta todo bien, Sakura-chan. Ahora solo olvídate de él. Que no te importe lo que digan los demás, para mi sigues siendo la misma Sakura-chan que conocí desde el principio. La bella y dulce Sakura-chan.
Sakura siente una lágrima involuntaria, y decide pegarse al pecho de Naruto, escondiendo su debilidad, aferrándose a él. Sintiéndose libre en mucho tiempo. Ignorando al igual que Naruto la constante y fija mirada oscura del compañero de Hyuuga Hinata. Encerrándose en un mundo en el que se encuentra sola con Naruto, donde no cabe nadie más. Y aquella oscura mirada también lo ha notado.
-El también me esta mirando.-
-Entonces… ¿Por qué no aprovechamos que tus padres no están en casa, Naruto?
Temari continua afianzada al brazo del rubio, ambos caminando por las calles vecinas que los llevarían a sus respectivas casas, con tan solo un poco de alcohol en el cuerpo. Pero con el suficiente como para reír como idiotas cada dos minutos.
-Mmh… Eso me suena a una proposición indecorosa. ¡A que quieres cumplir tu fantasía de acostarte con alguien menor a ti, dulce, tierno y hermoso como yo!
-¡No seas idiota! Claro que no, sabes a lo que me refiero. Que te parece si vemos esa película que tanto querías ver la vez pasada.
-Me parece perfecto, pero que sea en tu casa, tus padres tampoco están.
-¿Y por que en la mía?
-Por que eres tu quien tiene el cine en casa.
-¡Esta bien!- Temari sonrió contenta –Pero apresúrate, mientras yo voy haciendo las palomitas.
Naruto asiente efusivo mientras la ve entrar a su casa, Naruto de inmediato corre hacía la suya, a dos casas de la de su amiga y abre la puerta rápidamente quitándose la camisa en el proceso de subir a su habitación dispuesto a darse una ducha rápida e ir donde la rubia.
Todo eso perfectamente planeado hasta que la puerta de su habitación se abre.
Asustado, Naruto gira. Y cuando el perfil de Uchiha Sasuke lo recibe. Naruto inconsciente retrocede.
Había olvidado cerrar la puerta.
-Pero… ¿Qué… rayos?
Acaso… ¿Los había seguido?
Sasuke ingresa, algo tambaleante. Está borracho.
-Naruto…- Risa trastabillante por parte del azabache –Te odio…- Eso es lo último que recibe antes de sentir como el muchacho lo apresa entre sus brazos con una fuerza que el desconocía, su propio cuerpo se estremece y es que Uchiha le lleva una gran ventaja, por que él a diferencia de Sasuke se encuentra sin camisa –No puedo dejar de pensar en ti…
-¿…Que?
-Naruto… Necesito tu amor.
Entonces ocurre una vez más. En medio del olor a cigarro y alcohol. En un beso producto del licor y la ansiedad, entre el sentimiento de angustia y culpabilidad. Brusca e intensamente, Sasuke une sus labios a los suyos. Pasionalmente hablando, es perfecto. Románticamente hablando… También.
Por que no importan los ambientes externos, importa tan solo que sus corazones se han vuelto a agitar de la misma forma que la primera vez. Naruto en ese momento siente que algo va mal. Por que por primera vez está experimentando algo más que excitación. Y Naruto tiene miedo, mucho miedo de que aquello que siente sea aquello que empieza con 'A'
-¿Quieres beber Te?
Erróneamente es lo único que puede articular cuando Uchiha se ha separado levemente, sin soltar el abrazo. Pero luego de escucharlo, Sasuke se aleja, arruga el entrecejo y sacude sus brazos, molesto. Muy molesto.
-¡No me gusta el te, demonios!
-Tampoco te gusta besarme…
Sasuke levanta la mirada para ver la sonrisa burlona del rubio mientras sacude su propio cabello. Sasuke se siente tan estúpido. Se sienta en la cama y entrelaza sus manos, alejado de Naruto, Sasuke empieza a perder las fuerzas una vez más.
-Perdóname… Yo… Me siento tan confundido- Naruto se sienta a su lado, lo suficientemente cerca como para que Naruto pueda volver a tener ese aroma rodeándolo –Estoy preocupado… No se que hacer.
-Lo se.
-No, no sabes. No sabes nada.
Naruto pasa un brazo por encima de los hombros de Uchiha. Ha creado fuerza, lo sabe, por que Sasuke lo mira fijamente antes de volver a hablar. Naruto lo sabe. Ha creado confianza.
-Fue hace dos años, durante un campamento. Un amigo mayor que yo me reto a saltar al lago a mitad de la noche y yo estúpidamente acepte. Al final los dos saltamos y cuando estábamos a punto de vestirnos para regresar. El… me abrazo. Yo no lo quiero ni nada, pero… Ese contacto, ese simple contacto… Me hizo sentirme como nunca antes. Yo aquel día hui y lo olvide por completo. Hasta que te encontré, sin tocarte o ser tocado de esa manera por ti y siento que quiero besarte que… ¡Maldición te deseo!
Naruto lo besa en respuesta, Sasuke no lo rechaza. Naruto lo sabe, han creado un vínculo mutuo.
Un lazo.
-¿Qué me pasa contigo, Naruto?
-Ni yo lo se. Pero me pasa lo mismo que a ti.
-Por favor… No me dejes afrontar esto solo. No me dejes…
Naruto pasa su mano por el cuello de Sasuke, tentadoramente hablando es una abierta invitación. Sutilmente hablando Naruto acaba de aceptar que tiene una oportunidad de descubrir más de una cosa junto a Uchiha Sasuke. Naruto quiere que Sasuke de el primer paso. Y lo da. Lo aprisiona contra si. Lo besa. Lo abraza.
Naruto siente la excitación bullir por su cuerpo.
Siente sus manos y las contarías moverse con avidez, siente la ropa caer, siente que su mundo va a cambiar, no sabe si para bien o para mal y en este momento no le importa. Sasuke lo impulsa, se sienta sobre él, siguen en el proceso de besarse, siguen en el proceso de provocación.
Y Naruto ya no quiere pensar, ve a lo lejos la lluvia caer.
Se ha olvidado de Temari, se ha olvidado de sus padres, se ha olvidado de la escuela.
Siente como si una música incrementara la velocidad y el volumen. Como si la intensidad llegara a su punto límite y los dientes de Sasuke mordiendo su cuello son el detonante. Comienza a descubrir una verdad dicha por Temari hace mucho tiempo. Le encanta el sexo. Pero también acaba de descubrir algo más.
El sexo le es adictivo, cuando Uchiha Sasuke es su compañero.
-En mis sueños… Hacemos otro tipo de cosas más interesantes que solo mirarnos.-
FIN CAPITULO TRES
Me ha encantado particularmente esta ultima frase del fic, voy a ser sincera, casi había olvidado este fic, pero me basto tan solo con ver la peli una vez más para renovar mis ganas por escribir y terminar este fic. Particularmente la peli me parece muy bonita y con un buen mensaje. Aunque en este genero mi favorita sigue siendo la versión Coreana de 'Antique' es realmente lo máximo. Al igual que los protagonistas, jeje.
En fin espero que les haya gustado y me dejen sus comentarios.
Hasta el próximo capi!
