CAPITULO 2 LA CITA..

Pasaron dos horas y sus hermanas llegaron de estudiar. Serena pensaba que Mina se disgustaría por prometerle que saldrían, ella y Seiya hablaban mucho y quizás ella estaba interesada en él, lo más sano era contarle a Mina la verdad.
Serena golpeo dos veces en la habitación de Mina.

- Mina?

-Sigue serena

- hola, como te fue

- hola, bien lo mismo de siempre estrés, estrés pero no importa con tal de ver mi sueño realizado, que te pasa traes una cara- viendo su ceño fruncido

-Bueno lo que pasa…. Es que… creo cometí un error pero te juro que fue solo por presión – le dijo sintiendo como su estomago estaba lleno de cucarrones, por eso de los nervios pero no sabia si era por decirle a Mina o por la salida del siguiente día

-de que hablas serena- le dijo sentándose derecha en su cama y palmeando al lado para que ella se sentara

-mira lo que paso fue que seiya vino a visitarte y al no encontrarte pues se quedó conversando conmigo… y me invito a salir pero te juro me dijo que no se iba si no le decía que si …y- parecía locomotora pero no pudo seguir porque mina le tapó la boca y tenía una sonrisa picara

-por fin… oye serena que intensa eres y no te preocupes él no me interesa.- dijo con una gran sonrisa

- no? Yo pensé que los kou solo venían aquí por visitarte a ti y a rey- dijo poniendo su dedo en el mentón

- queeeee ¡! No me digas que era solo por nosotras, tú te diste cuenta desde el primer día que el venia por ti, como yaten por mí y taiky por rey

- no me había fijado

-bueno aunque taiky y rey no congeniaron tienen pensamientos diferentes y ahora le interesa un chico que se llama Nicolás que trabaja en la universidad.- dijo pensándolo seriamente

-no será que tu malinterpretaste todo? Además, pereces un periódico andante, te las sabes todas.- le dijo burlonamente- Y tú y yaten que

-hhhhmmmmmmm nosotros, jejeje pues solo somos amiguitos- lo dijo con unos ojos de corazones y una cara de perver …

-amigo el ratón del queso y se lo comió porque estaba rico jajajajajajajajaja

-bueno, bueno, tenemos que ver que te pondrás mañana- dijo cambiando el tema

- no, no mina deja que yo me vista como soy, si dejo que me vistas el pensara que soy entrega segura- y en estos casos era mejor no dar a entender eso

-oye serena no exageras?, es cierto me gustan los chicos pero tampoco soy tan fácil-sonrió con picardía - es que todos son tan lindos

- ajajajajajajajajaj no mentiras mejor tú por tu lado yo por el mío y en la noche hacemos tertulia vale?

-OK, pero deja esa formita de buscar palabras que no entiendo, di desfile de modas, atuendo pero tertulias? – y ambas solo atinaron a reírse .. Después serena salió de ahí

Era un día soleado y sin una sola nube. Parece que el destino estaba dispuesto a que ese día fuera solo de nosotros dos, quedamos de vernos en el parque No. 10 a eso del mediodía, yo llegue puntual incluso 30 minutos antes, no es que estuviera afanada por verlo no, no pero era demasiado puntual, en fin creo que él también quería verme pues lo vi llegar a los 5 minutos.

- Hola bombón
- hola pirulito- me moría de la risa por dentro
- quee por qué me dices así
- porque tu me dices bombón- dije con una gran sonrisa
- te digo así porque me pareces muy dulce- sip esta coqueteando
- jajajaja pues ni tanto pirulito, además no me gustan los apodos y menos de un desconocido- lo dije en tono serio y burlón

- está bien te llamare sere, así está mejor?- lo dijo seriamente
- si mucho mejor

Nos fuimos al parque de diversiones reímos, jugamos y nos asustamos mucho cuando entramos a la casa del terror, debo decir que teníamos algo en común éramos muy miedosos. Salimos de allí y solo unos minutos después nos dimos cuenta que íbamos tomados de las manos, cuando reaccione lo único que hice fue tomar su gorra y salir corriendo.

al lago le hace falta un articulo tan bonito- estaba tomando una actitud infantil?
- no te atrevas
- pues si no me alcanzas la boto

Estaba corriendo de espaldas y no me fije que había una pared atrás mío y no sé cómo sucedió pero cuando di la vuelta solo sentí como unos brazos me atraparon y no dejaron que me pegara, al momento el me dio la vuelta quedando muy cerca.

-Dámela - me dijo suavemente y casi rosando mis labios
-No quiero-conteste la verdad sentía cosquillas en mis labios y cuello, su aroma, su mirada me hacían subir al cielo, tan solo sentir su aliento tan cerca.

-Dámela-repitió estaba a punto de besarme cuando yo saque la gorra la puse entre sus labios y los míos y le dije- me rindo tómala.

-Gracias sere-tomo su gorra mientras se alejaba de mí

La verdad si quería darle un beso, pero la verdad quería ver hasta dónde podía llegar y yo no iba a ser tan fácil como otras chicas que he escuchado mueren por él, lo único que hizo fue darme la mano para salir rumbo a mi casa.

Cuando llegamos se despidió en la puerta y cuando estaba a punto de entrar escucho como empieza a recitar un poema:

Ya de mi amor la confesión sincera
Oyeron tus calladas celosías,
Y fue testigo de las ansias mías,
La luna, de los tristes compañera.

Se dio vuelta y empezó a caminar hacia mí,

Tu nombre dice el ave placentera
A quien visito yo todos los días,
Y alegran mis soñadas alegrías
El valle, el monte, la comarca entera.

Estando cerca se agacho lo suficiente para que solo escuchara yo, siguió recitando:

Solo tu mi secreto no conoces,
Por más que el alma con latido ardiente,
Sin yo quererlo, te lo diga a voces;

Se alejó un poco quedando frente a frente:

Y acaso has de ignorarlo eternamente,
Como las ondas de la mar veloces
La ofrenda ignora que les d
e la fuente.

Quede muda veía en sus ojos la sinceridad de sus palabras, se alejo pero solo un poco y me dijo:

-yo se que no llevamos mucho de conocernos pero te me has metido en la mente como no tienes idea, seguramente creerás que hago esto con todas pero no es así contigo me sale demasiado natural, quisieras ser mi novia?

-mi corazón retumbo y sentí arder mis mejillas, trate de controlarme y- oye es muy pronto para eso -pero el se acerco a mi rostro y esta vez no quise alejarlo, me había hipnotizado cerré mis ojos y lo único que sentí fue la dulzura de sus labios sobre los míos exigiendo el tan anhelado beso desde que lo conoci.