Síndrome de Estocolmo
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No ha confinado a Light, ni ha soltado la cadena.
No puede. Las palabras de Light no cambian la situación en la que se encuentran, el presente es el que importa. Y con lo que le ha dicho el más joven, cuando atrapen al tercer Kira lo pondrá entre las rejas junto con el genio por esta confesión. Pero en estos momentos, lo que le ha dicho Light no cambia que exista un tercer Kira.
Y Light le sirve mucho más como activo en la investigación que en un confinamiento de tiempo indeterminado.
Se estira levemente del asiento, mientras su espalda cruje. La luz de los computadores le ilumina la cara haciéndolo ver más pálido de lo que realmente es. Son las cinco de la mañana, faltan dos horas hasta que llegué el resto del grupo y empiece el ambiente de trabajo. Ninguno de los dos ha dormido, y puede ver las ojeras incipientes debajo de los ojos de Light, pero no pueden dejar de trabajar después de la conversación anterior.
Nada ha cambiado. Aún está el tercer Kira y aún Light es el Kira original.
Pero todo ha cambiado. L se dio cuenta de que aquello de la amistad se volvió realidad, para bien o para mal. Se ha involucrado con el mayor sospechoso en el caso más grande de homicidios de la historia, y no puede hacer nada para remediarlo, Light es ya su amigo.
Aunque, cuando sea necesario, L lo entregara a la justicia, lo mandará a su muerte y pondrá fin al juego original.
—Ryuuzaki, y ¿ahora que? –la voz de Light lo saca de sus sombríos pensamientos.
—Debemos trabajar, Light-kun.
—Eso lo sé, te hablo… -carraspea un poco-, de lo que te dije, de que yo fui el Kira original.
—Eso no cambia nada. Ahora solo debemos atrapar al que tenemos entre manos –L dice con voz sin emociones.
Light suspira-, eres mi amigo Ryuuzaki, recuerda eso…
L guarda silencio. No tiene nada que agregar a la simple frase de Light. Sabe que es verdad, entre tantos juegos torcidos Light lo encontró como amigo. Y en esa ambivalencia de deseos se encuentra su perdición; quiere que Light sea Kira, que sea el asesino y pruebe que nunca se equivocó. Pero también quiere conservar a su amigo, quiere seguir teniéndolo cerca, vivo.
Tan complicado.
Un bostezo de Light lo trae de nuevo a la realidad. Quizás debería dejarlo dormir, la tortura por el sueño no funciona en el caso, solo los atrasa. Aunque, están tan cerca del tercer Kira, saben que está en Yotsuba, tan solo un poco más…
—Ryuuzaki –dice Light sacándolo de sus pensamientos, y por su tono L sabe que dirá algo serio-, Hatori murió en la última semana, ¿no?, y Kinakuta de Elf murió hace unos días atrás… y entre los ocho que quedan de Yotsuba, el único que se veía amenazado por las investigaciones que llevaba Kinakuta era Higuchi. Si nos ponemos a pensar, estas reuniones se están llevando no desde el inicio del tercer Kira.
"teniendo eso en cuenta, junto con la muerte de Kinakuta de la que solo Higuchi estaba informado, el silogismo se hace obvio. Si las reuniones no se efectuaron hasta después de la muerte de Kinakuta, solo podemos reducir la lista de los ochos sospechosos ha Higuchi."
Light termina con seguridad. Los últimos cincuenta documentos que ha revisado, son los que sacó hackeando las bases de las compañías enemigas de Yotsuba. Ahí pudo encontrar una investigación de Sansori Kinakuta por el creciente aumento del valor accional de Y.C. La investigación apuntaba directamente a los movimientos de Kyõsuke Higuchi en el área tecnológica, y la muerte de Sansori había sido poco tiempo después de que empezará la investigación que nunca terminó. No fue difícil deducir lo demás, no era misterio alguno la manera en que a través de coimas se manejaban en las grandes empresas; para Higuchi no debió costar tanto saber sobre la investigación que se llevaba en su contra.
Teniendo en cuenta el perfil de Higuchi, cabe directamente en el del asesino. Higuchi sería de los que formarían un consejo para deliberar las acciones siguientes; no cuenta de una inteligencia refinada como parecen mostrar Namikawa y Midõ, Higuchi probablemente necesitaría ayuda para manejar semejante poder como el de Kira. Ahí está la respuesta para las reuniones de los viernes. Higuchi, es el perfecto tercer Kira, tan estúpido como para hacer un movimiento delatador.
—Muy competente Light-kun –dice L-, una buena maniobra el estudiar los archivos de Elf. Si tienes razón, empezaremos a investigar a Higuchi.
Con las escuetas palabras L termina el punto. Pronto llegaran los demás y con las nuevas informaciones trabajarán en encerrar al Kira que anda suelto.
—Gracias, L –dice Light sonriendo-, es extraño recibir halagos de ti.
—Esa oración carece de sentido, Light-kun, creo que te doy bastantes elogios.
—Por supuesto, elogios que camuflan acusaciones –Light rueda sus ojos. Cierto que L lo ha felicitado por su trabajo, claro que implicando siempre algo que lo demuestre como Kira.
—Lo que dices es una ofensa muy fea –y L se encarga de ensanchar sus ojos en lo que probablemente sea su cara de ofendido.
—Como no.
—¿Estás siendo irónico, Yagami-kun?
—pienso que tu síndrome de Asperger está involucionando o simplemente te encanta joderme.
L piensa unos segundos-, ¿es una pregunta con trampa, Light-kun?
Light vuelve a rodar sus ojos intentando controlar sus instintos asesinos para con el detective-, volviendo al tema original, cada vez que me has dicho algo bueno ha sido con un motivo ulterior: "grandes dotes para el hacking", o cuando me dijiste que sería un buen L.
—Yo solo lo dije, tú has sido quien ve las cosas subtextuales.
—¿Subtextuales?, ¡pero si tienes un puto cartel indicando que soy culpable!
—No veo ningún cartel, Light-kun
—No finjas que no entiendes, ni el Asperger te salva –dice masajeándose la sien. Hace apenas unos instantes estaban completamente bien, con el caso en un avance y ambos tranquilos. Pero solo bastaron unas cuantas palabras para que comenzaran a discutir.
—Light-kun no es psicólogo, así que no puede diagnosticar mi nivel de Asperger. Y te vuelvo a decir que nunca he implicado nada, pienso que soy lo bastante explicito en mis acusaciones. –termina L, con un movimiento de asentimiento de su cabeza.
Light lo mira unos cuantos segundos, y de su garganta brotan unos sonidos que finalmente no puede evitar retener. Una gran carcajada sale de sus labios. L lo mira impertérrito.
—No sé de que te ríes. Si he contado un chiste me lo podrías decir, Yagami-kun.
Cuando parece que el joven volverá hablar para explicarle la gracia a L, una nueva serie de risitas se lo impide. L ya cabreado, tira levemente la cadena para intentar hacer reaccionar al menor.
—Pienso que finalmente te has agrietado Light-kun, la fina línea que separa la genialidad de la locura.
Light niega con su cabeza mientras se aprieta el abdomen. Hace días, no, meses que no se reía así. Para por fin, sintiendo su cara levemente roja y sacando unas diminutas lagrimas de los bordes de sus ojos decir-, es solo que –toma aire, aún con una sonrisa-, todo esto es, bien, estúpido.
—No entiendo –dice L sin una pizca de diversión. Aún no le hace gracia que su principal sospechoso se riera en su cara y que luego le soltara que todo es estúpido. Aunque el ver reír a Light es una observación… interesante, si, interesante, ya que no halla otra palabra para describir lo que sintió.
—A ver, Ryuuzaki, no te molestes, no me reí de ti para que sepas. Es solo que toda esta "discusión" es muy absurda. Incluso para nosotros.
—Y eso fue gracioso. –L dice sin saber si está preguntando o afirmando.
—Si, bueno, no –L lo mira cada vez más extrañado-, cuando me di cuenta; de estar perfectamente tranquilos, incluso bien por un avance, saltamos a discutir sobre tus acusaciones y todo eso.
—Fuiste tu quien empezó.
—¿Escuchaste lo infantil que sonó eso?
L mentaliza unos segundos y-: Si, lo escuche. Aún no encuentro la gracia del chiste.
Light lo piensa, ahora el tampoco le encuentra lo tan gracioso que causo en él un ataque de risa. Quizás L tanga razón y la presión del caso esté mellando en su psiquis. Pero ahora recuerda bien lo que le causo las carcajadas-, es, Ryuuzaki, que teniendo a un asesino como Kira, a ti acusándome a cada hora, encadenado a ti, sin salir de este edificio, y que aún tengamos la ocasión de estos juegos mentales, es hilarante.
L lo mira. Ahora debería decirle algo como "que los asesinatos te parezcan hilarantes, es lo extraño, Light-kun", o "me alegro de que todo te resulte como en el circo, Yagami-kun", pero no dice nada de eso. Porque también le ha agarrado por fin el chiste a lo que le dice Light. Y ríe.
Light se sorprende por sentir la risa del detective. Nunca antes lo ha visto reír, y joder si no es especial escucharlo. Un poco espeluznante el verlo en su silla encaramado con carcajadas saliendo de sus labios. Espeluznante y especial, y Light no sabe porque se siente confortado el saber que debe ser de las pocas personas que lo han visto así.
—Podrías haberlo explicado con mejores palabras, Light-kun –dice L, ya recobrado-, porque ahora también veo la hilaridad en el asunto. Y… también eres mi amigo –dice al fin, agregando la respuesta a la anterior oración de Light.
Y tal vez haya sido el avance en el caso, o la conversación con Ryuuzaki, pero Light ya no siente al cansancio tan pesado.
Higuchi respira hondo.
Desde que Rem apareció, aún no se acostumbra a observar semejante monstruo. Los costos de ser tan poderoso como Kira son dolorosos.
Estaría celebrando lo bien que le va a Yotsuba si no fuera por un pequeño y jodido motivo.
Alguien sabe que es Kira.
Desde hace tres días le han llegado tres anónimos comunicándoselo. Anónimos que no le piden nada por mantener en silencio la verdad, anónimos que no lo extorsionan ni coaccionan a pagar algo. Y lo tiene condenadamente preocupado, si tan solo se enterase otro más del grupo, estará completamente cagado, ¡lo descubrirían!
No entiende como lo descubrieron. Él ha encubierto cada una de sus pisadas. No es posible que sospecharan de Yotsuba y de él. No, no, no, es imposible que por un idiota se le jodan los planes.
Solo necesita su nombre y cara, verlo cuando llegue el anónimo y podrá matarlo y volver a su camino. Solo debe estar pendiente, encontrar un patrón y de ahí todo será pan comino, matará al imbécil que le envía los anónimos y terminará con esta porquería.
Sé quien eres.
Dios todo lo mira y no perdona.
La justicia está para los justos.
Así reza el tercero. En los primeros fue mucho más explicito en señalarlo como Kira.
Solo debe pensar bien en un plan a seguir.
Higuchi mira por sobre su hombro mientras se acomoda mejor en el asiento. Rem es una inútil, con su poder podría sacarlo de apuros matando al idiota. Pero no, no lo hace. Jodido shinigami…
Abre un cajón de su escritorio a la vez que saca el cuaderno. Death Note. Seguirá con un poco de trabajo, en Pristan S.A están subiendo demasiado las acciones compitiendo con su campo tecnológico. Unas cuantas muertes accidentales harán bien…
… después pensará en el acosador anónimo.
Notas de la Autora: uyyy la UST entre este par se puede cortar con un cuchillo xDD... espero que les haya gustado el cap, aunque tiene poca acción y más avance en la trama D:.
