Aviso: En el capítulo 1 hay un error demasiado grave y se me pasó por alto. Para los que hayan leído el sexto libro, saben que Dumbledore murió y es por eso que el Dumbledore que se encuentra con Hermione cuando Ron esta en la enfermería muerto iba a ser Minerva McGonagall… ;) Lo siento mucho, no sé como se me pudo pasar algo así… espero me disculpen.

Disclaimer: Estos personajes no me pertenecen, todos son propiedad de J.K. Rowling y afiliados, solo los uso para diversión, sin fines de lucro.

(¯·..·´¯·.·•» Entre dos mundos «•·.·´¯·..·´¯)

"Si muere una persona¿se ama a otra?"

CAPÍTULO 3

+ Arriesgarse +

Draco observaba por la ventana del castillo, tan concentrado estaba en sus pensamientos que no notó que la puerta de su habitación se abría lentamente y por ella ingresaba una mujer… Pansy Parkinson.

"¿Qué deseas, Pansy?" – preguntó sin apartar su vista de la mañana nublada de aquel lugar solitario.

"Quiero saber que tal fue tu día ayer" – contestó con tono inocente.

"Como lo sabías, fui a darle el pésame a la viuda de Weasley" – dijo irónicamente y se sentó en su sillón.

Pansy fue hacia él y sin permiso se sentó en sus piernas. Pensaba besarlo, pero Draco con descaro esquivó su boca. No dijo nada y se levantó… estaba cansada de tantos rechazos por parte de Draco, de las tantas veces en que él ni siquiera le dirigía una mirada de amor, y ella era capaz de darlas sin pedir nada a cambio, solo un poco de atención.

Una mano rodeaba a su muñeca y la volteaba.

"¿Sabes, Pansy?" – susurró evitando ser grosero – "Nosotros nunca podremos llevar una relación como tú la deseas, el único cariño que te puedo brindar es el de un amigo… no me pidas más, porque no puedo."

La atrajo hacia sí tocando su rostro y le dio un beso en la mejilla. Sonrió con desánimo.

"Buenas noches… Tal vez con el tiempo puedas llegar a quererme… Con eso me conformo."

Draco jamás supo cómo le dolían a Pansy sus propias palabras. Ni cuánto le costaba decirlas. Ella abandonó la habitación.

Draco la observó hasta que se perdió por el gran pasillo.

¿Por qué no podía quererla? Era hermosa, un poco parecida a él… pero había algo más, ella no tenía algo que a él le gustaba y ni él mismo sabía que era.

Por el momento no debería pensar en ello, solo en seguir a Hermione Granger y saber al fin en donde se radicaría en el mundo muggle. Aunque no le gustaba la idea de convivir con aquellos seres carentes de magia… tenía que hacerlo.

Suspiró con cansancio y tomando su capa salió de la estancia… Era el momento saber más sobre el paradero de aquella mujer.

EdM –

Su cuerpo nuevamente estaba solo… como cada mañana desde hace cinco años.

Ella, Ginny Weasley no había esperado más que los primeros rayos de sol para salir de aquella casa y no volver a ver a Harry Potter durante mucho tiempo, tal vez pensó que era lo mejor… o talvez su vida era demasiado complicada como para arriesgarla más.

Ese había sido uno de los tantos sacrificios que tenía que cumplir… era por su bien y el suyo propio. Salió de su cama con su cuerpo envuelto en una sábana, fascinándose con el olor que aún perduraba en las almohadas… el olor a flores, el olor tan puro de ella.

Harry Potter volvía nuevamente a su vida normal, a ser él mismo, un ser que solo tenía en mente la venganza y la misión de hacer justicia a las personas que murieron por causa suya. Tenía que levantarse y olvidar lo que había acontecido la noche anterior… Siempre cubrir lo que sentía, solo por llevar aquella cicatriz en su frente.

Cuando bajaba las escaleras, unas maletas al pie de éstas le confirmaban que Hermione estaba decidida y no habría marcha atrás.

"Buenos días, Harry" – saludó sonriente, saliendo del cuarto contiguo.

"Buenos días" – respondió bajando y deteniéndose en el último escalón – "¿No hay manera que pueda cambiar tu decisión?"

"No." – dijo sonriente – "Pero desayunaré contigo y te diré todo lo que he pensado hacer… Vamos."

Los dos siguieron aquel pasillo. Tomaron asiento uno frente al otro, en los laterales de la mesa. Hermione había preparado todo y el desayuno comenzó a servirse solo.

"Pienso ir a Bristol." – comenzó tomando un poco de zumo de naranja – "Antes que nada porque puedo averiguar si los mortífagos quieren puntos estratégicos en las costas del países. Es un lugar alejado de Londres y puede ser una distracción para que no me puedan encontrarme."

"Puede ser un buen plan…" – opinó Harry que aún no tocaba su desayuno – "Pero¿cómo piensas ir hasta allá?"

"Por el momento viajaré en traslador y cuando este allá… no usaré magia"

Harry no dijo, ni opinó nada.

"Creo que es mejor así, y para comunicarnos… no habrá lechuzas, será por medio de este papel y esta moneda" – dijo sacando un pergamino amarillento y una moneda de bronce de su bolsillo y ofreciéndoselo – "Cuando quiera darte informes, esta moneda creará en ti una especie de atmósfera de calor que solo tú sentirás y el pergamino estará en el bolsillo más cercano a tu mano y solo tú podrás leer el mensaje. Nadie más podrá tocarla con riesgo a recibir una grave quemadura, pasará lo mismo cuando tú me escribas."

"Me parece excelente." – asintió, guardándolos en su capa.

"Genial." – dijo mirando con detenimiento a amigo. – "Pero hay algo más Harry… ¿no es así?"

"¿De que hablas exactamente?"

"Tú lo sabes mejor que yo." – respondió encogiéndose de hombros – "Todo está en ti."

"Quizá es difícil negarte algo que sabes –expresó sonriente y levantándose de la mesa– , pero ya te lo dije una vez, Hermione… No quiero más daño hacia las personas que quiero. Tú y ella son lo único que me queda, sin contar a su familia."

"Sólo deja que tus sentimientos te guíen Harry… y que tu cabeza sea la que piense." – aconsejó jugando con su comida con el tenedor – "Nunca es demasiado tarde"

Harry resopló y la observó con detenimiento.

"Eso espero… pero también deberías pensar igual"

Nuevamente se encogió de hombros y depositó la servilleta blanca sobre la mesa.

"Es hora de irme, Harry… Tengo demasiadas cosas que hacer y tan poco tiempo para acabarlas." – susurró sonriente.

Los dos caminaron por los pasillos que alguna vez fueron el refugio hacia un mundo que les hubiera gustado que fuese diferente. La única maleta que la acompañaría en su viaje reposaba cerca de la puerta de salida y una lata oxidada y dañada se encontraba sobre ella.

"Es hora de partir." – dijo con tristeza abrazándolo – "Adiós, Harry"

"No, Hermione." – musitó separándola – "Esto no es un adiós, sino un hasta luego… Ten eso presente" – terminó, besando su frente.

Respiró con fuerza y se volteó, tomando su maleta y la vieja lata.

"Algunas cosas necesitan ser reveladas, Harry… a pesar de ser peligroso" – dijo abriendo la puerta de la casa y saliendo sonriente.

Harry se acercó a la puerta y por el cristal transparente observó a su amiga tocar la lata y desaparecer segundos después… La soledad volvía a él y las últimas palabras de Hermione Granger se repetían como en una caja de resonancia.

¿Valía la pena arriesgarse a pesar de ser tan riesgoso?

EdM –

"Ahora será mucho más difícil saber en donde pueden estar los dos, Draco." – le informó Zabinni recostado en un sillón – "Con la pérdida de Weasley de seguro tendrán mucho más cuidado… solo ellos reaparecen cuando el ministerio informa sobre ataques a muggles."

Draco Malfoy hojeaba pergaminos con cansancio y subrayaba con su pluma información importante.

"Tengo que saber su paradero… ella por el momento está lejos de Potter, ella mismo le dijo que se independizaría y buscaría más pistas en el mundo muggle" – dijo levantándose y leyendo otra hoja – "pero también hay la posibilidad de que vaya a otro lugar que no fuera Londres… nunca sabes lo que puede pensar Granger"

Blaise se sentó y recibió la hoja que Draco le ofrecía.

"Aquí dice que Potter solo sale a aullarle a la luna llena." – dijo con burla.

"Es por eso que tenía la idea de que tus contactos supieran algo más" – reclamó Draco moviendo las hojas – "también necesito un poco de ayuda, Blaise"

"Lo sé… no te desesperes, mis contactos estarán aquí en un momento"

El rubio se dejó caer en un silla suspirando con cansancio… todo lo que tenía que ver con Hermione Granger podía causarle un dolor profundo de cabeza y sentimientos de desafío que prefería se revelaran en su interior.

"No me has contado que tal estuvo encuentro con Granger, Draco" – comenzó a decir el moreno fingiendo leer – "¿De verdad la sangre–sucia está destrozada?"

"Si" – respondió sin tomarle importancia – "toda mujer casada siente una gran pena al perder el amor de su vida" – dijo con dramatismo.

Zabinni sonrió negando con la cabeza. Dos golpes en la puerta hicieron que voltearan y permitieron el paso.

"Buenas tardes, señores" – saludó un hombre vestido de negro y cubierta la cara con su capucha.

"Ya había tardado." – reclamó Blaise parándose y estrechando la mano del hombre – "He de suponer que tiene informes"

"Y muy buenos… vea por usted mismo" – agregó extendiendo una carpeta.

Blaise retiró el sello de seguridad y hojeó rápidamente los folios. Draco observaba cada movimiento con verdadera curiosidad, no soportaba la espera dramática que su amigo le daba al momento y mucho menos aquella sonrisa de saber más que los demás.

"Puede retirarse." – ordenó sin mirarlo – "Pida a alguien que lo lleve a la sala principal y espéreme en ese lugar"

El hombre asintió y salió de la habitación. Blaise volvió a sonreír a su amigo.

"¡Maldición, Zabinni!" – Estalló acercándose – "¿Qué informes te dan los malditos papeles?"

"La paciencia, querido Draco, no es una de tus virtudes más notables." – bromeó con sarcasmo.

Draco sin consideraciones tomó con violencia los papeles que tenía Blaise y comenzó a leerlos. A medida que sus ojos avanzaban, una sonrisa de triunfo se dibujaba en su cara. Y levantó la mirada.

"Te dije que eran confiables." – aseguró Zabinni aparentando humildad.

Malfoy volteó la hoja y sus ojos se maravillaron por lo que vieron…

"Después de todo, Blaise… tienes madera para esto" – susurró chocando el puño de su mano con el del moreno.

EdM –

Un sol amenazado con ser cubierto por ciertas nubes negras se alzaba en la mitad del cielo, un poco de calor en aquel frío otoño jamás era despreciado por los transeúntes que, abrigados con sus bufandas y sus sacos, caminaban despreocupados.

Hermione observaba por la ventana del taxi las orillas del río Avon y deseaba con más fuerza encontrar un lugar en el cual hospedarse o permanecer esa noche. El taxista le había aconsejado una hostal no tan lejos del centro… para que pudiera conocer y deleitarse de las bellezas de esa ciudad.

No tenía mucho dinero, así que esperaba que esa hostal no fuera costosa.

"Esta ciudad" – decía sin parar el chofer, alegre – "conserva preciosos monumentos… así como la iglesia de Saint Mary Redcliffe, excelente muestra prominente del gótico inglés, también tenemos la Universidad de Bristol y el Theatre Royal"

Hermione asentía por momentos… le gustaba aprender de las bellezas de otras ciudades, de otros lugares, pero no quería en ese momento… su cabeza no tenía más que ideas complejas de cómo comenzar a indagar sobre irregularidades en esa ciudad, que al parecer jamás podía ser blanco de ataques.

"…y sus museos, son hermosos" – alcanzó a oír.

El auto frenó frente a una casa de cuatro pisos.

"Es aquí señorita." – le dijo amablemente el chofer.

"Muchas gracias" – dijo pagando la cuenta y bajando del taxi. Oyó el arranque del motor y el auto se alejó lentamente.

La casa en sí era bonita, pintada de colores suaves y presentables. Esperaba que la renta no fuera cara o al menos que no excediera a lo que tenía pensado.

La recepción solo constaba de un mueble pequeño y de dos cuadros con una lámpara a cada lado por encima de éste y al frente una señora de edad madura limpiaba sus lentes con un pañuelo blanco.

"Buenas tardes" – saludó Hermione.

"Buenas" – correspondió colocándose sus gafas redondas.

"Deseo una habitación, por favor" – pidió dejando la maleta en el suelo.

La señora la observó con detenimiento y siguió preguntando lo referente al hospedaje.

"Que tenga una excelente estadía." – deseó y le entregó la llave – "Edwin, por favor acompaña a la señorita a la habitación número 30"

El joven recogió la maleta y caminó delante de Hermione. Se dirigieron a una puerta al final de un pasillo que tenía una amplia ventana y abrió la puerta.

"Que tenga una excelente estadía."

"Gracias."

Cerró la puerta y observó el lugar en donde viviría al menos esa semana. Una cama pequeña, dos veladores, una cómoda, un armario y un televisor, el baño se encontraba cerca de la puerta.

Con desánimo recogió el control de la televisión del velador y la encendió.

Debía informarse de alguna irregularidad que se diera en esa ciudad o en el país. Estuvo frente a la pantalla por diez minutos, hablaban de aquel incidente producido la noche que murió Ron, en donde varias personas habían sido asesinadas. Solamente decían eso y nada más.

Apagó la televisión y se recostó en la cama. No sabía por donde empezar, si por lo barrios poco frecuentados o por los más frecuentados, por las escuelas, colegios o universidades… O tal vez hablando con las personas. Si bien su plan estaba ya formulado en su cabeza cuando se encontraba en el Valle de Gogric, ahora no tenía ni la menor idea de cómo empezar.

Cansada, cerró sus ojos, tal vez más tarde comenzaría a plantearse nuevas estrategias y a pensar como ejecutarlas. Nada era fácil en ese mundo lleno de personas sin magia y mucho menos el esconderse por miedo a ser encontrada…

¿Alguien sabría que ella ya no se encontraba junto a Harry Potter en esos momentos?

EdM –

Caminó a paso rápido por el Callejón Diagon. Muchas personas lo observaban, pero seguían con sus trabajos o haciendo cualquier cosa. No era fácil reconocerlo con un sombreo grande y mucho menos si tapaba su cicatriz y no llevaba lentes.

Llegó rápidamente a las tres escobas y subió hasta la habitación en donde se había enterado que Sirius Black era su padrino. Minerva McGonagall estaba sentada frente a la chimenea con aires pensativos y jugando con sus lentes.

"Buenas tardes" – saludó Harry.

"Buenos tardes, Señor Potter." – saludó la vieja profesora – "Tome asiento por favor"

Harry se sentó frente a ella.

"Solo quería informarle que Hermione ya no esta a mi lado y ha decidido ir a buscar información en otro lugares"

Minerva sonrió casi imperceptiblemente y se levantó acomodando su capa.

"Hermione es muy impulsiva, pero la conozco… de seguro usted intentó persuadirla" – comenzó con voz lenta.

"No, profesora, no hice nada por detenerla" – dijo a la sorprendida directora – "porque sabía que nada conseguiría y creo que es mucho mejor para ella alejarse por un tiempo de Londres, así podrá pensar con cabeza fría"

McGonagall asintió lentamente.

"Hemos resguardado a su padres… pensamos que podrían ser el siguiente blanco" – informó sentándose nuevamente y fijando sus ojos azules en los esmeraldas de Harry – "sé que se comunicarán con Hermione y agradecería que me informara sobre algo extraño que ocurriera donde se encuentra, pero quiero advertirle algo, Señor Potter… los mortífagos harán lo posible por tratar de encontrarla si saben que ella no se encuentra con usted, y nos veremos obligados a intervenir"

"Nadie lo sabe, profesora… únicamente usted y yo"

"Bien… y ¿qué hará usted?" – preguntó con media sonrisa.

"Lo que siempre he hecho… pero ahora iré a otro lugar, averiguaré lo posible sobre el paradero de Voldemort, tal vez se lo haga saber después" – dijo levantándose – "no quiero que nadie más se involucre, esta guerra es mía"

Minerva no dijo nada.

"No quiero que averigüen a donde ha ido Hermione y tampoco que traten de buscarme, seré yo el que comunique lo necesario a la Orden." – advirtió caminando hacia la puerta – "Hasta otra oportunidad." – hizo una pequeña inclinación y cerró la puerta.

La directora negó con la cabeza. Era difícil hacer entrar en razón a Harry.

EdM –

"Por el momento solo tengo tiempo de recoger lo necesario." – dijo Draco bajando las escaleras – "Si necesito algo más te lo haré saber"

"De acuerdo…" – aceptó Blaise bajando con él – "¿Qué tal lo tomó nuestro señor?"

"Pues como siempre… sólo me dijo que pronto te recompensará y que yo me encargue de todo" – dijo con cansancio y entrando a una habitación amplia.

Con su varita conjuró un hechizo y una bota vieja brilló para después volver reposar en un estante.

"¿Cómo crees que esté el tiempo en Bristol?" – preguntó Draco tomando la bota.

"Espero que sea bueno." – animó golpeando su hombro – "Tendrás que tener más que suerte para seguirla"

"Una sangre–sucia jamás ha sido difícil de seguir… jamás podría ser un reto"

Blaise hizo una mueca de burla en su cara.

"Solo espero que no te sea peligroso… después de un tiempo estaré allá" – le confortó – "solo para informar"

Draco respiró hondo y sonrió.

"Nos vemos" – terminó sujetando con fuerza una agujeta. Blaise observó como Draco desaparecía…

El rubio llegaba en una habitación oscura y depositaba la bota en una mesa.

"¿Draco Malfoy?" – preguntó un encapuchado.

"Si"

"Aquí está la información necesaria, en donde puede encontrarla y las instrucciones" – dijo ofreciendo un pequeño pergamino – "espero que sepa aprovechar esta oportunidad"

Draco lo observó con desprecio y recogiendo el pergamino salió de la habitación. Unas grandes barcas sobre el río y la luna sobre el cielo era el paisaje que podía observar… emprendió camino sin mirar a las otras personas a su alrededor.

Su misión debía comenzar…

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Hola… el tercer capítulo de la historia.

Pues ya tenía ganas de publicarlo… este es el último capítulo de introducción, ya en el cuarto comienza toda la acción y no se aburrirán… se los prometo.

+ RV +

Andie Diggory: Nuevamente gracias por tu RR… te digo la verdad, hay veces que me da miedo escribir por temor a decepcionarte :) Pero bueno lo intentaré.

Pues como esos dos se enamoraran de verdad es un reto, pero nada en la vida es imposible. Al menos lo trataré de impregna en palabras. Me halaga que digas que tengo habilidad. Ahora, lo único que no entendí de tu RR fue la frase:

"¿Escribiras alguna historia tuya original?" Significa que copio lo que estoy escribiendo o que escriba una historia basada en mi vida… de verdad que me dejaste un poco inquieta.

Espero que este capítulo te hay gustado… te lo dedico.

Besos cuídate mucho, Yol.

Terry Moon: Hola, nuevamente.. gracias por tu apoyo. Tal como lo dices a mi me gustan las historias que llevan en su trama los problemas a primera mano y no solo las cosas acarameladas y así. La relación Harry/Ginny es para lo que tú mismo lo dices "distender la atmósfera del fic"

Y espera más tensiones por parte de esos dos… se va de largo.

Espero que te guste este capítulo… Cuídate.

Besos :)

Alestis: Bienvenida al mundo de mi Fic… ya me preocupaba que nadie más leyera ;) ¿De verdad lloraste¿tan fuerte es, pues en este capítulo, como te habrás dado cuenta, no hay porque llorar… tal vez en los siguientes, solo por ti los haré tristes.

Espero que me apoyes.

Cuídate mucho y muchas gracias.

+ RV +

Nos vemos en el capitulo número 4.

Besos… y cuídense mucho.

+ Bewitching Mía Malfoy Errelot +