PRELUDE THEME: -02-prologue & subtitle II- (Soundtrack: Dragon Ball Z)
Anteriormente, en The N-Warriors:
La batalla contra las fuerzas de Anubis acaba de comenzar. Cientos de mundos humanos están siendo amenazados por la flota de la galaxia Duat, sometiendo a varias civilizaciones. Los héroes de estos mundos se unen para la batalla contra esta fuerza maligna que trata de conquistarlos. Pero ¿Serán sus fuerzas y deseos suficientes para vencer a este enemigo?
OPENING THEME: 143-Hirari- (Soundtrack: Digimon Savers, Opening 2)
Capitulo 02: Tamera, un campo de batalla entre cientos.
-Planeta: Tierra 002: Novaterra-
-N-Warrior's Sky Tower, 11:21 AM-
Música de fondo: - 76-The Mako City- (Soundtrack: Crisis Core: Final Fantasy VII)
Raphael estaba en su oficina, recostado en su cómodo sillón. Sin embargo, el hechicero hacía todo menos relajarse. Frente a sus ojos, cinco ventanas de energía mostraban diversas situaciones en varios mundos humanos, dándole datos de la cantidad de fuerzas enemigas, aliadas y cuanto del planeta había sido arrasado. El hechicero se llevó una mano al arco de su nariz, sintiendo un pequeño dolor de cabeza.
"¿Cómo es que terminamos así?" se preguntó sin entender la respuesta.
Ha pasado exactamente una semana desde que la flota de Anubis entró en el Nintenverse, conquistando dos mundos humanos en cuestión de horas, ya que no estaban preparados. Rápidamente se despachó a los Battlecruisers que tenían a disposición, ya que sus fuerzas fueron diezmadas considerablemente debido a la guerra contra los Mecronets.
Había algo que le preocupaba considerablemente respecto a las naves; los Ha'taks y Zodiacs estaban muy nivelados en armamento y defensas… pero no sus cazas. Los Death Gliders, los cazas de la flota de Anubis, eran superiores a los Wraith y Vikings de Novaterra en cuanto a velocidad, perdiendo muchas naves de combate de esa forma. Para tratar de perder mas naves, el Doctor Light y los científicos de Novaterra estaban diseñando un caza mas veloz y poderoso que el Wraith, logrando ya un prototipo en menos de dos días.
Ahora, Raphael tenía que concentrarse en las situaciones que ocurrían en otros mundos humanos, viendo a cuantos cruceros de batalla enviar o si es necesario usar una BattleMoon para hacerlos retroceder…
"Raphael."
Una pantalla de luz apareció a lado del hechicero, mostrando al Dr. Thomas Light, el creador de Megaman y de Megaman X.
"Dr. Light, ¿Qué sucede?" preguntaba el líder de los N-Warriors con seriedad.
"Hemos terminado el modelo del nuevo caza de combate. Quizás quiera venir a verlo. ¿O quiere que le mande los datos?" preguntaba el hombre anciano del otro lado de la pantalla.
"No, iré a verlo personalmente, creo que será mejor que ver sólo datos."
"Muy bien, aquí lo espero." Dijo el científico, antes de que la pantalla desapareciera.
"Interesante, así que está listo…"
"Raphael…"
El hechicero mencionado miró a la puerta de su oficina, donde estaban Kristal y Alan, mirándolo con algo de preocupación.
"¿Qué sucede?" preguntó el anciano con curiosidad.
"¿Qué es lo que ha pasado con los demás?" preguntaba Alan seriamente. "Me refiero a todos nuestros compañeros."
"No te preocupes por ellos, están haciendo lo posible por proteger sus mundos. Kristal, veo que regresaste con bien de Shadow Realm."
"Así es, maestro." Respondía la hechicera. "Todos están bien, la ciudad de Spellian Hegcian ha sido reconstruida completamente, es casi igual a la anterior, aunque hay diferencias."
"Me lo imagino, no se puede construir todo con exactitud. ¿Cómo se están preparando para la guerra contra Anubis?"
"Aunque no estén en peligro, ya que Shadow Realm no está en el camino de la invasión, están haciendo todo lo posible por fortalecer sus defensas, aunque, luego de la lucha contra los Mecronets, no será fácil."
"Entiendo."
"Raphael." Comenzó el joven. "Dígame, ¿Cómo va el combate?"
"No muy bien." respondió el hechicero, activando un dispositivo que mostró un holograma en el centro de la habitación, uno que mostraba la galaxia entera. "Ha pasado sólo una semana desde el inicio de la guerra, y ya varios mundos han sido tomados, a pesar de nuestro esfuerzo."
El holograma de la galaxia mostraba varios puntos azules, mundos humanos habitables. Entonces, en una sección de la galaxia, algunos de estos puntos cambiaron a rojos, indicio de que ya estaban tomados por Anubis, mientras que otros eran amarillos, donde se estaban librando en este momento batallas por el planeta.
"Los invasores ya tienen varios sistemas, incluyendo en estos unos treinta mundos humanos habitables. Si esto sigue así, para el final del mes, llegarán a Novaterra."
"¿Qué podemos hacer?" preguntaba Kristal con algo de desesperación en su voz. "Si continua así…"
"¿Por qué estamos perdiendo la guerra?" preguntaba Alan. "¿No se supone que los Zodiacs están al nivel de los Ha'taks?" 'Aún no puedo creer que sean los Ha'taks de la serie de Stargate los que nos están atacando. Sólo falta que también nos ataquen Goa'ulds.'
"Es cierto que nuestros cruceros de batalla son igual de fuertes que los Ha'taks." Comenzó Raphael. "Pero el problema son nuestros aviones caza."
"¿Qué es un caza?" preguntaba Kristal.
"Un caza es un avión de combate. Es una aeronave, como un Wraith o Viking."
"Oh…"
"¿Qué haremos entonces?" preguntaba el humano.
"El Dr. Light está trabajando en un nuevo modelo, y parece que ya lo terminó. ¿Quieren verlo?"
"¡Claro!" Exclamaron los dos jóvenes.
"Vamos entonces."
Raphael se levantó de su asiento y caminó hacia la puerta, seguido de los dos jóvenes. Luego de entrar a un tele-transportador, llegaron al laboratorio, donde se encontraron con el Dr. Light, quien los saludó cordialmente.
"Así que los Guardianes Chaos y Balance también vinieron a ver el nuevo modelo." Decía el científico de gran barba al ver a los dos jóvenes detrás de Raphael.
"Si, tenían curiosidad." Respondió el hechicero. "Entonces, ¿Ya está listo?"
"Claro, está terminado. Vengan, se los enseñaré."
"Una pregunta." Comentó el humano de gorra gris. "¿Por qué están construyendo un nuevo caza?¿Hay alguna razón?"
"Tenemos un problema con la guerra en la que estamos presentes." Respondía el hechicero. "Los Wraith y Vikings han resultado ineficaces contra los cazas de las naves de Anubis, ya que los superan en velocidad por mucho."
"¿A cuantos kilómetros por hora van?"
"Los Wraiths van a novecientos kilómetros por hora a máxima velocidad, los Vikings van a quinientos. Pero un Death Glider puede ir hasta cuatro mil kilómetros por hora."
"¡¿Cuatro mil?! Esa es una diferencia muy marcada." Respondía el humano con asombro.
"Nosotros nos enfocamos en mejorar el diseño de nuestros Battlecruisers para ser mas eficientes, pero nunca le pusimos una gran atención a los aviones caza, algo en lo que son superiores los de las fuerzas de Anubis. Las ultimas batallas las hemos perdido debido a que los Wraiths y Vikings no han podido siquiera alcanzarlos, y son muy escurridizos para que las baterías de energía de los Zodiacs los alcancen."
"Es por eso que Raphael nos encargó la investigación de un nuevo caza que sea igual de veloz que los Death Gliders." Comentaba el Dr. Light con tranquilidad. "Y lo hemos conseguido, una aeronave que se puede desplazar a cuatro mil kilómetros por hora. Debo admitir que, aunque me especialice en robótica, fue algo sencillo crearlo. Síganme."
Los tres siguieron al científico por algunos minutos, entrando en un tele-transportador, mandándolos a otra parte de la base. Aparecieron en un gran salón, con varias maquinas por todos lados. Pero, lo que les llamó la atención fue lo que había en el centro.
Música de fondo: - 146-SeeD- (Soundtrack: Final Fantasy VIII)
"Les presento nuestro nuevo caza, el X-872." Decía el Dr. Light, señalando la aeronave que estaba flotando sobre el suelo, gracias a una maquina antigravedad. "Esté es nuestro modelo mas reciente, el caza que rivalizará a los Death Gliders de Anubis."
"Es sorprendente, ¿No lo crees, Alan-kun?" preguntaba Kristal, mirando a su novio que estaba a lado, sólo para darse cuenta de que el joven miraba la aeronave con duda. "¿Qué te pasa?"
"¿Por qué parece una fusión entre un F-15 y un Airwing?" señaló el muchacho.
En efecto, el nuevo caza, de color totalmente gris, tenía una apariencia similar a la de una aeronave F-15, salvo que era mas pequeño, sus alas estaban mas dobladas hacia atrás, la cabina no estaba al frente, sino un poco mas atrás de la mitad de la nave, como en un auto de carreras, además de no tener las dos "colas" de los cazas humanos.
"Eso es por una razón." Comentaba el creador de Megaman. "Es para mayor efectividad en combate aéreo. Minimiza la fricción en el aire, haciéndolo mas veloz."
"No se ofenda, doc., pero ¿Qué en el espacio no hay aire?" preguntaba el humano con curiosidad.
"Así es, pero me refiero a cuando entra en combate en la atmosfera. Sabemos que nuestros cazas son buenos en el espacio, pero hay veces que se tiene que pelear en un planeta, por eso esa forma."
"Oh, ya veo… bueno, al menos no será difícil acostumbrarse a él."
"El armamento que tiene esta nave es lo ultimo en nuestra tecnología."
"¿Dispara misiles?"
"Energy-Misiles. No te confundas con misiles hechos de energía, estos están cubiertos por una especie de escudo nuclear, que lo protege de ataques que intenten destruirlo. El X-Buster de X al máximo nivel no podría atravesarlo."
"Entiendo, pero tengo mis dudas con los misiles."
"Los misiles son debido a que hay veces en que los láseres no son suficientes para derribar a un enemigo, por lo que el uso de estas armas seguidoras es bueno."
"Deben ser rápidos para alcanzar a un Death Glider."
"Cinco mil kilómetros por hora en veinte segundos, antes de que explote por falta de energía."
"¡Genial!"
"Muy bien, Dr. Light." Decía Raphael. "Esto nos ayudará en el combate contra las fuerzas de Anubis. ¿Cuándo empezará la producción en masa? Debemos colocarlos en todos los Zodiacs restantes."
"Empezará de inmediato, pero aún le falta algo; un nombre."
"¿No se llamaba X-872?" preguntaba Kristal.
"Ese es el nombre del proyecto, pero falta el nombre del tipo de nave."
"Oh, entiendo…¿Se puede llamar Falcon?"
"¿Por qué Falcon?" preguntaba Raphael.
"Porque me gusta el nombre, además de que vuela y todo eso."
"Es un nombre muy común." Respondía el Dr. Light. "Pero bueno, se queda."
"Haaa, ¡Yo quería ponerle el nombre!" exclamaba Alan con enfado, a lo que Kristal sólo lo miró con tranquilidad, antes de mostrarle una gran sonrisa.
"Las mujeres primero, Alan-kun, se caballeroso."
"Bueno, ya no importa."
"La producción empezará de inmediato." comentaba el Dr. Light, antes de dirigirse a Raphael. "Solicito permiso para ir a Replira. Escuché que las fuerzas de Anubis están por llegar a ese planeta y sería mejor ir a ver que es lo que pasa."
"Por supuesto." Respondía el hechicero. "Puede irse, nosotros tenemos algunas cosas que hacer."
"¿De verdad?" preguntaba Alan.
"Si, necesito que ustedes vayan a Digiten, porque parece que están por caer en manos de Anubis. Deben ir y evacuar a todos los humanos posibles, además de traer a Tai."
"¿Qué hay de Tamera?" preguntaba Kristal.
"Lucy y X ya van para allá, los mandé temprano. Irán por Takato y cualquier otro sobreviviente. También tengo pensado pedir ayuda externa para esta situación."
"¿Ayuda externa?¿A que se refiere, maestro?"
"Se los diré luego, por ahora deben ir a Digiten a ver en que pueden ayudar."
"Muy bien, iremos al mundo Tai." Decía Alan, viendo a su compañera. "¿Lista, Kristal?"
"¡Siempre lista, así que vamos!" exclamó la hechicera.
Con esto dicho, los dos jóvenes comenzaron a correr hacia el tele-transportador, indicándole que fueran al salón del Stargate, para ir al mundo de Tai.
-Planeta: Tierra 019: Tamera-
-11:37 A.M.-
Música de fondo: - 60-Destiny's Force- (Soundtrack: Kingdom Hearts)
La guerra continuaba en Tamera, el mundo de los Tamers. El combate ahora no solo se centraba en el cielo, también en tierra, cuando varios soldados de Anubis, con armaduras, idénticas, color plata y con largos báculos, aparecieron de la nada por toda la ciudad. Para enfrentarlos, los soldados de Novaterra los esperaban.
Varios disparos de energía ocurrían por algunas secciones del centro, cuando las fuerzas invasoras, por medio de sus báculos, disparaban veloces esferas de energía, capaces de hacer volar una pared de un solo impacto, hincándose sobre una rodilla o de pie. Mientras, los defensores, con una especie de ametralladora cada uno, disparaban ráfagas de energía carmesí a sus atacantes. La fuerza de las avanzadas armas de ambos rivales era muy parecidas, evitando que alguno de los bandos en tierra obtuviera la ventaja.
La cosa era distinta en los cielos. Los Death Gliders habían destruido a casi todas las naves de combate Tameranians y Novaterrans, perdiendo muy pocas en comparación, dejando así los cielos libres, exceptuando...
"¡BURST SHOT!"
Decenas de misiles se dirigían a los Death Gliders, quienes los evitaban con facilidad, antes de girarse y atacar al que los había lanzado. Desde la destrucción de los cazas humanos, MegaGargomon se había convertido en una especie de torreta de misiles móvil, disparando varios misiles, aunque ninguno hacía contacto con los veloces cazas enemigos.
"Uh-oh, ¡Henry, nuestros ataques no sirven!" Exclamaba MegaGargomon con algo de desesperación.
"Esto no se ve bien." decía el humano, dentro de la enorme mole de metal. "Ninguno de nuestros ataques surten efecto en ellos."
"¡Muy bien!¡Entonces los aplastaré como moscas!"
Y así le hizo… o más bien, le intentó. El enorme Mega Digimon intentó aplastar los cazas de Anubis como si fueran moscas, usando sus manos. Cabe decir que las naves eran mucho más veloces que la colosal mole de metal, evitando sus intentos de ataque fácilmente.
"Es mas difícil de lo que pens-"
Pero no terminó de hablar, ya que sufrió un poderoso disparo en la espalda, producto de un Death Glider. El ataque fue tan fuerte que derribó al Digimon sobre una casa cercana, destruyéndola en el acto.
"Ow, eso dolió."
"¡Hay que ponernos de pie y continuar la lucha!" Exclamaba Henry, aunque le fuera algo difícil el mantenerse firme.
"Eso intento, pero ese ataque fue muy fuerte."
"¡Pues prepárate porque ahí vienen mas!"
"¿eh?¡Ah no!"
MegaGargomon se puso de pie, esperando a los Death Gliders que venían hacia él a toda velocidad. Cuando estaban cerca, lanzó varios misiles de algunos compartimientos de su cuerpo, mismos que, a pesar de la corta distancia, fueron esquivados por las aeronaves.
"¡Oh vamos!¡Déjense gol-!" decía el Digimon, antes de ser callado nuevamente por mas disparos. "Este no es mi día…"
Música de fondo: - 103-Evil Reborn- (Soundtrack: Soul Calibur II)
Mientras, en otra parte de la ciudad, los soldados de Anubis y los del Nintenverse se enfrentaban de frente, usando sus poderosas armas tecnológicamente avanzadas para superarse. Decenas de soldados de ambos bandos habían sido asesinados debido a los disparos, tanto aliados como enemigos caían por los suelos.
Cuando llegaba el momento de enfrentarse en combate cuerpo a cuerpo, ambos bandos estaban preparados. Los humanos del Nintenverse tenían un buen entrenamiento en cuanto a combate físico, además de varias mejoras en sus cuerpos debido a la tecnología de Novaterra, siendo varias veces mas fuerte que un humano promedio, capaz de levantar cosas pesadas, saltar edificios de algunos pisos de altura y varios estilos de combate a su disposición, además de usar espadas y escudos de energía como armamento principal. Los soldados de Anubis, por su parte, provenían de una costumbre de guerreros; toda su especie estaba preparada para la guerra, incluso un soldado novato era mas fuerte que un luchador profesional. Usando sus báculos como arma principal para el ataque y la defensa, grandes habilidades de combate y un espíritu guerrero, los invasores eran una fuerza de temer.
Y ahí estaban, luchando en el centro de la ciudad de Tokio de Tamera, Nintenversans y Egypterans en un combate de vida o muerte. Miembros cercenados, cuerpos a la mitad, con horribles quemaduras y algunos totalmente irreconocibles, tanto soldados de ambos bandos como los desafortunados civiles que aparecieron en el momento y lugar equivocado, eran normales en el lugar.
Varios soldados del Nintenverse se atrincheraban detrás de vehículos volteados, usando sus armas para mantener a raya al enemigo, que se acercaba más y más. Eran un grupo de cinco, uno de ellos herido en el pecho, otro cuidándolo, dejando que los otros tres dispararan balas de energía hacia los soldados invasores. Varios caían por las veloces ráfagas que los atravesaban de un lado al otro, pero otros tomaban su lugar, disparando con sus báculos a los vehículos que comenzaban a ceder bajo el fuego enemigo. Sólo esos cinco quedaban en esa calle, los demás refuerzos estaban en otras, luchando también por su vida.
"¡No se rindan!" comentaba uno de ellos, disparando como loco a los del frente. "¡Tenemos que resistir hasta que venga la ayuda!¡No podemos per-!"
-Bang!-
Fue lo último que ese soldado dijo en su vida, antes de que un disparo de energía le diera en la cabeza, destrozando su casco en el proceso. Él cayó de espaldas, mirando al cielo, su frente mostraba una horrible quemadura donde el disparo golpeó, a pesar de la protección de su casco, que yacía roto a su lado. Al verlo, los demás se asustaron, puesto que sufrirían el mismo destino.
Pero entonces, detrás de ellos, una niña comenzó a llorar, trayéndolos de nuevo a la realidad. En el edificio de atrás, seis civiles, entre ellos una niña y su madre, se habían refugiado, aunque habían sido detectados por el enemigo. Fue cuando los cuatro soldados restantes recordaron lo que eran y lo que estaban haciendo. Soldados del Nintenverse, cuya misión era el de proteger a los civiles que no tenían idea de lo que pasaba.
"¡Debemos luchar!" Exclamó otro de los soldados, concentrándose un poco. "¡N-Weapon!¡Mode Change- Shotgun!"
La ametralladora azul que sujetaba el soldado cambió de forma, siendo ahora mas larga, con sólo dos cañones en lugar de los seis normales. Sujetándolo como una escopeta, el soldado empezó a disparar su arma, lanzando grandes esferas de energía amarillas en contra de los soldados. Las dos balas fueron lo suficientemente fuertes como para atravesar la armadura de los invasores, al igual que hacerlos estallar, e impactando con la persona que estaba detrás.
"¡N-Weapon!¡Mode Change- Laser!"
El otro soldado también cambió su arma, esta vez, un poco más ancha que en su forma de ametralladora, con cuatro cilindros ligeramente más largos. Al apuntar y presionar el gatillo, el soldado disparó cuatro láseres carmesí, que funcionaban como cuchillas. Estos láseres cortaban a los soldados de Anubis en dos, no importando lo que tuvieran puesto.
Continuaron así unos minutos, superando a los invasores con sus poderosas armas, hasta que algunos de sus enemigos aparecieron con escudos de energía colocados en sus brazos. Estos escudos eran tan fuertes que resistían los disparos de escopeta de energía y láseres con facilidad, dejando a los defensores sin ventaja. Entonces, detrás de ellos, apareció otro soldado de Anubis, este sujetando un enorme cañón montando en su hombro derecho, como un lanzacohetes, apuntándole a la gente atrincherada. Con presionar un botón, este hombre liberó un poderoso cilindro de energía amarilla, misma que amenazaba con desintegrar a los soldados y a los civiles detrás de ellos.
Pero eso nunca llegó, el cilindro impactó con algo que se colocó frente a ellos, resistiendo el ataque.
Música de fondo: - 148-One Vision (Shinka Size)- (Soundtrack: Digimon Tamers)
Los soldados miraron con asombro a quien los había salvado, Takato, Matsuki, el N-Warrior de Gallantmon, usando su gran escudo, el Aegis Shield, para protegerse.
"¡Joven Takato!" Exclamó uno de ellos. "Gracias por venir."
"No hay problema. ¡Váyanse! Yo me encargaré de ellos." Exclamó el joven, levantando su escudo hacia sus enemigos, comenzando a reunir energía. "¡FINAL ELYSIUM!"
Del escudo fue liberado un poderoso cilindro de energía carmesí, mismo que desintegró a los soldados que los estaban atacando. Rápidamente, mas soldados aparecieron y vieron al N-Warrior con odio.
"¡Es uno de los N-Warriors!" exclamó uno de ellos. "¡Atáquenlo!¡Háganlo sufrir en nombre de nuestro dios Anubis!"
Rápidamente, los más de veinte invasores que estaban en esa calle comenzaran a disparar energía de sus báculos, pero Takato se defendía con su escudo, evitando así recibir daño. El joven invocó su lanza sagrada, Gram, y miró a sus enemigos.
"¡Los haré pagar por lo que le están haciendo a mi mundo!" Exclamó el joven, antes de lanzarse a ellos, bloqueando los disparos con su escudo.
Un hombre, de armadura dorada y cabellos púrpuras, miraba el combate entre los Ha'taks y los Zodiacs, dentro de una de las primeras, por medio de una ventana. Con sus ojos celestes, aquel hombre miraba con orgullo como sus Death Gliders destruían fácilmente a los Wraiths y Valkyries de Novaterra, indicando que su victoria sobre los cruceros de batalla humanos estaba asegurada.
Entonces, dos hombres entraron al salón donde estaba, haciendo una reverencia cuando estuvieron cerca de él.
"¿Qué es lo que sucede?" preguntaba el hombre de armadura dorada.
"Disculpe nuestro atrevimiento, Lord Seketh." Decía uno de los soldados que entraron. "Pero tenemos algo de información que nos acaba de llegar."
"¿Qué información?"
"Nuestras tropas terrestres nos han informado que la mayoría de las ciudades y puestos de gobierno de este planeta han sido tomados sin problema alguno, las fuerzas de Novaterra son inútiles contra nuestros hombres."
"Excelente."
"Sin embargo." Comenzó el otro. "Algo está pasando en una zona."
"¿Qué sucede?"
"En una de las ciudades humanas, el Tokio de este mundo, han encontrado resistencia."
"¿Qué tipo de resistencia?¿El ejercito de Novaterra es mas fuerte?"
"No mi Lord, es mas bien una persona la que se interpone en la conquista de esa ciudad."
"¿Una persona?" preguntó con algo de curiosidad, antes de que la respuesta llegara a su mente. "Entiendo, debe ser uno de los N-Warriors de esta Galaxia. Hasta ahora no nos hemos encontrado con ninguno."
"¿Cuáles son sus ordenes, mi señor?"
"Dejen a ese N-Warrior en paz por ahora y sigan su curso." Comentó el guerrero, caminando hacia la puerta del salón. "Yo me encargaré de él…"
"¡ROYAL SABER!"
El ataque de Takato impactó en varios de los soldados de Anubis, incrustándolos contra las paredes exteriores de un edificio y dejándolos fuera de combate. Luego de unos minutos de pelear, varios soldados yacían inmóviles por todo el cruce donde el joven estaba luchando, ninguno quedaba en pie.
"Cielos." Comentó el joven, suspirando un poco. "Son mas fuertes de lo que pensé."
"¡Takato!"
Una gran sombra apareció en el lugar, siendo creada por MegaGargomon, quien estaba descendiendo, con algunas heridas en su cuerpo.
"¿Estas bien?" preguntó el joven N-Warrior al ver al coloso de metal con varias abolladuras.
"Si, nada que una noche de descanso no pueda resolver."
"En realidad me siento como si me hubieran arrollado." Comentó Henry dentro del Digimon. "Si hubieran seguido, quizás ya no estaría aquí."
"¿Qué pasó?" preguntó Takato.
"No lo sé, los cazas se fueron de repente."
"¡Los ahuyentamos, Henry!¿Por qué no lo crees?" preguntaba Terriermon.
"Si, claro, los ahuyentamos con nuestro acto de recibir disparos a cada segundo. La verdad no sé que pensar. Es probable que estén por algo mas grande."
"¿Qué sería?" preguntaba Takato.
"Ni idea, pero si sé que aprovecharé este descanso un momento…"
"Bueno, yo seguiré ayudando a los soldados de Novaterra para que…"
De pronto, el N-Warrior sintió una poderosa presencia llenar todo el lugar, haciendo que la gravedad fuera mas fuerte para él que detectaba las presencias. MegaGargomon, como no podía sentir un aura, no era afectado por ella.
"¿Qué te sucede?" preguntó Terriermon. "¿Te hiciste en los pantalones o que?"
"Tengo un mal presentimiento, Terriermon." Comentó Henry.
"Estas en lo cierto."
Música de fondo: - 37-Mako Reactor- (Soundtrack: Final Fantasy VII)
Los dos voltearon a ver, al final de la calle, a un hombre con armadura dorada similar a la de los soldados de Anubis, completamente sólo y sonriendo. Al ver su armadura, el joven dentro del Digimon colosal pensó en algo.
"¿Eres el líder de esta invasión?"
"Yo soy sólo el que está guiando el ataque a este mundo, no soy el líder. Mi señor Anubis lo es." Comentaba aquel hombre con seriedad, una sonrisa tétrica pintada en sus labios. Al verlo, Takato sintió algo de miedo.
'¿Quién es este hombre?' pensó el N-Warrior. '¿Por qué siento esta desesperación?'
"Que bien." el comentario de MegaGargomon lo sacó de sus pensamientos. "Eso significa que. Si te derroto a ti, terminará este ataque a nuestro mundo."
"Se podría decir… ¿Pero podrás hacerlo?"
"¡Va veras!" Exclamó con fuerza, antes de comenzar a caminar hacia él, sus pasos haciendo temblar la tierra. "Te aplastaré como un insecto."
"¡Esperen!¡No es lo que parece!" Exclamó Takato, tratando de alertarles.
"Si, Terriermon, tengo un mal, muy mal presentimiento." Comentó Henry, pero el coloso no le hizo caso.
"No se preocupen." Respondió MegaGargomon, en frente del misterioso hombre, con un pie levantado. "Los lideres no son mas fuertes que sus soldados, son iguales a todos."
Y con esto dicho, el coloso verde bajó su pie derecho con fuerza, pisando al sujeto, quien no se movió del lugar. MegaGargomon sonrió, puesto que, sin el líder, al menos descansarán un tiempo. Pero entonces, notó que su pie no estaba apoyado por completo en el suelo, además de sentir como si algo se resistiera a ser aplastado. Cuando supo que era, casi entró en pánico; el sujeto extraño detenía el enorme pie del Digimon únicamente con un dedo… el meñique.
"¡No puede ser!" Exclamó MegaGargomon con sorpresa.
"¿Está soportando todo el peso de MegaGargomon con sólo un dedo?¡Imposible!"
Takato apretó sus dientes con fuerza, al igual que sus puños. Debido a que podía sentir las presencias de los demás, sabía que ese sujeto era muy fuerte… y lo peor era que se estaba limitando.
Mientras, aquel hombre seguía soportando todo el peso del Digimon con sólo su meñique, sin parecer siquiera sentir algo.
"¿Es esta toda la fuerza que tienes?" preguntó al ver que MegaGargomon empleaba mas fuerza para pisarlo, en vano. "Que patéticos son los seres del Nintenverse, tan débiles que no valen la pena esforzarse."
"¡¿Qué dices?!" Exclamó Terriermon.
"Que no vales la pena."
Música de fondo: - 84-Anger of God- (Soundtrack: Yu-gi-oh!)
Levantando su dedo levemente, el sujetó empujó a MegaGargomon. Pero la fuerza con la que lo empujó fue impresionante, ya que lo elevó varios metros en el aire, antes de caer pesadamente en la calle de a lado.
"¡Henry!¡Terriermon!" Exclamó Takato al ver a sus amigos caer con fuerza, antes de mirar al extraño sujeto. No podía creerlo, él había empujado a alguien que pesaba toneladas con sólo su meñique y sin siquiera parecer haberse esforzado. Eso afirmaba que era un sujeto poderoso.
"Vaya, que desilusión." Decía el sujeto con aburrimiento. "Tan grande, pero tan débil."
Takato apretó mas los puños, sintiendo su cuerpo temblar ante la presencia de ese sujeto, cuya fuerza era admirable.
"¿Quién eres tu?" preguntó el joven con valor y curiosidad por saber el nombre de aquel sujeto, quien, al escuchar su pregunta, lo miró con algo de arrogancia.
"¿Quieres saber mi nombre?" Preguntó él. "Bien, te lo diré; yo soy un guerrero leal al señor Anubis, uno de sus quince leales sacerdotes: Seketh, Pharaohn of Seth."
Al escuchar su nombre, Takato se puso en guardia. No sabía que era un Pharaohn pero inconcientemente se preparaba para el combate… ya que sabía que sería una lucha muy dura y sangrienta…
Fin del Capitulo 02
NEXT CHAPTER'S THEME: 09-Juudai's Theme (Yu-gi-oh! GX)
Alan: Hola, soy Alan. Ten cuidado, Takato, la fuerza de ese sujeto es sorprendente.
Takato: No puede ser. Mis ataques no le hacen gran daño. ¿Este es el poder de nuestros enemigos?
Alan: No se pierdan el próximo capitulo de The N-Warriors, Anubis' Curse Chapter: El terrible poder de un Pharaohn.
Seketh: Es tú fin.
??: No si puedo evitarlo.
Seketh: ¿Uh?
ENDING THEME: 147-Hitori Ja Nai (Ending Theme I- Dragon Ball GT)
Saiyan X dice: Bueno gente, he aquí el inicio del Episodio 5. ¿Que les pareció? Espero que les haya gustado... y me dejen comentarios ¬¬ XD
Bueno, le haremos como antes, un capitulo por semana, con acualizaciónes los Viernes temprano. Quisiera mas, pero mis clases me matan. Sin embargo, ya que muchos están en examenes, quizas no tengan oportunidad de leer, por lo que acualizaré, no el Viernes que sigue, sino hasta el otro Viernes, es decir, de hoy en quince. Yo tambien empiezo examenes así que tambien yo ando mal...
Bueno, nos vemos en dos semanas... ¡Sobres!
-Saiyan X logged off-
