uwu a petición de una amiga este fic se actualiza (?), sigan leyendo nuestras otras historias que con las vacaciones actualizaremos más seguido *-*, esperemos les guste este capítulo, muchas gracias por el apoyo en general.

Disclaimer: Homestuck no nos pertenece.

Nota: ¿Leve lenguaje sexual?


Capítulo 3: Quiero una mamá.

Tu nombre es Dave Strider y debes aceptar que el que tu madre salga demasiado y por las noches, no traía no más que beneficios para ti y tu actual novio, John. Después de haberle dicho que tenías la casa sola, no dijo nada más y supiste que iba en camino a tu casa. De vez en cuando tenías oportunidades como estas.

Pero bueno, eso fue lo que pasó apenas te desconectaste de Pesterchum, no hay necesidad de saber lo que hicieron apenas John llegó a tu casa.

Sí, tuvieron sexo.

Ahora ambos están sobre una cama, tu cama, después de haber hecho locuras salvajes adolescentes. Por favor, como si no fuera uno de los principales intereses de los chicos de tu edad… con novio y en un día de casa solitaria.

Después de batallar un poco, logras zafar la sábana que estaba debajo de sus cuerpos y la colocaste sobre ti y John, por más impúdicos que pudieron haber sido antes de este momento, no era una buena escena estarle dando las nalgas a la pared.

—Dios, Dave, esa sábana ha de ser un asco. —John dice mientras le echabas la tela hasta la altura de su cintura, aunque no hacía movimiento alguno que indique que quería quitársela de encima.

—Somos nosotros un asco. —dices mientras tú mismo te acomodas sobre tu costado, cabeza sobre tu almohada y mirando frente a frente a John, todavía podías ver su pecho alzarse debido a la previa actividad. A ti te parece entre una mezcla de sexy y adorable, el estereotipo perfecto de nerd mirándote tras haber tenido sexo, simplemente era una combinación que pocos podrían imaginarse.

John no dice nada y sólo ríe ante tus palabras. Así es John tras una sesión íntima, suele reírse de todo lo que digas aunque fuese serio y es por eso que piensas que le gustó tu desempeño. No es que tengas algo por lo cual replicar.

—¿Ves Dave? —dice John mientras pasaba un dedo de forma juguetona sobre tu pecho. La puta madre te encanta que haga eso. —Debes agradecer a tu mamá por estos momentos, ¿es bueno, no?

—Si con bueno quieres decir que cada vez que se vaya tendremos una sesión pasional, por Obama, que se vaya todos los días. —John deja de jugar con tu pecho para darte una patada, no dolió, porque no estaba hecha para que doliese. Te ríes de su reacción y a él también parece agradarle, porque reacciona de la misma forma que tú.

Tras una breve lucha de brazos y piernas, se acomodan nuevamente en sus costados mirándose frente a frente. Crees que ya están más tranquilos, relajados y ¿por qué no? Ya se sienten mejor después de lo que acaban de hacer. John es el primero en hablar. —¿Sabes? Cuando me dijiste que tenías casa sola estaba a punto de decirte que también tenía la casa sola. —arqueas una ceja a lo que dice. —¡Estaba a punto de sugerirte que vinieras! Pero prefiero que la cama que quede asquerosa sea la tuya. —el estúpido ríe.

—Já, muy gracioso Egbert. —le respondes, pero continúas el tema. —Sin ofender, no pensaba en tu padre como alguien que saliera por las noches. —al parecer John no entiende porqué lo tomarías como ofensa, pero mejor si era así. Tras decir eso, él frunce el ceño levemente, tal parece que estaba pensando en algo más allá. Se tarda un poco y comienza a preocuparte. —Eh, ¿John?

—Dave, tienes razón. —dice y tras un rato de dudarlo, te mira. —¿Qué tal si está en una cita? —lo miras con duda. —Es muy probable que sea una cita, hombre. —le respondes, mientras te mueves un poco, esta vez recostándote boca arriba porque por poco no sientes tu costado derecho. Con tu brazo derecho atraes a John contigo, moviéndolo tantito y esperando si es que te respondía.

—Hmm. —pasa su hombro derecho por sobre ti, rodeando tu cintura, a la vez que recarga su cabeza en tu hombro. Su respiración te hace cosquillas. Lo apegas un poco más hacia ti en el momento que vuelve a hablar. —Imagínate que nuestros padres salieran, eh, sería un desastre.

De no ser porque tenías a un Egbert sobre ti no brincabas de la cama del asombro. —Uh, eso sería desagradable John. —cierras tus ojos un momento, no tienes idea de qué hora es, pero matas porque sabes que aún no han dado ni las diez de la noche.

John se mueve y puedes sentir cómo su brazo que tenías sobre ti se ponía del otro lado de tu pecho, de esta forma sabes que se ha levantado pero no sabes con qué intención. Abres un ojo y te encuentras con salvajes y hermosos azules que miran directamente a los tuyos rojos, oh bueno, al tuyo.

—¿Te imaginas, Dave? —habla muy cerca de ti, no hay forma de que lo ignores. —Que… nuestros padres salieran. —gruñes, te cuesta imaginar a tu madre con el padre de John, simplemente no. Te mueves un poco, haciéndote hacia atrás para sentarte finalmente. Recargas tu espalda sobre la almohada y llamas a John para que te acompañe en la posición, era estúpido que vayas a dormir tan temprano, por eso querías despertarte a como dé lugar.

—Yeah… tú serías algo así como mi hermano-novio. —sonríes con autosuficiencia a lo que John replica. No parecía gustarle la idea.

—Maldición, no, suena desagradable. —exagera sus expresiones, incluso sacando la lengua.

Te ríes ante su reacción. —No seas idiota, ni siquiera compartimos sangre.

—¡Ya sé, pero! Aún así. —se toma las cosas demasiado en serio, piensas, es momento de darle una buena dosis de abrazos para que piense en otras cosas, piensas tú. Y así haces, estirando ambos brazos para atraer el cuerpo de tu novio junto a ti, que dejase de decir estupideces y que reciba gustoso el amor Strider.

—No sucederá así, John, a veces exageras demasiado.

Escuchas a John decir algo, pero no logras entender muy bien. —¿Qué? —y no te quedarías con la duda, en lo absoluto.

Mueve la cabeza, negando algo que sólo lo hizo ver estúpido, porque enseguida te respondería lo contrario. —He estado pensando que quizás mi padre se ha de sentir solo. —piensas que la conversación ha dado un giro inesperado, pero esperas a que continúe. —No sé si salga a citas, pero si es eso, estoy feliz por él. —comenta con esa voz risueña que lo caracteriza. —Es decir, si llegase a ser una mujer buena e ideal para él, significaría que tendría una figura materna, ¿no?

Guardas un momento de silencio, ¿eso era lo que quería a fin de cuentas? —Básicamente. —respondes. —Pero, Dios santo, estábamos hablando de que nuestros padres salgan juntos. —lo mueves un poco, comenzaba a cansarte.

Ríe, crees que entendió lo que quisiste decir. —¿Por qué suenas tan nervioso? —¿qué? Egbert está loco, en ningún momento suenas nervioso. —Pero así, "irónicamente" como dirías, me imaginaba cómo sería si tu madre fuera la mía.

Bufas, de verdad esperabas que no haya dicho eso. —Maldición, de verdad no quieres que eso ocurra, es lo peor del mundo, ojalá haya sido broma, pésimo, bajaste unos cincuenta niveles en tu bromómetro.

Te golpea. —¿Qué diablos es un bromómetro? ¡Y no quiero que eso ocurra! No seas estúpido. —dice despegándose de la almohada que tenía tras su espalda, para abrazar sus piernas y mirarte girando su rostro. —Bu, no aguantas nada. —te saca la lengua.

De verdad, te sacó la lengua.

No haces nada ante su acción, pero continúas el tema. Colocas tus manos detrás de tu nuca y miras hacia el póster gigante que tienes frente a ti, es una de tus fotografías de paisaje, quizás tu favorita de todas las que has tomado, es por eso que valía que la imprimieses en grande. —No sé, ma ha estado saliendo con varios hombres, no me sorprendería que salga con el tuyo, posiblemente ya haya salido con todos los hombres solteros. —haces una pausa. —Y los que no.

—Daaaaaave. —prolonga la a, suena tan estúpido. —No entiendo porqué eres así con tu mamá.

—No la conoces, John.

—Como sea. —se inclina hacia ti, colocando su cabeza en tu hombro, aún abrazaba las piernas.

Tal parece que la conversación murió ahí, porque apenas dijo eso se quedaron en silencio, mirando quizás el mismo póster, recordando cuándo fue que la tomaste.

—Esa foto la tomaste cuando fuimos al centro comercial por el cumpleaños de Jade, ¿cierto? —dice John, a lo que respondes asintiendo con la cabeza, no hay necesidad de voltearlo a ver o hablar. —Estábamos caminando y apenas salimos del edificio te salió lo hipster interno y no pudiste evitar tomarle foto, recuerdo incluso que la subiste a Instagram y te encargaste de que todos nosotros le diéramos like. —se ríe, no había necesidad de incluir eso, el muy bastardo.

—Es una obra de arte, John, pero viendo tu gusto de películas comprendo un poco porqué no lo entiendes.

—Qué extraño arte, Dave. —silencio por un momento, hasta que John se mueve finalmente para tenerlo de frente, mirándote con esos ojos hermosos y esa sonrisa que, sin que lo desees, hace a tu corazón latir rápidamente. —Pero me gusta. —John de alguna manera te contagia su sonrisa, gesto que duró poco puesto que tuviste la dicha de volver a probar esos labios que tanto te gustaban. Diriges ambas manos hacia delante, una en la mejilla de John y la otra recargándote. Te impulsas hacia John para profundizar el beso, te emociona de nuevo el empeño que John le pone al momento.

Y, por qué no, que él haya iniciado te prende.

Bien, ahí van de nuevo.

-.-.-

EB: dave.
EB: a que no crees qué me dijo hoy mi papá.


A nosotras, Random Purple Stars, nos gusta el drama uwu