Hola hola! I'M BACK! Despues de MEEESEEES Y MEESSESS de esperar el back up de mi computadora, al finn puedo volver a mi amado fanfic! Espero que les guste este nuevo capitulo!.
Capitulo 3
Después de un mes de vivir en Mystic Falls, mi vida habia tomado una anormal normalidad. Me levantaba todos los dias casi a la misma hora, entrenaba en los mismos lugares, ayudaba a la Sheriff del pueblo a resolver crímenes olvidados y por las noches tomab tragos en el grill, para luego olvidarme de todo e irme a dormir tranquila a la comodidad de mi hogar.
Sin enbargo habia algo que habia algo en mi que habia cambiado rotundamente. Ya no me despertaba a media noche envuelta en sudor frío y no derramaba lágrimas de dolor por la muerte de mi querido Mason. Mi espíritu estaba en paz, o al menos eso parecía. A este cambio rotundo se le sumo una "alegría" inesperada. Poco a poco me fui dando cuenta que el menor de los Gilbert, Jeremy, pasaba mucho de su tiempo libre en mi casa y yo en vez de negarle la entrada, disfrutaba de su compañía. En mi interior sabia que no estaba bien, pero por otro lado me sentia mas animada cuando estaba con él. Además veia en sus ojos que él estaba igual o mas vacio que yo, por eso decidi darle una chance. Todo parecia ir de maravilla en mi nueva vida, hasta que inesperadamente, todo mi pasado volvió de repente.
Era un sabado a la tarde y me encontraba sola viendo television cuando el timbre de mi casa sono. Vestida con unos pantalones viejos y un desteñido sweater negro, abri la puerta y me encontré con la sheriff que me traia una enorme pila de expedientes.
-Gracias a dios que estas aquí, Sam. Surgió un problema inminente, la organización del baile de los fundadores es la prioridad. Pordrias hacerme el favor de revisar estos por mi?.
-Seguro Liz, lo que pidas. ¿Necesitas algo mas?
-solo mantenme al tanto de lo que encuentres- me sonrió calidamente. Luego me miró detenidamente y agregó- seguro que estarás bien?
-Super!- exclamé con una sobre seguridad finjida- solo llamame si necesitas algo.
Sin decir otra palabra mas, la sheriff Forbes se dió media vuelta y subió a su auto. Yo cerré la puerta despues de ver la secuencia; luego me apoye en el marco de la puerta y suspiré resignada. " Mas trabajo compensatorio" pensé, llevandome los papeles hacia mi torso. Casi de inmediato sentí la voz de la sensatez replicandome: "Acaso pretendes recordar todo lo que sucedió, es decir, lo que provocaste?". Volví a suspirar, esta vez mas fuerte de lo que debía y borré de un plumazo todas mis dudas sobre la tarea extra; dandole a mi subconciente la razon.
Lentamente me dirigi hacia la isla de mi cocina, decidida a pasar lo que me quedaba del dia leyendo y resolviendo los problemas del pueblo sin ayuda. Posé mis ojos en la única foto actual que tenia pegada en la puerta de mi heladera e inevitablemente no pude evitar sonreir. Elena rodeaba con un brazo afectuosamente a su hermano, quien rodeaba, a su vez, mi cintura con uno de sus grandes brazos y por ultimo a mi derecha estaba Alaric, sosteniendo una botella de cerveza con su mano derecha y su mano izquierda palmeandome el hombro. Aquella imagen, tomada en mi fiesta de bienvenida, era el resumen de todo el mes de estadia y mi buen amigo Jeremy no había dudado en celebrarlo. "Si con celebrar te refieres a invitar a su "familia" a tu casa, llevar alcohol y terminar la noche alcoholizados" le dije con una sonrisa.
Aunque mi interior había hecho otro punto, no podia dejar de pensar lo bien que la había pasado aquella noche. Aunque la frutilla del postre había sido el tratar de hechizar a Alaric para hacerlo olvidar la larga explicacion que le había dado una de mis primeras noches en la nueva casa. Era mas de lo que podia permitirme, sin embargo, estaba infinitamente agradecida porque la familia Gilbert estubiera en mi vida.
Con un poco mas de vitalidad y buen humor decidí hojear las carpetas que la Sheriff me había traido, cuando el timbre de mi casa volvió a sonar. Pensando que sería Jeremy, no me molesté en cambiarme, aunque me arrepentí de inmediato. Alaric, mi nuevo intento de conquista, apareció en mi rango de visión, vistiendo un impecable traje negro. Al verlo recordé lo mucho que me gustaba ver a mi querido Mason vestido así, pero debia admitir que él lo sabia llevar extremadamente bien. Dejando de lado mi primera impresión, me di cuenta que sus ojos estaban mas oscuros de lo normal y su rostro estaba contrariado. Algo malo había sucedido.
-¿Ric que haces aquí?- pregunté inocentemente intentando recordar si él aceptaba o no que lo llamara por su sobrenombre- ¿Algo mal con Jeremy?.
-No Sam, él está bien, preparándose para la fiesta. Queria preguntarte si habias visto a Stefan por casualidad. Elena está muy preocupada porque no atiende nuestras llamadas.
-Stefan?, no, no lo he visto. En realidad la ultima vez que lo vi fue hace una semana, cuando comian con Elena en el Grill. Sucedió algo?- repetí al ver la mueca de horror que cubria su hermoso rostro.
-Eso temi. ¿Puedo pasar? Hay algo que debes saber. Y es urgente.
Mi corazon, que estaba latiendo desbocado, se detuvo en seco al escuchar esas dos palabras. ¿Alaric y yo en una misma habitacion solos? Lo veía imposible, no por lo que él podria llegar a hacer si no porque yo no seria capaz de detenerme si lo tenia demaciado cerca. Diez minutos despues mi autocontrol estaba en su punto maximo. Mi vecino estaba sentado en la isla de mi cocina, donde hacia poco yo estaba revisando las carpetas, y su perfume inundaba toda la habitacion. Bastó solo un roze contra su mano para que mi corazon volviera a latir como loco y mis deseos mas profundos quisieran escapar de mi caja de pandora.
Intenté enfocarme en lo que era importrante y recordé las palabras que me había dicho "hay algo que debes saber". Eso me bastó para calmarme lo suficiente para preguntarle:
-¿Que era eso tan importante?
-No es algo tan facil de decir, además no soy yo el indicado para decirte esto, pero dadas las circunstancias...- suspiró profundamente y levantó su mirada para encontrar sus ojos con los mios. Al parecer pensaba en vomitar algo importante, pero de inmediato cambió de opinion y se decidió a preguntar- ¿nunca notaste que había algo raro en Stefan durante todo este tiempo? ¿como si no tuviera control sobre si mismo?
En ese momento fue cuando me dí cuenta que todo lo que había hecho por ocultar mi secreto había fracasado. Él recordaba todo lo que le había confesado y había tenido tiempo para decirle a todo el mundo lo que era. Sin embargo algo en su pregunta me había hecho sospechar que tal vez no hablaba de mi en especifico. Por eso volví a repasar las preguntas que me había dicho. ¿Si nunca había notado algo raro en Stefan? Ademas de que estaba saliendo con una chica 150 años mayor que el y que compartiamos la misma necesidad de sangre? No, ninguna. Sabia que no podia contestarle eso, por lo que intenté poner la mejor cara de inocente y decir:
- No se de que hablas Ric. Siempre me pareció un chico agradable que ama a Elena. ¿Acaso insinuas que él tiene algun negocio turbio? ¿Como robar o vender drogas?
-¿De donde inventaste eso?- respondió él con una encantadora sonrisa en su rostro- No Sam, no me refiero a eso. Me refiero a esto- agregó de imporvisto tomando la primera carpeta que tenia apartada sobre la mesa.
Comenzó a ojearla a ritmo frenetico hasta que dió con lo que buscaba: la fotografia de un difunto junto a su certificado de defuncion. Luego, las desenganchó de su ubicación y me las mostró. Hasta entonces no había caido en la cuenta que él había venido a revelarme la verdad sobre Stefan Salvatore pero ¿Como diablos iba a imaginarme que pasaria eso si en ningun momento fue frontal conmigo?. Intenté poner cara de desentendida y desorientada mientras él leia rapidamente la causa de muerte: Mordida de un animal salvaje. Luego, volvió a posar su ojos verdes en mi rostro y de manera brusca me dijo:
-¿Todavia no te das cuenta? Si eres policia, o al menos ayudas a la Sheriff, ¿como puedes creer todo lo que dicen estos informes?
-¿Quien dijo que lo hiciera?- lo fulminé con la mirada al momento que me levanté de mi silla. Estaba empesando a enfadarme por su falta de sinceridad. ¿tan dificil era decir la palabra vampiro?- por lo que veo tu, como todos en este pueblo no son capaces de decirme que diablos esta sucediendo aquí sin mentir. Asi que si eres igual que todos puedes ahorrarte el discurso e irte por esa puerta Alaric. Ya estoy bastante harta de las mentiras.
Aunque la ultima parte era verdad, mi intención no era que él se fuera enfadado de mi casa; si no que, de una vez por todas, aunque sea oficialmente, alguien me dijiera lo que sucedia alli. Sentí un leve movimiento detrás mio y al instante noté que Alaric tocaba suavemente mi hombro. Al girar, encontré su rostro muy cerca del mio; tan cerca que pude notar todas las marcas de su rostro. Eso me produjo un colapso en el corazon. Jamás pensé en tenerlo tan cerca mio en tan poco tiempo.
-Mi intencion no era hacerte enojar. Seguro que no quieres sentarte? Es duro lo que te voy a contar- Dijo él tiernamente colocando su otra mano en mi hombro libre.
-Estaré bien, confia en mi. Prefiero estar parada- "y no perder este contacto" pensé mientras le infundia valor a mi mirada.
-¿Alguna vez pensaste si los vampiros existian?- me preguntó usando su mejor estilo de profesor de Historia.
-Es broma, verdad? Claro que no, son un buen tema en Literatura, pero nada mas.
-Y si te digo que existen? Que caminan entre nosotros y Stefan es uno de ellos, ¿que me dirias?
"Diria que estas un poco ciego para no darte cuenta que tienes uno enfrente tuyo" pensé bajando mi mirada hacia el suelo, dando a entender que estaba procesando la informacion. Sin embargo, suspiré y con la vista clavada en el suelo respondi:
-Al principio, diria que estas loco. Llamaria a un neuropsiquiátrico para que te internen. Aunque despues de meditarlo unos cincuenta años y pensara en frio...- me interrumpi y le sonreí, mirandolo a los ojos dandole a entender que creia en su historia. Como no creerle cuando yo misma era de la misma especie. Inmediatamente decidi cambiar el tema de conversacion, solo por si acaso. - entonces- dije alejadome de él y tomando los papeles y devolviendolos a su lugar- vas a la fiesta?
- -si- me dijo él no tan convencido, dando a entender que no tenia otra opcion- Jer no te invito? porque me dijo..
-si, lo hizo. El problema es que yo lo rechaze. Las fiestas no son lo mio. prefiero quedarme en casa viendo una película o trabajando.
Alaric se limitó a observarme detenidamente y como no quiere la cosa tomo otra de las carpetas del fondo de la pila. La abrio distraídamente y fue ahi cuando note que algo andaba mal. Sus ojos se pusieron como platos y su rostro perdio todo el color que tenia.
-alaric, que sucede?- pregunte empezando a alarmarme- ¿te sientes bien?
-de donde lo conoces?- me contesto mirando al vacío.
-conocer a quien?- le volvi a preguntar mirandolo con cara de incredula- Mira ric, esas carpetas me las trajo liz hace un par de horas solo para adelantar trabajo y solo leer la primera me tomo toda la tarde. Cuando llegue a la ultima, te dire si conozco al tipo o no. por ahora estoy muy ocupada con este- agregué de mal humor señalandole la carpeta que tenia abierta enfrente mio.
Sin todavía poder creerlo, él me dio la ultima mirada y dejo la carpeta en su lugar. En ese momento, mi celular comenzó a sonar freneticamente. Al atender, solo escuchaba gritos, silbidos, la voz en off de liz que pedia ayuda y a alaric dirigirse a la puerta principal sin mirar atras, con una mirada cansada. En ese momento supe dos cosas: que liz estaba en serios problemas y que si dejaba ir a alaric de esa manera no habria manera de que nuestra relacion llegara a buen puerto. Por eso decidí usar mi velocidad y en menos de 1 segundo estuve junto a él, teniendo el pomo de la puerta. En ese instsnte vi como sus pupilas se dilataban de terror, como si entendiera una horrible verdad o quisas solo se asusto, por lo que le sonreí y le dije la primera estupidez que se me cruzo por la cabeza:
-alguna vez subiste a un mercedes?
-me estas invitando a salir?- respondió casi alarmado- sabes que tengo que ir a la fiesta.
-lo se, pero parece que ninguna fiesta es tranquila en mystic falls. Liz esta en problemas.
La idea de estar en el mismo auto que alaric era tentadora, sin embargo no fue lo que me imagine una y otra vez en mi subconsciente. Ambos estábamos tensosy preocupados por el incidente de hace dos minutos. Yo tenia la vista clavada en el parabrisas y ni siquiera le preste atención a mi canción favorita, que sonaba a todo volumen.
La cara de horror de mi copiloto se habia multiplicado por 100 y se había aferrado al apoya brazos con uñas y dientes. admito que estaba manejando mas rápido de lo normal, a causa de la adrenalina, pero sabia lo que hacia. Llegar en el menor tiempo posible para salvar el dia era fundamental.
-nunca conociste a una piloto de nascar?- le pregunte para romper el hielo.
-tu estas en nascar?.
-categoría inferior. Bicampeona mundial. Para mi profesión me fue muy útil. se lo que hago, no hace falta esa cara de terror.- agregue para suavizar la tensión.
-para ser sincero, al auto mas lujoso que subi fue al de mi antiguo director hace unos años. esto es de otro planeta.
-gracias, aunque me costo sangre, sudor y lágrimas.- mentí.
Esa fue la única conversación que tuvimos hasta llegar, unos segundos después a la casa de la alcaldesa. El lugar era un caos. Personas corriendo por el parque, gritos saliendo del interior y una risa fria y macabra que helaba los huesos. Sin pensarlo dos veces tome a Alaric por los hombros mas fuerte de lo debido, lo mire a los ojos y le dije.
-ve a buscar a jeremy y elena. Saca a las personas que puedas y llévalas a un lugar seguro. Utiliza el auto, sera lo más rápido. Una última cosa- agregue cuando, a regañadientes, lo solté y le di las llaves de mi auto- no mires atrás.
Sin esperar su respuesta, corri lo más rapido que pude por el parque y entre a la casa... La cual estaba vacia. En ese momento me di cuenta que era una trampa y que la persona que me habia atacado hacia un mes habia vuelto para tomar su revancha.
apov
"Que diablos se supone que debo hacer con un auto de $ 1.000.000, el cual no iba a usar porque no habia nadie a quien salvar?" Pensé mientras miraba el mercedes estacionado en frente de la mansión. "al menos damon hizo bien su trabajo". Inmediatamente sentí una punzada en el corazón por la parte que me había tocado en el plan.
-debemos ser precavidos- fue lo primero que dijo Damon- ella sabe que hay algo o alguien que esta intentando borrarla del mapa.
- es necesario?- preguntó Stefan mirando el plano de la casa Lockwood detenidamente- ella no nos ha molestado aun; todo lo contrario. Nunca nos causo un problema; hasta seria de utilidad contra Klaus.
-Y que tal si vino aquí a querer matarnos por el simple hecho de que es una cazadora? Que ingenuo eres hermano.
- Estoy con Stefan en esta- opiné. Sabia que había algo raro en Sam, sin embargo jamas se me cruzaria por la cabeza la idea de que ella mataria a todos los vampiros de Mystic Falls- la ultima vez que me involucré en uno de tus planes, terminé muerto, ¿recuerdas?
- Pero no lo estas- me contradijo Damon, con una sonrisa. Luego, frunció el seño y con seriedad agregó- Jeremy y Elena estarán en su casa, disfrutando una cena que tu, mi querido hermano, prepararas especialmente. Y tu, mi querido Ric, seras la pieza principal en todo esto.
Y alli estaba, parado al lado del Mercedes negro, rogando que todo saliera bien. De un momento a otro, giré mi cabeza hacia el interior del automovil y vi que sobre el asciento trasero había un pequeño libro. No se que me hizo tomarlo, pero al segundo que lo hice, me arrepentí. No era un volumen cualquiera, si no un reducido album fotografico que constaba de cinco ilustraciones. En ellas se mostraba a una Sam mas joven en diferentes situaciones pero con una sonrisa radiante en todas ellas. A su lado se hallaba un muchacho de su edad, alto, de hombros anchos y ojos claros que brillaban con intensidad. Mi corazón dio un vuelco cuando comprendí lo que estaba sucediendo a mi alrededor. Ella no solo sabia sobre Damon, si no que, además, una historia, mi historia, volvia a repetirse.
Sam PoV
Fue fácil darme cuenta donde se encontraba mi atacante, por lo que no dudé en dirigirme a él como una bala. Toda la adrenalina que había reprimido durante años comenzaba a emerger nuevamente y mi verdadera naturaleza se desencadenó por completo.
Corrí a toda velocidad por las escaleras hasta las habitaciones superiores. Estaba a punto de detenerme cuando recibi un golpe que no solo me introdujo dentro de una de las estancias, si no que me estrellé contra una de las paredes laterales. En ese momento supe que si no pensaba algo rapido terminaria siendo un cadaver mas en el que el forense tendria que trabajar.
Logré reponerme del ataque lo mas rapido que pude y contraataque con todas mis fuerzas. Al instante vi como el factor sorpresa dejó atonito a mi agresor y pude contemplar su rostro por primera vez. Era como ver a un angel directamente a los ojos. De color azul cielo, su mirada era intensa y sorprendida. Sus razgos faciales eran fuertes y al parecer, tenia un buen estado fisico. Todo apuntaba a que el era la clase de hombre que toda mujer se enamora a primera vista. Sin embargo en ese momento no tenia ninguna intension de ser amigable.
Lo levante del cuello y lo empujé contra el marco de la pared mas cercana. El vampiro aun seguia atonito y me observaba con una mirada perdida. En el segundo que pose mi mano sobre su piel supe todo sobre el, sobre su vida, sus ambiciones, todo. Hasta su nombre sonaba angelical: Damon Salvatore, hermano de Stefan.
- Vaya, vaya. Mira que tenemos aquí- dije acercando su rostro mirandolo a los ojos- me parece que el plan no salio como esperabas, verdad Damon?
-Como...?- preguntó el asombrado y casi ahogandose- como sabes sobre el plan?
-Se todo sobre ti, es facil cuando puedes leer la mente de las personas a tu alrededor- le respondi mostrandole mis manos, soltandolo en el piso- pero como puedes ser tan mal hermano! Enamorarte de su propia novia. Que descarado eres!. Creo que lo peor es que pretendes conquistarla ahora que el desaparecio. Dejame decirte una cosa cariño, con tu mala actitud no llegaremos a ningun lado, creeme. Por otro lado, estoy decepcionada. Pensé se esforzarian mas en sacarme del mapa.
-Pero tu... tu corazon late, yo bebi tu sangre! Es imposible que...- gritó Damon levantandose del suelo.
-...Que sea una vampiro?- completé, mostrandole los dientes blancos. Hacia años que no hacia ese truco, sin embargo, en ese momento me sentia libre de hacer lo que quiera. Lo tenia a mis pies- creeme puedo hacer eso y mucho mas. Ahora, Damon Salvatore, que tal si tu y yo llegamos a un acuerdo razonable? Que tal si te digo que puedo hacer que tu y Elena esten juntos?
Los ojos de mi nuevo aliado se abrieron como platos al escuchar el plan que le proponia. Sabia que era descabellado, que tenia muchas posibilidades de no lograrlo y ello acarrearía la furia del nuevo hermano Salvatore; pero si lo lograba, no solo Damon obtendria lo que mas deseaba, si no que yo podria obtener lo que estaba buscando: poder vengar a mi querido Mason.
Y bueno? que les parecio. Espero comentarios, sugerencias, tomatazos...? LO QUE SEA!
Muchisimas gracias por el apoyo desde siempre, y mas a mi gran amiga Nae, a la que extraño muchisimo!
