ESTOS PERSONAJES PERTENECES A VICTOR HUGO, YO SOLAMENTE LOS USO COMO ENTRETENIMIENTO.
BIEEEN AQUÍ ESTA OTRO CAPITULO! ESTOY EMPEZANDO A PENSAR QUE TENGO DEMASIADO TIEMPO LIBRE XDD PERO BUEEEEEEEEENO ES IGUAL XD NADA, QUE NO DIGO MAS QUE SE QUE NO VENIS A OIRME DEVARIAR SI NO A LEER VALJEANXJAVERT :DDD
Los dos días siguientes transcurrieron con calma aparente. Ninguno de los dos volvió a mencionar aquel "incidente". Es más, prácticamente no hablaban de nada.
Siempre ocurría lo mismo. Valjean entraba a la habitación del enfermo, con ganas de iniciar una charla, y siempre salía con el ceño fruncido, altamente molesto y sin haber sido capaz de sonsacarle ni una frase al inspector.
¿Por qué? Muy fácil. Por más que trataba de hablar, Javert simplemente le respondía con mal humorados monosílabos o gruñidos, y solo pasaba eso si tenía mucha suerte que, por lo general, lo único que hacía era mirar hacia otro lado, cabreado y molesto.
Esa actitud sacaba al ex convicto de sus casillas al principio, pero al rato se paraba a pensarlo y se daba cuenta de que la comprendía perfectamente. Valjean sabía que no era precisamente fácil para el inspector de policía quedarse en cama, y menos si era en casa de Valjean con Valjean.
Mientras tanto, la cabeza de Javert bullía en pensamientos y tenía un humor de perros. Por si no era ya bastante vergüenza para él haber tenido un intento de suicidio, frustrado, encima, por su "peor enemigo", tenía que permanecer en cama en la casa de él.
Muchas veces, cuando en ex convicto entraba al cuarto donde es estaba quedándose, fuese para traerle algo de comer o para tratar de mantener una charla, Javert se sorprendía a sí mismo dándole un repaso de arriba abajo con la mirada, o quedándose empanado escuchando su voz, lo cual le ponía de un humor más malo.
Pero Aun así eso no era lo peor. No señor. Nada se podía comparar a la impotencia y a la ira cada ver que miraba a los ojos del otro hombre y veía como éste le devolvía a su vez una mirada repleta de piedad y compasión. Sí, eso sin duda era lo peor de todo. Bueno, eso y saberse inútil. Saber que por más que quiera levantarse o, simplemente hacer algo, no va a ser capaz.
Esa misma noche, en cuanto Valjean abandonó el cuarto de Javert después de otro intento frustrado de mantener una conversación, fue a poner en práctica una idea que le venía rondando la mente desde hacía un rato.
Con toda su fuerza de voluntad, y notando pinchazos de dolor cada segundo, se sentó en la cama, con los pies tocando el suelo. A pesar de que aparentemente no era ningún esfuerzo, el inspector tuvo que parase unos segundos a recuperar el aliento perdido en aquella tarea. "No he hecho ningún esfuerzo y ya estoy agotado... Menudo inútil, quién me mandaría a mí saltar de un puente."
Despacio, se puso en pie, tratando de mantener el equilibrio y obligando a sus débiles piernas a sostener su peso. Cuando creyó que podía dejar de sostenerse en la cama sin caerse. Sus piernas temblaban. Dio un paso. Otro. Y otro. Pero en cuanto fue a dar otro, las piernas le fallaron, haciéndole caer estrepitosamente al suelo. Por culpa de la aparatosa caída, se golpeó fuertemente su ya dolorido pecho, haciendo que perdiese unos instantes la conciencia.
No fue mucho tiempo, pero fue el suficiente para casi matar del susto a Valjean quien, al oír el estruendo, se había precipitado al interior de la habitación, quedando horrorizado al ver al inspector tirado en el suelo.
Reaccionó rápido, sin embrago. Se lanzó hacia el inspector y le tumbó en la cama de nuevo.
-¡Javert! ¡Javert respóndeme por el amor de Dios! -casi gritaba el ex convicto, meneando con suavidad los hombros del inspector.
Javert abrió los ojos al notar ese meneo, y miró a Valjean, quien al notar que este reaccionaba, le envolvió en un cálido abrazo sin ni si quiera pensarlo, simplemente guiándose por su primer impulso.
El corazón del inspector se paró un segundo, para luego retomar su latir con más fuerza que antes. Se dejó envolver por esa agradable sensación, y aspirando el agradable aroma del ex presidiario, cerró los ojos.
Valjean estaba tan ocupado alegrándose de que el inspector estaba vivo que no se dio cuenta de la posición en la que estaban hasta que noto como Javert apoyaba la cabeza en su hombro, pero lejos de apartarse, le abrazo un poco más fuerte, sin llegar a lastimarle, pero sin querer separase.
Al cabo de quien sabe cuánto rato, ambos se separaron sin querer mirarse. "¿Qué ha sido eso? ¿Por qué he hecho eso?" Se preguntaban ambos a la vez.
-¿Por qué has hecho eso? –le reclamo el ex recluso a su compañero. Javert siguió en silencio, como había hecho desde hacía dos días atrás. Valjean suspiro con cansancio, derrotado por la cabezonería del inspector. –Está bien, Javert, te dejaré tranquilo.
Valjean abandono la habitación. Esa noche ambos tardaron bastante en quedarse dormidos, cada uno metido en sus propios pensamientos.
Por la mañana, Javert, escuchó que llamaban suavemente a la puerta. "Sera Valjean con el desayuno" Pensó. A pesar de todo, no tenía nada de ganas de hablar con él. Si después de lo del fallido suicidio no tenía vergüenza bastante, lo de la noche pasada no lo había arreglado nada. El inspector cerró los ojos, haciéndose el dormido, para no tener que lidiar con la compasión del ex convicto una vez más.
Valjean entro después de llamar a la puerta, y vio a Javert dormitando entre las sabanas. Sonrió, le dejo el desayuno en la mesa y se dispuso a retirarse, pero algo se lo impidió. Se acercó con todo el sigilo que podía, cosa que Javert noto y se extrañó sobremanera, pero aun así no hizo ningún movimiento que pudiese dar a entender que estaba despierto.
Valjean no pudo resistirse y acercó una mano al rostro del que estaba tumbado en la cama y acaricio con los dedos el suave y sedoso pelo oscuro del inspector. Al ver que este no se despertaba, rozó con suavidad su mejilla con la punta de los dedos. Cerró los ojos disfrutando de poder tocar la cremosa piel del inspector. Pero cuando los abrió se quedó helado.
Javert tenía los ojos abiertos y le miraba con una extraña mezcla entre sorpresa y confusión.
El ex convicto retiro su mano con presteza, y comenzó a murmurar torpes disculpas, trabándose todo el tiempo, sin lograr decir una frase coherente, por la vergüenza de haber sido pillado en falta.
Se dio la vuelta para irse, pero entonces Javert le agarro de la muñeca obligándole a volverse. El inspector estaba medio incorporado sobre la cama, observando seriamente a Valjean sin decir nada.
La mano de Valjean se dirigió con cierta vacilación al rostro del inspector. Su mano pasó de la sien fue bajando hasta llegar a sus labios y rozarlos suavemente. Javert siguió en silencio. Valjean, sorprendido de que el otro no le apartase de un manotazo o le dijese cualquier cosa, se acercó, poco a poco, hasta que sus frentes se tocaron.
La respiración de ambos se aceleró un poco. Ambos notaban el corazón latiendo tan fuerte que pensaron que el otro lo oiría. Los brazos de Javert rodearon el cuello del ex convicto y sus labios se unieron en un suave beso.
GRACIAS POR LEER Y DEJAD UN COMENTARIO PORFAAAA ¡! QUE QUIERO SABER SI ESTO LO LEE ALGUIEN!
GRACIAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAS :DDDDD
