Notas de autora: Ahh la última de nuestro niño Kanda ;D (quien sabe?) espero que les guste wajajaja

Pétalos

by

Zutte-chan

III

"Soba"

Hacía mucho frío, ese país si que era triste, pensó.

El cielo estaba siempre nublado. Tiedoll le dijo que la mayoría del año se la pasaba así, Inglaterra era un país muy frío claro que no como Rusia o los países nórdicos.

Vio su aliento al jadear un poco.

- Oye viejo ¿Todavía falta mucho? - preguntó con cansancio.

Ya llevaban alrededor de unas dos horas caminando por las frías afuera de la ciudad de Londres internándose en lo más profundo de un bosque.

- Falta poco - le sonrió.

Joder! casi quería pegarle un puñetazo para que quitara esa cara de frescura que llevaba, siempre que decía eso es que faltaba como mas de mil años para llegar, exageró.

Luego de unas cuatro horas de quejas y desviaciones, habían llegado a lo que parecía un acantilado.

Alzándose de forma imponente hasta el cielo estaba el edificio central de la Orden Oscura.

Lo primero que se le cruzó por la cabeza fue: ¿Tenemos que escalar eso?

- Vamos Yuu~ hay que comenzar a escalar ya se está poniendo el sol- dijo comenzando a subir por las rocas, Yuu con una cara de mala leche comenzó a seguirle.

Habían llegado al tope, el pequeño estaba cansado, casi perdía a Mugen en el vacío. Maldición que clase de imbéciles eran los de la Orden Oscura para poner semejante edificio en tal lugar.

Después de haber pasado la tediosa prueba del guardián de la puerta, una cabeza llorona, hasta Fou era genial delante de esa llorona, pensó.

- General Tiedoll, bienvenido! - saludó un hombre que llevaba una bata blanca, supuso que era de la sección científica.

- Es bueno verte por aquí Jiji, tanto tiempo sin verte - saludó el viejo.

- Jeje, y este es tu nuevo discípulo? - preguntó con curiosidad aquel hombre de gafas acercándose al pequeño.

- Así es, pero lo quiero mas como mi hijo, a que se parece a mi? - dijo con voz melosa recibiendo una patada en las pantorrillas por parte del chiquillo.

- Cállese viejo loco! - chilló.

- Discúlpalo Jiji, es que está algo cansado por el viaje - expresó.

- Bueno eso se nota, pero usted tiene la mala costumbre de venir por el lado difícil escalar el peñasco -expresó con un suspiro viendo al pequeño que le prestó atención.

- ¿ A qué se refiere con eso? ¿Hay un lado fácil? - preguntó el pelinegro.

- Pues algo así, hay un elevador que lleva directamente a la cima, sin tener que escalar, eso es de idiotas - el pequeño se sulfuró viendo al viejo con una mirada asesina.

- Oh dios! no,no,no pequeño! eres muy joven para fruncir del ceño, se te va a arrugar aquí - dijó de modo exagerado, lo siguiente que sintió fue el frío metal cerca de su cuello junto con una aura negra emanando del pequeño.

- Ya Yuu~ debes estar cansado, vamos a cenar para que vayas a descansar - dijo el general tratando de calmar al niño, la verdad era que Yuu era muy tímido con las personas que aún no conocía y más si se le acercaban de una forma tan brusca.

Kanda iba detrás de su maestro, el viejo era muy popular por así decirlo, todos se detenían a saludarle y claro el los espantaba con su mirada asesina.

Una vez en el comedor, se dirigieron a la ventanilla para poder pedir su cena, el olor soso de la comida impregnaba el lugar casi produciéndole nauseas, no es que odiara la comida pero ninguna de esos platillos que había probado en todos esos países se comparaban a la del chef Zhu Mei Chang y en la mayoría de los casos la dejaba después de tres bocados.

- Oh! vaya usted es un nuevo chef? - dijo sorprendido el viejo, él también se asomó a ver de quien se trataba, su cara quedó de piedra al ver tal ser de aspecto dudoso frente a él.

- Así es! Mi nombre es Jerry, díganme qué es lo que desea comer y gustoso se lo prepararé - dijo en un tono tan rosa que casi sus oídos sangraron.

- Pues quisiera pedir primero algo para él - señaló al niño tras el.

- Oh dios que lindura! - gritó llamando mucho la atención, kanda estaba a punto de desenfundar su espada mascullando muchas maldiciones, mas el viejo le dijo con la mirada que se calmara - Dime cosita linda, ¿qué quieres que te prepare? -

El niño lo miró dudoso.

- No quiero nada de usted, su comida debe saber pésima - expresó dejando a todos alrededor congelados.

Jerry puso cara de angustia al ver lo macabro de ese niño, pero aún así decidió volver a intentarlo.

- ¿Pero por qué dices eso? siquiera la has probado - el niño bufó con un ligero sonrojo inflando sus cachetes, Jerry se quedó pensativo viendo como tratar con el niño.

- Disculpe a Yuu~ es que es muy exigente con la comida. El ya estaba acostumbrado a comer lo que el chef de la rama asiática hacía - el niño se sonrojó aún mas.

Era eso.

- No se preocupe, escucha Yuu - trató a llamar consiguiendo una mirada amenazante.

- No me llame por mi nombre! - siseó molesto.

- Jeje, es que Yuu~ prefieren que le llamen Kanda, es su apellido - explicó el hombre.

- Ah.. ya veo, entonces Kanda, no comerás a menos que no sea hecho por el gran chef Zhu Mei? - el niño asintió - Pues déjame decirte que yo soy su gran discípulo número uno! -expresó con confianza.

¿ Qué era discípulo de aquel viejo? ¿Con esas pintas? No comería nada que proviniera de ese ser extraño.

- Ya sé, debes de haberte acostumbrado a la comida asiática ya que es lo mas le gusta cocinar. Yo en este lugar no preparo mucha comida de ese tipo pero ahora estaba haciendo Soba Tempura - la propuesta estaba causándole curiosidad al niño.

Maldición, tenía hambre sentía sus tripas comerse las unas a las otras, pero dudaba de aquel hombre. Tiedoll le miraba apaciblemente como diciéndole que no tenía nada que temer.

- Maldición dame eso, pero si sabe malte cortaré con mi Mugen - dijo manteniendo su actitud fría.

Jerry se emocionó al ver que el niño cedió, tomó un plato sirviéndole y dándole sus respectivos palillos.

El general y Kanda se habían retirado a una mesa, el cocinero miraba entretenido desde la ventanilla, tenía una sonrisa de victoria.

" Que tipo mas confiado "

Juntó los palillos tomando una pequeña porción de aquellos fideos, se los llevó a la boca casi dudando de su sabor, el viejo lo miraba divertido.

- ¿Y bien, cómo sabe Yuu~?- preguntó. El niño puso una cara sonrojada mientras masticaba los fideos, no le respondió y siguió comiendo, era toda una hazaña por parte del chef.

Una vez terminado de cenar se levantó para llevar el plato a la ventanilla.

- Parece que te gustó - expresó contento Jerry.

- No sabía mal pero tampoco era muy bueno - dijo no queriendo darle la victoria, odiaba la derrota.

- Entonces tendré que quitar la Soba Tempura del menú ya que no te gustó, era solo algo de prueba, si quieres puedo hacer algo más... - expresó casi herido.

- Yo no dije que tenías que dejar de hacerlo - Jerry sonrió, vaya pequeño mas complicado - Así que comeré "eso" todos los días -

- Pero no quieres comer algo mas aparte de eso? -

- No! he dicho que solo comeré Soba - desenfundó su espada apuntándole con ella.

- Vaya niño - suspiró.

- Ya Yuu~ no debes amenazar así a las personas -

Así nuestro pequeño Yuu comenzó una extraña adicción a la comida japonesa en especial, la soba...

Notas finales:

Les gustó? , nuestro niño Kanda es muy fiel a lo que ama, la soba, su mujer imaginaria y su Mugen ;D el próximo sera de nuestra niña traumada favorita (cry* ) iré por orden de llegada ;.;

Este cap fue larguito x,x quería meter a Marie pero me iba a extender mucho ;.;