Una disculpa por hacerlo corto pero se perdió el archivo que había subido y este lo escribí rápido y no quedo como había pensado. Todavía tengo problemas para entender los procedimientos de la pagina. Espero les guste y muchas gracias por sus comentarios, es un aliciente para seguir escribiendo. Y en lo que escribo, leo también; hay muy buenas historias por aquí aunque el trabajo no me deja mucho tiempo. De antemano muchas gracias, saludos a todos y mas a los que dejan sus comentarios. Gracias!

Shizuru se dio la vuelta entre los brazos de Natsuki apoyando sus mejillas con las de ella. Vaya que había crecido en ese último año, estaba en su misma estatura. Natsuki pasaba lentamente sus manos por su espalda acariciándola mientras le susurraba palabras dulces y tranquilizadoras. Su voz ronca y a la vez dulce le hacía estremecer su alma, y ese sentimiento escondido quería salir a la luz como un disparo, pero Shizuru se negaba hacerlo. Ya no era más esa niña enamorada de su amiga, había aprendido hacer a un lado sus sentimientos y pensar con la cabeza fría. Ya no podría entregar su corazón para ser desechado, por lo menos no dos veces por la misma persona. Además tenía la dolorosa situación de su padre y al recordarlo su cuerpo se estremeció, no podía perderlo, no ahora por lo menos. Shizuru se pegaba más a ella mientras sollozaba.

-ssshhh, tranquila! Todo estará bien, Akio es un hombre fuerte que saldrá adelante. Por favor no llores!- decía Natsuki mientras la alejaba un poco para limpiar sus lágrimas, mientras lo hacía no pudo dejar de ver lo hermosa que se veía con sus ojos claros por las lágrimas, su nariz roja y sus labios hinchados por estar mordiéndoselos por la preocupación. Paso lentamente su dorso por la mejilla tratando de limpiar las lágrimas que corrían sin parar, no podía verla así. Sentía un dolor intenso que no podía describir, quería tener el poder de no verla sufrir por nada - no soporto verte llorar, me haces sentir inútil. Dios cuanto te extrañe Shizuru!

Cuando Shizuru escucho eso su corazón empezó a latir a mil por hora, y una esperanza surgió de la nada. Podría ser que Natsuki la quería. Esa forma de expresar la falta de su presencia. En verdad podría tener una oportunidad, movió su cara a un lado porque sentía la imperiosa necesidad de perderse en esos hermosos ojos verdes. Tocar su alma como nunca antes lo habían hecho, pero no podía. Fue muy clara la última vez y no sería ella quien provocara más cercanía de la necesaria.

Natsuki tomo su mejilla y lentamente volteo su cara- por favor déjame estar contigo en estos momentos, no te escondas de mí. Quiero apoyarte como tú lo has hecho conmigo, es lo mínimo que puedo hacer por ti y por ellos.

Shizuru entiendo entonces que todo eran por sus padres, por su ayuda desinteresada quería gritarle que no jugara con sus sentimientos y estaba por hacerlo cuando algo llamo su atención. La máquina empezó a pitar y su padre se movía agitadamente. Corrió a su lado mientras Natsuki salía para pedir ayuda. En pocos segundos la habitación estaba llena y las dos fueron sacadas por las enfermeras mientras se hacían cargo de la situación. Natsuki trato de abrazarla de nuevo pero no se dejó, tenía que moverse o perdería la razón.

Natsuki noto eso, y se sintió mal. Porque no quería estar a su lado. Porque la alejaba de esa manera. Y así pasaron 30 minutos cada una perdida en sus propios pensamientos, en sus propios fantasmas.

De pronto el medico salió y ambas se reunieron con el de inmediato.

-dígame doctor, por favor! Como esta mi papa?

-acaba de despertar, le hemos retirado algunas cosas. Al parecer ha evolucionado bien, es cuestión de tiempo para ver como mejora. Por lo menos su corazón está funcionando bien y parece que no habrá secuelas. Pero como le digo se necesita más tiempo para saberlo.

Tanto Shizuru como Natsuki ponían mayor atención a las recomendaciones del doctor.

-Por el momento es necesario no agitarlo demasiado y tratar de molestarlo lo menos posible, nada de preocupaciones y si es necesario no comentarle nada que pueda alterarlo.

-Muy bien doctor, así se hará! Podría pasarlo a una habitación privada- pidió Natsuki.

-Claro, haré lo necesario para que así sea. Ahora pasa a verlo hija y por favor nada de llorar- mientras le sonreía a Shizuru.

Shizuru se limpió su cara y arreglo su cabello- como me veo?- le pregunto a Natsuki.

-Siempre te ves hermosa!- mirando directamente a sus ojos. Shizuru sintió sus mejillas enrojecer y sin saber que decir mejor dio la vuelta y entro a la habitación y se acercó a la cama de su padre.

-Shizuru, hija que haces aquí? Deberías estar en la escuela? – con voz débil y quebrada.

-sshhh! No me moveré de aquí hasta que estés recuperado y eso no se negocia- mientras le daba un beso en la frente y se abrazaba a el- tenia tanto miedo de perderte papa!

- Pero no será así, mala hierba nunca muere hija- con sus ojos cristalinos, en eso miro a los pies de la cama y miro a Natsuki. Le tendió una mano para que se acercara a él, mientras las miraba a las dos le dijo a Natsuki- prométeme que siempre velaras por mi hija, que la cuidaras y protegerás su honor a costa de todo.

-papaa! No Natsuki no es necesario que hagas eso- algo contraída por ese pedido de su padre. Natsuki puso su mano en el hombro de ella y con seguridad afirmo lo que le pidió.

- No tienes porque pedirlo Akio, eso es algo que siempre haré. Pero si te hace sentir bien, te lo prometo! Siempre velare por Shizuru – mirando a esta a los ojos y sin saber el alcance de esa promesa. Shizuru la miraba entre asombrada e incómoda.

- Akiooo! – entro Yannis corriendo, pasando a un lado de Natsuki para abrazarlo- mi amor, que bueno que estas bien. No sabes cuánto pedí por ti, tú sabes que no sabría qué hacer si algo te pasara- dejando fluir el llanto.

- mi amor, tu sabes que mala hierba nunca muere. Estaré bien, por favor no llores- mientras acariciaba su pelo y le daba pequeños besos para consolarla- todo estará bien, no podrás liberarte de mí tan fácilmente- sonriendo a ella.

- Por un momento pensé que así lo harías- haciendo un puchero- No creas que no pagaras por esto amor. Por lo menos estarás un mes encerrado para que yo pueda cuidarte.

- Queee, porque tanto tiempo? No puedo dejar la empresa sola amor- con cara de preocupación.

- De eso nada papa! Yo me haré cargo, creo que me has enseñado lo suficiente para poder arreglármelas sola. Y si requiero de ayuda te lo pediré, pero de volver nada, no por el momento- dijo con seguridad.

- Adema estaré yo también, si Shizuru necesita algo yo la apoyare- dijo Natsuki apoyando a Shizuru quien le brindo una sonrisa.

- Pero hija tu escuela, no puedes dejarla? – un poco preocupado.

- Quien dijo que la dejare, hay un programa en línea. La puedo llevar a cabo mientras tú te recuperas y después retomar las clases. Eso es lo de menos papa, no busques escusas para quedarte en casa- sonriendo en complicidad con su mama y Natsuki.

Se quedaron unas horas más mientras Akio era trasladado a una habitación privada y lo pusieran cómodo, por supuesto que Yannis se quedaría con él. Eran pasadas la 1 de la mañana cuando llegaron a la mansión Fujino. Natsuki ya había hablado con las chicas, así que todo estaba silencio pues después de la noticia decidieron descansar para ir temprano a visitar Akio. Las dos en silencio subieron las escaleras y al estar en frente de la puerta de Shizuru esta volteo rápidamente para desearle las buenas noches pero un mareo hizo que casi cayera al suelo. Natsuki alcanzo a tomarla entre sus brazos para que no cayera al piso.

-estas bien? – pregunto con preocupación.

-siii, yooo.. Creo que es el vuelo y el cambio de horario. Necesito tomar un baño y dormir, no te preocupes Natsuki – sonriendo a ella.

- Ok! Déjame ayudarte entonces, mientras tú te bañas iré a la cocina a calentar un vaso de leche para que duermas bien y sin replicar!- sabiendo que Shizuru no se la dejaría tan fácil- ahora vamos adentro para que tomes tus cosas y mirar si estás bien- a Shizuru no le quedó otra que aceptar sin decir nada.

Mientras Shizuru se bañaba Natsuki bajo a calentar el vaso de leche y mientras hacía lo necesario no podía dejar de pensar en ella, que era todo eso que sentía. Cuando la había visto llorar sintió que algo le oprimía el pecho y había querido cambiar el mundo para que no sufriera, quería borrar sus ojos tristes y poner esa sonrisa que la llenaba de ternura, que le iluminaba la vida y que hacia querer devorarla a besos, mientras una sonrisa se formaba en su rostro.

-Pii, piii, piii! – Natsuki pego un brinco que casi pega al techo – maldita sea casi me matas del susto maldito microondas! – mientras sacaba la taza y aventaba la ventana del microondas con coraje. Vertió el líquido en un vaso y de nuevo emprendió el camino a la habitación de Shizuru. No se le ocurrió pensar que Shizuru estaría cambiándose así que entro sin llamar. Se quedó parada sin poder moverse mirando un cuerpo perfecto. Estaba hipnotizada mirando una gota de agua que resbalaba por su cabello, siguiendo por su espalda, hasta perderse entre las dos nalgas de un hermoso y curvilíneo trasero, sus piernas bien torneadas para terminar en unos hermosos pies.

Quiso hablar, decir algo para que se tapara pero estaba tan perdida en esa visión que no podía. De pronto Shizuru se gira para quedar de frente a ella. Y si se había quedado de piedra al ver su espalda, casi se infarta al verla de frente con sus pechos bien proporcionados al aire y sus pezones rozados erguidos por el frió. Su mirada bajo a un vientre plano, un pequeño ombligo y mientras tragaba saliva miraba su ingle la pequeña mata de pelo bien recortado. De pronto Shizuru se movió y tomo la toalla que estaba en la cama para cubrirse.

-Shizuuuruu, dissssculpame no fue mi intensión mirarte así. Yooo, perdóname por favor- con el rostro rojo y mirando hacia abajo.

-Ara, Natsuki debería llamar a la puerta antes de entrar- muy sonrojada también por la vergüenza, nunca nadie la había visto como dios la trajo al mundo- iré a terminar de cambiarme al baño- tomando sus cosas y dejando a una Natsuki todavía ida por la sorpresa.

-ahahaha! Qué demonios pensaba al entrar así- mientras dejaba el vaso en la mesita y se acostaba en la cama mientras pensaba que hacer para no poner peor la situación. Mientras pensaba sus parpado se hacían pesados; el estar en la escuela, la empresa y últimamente en el hospital no había descansado mucho. Así que sin darse cuanta se fue quedando dormida.

Shizuru termino de cambiarse y secar su pelo, la verdad era que estaba muy cansada y ese baño con agua caliente la había relajado y lo único que quería era dormir, no tenía tiempo de pensar en lo que hace unos momentos había pasado. Tomo una blusa delgada, casi transparente y un short pequeño que apenas cubría sus pompas y se los puso. Era lo más cómodo que tenía para dormir. Después de unos minutos salió y miro a Natsuki dormida en su cama. Se acercó a ella y la movió un poco pero no se despertó. Decidió dejarla ahí, pues se veía muy cansada. Ella también lo estaba como para levantarla y llevarla a su recamara. Agarro el vaso de leche y se lo tomo. Después volvió a ir al baño y se lavó los dientes. Regreso a la cama y movió la colcha para acostarse, sus parpados se cerraban casi instantáneamente. No le importaba nada más que un sueño reparador, casi inmediatamente se quedó dormida.

Natsuki se sentía algo incomoda, como si algo la apretara. Se movió un poco y se dio cuenta que era su chamarra así que sin pensarlo se la quitó y la aventó a donde cayera. Su boca se sentía amarga, se levantó al baño casi sin abrir los ojos y tomo el cepillo para lavársela. Mientras lo hacía se quitó la ropa, dejándose solamente la ropa interior. Pero mejor decidió quitarse el brasier y ponerse la camisa blanca que cargaba, se sentía más cómoda así. Dejando todo tirado regreso a la cama pues entre el sueño no se daba cuenta que estaba en la recamara de Shizuru. Movió la colcha y tomo la sabana para taparse y dormir plácidamente. Entre el sueño se abrazaba a su almohada, acomodándose casi arriba de ella. Se sentía tan bien que la abrazo con más fuerza.

Espero les haya gustado.