O-O pues ... aquí el capitulo 3


El Trato

Capítulo 3

Decisiones

Ace no sabía qué diablos hacer. Había buscado por todas partes, absolutamente por todas partes, pero el resultado había sido el mismo. Luffy había desaparecido como si se lo hubiera tragado la tierra, como si nunca hubiese existido. Al principio creyó que sería fácil encontrarlo o que al menos no se tardaría tanto en hallarlo. Niño llorando con una herida en la cabeza, ¿Cómo no notar algo como eso? Pero el clima había jugado sucio. Las pisadas y marcas de sangre habían desaparecido por culpa de la nieve que caía intermitente, y sin más recursos que sus propios pies y sus gritos la búsqueda se había hecho interminable. Los peores temores de Ace se confirmaron cuando la noche temprana se hizo presente. Luffy era un maldito enano, y en estas fechas los lobos tenían hambre. Quizá demasiada hambre. ¿Dónde diablos estaría Luffy ahora?

Arrastrando los pies por el cansancio y la frustración Ace tuvo que decidirse por regresar. Quizá Luffy ya estaba en casa. Pensó ilusionado. Quizá estaba comiendo o durmiendo en el cuarto, o incluso puede que estuviera molestando a Dadan con alguna tontería. Todo era posible realmente… estaba hablando de Luffy después de todo. Pero la verdad fue muy distinta a sus lindos pensamientos. Una enfurecida Dadan lo esperaba en la entrada y no tuvo que ser adivino como para suponer que Luffy no había llegado. La bandida de todas formas no tuvo problemas en verificar la información cuando al borde de la histeria pregunto por el niño que se suponía tenía que estar con él. Obligado por la vieja y casi amarrado a la cama se le fue negado volver a salir y aunque Ace batallo en un primer momento termino por ceder ante las amenazas.

Después de todo, era imposible que Luffy no le hubiera escuchado. Había gritado con todas sus fuerzas por todo el maldito bosque, por lo que aplastando la cara contra la almohada solo pudo pensar en una única y triste conclusión. Lo más probable es que Luffy a pesar de escucharle no hubiera querido salir de su escondite, y se hubiera quedado ahí donde sea que se ocultaba, tieso como una momia, sin siquiera respirar, asustado y con la piel morada por el frio.

-"….diablos…"- no había usado su cabeza. Si realmente hubiera usado un poco más las neuronas habría usado algún truco para atraerlo y no lo habría llamado como un poseso enloquecido. Y Ahora estaba encerrado en su cuarto. Sintiéndose, solo, idiota, miserable y culpable. Y quizá un poquito molesto.

Acostado y sintiendo como su estómago se transformaba en una enorme bola de acero Ace trato de hallarse a sí mismo de nuevo, trato de encontrar las palabras adecuadas para decirle a Luffy que lo sentía, pero en medio de ese proceso el sonido de un par de pasos vació por completo su conciencia. Dando un bufido de cansancio pensó que quizá Dadan querría cerciorarse de que se mantuviera en la cama, y aunque la idea de que Dadan fuese a verlo no era del todo estúpida, no pudo evitar pensar en Luffy. Quizá Luffy había regresado y entrado a hurtadillas para que no le rompieran el cuello. Quizá era Luffy quien ahora avanzaba hasta la habitación luego de haberse quitado los mojados zapatos. Quizá era él quien estaba por abrir la puerta…

Aferrado a las mantas como si con ello defendiera su vida Ace espero con toda la paciencia que pudo reunir a que la puerta se abriera. Gracias al cielo la espera no termino por matarlo, pues segundos después de que se quedara con la vista fija en la puerta esta se abrió y de manera lenta e inusual Luffy pasó por ella. El estómago se le retorció como una anguila viva cuando logro enfocar al menor de los hermanos, y la emoción y ansiedad que sentía por volver a verlo se esfumo en el mismo momento en que se engendró. Luffy estaba mojado, la ropa como prueba de ello se le pegaba al cuerpo cual estampilla, sus piernas estaban moradas (casi azules) por el frio, y su cara estaba cubierta de sangre seca. Viéndolo temblar y apretar la mandíbula para no hacer castañear sus dientes, Ace volvió a sentirse jodido y culpable. ¿Cómo diablos fue que llegaron a ese punto?

Por su parte el menor que aún no reparaba en el hecho de que Ace estaba despierto cerró la puerta detrás de sí y no se molestó en llamar al mayor que "supuestamente" debía estar inconsciente para esas alturas. No era la primera vez que se peleaban y comenzaba a comprender de qué iba el protocolo. Suspirando y mordiéndose la lengua de paso, se dijo así mismo que podía comenzar con la primer regla: "No molestar" Así que pasando de largo la cama de Ace tomo la propia y sin pararse a pensar (porque de hacerlo lloraría), corrió las mantas hasta la esquina más apartada de la habitación. La situación y su trato con Sabo ameritaban que comenzara a alejarse de Ace a la orden de ya. Por el bien del propio Ace, por Sabo que debía estar en el cielo haciendo su parte y por él que no podía ni quería seguir peleando con lo que quedaba de su definición de hermano. Reteniendo las lágrimas al ver su cama en esa jodida esquina trato de seguir la segunda regla: "No lloriquear como un bebe". Contuvo el aire, se enjuago la cara con la manga del Sweater rojo y procedió a cambiarse. Con las lágrimas apretujadas en sus ojos se dio cuenta de que no podría cumplir con la segunda regla esa noche, pero juro que se esforzaría la noche siguiente. Apurando la marcha y quitándose la ropa mojada trato de contener sus enormes lagrimones hasta al menos estar debajo de las mantas. Ahí se encargaría de no hacer ruido y al menos podría cumplir la tercera regla: "No despertar a Ace a mitad de la noche por una estúpida estupidez" ¿Con eso podría declarar haber hecho un buen trabajo? Luffy pensó que sí. Sabo de seguro estaba sonriendo en donde sea que estuviera. Sabo de seguro le habría sonreído en aprobación.

Ace en cambio, estaba horrorizado. Había esperado cualquier cosa; gritos, una pataleta digna de una golpiza, cualquier cosa menos lo que el menor estaba haciendo. Se había quedado en blanco cuando Luffy había pasado de largo sin siquiera mirar hacia su cama, las palabras que tanto reservo se murieron cuando el más pequeño paso como un fantasma frente a él, pero definitivamente el alma le había bajado a los pies cuando lo vio correr las mantas. La cama que siempre estuvo pegada a la suya ahora estaba en una de las esquinas de la habitación, alejada totalmente de la suya. De la manera más irracional, Ace sintió más frio que nunca. ¿Qué diablos estaba sucediendo? Vale, que había actuado como un completo idiota, ¿Pero eso ameritaba que Luffy se moviera al otro extremo del cuarto? ¿Tanto había sido el daño? Por respuesta solo obtuvo silencio y una ligera sensación de que ahora le faltaba algo a su costado derecho. Ace comenzó a perder los estribos de nuevo, no entendía que rayos estaba pasando, no le entraba en la cabeza el comportamiento de Luffy ¿Por qué se alejaba de él? ¿Acaso era un monstruo? ¿Luffy le tenía miedo? ¿Ya no lo quería cerca? ¿Era eso? A sus preguntas mudas no hubo respuestas. Sabía bien que podía pararse de la cama y exigir una maldita explicación. Podía hacerlo. Claro que podía. ¿Qué era lo que lo estaba deteniendo exactamente?

"Lo golpeaste, tú lo golpeaste"

Como una sombra la culpa de todo el día volvió a cernirse sobre su cabeza. ¿Quién era él para exigir una explicación? Él se había buscado todo eso. De seguro Luffy ahora no querría volver a hablarle o al menos permanecería enojado hasta que él se dignara a darle una merecida disculpa. ¿Pero por dónde empezar? No había que ser un genio como para darse cuenta de que con un simple "lo siento" no bastaría para arreglar las cosas. Y realmente, luego de haber visto la reacción del menor, no se sentía muy tentado a probar si una disculpa serviría de algo. Quizá si se levantaba y hablaba con él las cosas se solucionarían. Eso o Luffy lo mandaría al diablo en cuanto diera un paso al frente. ¿Qué debía hacer? Suspirando y pensando en las posibles represalias de sus actos decidió esperar hasta mañana. La vieja bandida ya los había amenazado con mandarlos a dormir afuera si volvían a destrozar el lugar, y era definitivo que hablar en ese mismo instante con Luffy no serviría para nada, así que haciendo caso omiso a sus propios presentimientos Ace se giró quedando de espaldas a Luffy e intento que el sueño llegara.

Extrañamente funciono

Casi siempre que Ace discutía con Luffy no podía dormir bien, o tardaba mucho en conciliar el sueño. Luffy que también pasaba sus mismas penurias terminaba por hablar con el mayor cuando ya no podía más y ambos demasiado cansados como hablar ampliamente del asunto dejaban finiquitada la pelea del día con un "todo está bien" que los mandaba directo con el señor de los sueños. Esa noche no hubo charla a las tres de la mañana, ni tampoco un estipulado "todo está bien". Solo el silencio a veces interrumpido por el curioso sonido que hacia Ace al roncar y los sollozos que Luffy de alguna manera, le confeso a su almohada. El trato estaba en proceso. Solo el trato los salvaría y con ese pensamiento en mente Luffy al fin se desconectó del mundo.


Y AQUÍ ESTA EL RESTO! XD, se viene peor!, por favor comenten si les gusto, de verdad me anima escuchar sus comentarios. MIL GRACIAS!

¡NOS ESTAMOS LEYENDO!

Atte: Esta loca autora