Siento muchísimo la demora, sé que ha pasado infinidad de tiempo y que probablemente querréis enviarme a la hoguera. En mi defensa, si lo hacéis no podríais saber cómo sigue la historia :P

¿Os convencí de no quemarme? Genial :) Bueno, podría daros un millón de excusas sobre mi tardanza, todas ellas ciertas. Pero lo que os importa es saber sobre la vida de Parvati, así que

¡Let it go!


Juró de nuevo al percatarse del camino que emprendían sus pensamientos. En los últimos días Parvati se había descubierto más veces de las que admitiría nunca pensando en Neville. Sus gestos, sus palabras, su comportamiento, sus desafíos… sus torturas. En demasiadas ocasiones había girado violentamente la cabeza al verse descubierta observándolo.

Pero es que era difícil no hacerlo. El muchacho había dejado de ser el chico tímido y asustadizo de siempre para convertirse en todo un digno miembro de la Casa Gryffindor. Neville se había vuelto en el ejemplo vivo de un rey león, en un hombre valiente. El único hombre lo suficientemente valiente —o estúpido—, para enfrentarse a la tríada que gobernaba Hogwarts.

Neville Longbottom era el único que aún conservaba la esperanza. En que la muerte del profesor Dumbledore no fuera una maldita catástrofe. En que Harry estaba por ahí, luchando por todos ellos, aunque nadie supiera su paradero. En que todavía quedaban Aurores eficientes y buenos. En que el Ministerio de Magia no estaba completamente bajo el mando de Voldemort.

Parvati también quería tener esperanza. Pero es que eso ya rayaba la más absoluta estupidez y el masoquismo más obsesivo. Porque, a ver… ¿quién en su sano juicio se interpondría entre la maldición Cruciatus y un completo desconocido? Si alguien tenía una respuesta mínimamente razonable ya podía ir explicándosela a Parvati. Porque eso no era normal.

—Ouch.

La joven abandonó el mundo de sus pensamientos, sustituyéndolo por el mundo real. Ése en el que acababa de chocar contra la espalda de Michael Corner.

— ¿Qué demonios te pasa, Corner? —preguntó malhumorada.

—Longbottom. —respondió él lacónico.

La sangre de Parvati abandonó su rostro en apenas un momento. No podía estar haciendo alguna de esas locuras de nuevo.

Lástima que pareciese exactamente eso. Por dentro del cordón de alumnos que observaban con los dientes apretados la escena, se podía apreciar otro cordón, más pequeño, de Slytherins vitoreando la escena. Parvati pudo vislumbrar algunos rostros. Los orangutanes mononeuronales de Crabbe y Goyle riendo ante la escena que veían, sujetando a un chico moreno por los hombros y manteniéndolo de rodillas. Frente a ellos, Nott y Zabini disfrutaban del espectáculo que daba una chica con las túnicas de verde y plata. Ella sonreía apuntando a Neville con su varita. Estaba claro que alguna de esas malditas serpientes lo había golpeado y ahora lo mantenían en esa posición. De otro modo, Neville no estaría arrodillado frente a ella.

—Pero si es el gordito llorón de Gryffindor. —dijo Pansy Parkinson para el disfrute de los Slytherin allí congregados.

— ¡Déjalo en paz, Parkinson! —Parvati no pudo evitar salir en su defensa. Neville ya no era ningún gordito llorón. Era mil veces mejor persona que todos ellos juntos.

—Vaya, vaya. —la serpiente centró su atención en ella, apuntándola perezosamente con la varita—. Nunca pensé que te podrían gustar los gorditos llorones, Parvati.

Parvati sacó también su varita. Ella también era una leona, de ningún modo permitiría que esto siguiera así. No iba a permitir que continuaran humillando a Neville de esa forma. Ni que golpearan a más chicos de primero. No iba a dejar a esa maldita serpiente salirse con la suya. Le cortaría la cabeza si era necesario.

─ ¿Qué diablos sucede aquí?

La inconfundible y profunda voz de Snape los sacó a todos del imán en el que se habían convertido la leona y la serpiente.

─Logbottom y Patil nos han insultado, profesor. ─respondió rápidamente Parkinson─. Longbottom me golpeó y me caí, ─continuó mintiendo con un mohín inocente en los labios─, y cuando le reclamé que tuviera más cuidado, Patil me amenazó con echarme un maleficio.

─ ¡Eso no es cierto! ─se defendió Parvati de inmediato─. ¡Es Neville el que está en el suelo! Y yo-…

─ ¡Silencio! ─siseó Snape─. 20 puntos menos para Gryffindor por cada uno de ustedes y será mejor que cierre la boca si no quiere que sean 50, señorita Patil. ─Parvati se calló rumiando contra las serpientes─. Señorita Parkinson, vaya a la Enfermería si se encuentra mal, está dispensada de asistir al resto de sus clases. El resto, esfúmense.

Snape no necesitó repetirlo antes de que todos se hubieran marchado rápidamente hacia cualquier otro lugar, quedándose ellos tres solos. Parvati se acercó al moreno y lo ayudó a levantarse, pero Neville soltó un quejido y en seguida aflojó su agarre preocupada.

─Neville está herido profesor Snape. ─gruñó la morena más que habló.

El hombre con complejo de murciélago y pelo grasiento se volvió tosco hacia ella.

─ ¿Puede levantarse?

─Sí.

Ése había sido Neville. Apoyándose en el hombro de Parvati y jadeando con fuerza se levantó torpemente. Snape miró a ambos con una ceja alzada, al moreno le costaba mantenerse de pie y apoyaba casi todo su peso en Parvati, que parecía más pequeña.

─Si puede levantarse significa que no está herido, señorita Patil. ─dijo el director y se marchó ondeando su capa tras él.

En cuanto hubo cruzado la esquina del pasillo, Neville volvió a derrumbarse.

─Necesitas ir a la Enfermería! ─exclamó Parvati, no recordaba haberse preocupado tanto por nadie en su vida. Aunque nunca tuvo la necesidad de hacerlo.

─Estoy bien, sólo es un rasguño. ─se limitó a decir él.

─Neville, tiene que verte la señora Pomffrey. No puedes seguir así.

─Sólo tengo que descansar un poco. ─Parvati intentó protestar de nuevo, pero él la detuvo con los dedos─. En serio, no pasa nada. ─ intentó sonreír, pero sus labios sólo formaron una mueca.

─Neville…

─Venga, tenemos clase de Estudios Muggles. No podemos perder esa clase por nada del mundo. ─bromeó Neville, volviendo a levantarse. Esta vez apoyándose en la pared.


¡Finite!

Y hasta aquí llegamos :)

Espero que os haya gustado y ya sabéis, un review alegra al escritor y le da ánimos para continuar :D

Prometo que intentaré actualizar más o menos cada semana, muchos besos a todos!