Capitulo 2

-Eruka apago la radio y se dirigió, nerviosa, a la ventana. Al otro lado de la veían pasar los estudiantes de diversas escuelas.

Sin embargo desde que se animó a telefonear a la radio, sentía una horrible sensación.

"Si no hubiéramos convencido a Mizune para que nos hiciera una de sus demostraciones" pensó al recordar los acontecimientos inquietantes en la noche del viernes anterior. Había preparado una cena para celebrar el cumpleaños número cuarenta de su ex compañera de cuarto mejor amiga, Mizune, e invito también a otras dos amigas con las que en alguna época compartieron un departamento. Era una fiesta para mujeres y las cuatro se encontraron muy cómodas hablando sobre sus vidas.

Mizune, era ahora profesora en la vieja escuela solo para mujeres donde ellas asistieron, sin embargo ella tenía un don algo débil pero confiable, Clarividencia. Era muy reservada sobre su don e inclusive muy pocas personas sabían de ello. Esa noche las tres mujeres presentes le pidieron una demostración al negarse Mizune unas cuantas veces, al final fue convencida.

Pidió que escogieran un objeto personal que ella debía de sostener mientras realizaba la lectura.

"Yo fui la última" recordó Eruka "¿Por qué abre elegido ese maldito anillo para que Mizune lo sujetara? ¿Por qué lo conserve?"

El echo era que Eruka había sacado el anillo del uno de sus estuches de joyas, porque horas antes había pensado en Justin, el joven apuesto que se lo regalo. Acababan de cumplir dos años desde que lo conoció.

Mizune leyó la inscripción dentro del anillo –Eres Mia- leyó, con voz entre divertida y horrorizada –Es un poco fuerte para esta época ¿no lo crees, Er~chan? Espero que Free lo haiga querido decir en broma-

-Free, no tiene idea de que existe. Cuando nos separamos un tiempo un tipo me lo dio en un crucero. Siempre he tenido curiosidad de saber qué pasó con él-

Mizune apretó el anillo en la mano y en un instante su cuerpo se puso tenso, y su expresión, seria.

-Er~chan, el anillo te pudo haber traído una desagradable consecuencia, pero siento que todavía esto podría ser tu perdición, esta persona deseaba hacerte daño-luego como si le quemara la mano, lo dejo caer en la mesa del café.

En ese preciso momento una llave giro en la puerta y todas se sobresaltaron asustadas. Eruka agarro el anillo y se lo guardo en su bolsillo del pantalón. Solo para darse cuenta que había sido Free, que llegaba a casa después del trabajo.

Los celos de él habían sido motivo para darse tiempo hacía ya dos años, sin embargo la palabra "cambiare" y "vuelve" hizo que regresara a su lado y nunca volver a ver a Justin Law.

Justo como había prometido, ya iba en camino para dejar las cosas a la emisora donde Tsubaki trabajaba, se las daría al guardia y se iría, fácil y rápido y nadie se enteraría.

Medusa Gorgón, apago la radio y dirigió su mirada a la ventana que daba a la calle principal. En los últimos tres años, desde la desaparición de Chrona, medusa se sentía como si estuviera paralizada por dentro. Sabía que su hija estaba muerta. Tenía esa certeza en el fondo de su corazón. Lo supo en el instante en que recibió la llamada del barco para avisar que Chrona no había vuelto a bordo como tenía planeado.

Esa mañana su abogado. Ragnok, le telefoneo para advertirle, Tsubaki Nakatsukasa, estaba hablando de la desaparición de su hija. Más tarde al terminar el programa recibió un mensaje de él diciendo "ya le hice una llamada de atención, sin embargo, dudo que eso la pare".

Solo Ragnok y Maka, que habían sido los mejores amigos de su querida Chrona sabían lo mucho que ella la había buscado, lo mucho que la extrañaba y lo mucho que se arrepentía de haberla dejado sola toda su vida y más aún después de que su prometido Kid cancelara todo lo del compromiso, ese había sido el peor golpe para su tímida hija, porque ella había amado a ese joven demasiado, sin embargo ella como su madre ¿Qué había echo? Cuando su hija le telefoneo esa tarde ella la había escuchado, sin embargo nunca fue capaz de salir de su laboratorio e ir a abrazarla, y no le dio muchas palabras de consuelo solo, le dijo que tenía la solución, la solución ese crucero, tal vez había sido un error comprarle un boleto a su hija para ella sola, tal vez hubiera sido mejor ir con ella, pero eso jamás lo sabría porque su hija ya no estaba con ella, sentía las lágrimas en los ojos y sin embargo no fueron capaz de salir.

Ella se había convencido todos estos años que había sido un accidente lo que había matado a su hija, solo así la perdida se había echo un poco tolerable.

Sin embargo todos sus pensamientos agradables se fueron cuando escucho en la radio, como otra joven la había persuadido salir del crucero y le regalo un anillo… "Eres mía" murmuro en voz baja, solo para que su sangre se helara, cuando su hija no regreso al barco sus objetos personales fueron devueltos a casa.

Ella abrió la maleta y empezó a sacar la ropa de su hija unos cuantos zapatos, folletos y un anillo.

En otras circunstancias una madre no se abría preocupado por ello, pero medusa si lo hizo, ya que su hija no utilizaba joyas de ninguna clase.

La sortija era muy bonita era color morada con una piedra rosa, sin embargo barata a simple vista. Cuando leyó las palabras encriptadas en la sortija, le pareció una mala broma.

Pero si a esa mujer también le habían dado un anillo igual ¿eso significaba que el desgraciado que había matado a su hija estaba suelto buscando a más víctimas?

Medusa se puso de pie, ella también ayudaría a buscar a aquel hombre.

Cuando Tsubaki abrió la puerta de su departamento vio que tenía mensajes en la contestadora, era de su hermanita Ángela.

"hola Tsubaki querida"- se escuchaba la voz de su hermana por el altavoz de la contestadora- "Estoy en el aeropuerto, voy rumbo a Japón con nuestros padres, oyes siento mucho lo que paso en la casa en california hace quince días y también por lo de la llamada, no debí haberte hablado así. Pero hay como te pareció Asura. Hable con él una vez que te fuiste, es muy atractivo ¿no lo crees? Te marco luego mi avión esta por despegar, te quiero adiós-

Tsubaki pensó en aquel hombre, que se presentó cuando ella hablaba con su padre, alto de piel blanca, cabello negro, bien parecido, sonrisa encantadora. Su padre se retiró al verlo acercarse.

-¿No gustaría usted acompañarme a beber una copa de champaña en el jardín? Mi bella dama-

Ella lo siguió, de todos modos en el jardín había mucha gente, por si algo sucedía. Esa tarde era tan bella, con un viento cálido y protector.

-¿Es una hermosa tarde no cree señorita Tsubaki?-

-Valla que sí, sin embargo aún no conozco su nombre a pesar de usted saber el mío-

-Mis disculpa mi nombre es Asura, hijo de uno de los amigos de su padre, por lo que he escuchado de usted, es una señorita muy encantadora-

- Mis padres tienen tendencia a exagerar a veces-

-Pues no exageraron en decir que usted es una bella dama- dijo Asura tomando la mano de Tsubaki para besarle uno de los nudillos.

Tsubaki se puso un poco roja ante tal trato -Gracias- Ella traía puesto un vestido recto de crepe de lana, verde oscuro, realzado con un fular verde manzana.

Después de unas horas Tsubaki se retiró de la fiesta, ya que su vuelo saldría en un par de minutos.

Por lo que supo después del joven por su madre cuando le marco la semana pasada, él era el hijo mayor del director de la escuela donde ella asistía, entonces ella misma adjunto que él era rico.

En ese momento Tsubaki reflexiono sobre lo que dijo su hermana "es muy atractivo" pensó Tsubaki. "mmm…"

El sábado transcurrió normalmente como siempre. El domingo en la mañana había salido de compras con sus amigas Liz, Patty y Maka. Sin embargo en la entrada de su departamento estaban unas personas que jamás espero ver.

-Tsubaki, cuanto tiempo sin vernos-

-Buenas tardes profesora Medusa, Ragnok- contesto Tsubaki el saludo de la mujer sin dejar de ser precavida. –Pasen por favor ¿Qué los trae por aquí?-

-Solo tenemos unos minutos así que iré al grano, aquí está el anillo que encontré entre las pertenencias de Chrona-

Tsubaki agarro el anillo y lo examino detenidamente, entonces miro horrorizada la inscripción –No puede ser…-

-Así es, según escuche en la radio antier, dice lo mismo que el anillo de aquella mujer que telefoneo ¿verdad?-

Ragnok se acomodó en su lugar y entonces del todo el rato que llevaban ahí por fin hablo –Realmente me disculpo por haberte… llamado la atención esa tarde, tenías razón-

"Oh valla así que habla informalmente ahora"- pensó –Esta bien, también creo que debí haber consultado con ustedes primero, sin embargo profesora Medusa, me gustaría quedarme el anillo si es posible y ver si es idéntico al que me llevaran mañana ¿se puede?-

-Sí, solo no le digas a Maka sobre el anillo, no quiero que ella se obsesione con encontrarla de nuevo, ella ya me ayudo bastante, asiéndole compañía a mi niña-

-No le diré-

-Entonces Tsubaki nos pasamos a retirar y… si encuentra algo agánalo saber-

Tsubaki asintió y solo los vio partir. Ella ya tenía la primera pista, ahora solo seguía, seguir el camino correcto.

En la tarde del lunes, Eruka se encontraba caminando rumbo a la estación de radio. El transito estaba muy pesado a esa hora del día. Se paró en el borde de la acera esperando el pase para peatones, cuando miro hacia su derecha observo el como un camión se apresuraba para alcanzar el verde, sintió el cómo alguien le arrebataba su bolso y la empujaba de la parte baja de la espalda. Ahí fue cuando lo vio –"¡NO!"- grito, antes de que unos neumáticos del camión le pasaran por debajo.

Continuara…

Despues de mil años vuelvo… ¿Cómo les va con los cierres de año? Bueno para aquellos que pronto salen de la escuela… ¡Suerte!

Neko Baba´s: hola! Como estas? Primero que nada te traigo dos capítulos… que bueno que te ahiga gustado el capitulo… poz bueno, espero que seas una gran psicóloga (ire a tu consultorio a que me terapies gratis jejeje) esta genial que te ahiga sacado algunas risas… ya que no soy muy graciosa, pues si nos consentraremos en Hong Kong y en otros lugares… lo mejor de todo es que ahigas podido leer sin ninguna compricacion, muchas gracias no les are caso (como casi siempre) yo tambien te mando un abrazote y cuidate mucho…