Ya de regreso y estacionando el auto de Danno frente a su casa, una llamada de Chin lo retuvo en el auto un rato mas, según lo que habían investigado, dos enfermeras estaban desaparecidas desde hacia dos días, las cámaras las captaron entrar en la clínica en el comienzo de su turno pero nunca salieron, ambas chicas de unos 20 años, Steve hizo cálculos y si les sacaban 17 años como a Danno las chicas si hubieran sufrido de lo mismo que Danno ahora tendrían… que 3 años?
Kono y chin habían llegado a las mismas conclusiones y pidieron los reportes de la aparición de niñas de esa edad en el distrito de Talahula, Steve ordeno encontrarlas y ver si les podían decir algo, lo dudaba pero tal vez algún recuerdo de donde las hallaron, o quien las encontró y donde.
Sabían que Danny solo recuerda haberse bajado del bus mareado, pero en su sangre no se presentaba ningún signo de droga o alcohol debía ser algo externo a ello.
Su equipo siguió investigando en la clínica y el miraba como Danno se levanto del sofá a través de la ventana y corría ligero hasta la cocina. Cerro la comunicación después de haber sido informado, y suspiro saliendo del auto, Rachel le había echado la bronca y por primera vez entendía el porqué de el ring tone que tenia la ex mujer de Danny en el su celular.
Cuando entro a la casa, el olor a comida le pego y se dio cuenta de que no había comido en todo el día, su estomago gruño y escucho la vos de Danno preguntar por el desde la cocina.
- ¿Steve? ¿Eres tu?- el detective ni siquiera se molesto de mirar hacia el pasillo y verificarlo.
- Si…- respondió cerrando la puerta y acercándose a la cocina, mientras su estomago seguía retorciéndose por lago de alimento.
- Hice el almuerzo…- dijo sirviendo dos platos en la isla flotante, la mesa estaba puesta para dos y Steve frunció el ceño - espero que el espagueti italiano te guste.-
- Si… Hmmmm ¿y kamekona?- pregunto sentándose justo enfrente del rubio que colocaba un plato frente a él.
- Se fue hace una hora -
- Pero si le dije que se quedara aquí cuidándote -
- Steve no necesito niñera - dijo disgustado y el Seal creyó ver al detective en el joven.
- Si pero…-
- Él tenía cosas que hacer, no puedes andar gobernando la vida de la gente mas que no es parte de tu equipo o de la policía siquiera -
- Si pero era un favor-
- Favor fue cuidar a tu hija toda la noche mientras no estabas, no cuidarme a mi, eso ya es ridículo - se sentó frente a él y tomo la servilleta colocándosela sobre la camisa que le quedaba grande.
- De… ¿De donde sacaste esa camisa?- viendo como le quedaba ancha de hombros, y súper holgada, arremangada por encima de los codos.
- Del dormitorio, me manche con la salsa la que traía puesta, así que la puse a lavar con el montón de ropa que estaba en el cesto.-
- Vaya…estas hecho toda una ama de casa - Danno levanto la mirada dejo el tenedor que había alzado para ponerse a comer y se cruzo de brazos enfadado.- ¿Que?- dijo el Seal metiéndose el primer bocado en la boca - Ummmm esta esta genial Danno - comió mas.
- ¿Ama de casa?- Steven lo miro como si no hubiese roto un plato en su vida.
- Em… ¿Si?- asintió dudoso mientras masticaba una albóndiga.
-¿Ama de casa?- volvió a decir.
- ¿Estas enojado?-
- ¿Y tu que crees? al menos agrádeseme que te lave la ropa o que te hice la comida no? - el silencio entro entre ellos como el sonido de las olas.
- Lo siento Danno… perdona, no era mi intención ofenderte…- Danno suspiro, ¿Porque ese momento se le hacia tan familiar? ¿Era acaso que si tenían tanto tiempo de vivir juntos? ¿De ser "compañeros"?
- Anda come…- dijo dejando pasar su enojo y el Seal acato la orden.
Luego de la comida Steve estaba en el portátil, dirigiendo todo desde allí, al teléfono con Chin, con Lori y con Kono, Danny lo miraba asombrado, la postura recia que tenia mientras trabajaba, él se sentía medio inútil y le sirvió un té, era raro pero en la casa no había café y solo unas pocas cervezas, tal vez se lo habría olvidado comprar, creyó.
Steve agradeció el té y luego de unas horas de no tener nada dejo de molestar a su quipo y dejarlos trabajar e investigar tranquilamente, levanto la vista a la sala y Danny no estaba allí, lo llamo pero el rubio no contesto, sus instintos se alertaron y empezó a buscarlo por toda la casa solo que al pasar por la cocina y mirar a través de la ventana lo vio salir del agua.
En su pedazo de playa. Danno estaba con un bañador de él, que le caía sobre la cadera a la perfección, salió mirándolo detenidamente, el cuerpo de Daniel no había cambiado mucho, era igual de recio y musculoso, tenia menos vello en pecho pero aun si tenia la misma forma, ahora que lo pensaba no era mas bajo por ser mas joven, tenia la misma estatura.
Se cruzo de brazos y sonrió placido al verlo salir así del agua, tirándose el pelo hacia atrás.
- Hey!- dijo Danno.
- Hey… ¿Como es que estas nadando?-
- Con semejante playa frente a la casa ¿Quien se resiste? - pregunto divertido.
- Pensé que solo nadabas por supervivencia no por diversión - acoto mientras lo veía acercarse.
- No me divierte pero me distrae, me sentía bastante inútil viéndote trabajar -
- Danno...- Danno había tomado la toalla de la orilla donde la dejo y se seco un poco, el Seal no lo noto, pero mientras hablaban Danno caminaba hacia el con una mueca picara.
- Nada no importa es tu trabajo y aunque seamos del mismo equipo no entiendo nada de eso – soltó la toalla aun costado y lo abrazo.
El Seal se quedo de piedra, con los brazo a un costado abiertos, sin tocar al que era el detective, dejándose abrasar y sentir como Danno acomodaba su cabeza en su pecho y se quedaba allí.
- Sabes no te dará lepra si me respondes el abraso Steven.- dijo soltándolo.
- ¿Como?- el Seal aun no caía.
- ¿Que me abrases demonios porque estas así? ¿Tanta impresión te da verme con este aspecto?- y el Seal frunció el seño porque ese tono enojado y directo era como que recordaba exactamente quien era el detective.
- ¿Aspecto? -Trago pesado, su cabeza rebobinaba todo lo hablado con Danno pensando donde se confundieron mas las cosas pero sin llegar a conclusiones, la cristalina y demandante mirada del detective lo hizo huir por la tangente.
- Es que me mojaste todo Danno…- se miro la ropa y la marca del cuerpo húmedo del rubio había empapado su camisa y pantalones adhiriendo las prendas a su piel.
- Ah… lo siento... Esta fría el agua ¿no?- acoto haciendo una mueca de disculpas adorable.
- Si, lo sentí - dijo escapando del asunto, si este Danno fuera el otro Danno, su Danno tal vez no hubiese sido tan fácil escaparsele.
Chin lo llamo en ese momento tenia dos testigos, las jóvenes desaparecida aparecieron con su edad original en el orfanato de Milikugue, en el centro de la ciudad, Steven corrió mientras hablaba dentro de la casa para cambiarse pensando en unirse al grupo, Danno lo seguía sin que se percatara de ello, pero claro no tan apresurado.
Las mujeres solo recordaban haber sido llamadas por la doctora Micaela Lezzert y luego haber aparecido en la guardería semi denudas entre un montón de niños. Chin le aclaro que ya estaba buscando a la mujer y que se quedara allí, Steve pregunto si estaba seguro y su compañero asintió, era mejor tener vigilado a Danno y si volvía o no a su estado normal.
Danno pasaba tranquilamente por el pasillo y veía las fotos que antes con kamekona le había mostrado y que habían revisado cuando los dejos a solas Steve, fue en ese instante que se percato de que el no debería tener 20 años, y que recordara ese cumpleaños como hacia solo dos días de haberlo festejado no ayudaba, suspiro cansado, de lo único que podía estar seguro era de Steve y eso lo tranquilizaba, incluso lo hacia sonreír.
Luego de colgar y de empezar a ponerse la camisa sobre a piel fría de agua de mar, vio como Danny lo miraba desde la puerta del cuarto.
- Eh ¿si?-
- Entonces… ¿Cuando se supone que volveré a ser yo?-
- Pues creo que en un día mas Danno, es lo mas probable después de saber de estas chicas...-
- Ah…-
- ¿Pasa algo?-
- No nada… me gustan esos tatuajes...- dijo mirando la toalla en sus manos algo sonrojado.
- Danny creo que tenemos que aclarar algo…-
- Si claro…- Daniel no le miro solo lanzo la toalla sobre la silla de su cuarto cuando avanzo unos paso hasta el.
El Seal miro estos movimientos, casi sensuales sin decir un apalabra hasta que tuvo a Daniel jugando con los botones de la camisa que el había abotonado, no es que pudiera decir mucho después de que Danno lo mirara directo a los ojos y el pudiera reconocer las intenciones dentro de la joven y cristalina mirada.
- De que quieres hablar…- susurro sugestivo ladeando la cabeza, jugando con los botones y el Seal levanto las celas sin apartar la mirada -¡Mierda le estaba coqueteando!, ¡Daniel Williams le estaba coqueteando!- El corazón se le fulmino en ese instante.
- Danny…- apenas pudo repetir, atragantándose con su propia saliva, como una leve advertencia que el rubio ignoro.
- Me gusta mas que me llames Danno, Steve…- el tono de vos era bajo y suave, el Seal sintió como un cosquilleo subió desde donde Daniel jugaba con su camisa y desabrochaba los botones hasta la nuca, no era raro e incluso lo sintió placentero.
- Danno... Nosotros…-
Elevo las manos a los hombros desnudos y húmedos del joven, que parecía que tenia la hormonas a algo alborotadas y solo pretendía apartarlo amablemente, pero el calor de ese cuerpo suave y fuerte le llego hasta mas de uno de su centros nerviosos, dilatando su vista viendo al hombre frente a el demasiado hermoso, también agudizando su olfato que percibió el aroma de Danny mesclado con sal marina, provocando que la boca se le secara.
- ¿Si?-
El joven rubio elevo la mirada celeste una vez mas, tan clara, sin detener sus manos un momento, Steven realmente no tenia palabras, Danno lo estaba avanzando y el solamente no se lo podía creer, no podía pensar claramente cuando las palmas frías y con algo de arena se apoyaron en su abdomen como una caricia o como subieron por sus pectorales, deslizándose por su cuello y recorriendo sus hombros hacia a fuera, dejando caer la camisa al piso.
De repente sintió volver a su corazón de algún rincón de su cuerpo donde se había escondido con un palpitar fuerte y sordo, Danno seguía acariciado su torso, sus tatuajes, hasta que apoyo su nariz en su pecho, sintió que inhalaba profundamente abrasándolo y dejado caer su cabeza allí; lo abrazo, la piel de Danno semi cubierta por arenisca estaba medio fría, era algo tan intimo, tan tierno que le lleno un espacio que no sabia tenia vacío… suspiro mas apretándolo contra el, que demonios le pasaba…
