Capítulo 3: Realidad

Edward pov

-Definitivamente eres tu Bella-susurré.

Bella estaba petrificada frente a mí, me observaba pensativa, aunque realmente pareciese que no me veía, estaba hundida en sus pensamientos y lo único que venía a mi cabeza es ¿Qué estará pensando? me sentía inútil e impotente al saber que por lo que demostraba la expresión de su rostro, tenía cierta desconfianza en mí.

Ahora que la veía más de cerca, realmente había sufrido todos estos años, se notaba por las profundas arrugas que demacraban su rostro y por las pequeñas marcas que gobernaban su cuerpo ¿Todo eso fue mi culpa? Sí, gran parte de aquello fue mi culpa, yo le hice esto, le hice más daño del que le abría hecho si no le hubiera dicho aquellas palabras en el bosque, Bella no está bien, sus ojos melancólicos reflejan tristeza, dolor y agonía, reflejan lo que en más de 57 años ha tenido que sufrir por mi culpa.

Su sangre seguía haciendo estragos en mi persona, un olor al que hace años había añorado, no sé cómo podía contenerme, pero mis ojos se oscurecían cada vez más.

No sabía que decir, "hey ¿te acuerdas de mí? la última vez que nos vimos fue en el bosque, sí, donde te deje tirada" no sonaba muy bien en realidad, tal vez algo menos doloroso "Bella…te ves muy bien después de tanto tiempo" tampoco quería ser un hipócrita, ella misma se daría cuenta que estaba mintiendo.

-y… ¿co…como haz estado?-musité de forma entrecortada lo primero que se me vino a la cabeza después de las dos incorrectas y estúpidas preguntas que formulé en mi mente. Bella pareció enfurecerse, la rabia nublaba su vista, se giró y abrió la puerta de su casa, cerrándola a su paso y dejándome afuera sin decir ni una sola palabra.

Sí, me había ignorado, ¿pero saben qué? me lo merezco, también merezco que me grite, me humille, que diga que ya no me ama, que me eche de su casa…y me olvide. Solo puedo esperar que ella elija que hacer conmigo, pero lo único que pedía era que me dejase una oportunidad para explicarle como fueron las cosas realmente. Lo acepto, fui un estúpido, un idiota, y la persona más egoísta en la Tierra. Pero tenía que afrontar las cosas.

-¡Bella!-grité. Sabía que ella me estaba escuchando perfectamente-por favor, abre la puerta…-rogué con moderación, quería que me escuchara, pero solo si ella quería -tienes todas las razones del mundo por estar enojada conmigo, pero…déjame explicarte las cosas, y si quieres, me voy para que nunca más vuelvas a verme…-pero no se escuchaba absolutamente nada al otro lado de la puerta.

De pronto escuché pasos subir las escaleras, alejándose con pasos considerablemente rápidos de la puerta frente a mí.

No sabía qué hacer, giré mi vista hacia la casa vecina, donde justamente estaba saliendo una mujer con su esposo. Giraron su vista hacia donde yo me encontraba y fruncieron el ceño antes de caminar hacia un auto frente a su casa.

Entrecerré mis ojos y me concentré en ellos, tratando de leer sus pensamientos, pero no había absolutamente nada ¿Qué me estaba sucediendo? Y es ahí cuando escucho un pensamiento, pero no se escuchaba cerca de donde me encontraba, sino dentro de la casa… ¿Bella? ¿Era el pensamiento de Bella?

Suicidio…

Ese es el único pensamiento que escuchaba en el segundo piso de la casa, corrí hacia el árbol frente a la ventana de la habitación de Bella y trepe hasta saltar sobre esta y entrar dentro de la habitación. Bella tenía un cuchillo en la mano a punto de incrustárselo en el corazón, me dolió tanto aquella escena que le quite el cuchillo violentamente, este cayó en alguna parte del cuarto. Abracé a Bella para que esta no siguiera con lo que casi acababa de hacer. Sentí como su cuerpo comenzó a temblar.

-No quiero que acabes tu vida-susurré apartándome de su cuerpo- sé que toda tu vida ha sido una tortura-Bella levantó la cabeza y me miró a los ojos, los cuales se estaban oscureciendo con rapidez- pero lo que te dije hace mucho tiempo fue una mentira, tardé mucho tiempo en regresar, losé, pero cuando lo hice ya te habías ido, todo se había desmoronado por completo, me di cuenta de mi error hace muchos años. Cuando dije que no te quería ese día en el bosque… era una mentira, para salvarte de mí, de aquellos mounstros que son como yo-me arrodillé frente a ella, quien parecía contener las lágrimas, quería demostrarle que lo que decía era verdad.- solo no quería hacerte daño, solo quería protegerte, solo…solo…te quería.-fijé mi vista en los achocolatados ojos de Bella. Yo quería llorar, quería que las lágrimas cayeran de mis ojos, por lo menos que estos se humedecieran…pero soy un vampiro, y la realidad chocó como una estaca en mi muerto corazón.

Bella sorbió su nariz y se froto los ojos con las manos, ella no quería llorar, y tiene derecho a no hacerlo.

- no eres un mounstro-musitó. Me levanté del suelo con el ceño fruncido y me acerqué mas a ella, escuché como los latidos de su corazón se descontrolaron y sentí una punzada en la garganta.-mi vida si ha sido una tortura.-admitió. Iba a abrir la boca para decir algo pero me interrumpió.- ¿quieres que te cuente todo mientras tú no estabas?

Asentí sin pensarlo dos veces. Bella tosió de manera exagerada, por lo que la ayudé a acostarse en la cama.

Quizás…momento…

¿De dónde provenía aquel pensamiento distorsionado? Se escuchaba a medias…pero ¿son de Bella?

Me dolía ver esto, me dolía los acontecimientos que yo le he causado…sé que esto es por la vejes, pero esto no hubiera sucedido si la hubiera transformado, tal vez todo habría estado mejor y Bella no estaría sufriendo por mi culpa.

-¿Qué piensas de mí ahora?-preguntó Bella con curiosidad. Me quedé pensando varios segundos que decir; pensaba lo mismo desde hace mucho tiempo, desde que nos conocimos hasta el día que cometí aquel error, pienso que ella sigue siendo lo que siempre deseé, no me importa los años, solo me importa ella.-si no quieres decirlo…

-sigues siendo una gran persona-solté de golpe. Entrelazamos mutuamente la mirada, perdiéndome en aquellos ojos tristes.- aunque…el tiempo te halla carcomido, no lo hizo tu forma de ser, siempre fuiste alguien terca, curiosa, me encanta la forma en que te muerdes el labio inferior cada vez que estas nerviosa, o cuando te quedas mucho tiempo pensando en algo que yo quiero saber, la belleza no está en lo exterior, sino en lo interior, y eso es lo que me gusta de ti, aunque ahora…tengas muchos años-dije sentándome en una silla al lado de la cama.-Bella, tengo más de 165 años.

- tu aspecto físico no se ve así, ahí sí que serías un mounstro-no pude reprimir la pequeña risa que salió de mis labios, Bella sonrió por primera vez.

-lo siento-susurré mientras la observaba minuciosamente-¿qué pensaste de Alice cuando la viste?-quería saberlo, como también quería saber porqué no podía leer los pensamientos de los demás cuando ella estaba cerca, y aquellos pensamientos que escucho cuando ella está conmigo, pero se lo preguntaría luego a Carlisle.

-Todavía no puedo asimilar las cosas, no puedo creer que ustedes estén aquí-respondió pensativa a mi pregunta.

-quiero saber que paso durante todo este tiempo Bella-dije a la espera de que accediera a decirme, y por la expresión en su rostro supe que me iba a contar cada detalle.

-¿te acuerdas de Jacob?-preguntó. Un pequeño gruñido salió de mis labios sin yo haberlo querido, todavía los vampiros conservamos cierta repugnancia hacia los licántropos y sus descendientes.

-si…musité. Agarré la silla donde estaba sentado y me acerqué más a la cama donde Bella yacía acostada.

Ella parecía estar debatiendo en su cabeza, luego levantó la vista y la posó en mí con algo de confianza en sí misma.

-él murió por mi culpa…yo lo maté-murmuró con una sonrisa melancólica.

Bella pov

Edward me miraba con el ceño fruncido, pero eran realmente ciertas las palabras que habían salido de mi boca. Todavía seguía lamentándome de aquello, como otras cosas que no quisiera recordar pero ahora tendría que hacerlo.

-no entiendo.-musitó él-¿Cómo así que lo mataste?-sonreí.

-Toda mi vida se desmoronó en el momento que tú te fuiste y me dejaste sola en el bosque, Sam Uley, uno de los chicos de la reserva me encontró y me trajo a casa. Pasé meses pensando que volverías y que despertaría de aquella pesadilla, el dolor crecía en mi interior, como si mi corazón se estuviera partiendo en mil pedazos, un hoyo con una profundidad infinita que se almacenaba en aquel órgano fundamental de mi cuerpo.

*Mi padre hasta me aconsejó que fuera con mi madre, pero yo no quería. Luego me di cuenta que gracias a la adrenalina podía verte, cuando estaba en peligro tu aparecías frente a mí e implorabas que no hiciera nada estúpido, fue ahí cuando decidí que debía aprender a montar alguna motocicleta para poder verte, fui donde mi amigo Jacob-cerré los ojos con fuerza antes de volver a abrirlos y hablar con más calma-quien podía ayudarme, entonces me di cuenta que cada vez que estaba con él sentía que el dolor en mi pecho aminoraba.

*Después de algunas semanas me dijo que me olvidara de él, pero luego descubrí que Jacob era un licántropo-a Edward no pareció sorprenderle.-No me importó que lo fuese, pero pude entender más aquello del tratado entre los vampiros y los hombres lobo. Jacob y yo seguimos siendo amigos hasta que un día el decidió decirme lo que sentía, él me amaba, y yo realmente estaba confundida con mis sentimientos.

Flash back

-Bella…-Jacob y yo nos encontrábamos en mi trasto, él estaba en el asiento del conductor y yo en el de copiloto. Él me miró durante unos segundos antes de embozar una de sus grandes sonrisas. Se acercó lentamente hacia mi rostro, pero no podía moverme hasta que sentí sus labios posarse en los míos. Estaba confundida, y Jacob no hacía las cosas más fáciles, él era mi amigo, mi mejor amigo, pero cuando estaba con él podía olvidar las cosas que me hacían daño.

Correspondí al beso de Jake, se sentían cálidos y se amoldaban perfectamente a mis labios ¿pero que estaba diciendo? No se parecen en nada a los de…Edward. Jacob me besaba con intensidad, un poco salvaje…pero Edward siempre lo hacía con cuidado, con ternura ¿Por qué estoy comparando con alguien que prácticamente ya no debe existir para mí?

-…te amo-terminó de decir Jacob apartándose a pocos centímetros de mi rostro.-Bella, yo puedo hacerte olvidar lo que te tiene atada a permanecer siempre en ese estado de depresión, olvídate de ese chupasangre, ese…

-Jake, cállate.-exigí y salí apresuradamente del auto, pero Jacob me agarró por el brazo para impedir que me bajara de mi propio auto.

-solo dame una oportunidad Bella.-musitó.

Fin Flash back

-…me acuerdo que me había quedado pensando toda la noche sobre lo que había sucedido con Jacob.

-¿y qué paso luego?-preguntó Edward con interés.

La noche ya había hecho acto de presencia en el exterior, la luz de la luna llena iluminaba la habitación donde nos encontrábamos Edward y yo, era la primera noche que no pensaría en las esperanzas fallecidas, sino en lo que sucedería luego de que todo acabara.

-acepté…-respondí a la pregunta del bello vampiro que seguía mirándome con curiosidad.

Flash back

-y… ¿me darás una oportunidad?-preguntó Jake algo eufórico y con esperanzas, me había desvelado toda la noche pensando en la respuesta que le daría, pero ya había escogido una respuesta.

-sí, quiero ser tu…tu novia-tartamudeé un poco. Pero Jacob no pareció haberlo escuchado así. Me abrazó de tal modo que me levantó del suelo, yo pedía que me bajara antes de que todo el aire se saliera de mis pulmones, y luego de poder tocar la firmeza de la tierra…me besó de improviso. No estaba acostumbrada a esto, es decir, siempre que…Edward me besaba lo hacía acercándose lentamente, advirtiéndome que me iba a besar, aunque solo fuese por unos segundos.

-lo siento…estoy emocionado, ¿quieres ir a La Push? O… ¿Qué te apetece hacer?-Jacob estaba demasiado entusiasmado, tanto que no notaba la expresión de aburrimiento en mi rostro…Edward aunque no leía mi mente siempre sabía cómo me encontraba y que era lo que quería.

Debía sacarme a aquel vampiro de la cabeza a cualquier costo.

Fin flash back

-…estuvimos juntos por muchos años, hasta que salí del instituto, mis amigos casi ya no me hablaban, pero aquel detalle no me importaba, solo sé que perdí el contacto con ellos apenas me gradué y desde allí en adelante no escuché más el sonido de tu voz cuando me exponía a algún peligro.-expliqué.

-¿estuviste solo con Jacob para olvidarme y perdiste a tus amigos por la depresión?-preguntó con una nota de frustración en su voz, parecía que le molestaba el hecho de que la respuesta era "sí" solo por su culpa. Yo asentí antes de continuar con el relato.- ¿pero qué sucedió luego de que te graduaste?-suspiré.

-después de graduarme decidí que debía irme del país, me deprimía mucho estar en Forks y quería nuevos aires, así que dejé Estados Unidos y me mudé a Inglaterra para ir a la Universidad. Charlie y mi madre, junto con el dinero que ellos y yo habíamos ahorrado para mis estudios y los viajes de Phil compramos un pequeño apartamento en Londres y pagar la Universidad, pero al llegar ahí, una gran sorpresa me esperaba dentro del apartamento…

Flash back

Mi ami…mi novio Jake no había venido a despedirse de mí en el aeropuerto, ya me había subido en el avión directo a Londres y actualmente me encontraba subiendo las múltiples escaleras del edificio donde ahora vivía para llegar a mi apartamento.

No quería ser aguafiestas ni quería herir a Jake, porque al estar con él me di cuenta que no lo "amo", es decir, lo amo como un amigo y le agradecía todo lo que hizo por mí, pero no lo amaba como para una relación más seria, quizás solo me enamoré de él para poder olvidarme de…Edward, y aunque todavía no lo había logrado, mi ida a Londres tal vez será mejor para aclarar mis ideas.

Saqué de mi bolsillo la llave para poder abrir la puerta, estaba algo impaciente por comenzar mi nueva rutina. Cuando introduje la llave en la cerradura de aquel pedazo de madera que interponía mi vista hacia el otro lado y le di vuelta, me sorprendí al ver quien estaba en el interior.

-¿Jacob?-pregunté con los ojos abiertos como platos y las maletas que estaban en mis manos cayeron al suelo. Él me miraba con una gran sonrisa tan propia de él.

-¿no me das un beso Bells? Te va a encantar esto ¡voy a vivir contigo!-Jacob corrió y me abrazó con todas sus fuerzas antes de dejarme respirar.- ¿y? ¿Qué dices?-iba a abrir la boca pero me interrumpió.-gaste todos mis ahorros para venir acá, no quería estar lejos de ti en ningún momento.-sonrió y agarró mis manos entre las suyas, luego me dio un beso en la mejilla.

-Bueno….Jake, yo… ¿y la escuela?-pregunté un poco alterada, no podía creer esto ¿Por qué no me consultó antes?

-oh, vamos, mi padre me preguntó lo mismo antes de llegar al aeropuerto. Solo serán algunas semanas antes de que me acepten en algún instituto inglés.-dijo casualmente como si no fuera importante.- ¿no te alegra? Sé que debí decírtelo primero, pero pensé darte mejor una sorpresa.

-sí…me alegra, bueno, creo que debemos desempacar ¿Qué dijeron los de la manada?-pregunté agarrando mis maletas, pero Jake se adelantó y me ayudó a cargarlas y ponerlos en mí habitación, menos mal que era un apartamento de dos habitaciones o si no me ahorcaba, no me mal interpreten, pero últimamente Jacob parece tener una obsesión conmigo.

-ellos lo entendieron, nunca creí que Sam me apoyara en todo esto, aunque Seth parecía ser el más triste por mi partida. No te preocupes, sabes que no te sucederá nada estando al lado mío.-concluyó.

-pero…si te enojas conmigo podrías convertirte en un gran lobo.-deduje mientras sacaba las cosas de la maleta y las ponía en mi armario.

-sí, pero sé que nunca me enojaría contigo, te amo.-sonrió ampliamente ayudándome con la otra maleta… ¿y ahora que hacía? Yo…yo no lo amaba en ese contexto…creo.

Fin flash back

-¿no querías hacerle daño?-preguntó Edward con una sonrisa torcida.

-no-suspiré-sé que estas pensando que siempre pienso en los demás antes que yo…pero no es así.-él frunció el ceño y yo continué.

Flash back

No sé cómo podía continuar con esto, quería arrancarme el cuero cabelludo. Ya habían pasado más de 4 años juntos, yo estaba trabajando como profesora de literatura en una escuela de alto prestigio, mientras que Jacob estudiaba ingeniería civil, aquello era realmente bueno, sin embargo las cosas se han complicado después de tanto tiempo.

Jacob siempre decía que me amaba, pero yo cambiaba de tema rápidamente ¿porqué lo hacía? No lo amaba, o eso es lo que yo creía ¿lo amo? Siempre que me da un beso en los labios nunca siento aquella chispa que hablan siempre en las películas, o cuando estaba con…

Quizás estoy equivocada y si lo amo, tal vez lo sabría si aquel nombre que he decidido nunca más pronunciar, saliera de mi mente, y que en mis sueños nunca más aparezca con su irreal belleza, tal vez así, logre saber si me interesa Jacob.

Pero todo había cambiado, Jake se estaba dando cuenta de la confusión de mis sentimientos.

-Bella, quiero hablar contigo-dijo entrando a mi habitación y sentándose en la cama, esperé impaciente a que hablara.- ¿me amas?-y justamente pregunto lo que estaba evadiendo.

-no…no lo sé-respondí con la verdad. Aquella frase pareció dolerle, aunque pareciese que no fuese novedad para él, como si ya lo supiese y solo estuviera esperando a que se lo confirmara.

-te propongo algo.-me miró seriamente. Se acercó con cautela hacia mi cuerpo y me beso con ternura, sus labios se movían lentos y a la vez apasionados, pero luego fue subiendo de nivel, sabía lo que quería, y solo me dejé llevar cayendo suavemente en la cama y comenzando a sentía un calor creciendo en el exterior e interior de mi cuerpo…

Fin flash back

-¡para ahí!-gritó Edward con cara de asco.-mejor salta aquella parte.

-obviamente que no iba a contarte lo que sucedió, mal pensado-rodé los ojos.-Edward, esto es mucho más doloroso de lo que tú crees, luego de…aquello, sentí que ya lo había perdido todo.-él entrecerró los ojos.

Flash back

-¡oh no! Por favor, dime que esto no me está sucediendo, Bella, por favor, dime que estoy soñando-gritaba Jacob desde el baño. Yo estaba sin expresión alguna, sentía que todo se me había ido de las manos ¿Jake? Semejante cuerpo y era…era ¡impotente!

Varias lágrimas se amontonaron en mis ojos, pero no sollocé, ni siquiera parpadeé, solo observaba la pared frente a la cama revuelta. ¿Qué hice para merecer esto?

-¡Bella!-no respondí-¿Bella?-ni una sola palabra. Jacob salió del baño de la habitación en todo su esplendor y agarró sus pantalones, se los colocó y luego se sentó junto a mí. Yo estaba semidesnuda, solo las sábanas me cubrían parte del cuerpo.-creo que me lo merezco-susurró. Yo fruncí el ceño y desperté de mi transe.

-¿Qué?-él me observó durante unos segundos.

-no debí forzarte a que me amaras, al principio parecía que iba todo bien, pero un día te vi llorar frente a la ventana de tu casa, susurrando "¿Edward, porqué te fuiste?" me rompió el corazón ver que no te habías olvidado de esa sanguijuela, por lo que me impuse hacerte feliz, pero veo que no me amas, veo que después de 4 años no lo has borrado de tu mente, y veo que fracasé ¡no puedo hacerte feliz ni siquiera en la cama! ¿Por qué Bella? ¿Acaso el destino me está advirtiendo que tú no eres para mí? No soy un idiota, sé que me has utilizado para poder olvidarte de…-no pude más y estallé en un llanto ensordecedor, no podía seguir escuchándolo, me hacía mal, me hacía pensar que soy una parásita que solo piensa en sí misma.

-lo siento-sollocé fuertemente, las lágrimas caían como una cascada por mis mejillas sonrojadas.-pero…pero no, no puedo, olvidarlo –dije en forma entrecortada por los constantes lloriqueos. Jacob me abrazó y susurró que me calmara, que ya era demasiado grande como para seguir llorando por aquel vampiro que juré no decir su nombre nunca, nunca más.

Fin flash back

-…le supliqué que se quedara un tiempo para aclarar mis ideas, él acepto, pero nuestra relación no fue igual que siempre, ni cuando éramos amigos.-dije tristemente.

-lo siento tanto, yo soy el parásito-se despotricó a él mismo, le sonreí con nostalgia.

-sí.-dije simplemente. Edward bajó la cabeza y puso una mano en su boca disimulando pésimamente su risa.- ¿de qué te ríes?

-¿enserio Jacob Black era impotente?-rodé los ojos por segunda vez en el día.

-no te vas a reír después de esto; luego de aquel acontecimiento pasaron algunos meses en los que decidí tratar de no prestarte atención, no recordarte, había funcionado aquellos cuantos meses y le pedí a Jacob…que se casara conmigo, que realmente estaba enamorada de él. Pasaron cinco años más y…todo siguió empeorando.

Flash back

-me voy-soltó Jake de improviso. Yo estaba desayunando y en media hora debía estar en el trabajo.

-¿Qué? ¡¿Por…porque?-pregunté levantándome de la silla del pequeño comedor.

-No lo soporto más, tal vez estoy siendo egoísta, pero tengo otra vida Isabella.-suspiró con fuerza.- ¡estoy harto de verte así! ¡Estoy cansado de siempre consolarte por nada! ¡Debes ir a un psiquiatra! O si no quiero el divorcio.-mis ojos se abrieron como platos.

-¡¿quieres que le diga que tenía un novio vampiro el cual me dejo tirada en medio de la nada y que me dolía el hecho de que lo amaba tanto que hasta quería suicidarme?-él frunció el ceño y abrió la boca, comenzó a olfatear y observó lo que tenía en el brazo; un yeso.

-nunca te caíste por las escaleras ¿cierto? ¡Me mentiste!-gritó y yo me senté en el suelo con las manos en mi cabeza, no lo soportaba más, no podía seguir pensando. Jacob caminó hacia el baño de huéspedes donde encontró un cuchillo con sangre y lo tiro en el fregadero de la cocina.

-¡no voy a aguantarte más! Eres una…-lo que vi a continuación hizo que cerrara los ojos con fuerza. Jacob se convirtió en un lobo y sentí que algo se enterraba y arañaba mi pierna, grité de dolor, pero no quería abrir los ojos, el olor a sangre inundó mis sentidos haciendo que comenzara a ver todo negro.

Fin flash back

-maldito perro…-miré a Edward con ironía.-lo siento, ¡pero es la verdad! Él no tiene derecho a hacerte daño.-la furia se instauró en su rostro. Me senté en la cama, o más bien dicho lo intenté, Edward me ayudó a incorporarme y me hice un gran dobladillo en la manga izquierda del pantalón, mostrándole la enorme cicatriz que nunca se había ido.

Edward se puso serio y sus ojos estaban entrecerrados, estaba furioso y de eso no había duda. Me alegraba solo el hecho de que no fuese realidad lo que siempre había pensado durante todo mi vida, de que cuando nos reencontremos me trate diferente a como antes, pero veo que no ha cambiado su forma de pensar de mí.

-Pero la peor parte viene luego de que llegara del hospital, mis padres estaban como locos, también Sue Clearwater que se había casado con mi padre. Pero les dije que no vinieran, Renee sabía que estaba mintiendo al decirle que tuve un mal encuentro con el perro del vecino, pero no quería que supieran que un gran lobo de dos metros me había hecho aquello y que además era Jacob, mi esposo…o ex esposo.

Flash back

Me encontraba en la cama de mi habitación después de hablar por cuarta vez en el día con mi madre y por segunda vez con mi papá. La cicatriz que Jacob me había proporcionado, dijo el doctor que era permanente y que sanaría solo un poco a través de los años, pero era tan profunda la herida que nunca sanaría por completo.

Jacob entró a mi habitación algo preocupado y se sentó al lado mío, yo seguía con la vista fija en el teléfono que hace unos segundos había colgado.

-lo siento-susurró por…en realidad ya perdí la cuenta.-ya firme los papeles del divorcio, solo te toca firmarlos tu y estará todo listo.-bajó la cabeza sin mirarme.

-yo soy quien debería pedir perdón.-Jake me miró, sus ojos oscuros estaban enrojecidos.-vi los papeles en tu cuarto, ya los he firmado.-suspiré.-no puedo creer que todo esto haya ocurrido.

-solo prométeme algo-mis ojos se humedecieron.-que te olvidarás de…él.-asentí. Una lágrima cayó por mi mejilla, pero antes de que él la secara, me adelante y lo hice yo misma. Me había prometido a mi misma que nunca más lloraría.

-bueno, si ya está todo listo, las maletas ya están preparadas.-abrí los ojos desmesuradamente.-adiós Bella.-se levantó de la cama y me dio un beso en la cima de la cabeza. No dije nada, solo observé cómo salía por la puerta de mi habitación.

Abrí el cajón de la mesita de noche al lado mío, saqué el anillo de matrimonio que Jacob me había regalado, lo aprecié solo por un segundo antes de que un frío recorriera mi cuerpo, giré mi cabeza y pude ver que la ventana estaba abierta…Recuerdos dolorosos vinieron a mi mente, y nuevamente varias lágrimas cayeron por mis mejillas. Aventé el anillo por aquella ventana y me envolví con las sábanas de la cama, tratando de dormir para poder olvidar.

Me despertaron media hora después de haberme dormido, el teléfono sonaba insistentemente, lo agarré, pero deseé nunca haberlo hecho.

-¿hola?-por la otra línea se escuchaba una respiración agitada, la cual rió vilmente antes de que alguna persona gritara: "¡hey! ¡Hay un chico herido! Y la línea se cortó dejándome con la duda ¿Qué había sucedido?

Decidí llamar a Jacob, marqué su número de teléfono celular y esperé a que contestara, pero no respondía, estaba comenzando a desesperarme. Justo cuando iba a colgar alguien pareció contestar el teléfono.

-¿Jacob?-pregunté.

-¿Quién es usted?-preguntó un hombre con acento británico un poco alterado.-es…espere.-parecía buscar algo.

-soy la espo…ex esposa de Jacob Black ¿Quién es usted?-la paciencia se me estaba agotando. Él pareció atragantarse.

-lo siento mucho señora, Jacob Black como vi que decía su licencia de conducir…ha muerto, tiene mordeduras por todas partes y una muy profunda en el cuello…-dejé de escuchar por un momento lo que me decía el hombre al otro lado de la línea y me concentré en los murmullos que se escuchaban de fondo, gente gritaba, como si se espantaran de ver el… cadáver "¡hay mucha sangre!" "¿Quién pudo descuartizarlo de aquella forma?"…¿descuartizarlo? ¿Escuché bien?-pero parece que antes del incidente le había dado un paro cardiaco, lo encontramos en un callejón y...señora ¿está ahí?... ¿hola?-el teléfono se calló de mi mano impactando contra el suelo hasta romperse, no podía escuchar ningún ruido, solo los latidos de mi corazón y la espesa niebla que comenzaba a visualizar a través de mis ojos, no supe que sucedió después, porque me había desvanecido.

"todo esto fue tu culpa Bella…", "tu culpa…"-escuchaba su voz en mi subconciente.

Fin flash back

Las lágrimas querían amontonarse en mis ojos, pero como siempre me resistí a ello. Edward me miraba con la boca abierta y con el ceño fuertemente fruncido.

-¿lo…lo mato un vampiro?-preguntó en un débil susurro. Yo solo asentí.

-Edward, si lo miras así lo mató un vampiro, pero fui yo quien lo mató ¡el hombre dijo…!-no podía levantar la voz, comencé a toser insistentemente y Edward dio pequeños golpes a mi espalda para calmarme.-lo llevaron al hospital y cuando estuve ahí me explicaron bien lo que había sucedido, dijeron que aunque parecía un hombre increíblemente fuerte, parecía tener algún problema del corazón generado por problemas de nerviosismo, por lo que algún suceso fuerte lo abría condenado a permanecer algunos días en el hospital pues podría darle un paro cardiaco en cualquier momento, pero lo que sucedió fue que aquel vampiro que se encontró con Jake, solo ayudó en su muerte, ya que le dio el paro cardiaco justo cuando estaba luchando.

-¿Cómo sabes que fue justo cuando estaba luchando?-preguntó Edward curiosamente.

-porque si él no hubiera peleado, no tendría aquellas mordeduras en su cuerpo…lo único que no entiendo es por qué no se transformó para derrotar al vampiro.-Edward no abrió la boca, sabía lo que estaba pensando.

-sí, Jacob dejó que lo matara.-dije simplemente.-no quería verme nunca más.

-¡no digas eso!-Edward parecía no entenderme.

-es la verdad ¿porqué cuando dijo "adiós Bella" no dijo que algún día volveríamos a vernos? Creo que sabía que se encontraría con un vampiro, pero no quería hacerme sufrir, hasta en eso era bueno conmigo.-volví a acostarme en la cama, para mi edad esto me hacía muy mal.

-Bella.-Edward tomó una de mis manos.-no fue tu culpa.-suspiré.

-después de aquello también perdí contacto con los de la reserva, ya nadie me hablaba. Los únicos que siempre me apoyaron fueron mis padres, aunque Renee siempre supo que escondía algo, debía ser la intuición de madre o es que soy muy mala para mentir. Pero pasaron los años, nunca volví a cazarme, no tuve hijos y así seguí hasta que pasé la crisis de los cuarenta-reí-; me habían invitado a la fiesta de una amiga y compañera del trabajo, solo me acuerdo que bebí de más y al día siguiente me habían despedido llamándome loca.

-dijiste…

-sí, solté toda la realidad de mi vida, los vampiros, los licántropos, pero nadie me creyó, solo creyeron que estaba loca…y quizás lo estoy.-dije simplemente.-luego de aquello nadie me aceptó en algún colegio de prestigio, por lo que trabajé algunos años como bibliotecaria hasta que me jubilé, no triunfé nunca en la vida.-suspiré-hace unos años los doctores me detectaron una enfermedad del corazón, me queda poco tiempo de vida, por lo que decidí morir en la cuidad de mis más hermosos recuerdos, claro, tratando de olvidar la peor parte.-concluí.

-wow, creo que la palabra "lo siento" ya queda corta.-susurró apenado.

-cierto.-musité llevando mi mano al rostro de Edward, acariciando su mejilla, solo quería sentir la suavidad y frialdad de su piel otra vez. Él sonrió posando su mano sobre la que estaba en su mejilla y la llevó a sus labios dándole un pequeño beso en el torso.

-mi vida tampoco ha sido fácil Bella, pero me has ganado, realmente lo siento demasiado.-observé por medio de sus ojos que decía la verdad, se veía arrepentido, pero como había dicho antes, ya era tarde, muy tarde.

-te odié durante muchos años, pero a la vez era para esconder lo que sentía por ti.-un bostezo salió de mis labios. Edward sonrió tristemente.

-creo que deberías dormir un poco, volveré al amanecer.-musitó levantándose de la silla y caminando hacia la puerta.

-Edward…-mi voz salió ronca. Él se giró a verme con preocupación.-…quédate.-sonrió volviéndose a sentar. Cerré mis ojos para dormir, pero no podía aunque tuviese sueño. De pronto escuché aquella melodía que hace tiempo había olvidado…Edward comenzó a cantar mi nana.

¡Hola de nuevo!

Siento haber tardado un poco, este fue el capítulo más largo que he publicado. Algunas situaciones o hechos las he exagerado un poco…bueno, tal vez mucho... Pero se suponía que la vida de Bella tenía que ser triste y trágica, creo que demasiado en realidad. Analizando un poco lo sucedido, pues ya vieron lo que le sucedió a Jacob, y la miserable vida de desprecio que Bella ha tenido.

¡Gracias por sus reviews! veo que algunas han llorado :´D pues déjenme decirles que ya escribí una parte del final y casi no pude dormir…XD en fin, como dije antes este es un "short-fic" (fic corto) y solo faltan dos capítulos (el siguiente es el final desde el punto de vista de Bella, y el otro es desde el punto de vista de Edward) Quizás se lleven una gran sorpresa.

En los reviews que me han dejado, debo aclarar que muchos de ustedes han acertado y ¡claro! contestaré a las preguntas que quieran hacerme.

En fin, no quiero alargar más la cosa, así que me despido y nos leemos muy pronto, ¡dejen reviews e imaginen lo que sucederá!

*lowel-ady*