Disclaimer: Narnia y sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a C.S. Lewis y las personas que tengan los derechos, No escribo esto con ánimos de lucro, solo pura diversión y aburrimiento.

Razones y recomendaciones: Decidí que quería seguir escribiendo historias de Lucy y Rilian ya que me parece una buena pareja, en este nuevo fic espero y les guste porque no sé cuando lo podre terminar ya que tengo algo de trabajo en la escuela pero hare lo posible por actualizar este fic y terminar el otro.


CAPITULO 3

CONOCIENDO OTRO MUNDO

(Londres)

Los hermanos Pevensie regresaron de la escuela, Peter llego directo a su habitación porque estaba muy cansado, Edmund a la cocina algo que era normal en él, Susan llego también a su habitación a buscar unas cosas importantes, mientras Lucy sin decir nada llego directo a la habitación del nuevo inquilino.

Cuando entro se espanto al verlo sentado en una silla mirando a través de la ventana, Rilian al ver a Lucy sonrió feliz, tenía una reina de antaño frente a sus ojos pero tenía que actuar bien para que no lo descubrieran.

-Hola, veo que te sientes mejor –decía Lucy parándose frente a él

-Hola, si me canse de estar en la cama, necesitaba ver el paisaje –recordando a Narnia –pero aun extraño mi… casa pero no sé como regresar –su voz sonaba melancólica –agradezco mucho a tu familia por salvarme, se los prometo que les pagare todo esto, cuando me recupere.

-No te preocupes, me da gusto que estés mucho mejor, creo que ya llego mi madre, disculpa necesito decirle que su paciente despertó –decía animada mientras salía de la habitación.

La señora Pevensie cuando se entero de que el joven despertó rápidamente fue a verlo, sus otros hijos también fueron de curiosos.

-Así que ya despertó y ya dijo de donde es o que le paso –pronuncio fríamente Peter

-Tranquilo hijo, vamos a ver eso, si no tiene a donde ir yo ya había decidido que se quedara mientras se recupera –explicaba su madre antes de entrar a la habitación

Lucy se sentía tan bien que no sabía porque, Susan se reía un poco de la actitud de su hermana ya que se comportaba extraña.

La señora Pevensie sonrió al ver a su paciente en tan buen estado por lo que le indico que se recostara de nuevo para revisarle las heridas y cambiarle los vendajes. Rilian solo observaba a todos lo que un día fueron reyes de Narnia, nadie se imaginaria lo que pasaba en ese momento.

-Listo –exclamo la señora Pevensie al poner el último vendaje

-Gracias –respondió Rilian algo avergonzado

-No te preocupes, estas mejorando mucho, lo mejor es que eres joven y rápidamente estarás sanado –guardando los instrumentos de curación –mi nombre es Helen, y estos son mis hijos, Peter, Susan, Edmund y mi pequeña Lucy –señalando a cada uno –y como veras esta es mi casa que en este momento también es tuya

-Lu… perdón su hija ya me había dado la bienvenida –mirando a Lucy quien se ruborizo un poco –se lo agradezco mucho todo lo que está haciendo por mí, solo que no recuerdo muchas cosas, no sé cómo llegue aquí, pero lo que se en cuanto me recupere le pagare todo esto –decía tímidamente Rilian

-No te preocupes estuviste mucho tiempo inocente, cuando te recuperes del todo hacemos cuentas, y sé que puedo confiar en ti algo me dice que eres un joven correcto y honesto -decía animada la señora Pevensie mientras sus dos hijos varones miraban al joven celosamente

-Y a todo esto ¿Cuál es el nombre del joven, madre? –pregunto fríamente Peter

-Rilian –contesto rápidamente el joven príncipe

-Mucho gusto Rilian, extraño nombre ¿De dónde vienes? –pregunto nuevamente Peter

-Mi tierra es muy lejos de aquí, no sé como llegue hasta aquí –respondía sin dejar de verlo fijamente

-Bueno espero que recuerdes como…

-¡Peter, no estés asustando al joven! –exclamo espantada la señora Pevensie

-Madre debe saber que en esta casa, los hombres de esta familia somos celosos y más con nuestras hermanas y nuestra madre, así que solo es un comentario que debe saber –decía Peter en son de amenaza

-No le hagas caso a mi hijo mayor él siempre es muy protector –decía la señora Pevensie

-No se preocupen yo lo entiendo –pensando en sus padres

-Bueno te dejamos para que descanses y en momentos te traemos de comer –decía la señora Pevensie mientras sacaba casi a tirones a sus hijos.


(Narnia)

Liliandil estaba de nuevo en la habitación de su hijo recordando momentos con él, ya habían pasado casi dos meses desde que Rilian había desaparecido. Las cosas en su familia estaban cada vez peor su esposo se la pasaba en la sala de tesoros todos los días recordando a su antiguo amor, las cuestiones de alianzas en el reino se estaban desmoronando y lo peor no encontraba a su hijo.

Caspian por mucho que se esforzara en amar a su esposa era mucho peor y con la desaparición de su único hijo era una situación demasiado complicada, ese día también paso a la habitación donde se encontró a Liliandil con un dije que pertenecía a Rilian.

-Lo encontraremos ya verás –pronuncio Caspian haciendo que su esposa se sobresaltara un poco ya que estaba distraída.

-Solo que ya casi pasaron dos meses y todos los días escucho lo mismo –decía molesta Liliandil

-Estoy haciendo lo que puedo –exclamaba ofendido –si no me crees mande un navío a Carlomen de búsqueda…

-Tú no entiendes Caspian, Te amo pero veo que nunca lo entenderás –decía Liliandil con los ojos llenos de lágrimas –ya me canse de pelear con un fantasma y con lo de Rilian es como si no te importara que este desaparecido tu hijo

-Como puedes decir eso, es mi hijo y lo amo, hago todo lo que puedo para tratar de encontrarlo –decía desesperado

-Si no te hubieras peleado con él ese día esto no estuviera pasando –decía con un tono de voz elevado

-¿Si yo? Y tú, no lo consientes en todo por eso se ha convertido en un joven rebelde y malcriado, no digas que yo he tenido la culpa de todo –respondía Caspian tratando de controlarse

-Mejor me voy a buscar a mi hijo y tu ve a tu lugar favorito… a la sala de tesoros a verla a ella –decía mientras caminaba rápidamente para salir de la habitación.

Caspian solo la miro como salió enojada –tan solo si entendieras un poco –dijo para si mismo al ver a su esposa cerrar la puerta.


(Londres)

Paso una semana más, Rilian se sentía mucho mejor aun sin poder mover su mano y su pierna que sufrieron fractura, las heridas ya habían empezado a cerrarse pero aun todo eso se la pasaba muy bien en la casa de los antiguos reyes, se divertía tanto como el rey Edmund hacia renegar a su hermano mayor el Rey Peter mientras la reina Susan salía con muchos de sus pretendientes y su pequeña hermana la reina Lucy se la pasaba con él escuchándolo, algo tenia ella que le gustaba su presencia.

Hoy Lucy se había quedado sola en casa, estaba ordenando su habitación cuando escucho un fuerte ruido que llego desde la habitación donde se encontraba el inquilino, rápidamente llego, abriendo la puerta con algo de violencia, para cuando estuvo dentro se asusto al ver a Rilian en el piso tratándose de levantar.

-¿Pero cómo te caíste? –preguntaba Lucy asustada

-Es que me tropecé, y con esta pierna no puedo hacer nada –se quejaba Rilian quien por más que quería no se levantaba

-Deja te ayudo –se puso a lado de él y le tendió la mano.

Rilian hacia un esfuerzo para levantarse y no cargarle mucho peso a Lucy, finalmente ella pudo levantarlo aunque el ultimo tirón que dio fue algo más fuerte que todos los demás haciendo que el joven príncipe trastabillara de nuevo pero esta vez se fuera en dirección a ella por fortuna terminaron tendidos en la cama, él sobre ella.

Lucy se puso un poco nerviosa ya que el joven príncipe quedo sobre ella, mirándola misteriosamente, él tan solo sonreía al verla tan tierna, sus miradas se conectaron, ella no sabía que le pasaba pero cada vez que estaba con él su mundo gris cambiaba a rosa rápidamente y él se convertía en una persona que su padre siempre hubiera querido.

Era una atracción que era inevitable, Lucy podía sentir la respiración de aquel joven en su cara, Rilian sonreía al verla tan nerviosa pero no podía dejar de saborear aquellos labios que deseaban ser besados, él se fue acercando lentamente, primero rosando levemente los labios, sin resistirse a besarlos completamente.

Lucy estaba disfrutando su primer beso, con un completo desconocido que le provocaba que sus hormonas estuvieran a flor de piel, Rilian la besaba tan lento pero profundo que algo más de sentimientos pasaban por su cabeza, era tan existente y romántico ese momento que no quería que terminara.

Susan subió para llevar unas toallas limpias para el invitado, cuando abrió la puerta se llevo una gran sorpresa, su pequeña hermana se estaba besando con el joven, tan solo sonrío e hizo un sonido para aclararse la voz, fue cuando Lucy volteo asustada rápidamente se levanto como si no hubiera pasado nada.

-Yo est… estaba ayudando a Rilian, es que se cayó –decía nerviosa Lucy ayudando a Rilian a subirse a la cama, este solo la miraba nervioso pero aun así se le salían unas cuantas risillas.

-Está bien que lo ayudes –decía Susan divertida aunque quería mirarla severamente no podía dejar de sonreír.

Lucy salió de la habitación nerviosa y ruborizada por lo que había pasado mientras Susan solo la miraba divertida, Rilian trataba de no mirar pero le era imposible ese beso fue más que una simple atracción pero en ese momento solo se quedo en eso.


(Narnia)

En las profundidades de una caverna se encontraba aquel ser que pudo mandar al príncipe a un mundo diferente, pero en ese momento las cosas no estaban saliendo como él quería, sus planes habían sido descubiertos hace más de unas cuantas semanas y la mayoría de sus aliados estaban encerrados y otros muertos.

-¡NO ME VOY A DAR POR VENCIDO! –decía dando un puñetazo al aire

-Señor, ya le dije que si me mandara yo podría cumplir finalmente la meta de su plan –comentaba un enano con un parche en el ojo, quien miraba malévolamente.

-No es buen plan pero en casos desesperados –decía sin salir de la obscuridad –solo tengo para enviarte no para regresarte mis poderes en este momento no dan mucho si estás dispuesto –concluía fríamente

-Mi señor yo estoy dispuesto a hacer todo –haciendo reverencia –seria un placer

-Entonces para que puedas llegar al principito con esta piedra podrás guiarte –entregándole una piedra plateada en forma de triangulo –y de paso me saludas a los antiguos reyes –soltando una risa malévola que daba miedo.


(Londres)

Después de aquel encuentro aquella tarde, Lucy estaba realmente nerviosa de que su hermana la delatara pero no paso nada, la cena paso tranquilamente todos hablaron de sus experiencias en la escuela, con sus amigos, de la guerra y de otras cosas sin importancia.

Cada uno de los hermanos se despidió para ir a su habitación fue donde Susan no iba a dejar de lado lo que había ocurrido pero necesitaba el momento más adecuado.

-Rilian es un joven muy guapo –comento Susan mientras se desmaquillaba para dormirse

-S… si –respondió Lucy nerviosa

-A mi me parece que es muy atractivo para la edad que tiene, es alto, fuerte, una mirada encantadora, guapo que más puedo pedir –suspirando

-¿Te gusta? –decía Lucy tristemente

-Sí, pero existen varias razones para que yo no me atreva a decirle y andar con él –comentaba divertida Susan

-¿Cuáles? –preguntaba curiosa

-Pues la primera no se muchas cosas sobre él, otra seria que es muy joven para mí y… -mirando a Lucy fijamente –la más importante de todas, no se lo puedo quitar a mi hermanita que amo

-Lo que paso en la tarde… fue sin querer, de verdad Susan –decía nerviosa Lucy

-No te preocupes, por favor Lucy veo como lo miras, como platicas con él, como lo besabas, esas son señales que te gusta, sientes atracción y porque no intentarlo –decía Susan

-¿De verdad lo crees? –preguntaba entusiasmada Lucy ante aquel comentario

-Lo creo, solo se tu misma y si él no responde quiere decir que es un idiota que no distingue a una joven bella, inteligente, noble y sobre todo valiente –dijo tiernamente Susan

-Gracias Su –dijo Lucy caminando hacia su hermana para darle un abrazo –te quiero mucho

-Y yo a ti, vamos a dormirnos no se tu pero yo tengo mucho sueño –dijo Susan.


Sorry porque me tarde mucho

pero la verdad andaba algo apurada

nos vemos y pongan mucha atencion en los

siguientes capitulos

bye