¡Hola lectores! Y vuelvo con otro capítulo más de esta historia *U* me da mucho gusto que les agrade ¡Gracias por todos sus lindos comentarios! Son los que me alientan a escribir ñ.ñ en fin no les quito más su tiempo así que a leer!

Shingeki no Kyojin no me pertenece todo es obra de Hajime Isayama-sensei.

Advertencias: Spoilers y posible Ooc.


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Despertar.

Eren X Annie.

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Todo era obscuridad sentía como si estuviera suspendida en la nada. Un frio intenso le recorría cada parte de su cuerpo entumeciéndolo por completo, en momentos como ese Annie Leonhardt extrañaba estar en el exterior para poder sentir los cálidos rayos del sol en su rostro. Sin embargo en lo más profundo de su conciencia sabía que aquello no podría ser pues en esos momentos para asegurar su vida se vio obligada a encerrarse en esa fría prisión de cristal de la cual ni ella misma sabía si podría llegar a salir.

Por un lado estaba bien, ya no tendría que preocuparse por guardar secretos o tener que infiltrarse para recolectar información. Además ya no pasaba hambre o sed solamente tenía que dejarse envolver por aquella solitaria oscuridad. Si fuera otra persona la que estuviera en su lugar, seguramente se volvería loca ante tal situación. Pero para ella pasar el resto de sus días de esa forma no le parecía tan malo, de hecho no podía pedir algo mejor después de todo la rubia siempre fue solitaria, silenciosa, distante. Y por ello tenía la certeza que allá afuera no había nadie esperando su regreso más que los militares quienes solamente la querían para interrogarla y una vez cumplido su objetivo la asesinarían sin piedad. Si fuera capaz de reír lo haría sin dudar, le reirá a esa vida tan desdichada que tanto la hizo sufrir. Una donde nunca tuvo nada, ni amigos con quien contar y mucho menos eso a lo que muchos le llaman calor familiar. Estaba segura que jamás lograría entender el significado de aquello, la vida se encargó de convertir su corazón en piedra. Por ello ya no era capaz de sentir remordimiento cada vez que asesinaba a alguien, para ella la vida solo significaba una existencia vacía y nada más.

Viéndolo desde esa perspectiva su forma de pensar cobraba sentido. Ya no esperaba nada ni siquiera la muerte, todo le daba igual. No obstante cuando comenzaba a aceptar su cruel destino, en medio de la obscuridad fue capaz de escuchar el eco de una voz que le parecía extrañamente familiar. Al principio no podía reconocer al dueño de dicha voz. Pero conforme pasaba el tiempo esta se hacía cada vez más clara, hasta que por fin fue capaz de reconocerla.

Cabe decir que le sorprendió mucho descubrir al dueño de aquella voz, pues de todas las personas existentes nunca espero escuchar a Eren Jaeger hablándole no después de lo que sucedió en el bosque aquel día cuando mato a sus compañeros de equipo frente a él sin piedad y no conforme con ello lucho contra el e intento secuestrarlo. Era sorprendente poder escucharlo pero sobre todo lo que más la sorprendió fue que el joven no la maldecía ni le dirigía palabras de odio. Al contrario se la pasaba hablándole de trivialidades como cuando estaban en la academia. No lo entendía quería preguntarle ¿Por qué no la odiaba? Sin embargo estaba consiente que él no podría escucharla al menos no mientras estuviera en su prisión.

No fue consiente de en qué momento comenzó a acostumbrarse a escuchar la voz del castaño hablándole sobre las cosas que pasaban en el exterior e incluso le llegaba a contar sobre sus antiguos compañeros de academia con los cuales ella alguna vez llego a convivir. Algunas veces Annie podría jurar que en sus labios se formaba una sonrisa cuando escuchaba la risa de su acompañante, le agradaba oírlo. Por primera vez en mucho tiempo la rubia sentía que necesitaba de la compañía de aquel joven, cosa que nunca antes en el pasado le había sucedido con nadie.

—Bueno Annie tengo que irme antes de que descubran que me escape jejeje— Eren se puso de pie pues en todo el tiempo que se la paso hablando con ella se encontraba sentado en el piso. Sacudió su uniforme y se colocó la capucha negra que usaba siempre que iba a verla. Una pequeña sonrisa apareció en sus labios al ver a la rubia dormir tranquila tras el cristal.

—A veces me pregunto si puedes escucharme — Bajo la mirada, no le gustaba verla de aquella forma pues siempre que lo hacia sentía como su corazón se oprimía en su pecho. Tal vez ya era hora de hacerle caso a su mejor amigo Armin cuando este le dijo que lo mejor era que ya no la visitara.

Suspiro y levanto la mirada, se acercó y coloco su mano en el cristal.

—Ya no puedo seguir así yo…espero que lo entiendas adiós Annie— Se volteo sin mirarla y comenzó su marcha hacia el sótano.

Por su parte Annie dentro del cristal sintió como algo se oprimía en su pecho al escuchar aquella clara despedida, no quería por ningún motivo que él se fuera de su lado. Intento gritar su nombre con todas sus fuerzas para detenerlo y fue en ese momento cuando un pequeño rayo de luz se coló por la infinita obscuridad. Sin perder tiempo la Leonhardt corrió en dirección de la débil luz y cuando la toco todo se ilumino en cuestión de segundos segándola por completo.

El castaño estaba incrédulo a lo que sus ojos veían, en ese momento cuando estaba a punto de salir escucho claramente como Annie gritaba su nombre. De forma inmediata se volteo solo para ver como el cristal brillaba como si estuviera a punto de estallar sin embargo eso nunca sucedió en lugar de eso, la segadora luz se apagó revelando la delicada figura de la joven rubia misma que hasta hace unos momentos se encontraba prisionera, ahora estaba inconsciente en el frio suelo.

Eren por impulso corrió hasta quedar a su lado se arrodillo. Aun no podía creerlo Annie por fin había salido de su prisión. Lágrimas de felicidad resbalaron por las mejillas del castaño, con mucho cuidado tomo el cuerpo de la frágil mujer entre sus brazos abrazándola, la sentía respirar y eso era suficiente para él.

—Eren…n-no…me dejes…—Fue un débil susurro que el joven titán si alcanzo a escuchar. Eren sonrió y asintió mientras estrechaba un poco más a la joven en su pecho.

—No me iré Annie— Al oír aquella respuesta Annie se dejó caer en la inconciencia, segura de que el cumpliría su palabra de no abandonarla.

El joven soldado se percató que su compañera se había desmayado, no perdió tiempo y salió de ahí con ella en brazos. Tenía que esconderla deprisa pues si no lo hacia la atraparían y no solo eso cabía la posibilidad de que la asesinaran y él no estaba dispuesto a perderla no sin antes haber luchado….no sin antes haberla escuchado.

Algo dentro de él le decía que debía protegerla ahora que se encontraba débil e indefensa, la miro mientras corría hacia el sótano. Su rostro pálido se veía tan tranquilo mientras dormía entre sus brazos. Apresuro el paso, agradecía internamente que aquel calabozo no tuviera guardias custodiándola, así nadie se daría cuenta de lo sucedido al menos no..…por esa noche.

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Lamento que el capítulo allá sido tan corto U.u he de decir que no quede muy conforme con el resultado xD ¡En fin! solo me resta decirles que me dejen sus Reviews para saber si les gusto o no :D nos leemos pronto Ya nee!