No e podido actualizar por problemillas que e tenido ^^ espero que les guste este cap algo corto xDD pero prometo recompensarlo jejeje...
Naruto no me pertenece sino a Masashi Kishimoto pero la trama de esta historia si es mia ;)
Version Sasuke...
Entré a la habitación, ella estaba dormida, me acosté y me metí debajo de la sabana, no quería despertarla y que se enojase conmigo, pero tampoco quería dejarla dormir, yo en ese momento estaba muy "despierto" como para que ella no lo estuviese.
La abrace y acaricie la silueta de su cuerpo, bese su nuca y sentí como se despertaba…
-¿Todos están dormidos?- Me preguntó mientras bostezaba.
-Me aseguré de que todos se durmieran, no hay nada que temer.- respondí. – Vamos Sakura, despierta, quiero más.- insistí, sabía que ella no podía resistirse a eso.
Se volteo hacia mi, ya que me estaba dando la espalda ante mi abrazo, y bese delicadamente la comisura de sus labios, mientras mis manos, intrusas, se deslizaban encima de su pijama, para luego introducirlas en este…
Acomode mi cuerpo encima del de ella, dejándole las piernas abiertas y yo entre ellas me apoderaba de su cuerpo con cada movimiento que hacia y con cada caricia que le daba, mis labios pasaron de los suyos, a su cuello, mientras mis manos jugaban esta vez dentro de su blusa… En ese momento me sentía excitado, no pensaba parar… Aunque no entendía que ocurría, dejo de moverse al compás conmigo, me aparte de ella, de sus labios sin querer hacerlo, y estaba dormida.
-Buenas noches- Susurré en su oído.
La coloqué en el puesto de la cama que le correspondía, el derecho, le di un cálido beso en la mejilla, y me retire de la cama, para volver a colocar la cobija encima de su cuerpo.
No tenía sueño, y por ende no pretendía acostarme a dormir, no era lo mío, si tenia sueño dormía, sino, no lo hacía, así de simple, fui a un rincón de la habitación y abrí mi "equipaje", que había tirado hace horas al llegar, saqué la primera camisa que encontré y lo cerré. Estire la camisa para ver cual había escogido, y era una sencilla, negra, me la coloqué aunque hiciera calor, debido a que no me pensaba quedar encerrado en la habitación pudiendo irme afuera a ver el cielo y que me agarrase el sueño.
Ya listo abrí la puerta intentando no hacer ruido, salí de la habitación y cerré la misma.
Para no despertar a alguien decidí irme por el jardín, ya que si lo hacía abriendo y cerrando las puertas para entrar por la parte del frente y luego salir por la parte trasera de la casa, era un proceso más largo, que el de irme tranquilamente por el jardín sin joder a nadie.
Llegue al balcón y me recosté en el suelo, con los brazos sosteniendo mi cabeza, y comencé a detallar detenidamente todo lo que veía en el cielo, estaba más claro de lo normal para ser de noche, o madrugada, pero aún podía observar el cinturón de orión, determinar la estrella que representaba a Marte y uno que otro avión que pasaba. La luna estaba casi a ocultarse, observe el reloj, 3:25 a.m., en la playa, los días eran largos, y las noches cortas, y a pesar de ello el retumbar de las olas del mar que comenzaban como ondas en las profundidades del océano y finalizaban de serlo en la orilla de la playa para volverse espuma por el agitado movimiento, y luego regresar hacia el interior del mar, no dejaba de sonar en mis oídos, y relajar mis pensamientos. Volviendo dentro de mi cabeza a lo que había ocurrido, en ese momento no me sentía frustrado, para nada, cualquier hombre lo estaría por haber tenido a una mujer en sus brazos, a punto de hacer el amor, y que esa mujer se hubiese quedado dormida, pero me daba igual, sabía que estaba cansada, además no estaba ni siquiera en sus 5 sentidos, así que, ya habría otra oportunidad, porque a ella no la dejaría pasar, la deseaba, al fin y al cabo, fue mi culpa tardar tanto en llegar a la habitación esperando a que los demás se durmieran, y luego despertarla para un polvo, era algo ilógico, en el fondo sabía que se dormiría.
Me aburrí de estar en esa posición, me senté y me sostuve de las barandas del balcón, mientras mis piernas quedaban fuera, colgando, por aquel subido sitio, observé el mar por unos minutos más, mire nuevamente mi reloj, las 4:13 a.m., el simple hecho de ver la hora hizo que me agarrara el sueño, además que sabía que tenía que despertarme en unas cuantas horas, para bajar nuevamente a la playa, y luego irnos de regreso a la agitada ciudad.
Me levanté del piso, sacudí rápidamente mis shorts y mis piernas que habían quedado con un poco de arena debido a que habían estado ahí después de subir de la playa, e hice el mismo viaje que había hecho para llegar a mi destino, recorrí un pasillo, llegué al jardín, y nuevamente me encontraba frente la puerta de la habitación, la abrí con cautela de no hacer ruido, ingrese, y la cerré.
Observé a Sakura, mi primita, aunque fuese 2 años mayor que yo, era mi primita, se había descubierto de la sabana, y se había estirado hacía mi lado de la cama, podía ver por completo las curvas de su cuerpo debajo de esas telas finas, de un color rosa pastel, era apena una blusa y un short, que para ser sinceros era en cierto modo transparente, daba mucho que desear.
Suspiré.
Me acerque a la cama, quite mi camisa, y la empuje hacía su lado de la cama, y me recosté. Agarre la sabana, azul, y la estire sobre mi cuerpo, y procure cubrirla a ella también.
Sin más que pensar me quede dormido recién cerré los ojos…
Domingo.
Observé el reloj, como acostumbraba a hacer siempre al despertar, 8:30 a.m., me había dormido hace nada, que raro que me hubiese despertado "solo", acostumbraban a despertarme, porque siempre era el último que me levantaba por mi cuenta.
Miré a mi alrededor, ella no estaba ya en la cama, observé hacia la ventana que estaba atrás de mi por haber visto una sombra, y ella estaba pasando, ya en traje de baño, persiguiendo a naruto para que le diera el protector solar, me tire de nuevo sobre la cama aburrido de ver esa escena siempre.
-Naruto, dale el protector a Sakura o te las veras conmigo-. Grité a un tono de vos que fuese audible para todos los interesados en acabar con la situación.
Naruto corriendo entro al cuarto
-¿Y si no quiero dárselo que harás?- me respondió riendo sosteniendo la puerta para que Sakura no pudiese abrir.
Con una sonrisa hipócrita en la cara me levante y Naruto abrió al instante la puerta y le dio el protector y se fue corriendo viendo a quien mas molestar.
-Gracias, y Buenos días- Me habló Sakura dándome un beso en la mejilla.
-De nada, igualmente, ¿Te ayudo con ese protector?- Dije arrebatándole de las manos aquel pequeño envase.
Asintió
Sacudí el envase para que aquella sustancia espesa pudiese salir con facilidad, lo coloque en mis manos, lo frote, y se lo expandí por la espalda, su piel era suave, y delicada, si hubiese podido estar todo el día echándole protector andaría con una sonrisa de oreja a oreja.
Cuando acabe (lastimosamente) se lo entregue en las manos.
-Gracias nuevamente, y discúlpame- Habló bajando la cabeza.
-De nada, ¿porque te disculpas? – Pregunté intrigado.
-Por lo de anoche, no fue mi intensión quedarme dormida, prometo recompensarlo- respondió con cara de tristeza.
-No te preocupes, habrán mil y un oportunidades primita- Sonreí
-¿Qué paso anoche?- Dijo Naruto desde la ventana riendo.
Ese niño me estaba desesperando, verdaderamente un fastidio, un tormento, aparte de molestar a todos y ser grosero, era entrometido y metiche, lo que faltaba.
-Eso no es de tu incumbencia, y si no te retiras amigo mío tendremos grandes problemas- le dije enojado.
Cerré las ventanas y la puerta con seguro.
-Me pondré el traje de baño, ¿te importa?- le dije a Sakura
-Adelante- respondió.
Andaba sin camisa, así que no tenia mucho que quitar, retire mis shorts de dormir, quede en bóxers, busque el que me colocaría para bañarme en el agua salada, y lo coloque.
Creo que si hubiesen habido moscas en ese cuarto todas se le hubiesen metido a la boca a Sakura.
-Cierra la boca- Le dije
-Perdón- Respondió apenada volteándose hacia otro sitio.
Salimos del cuarto, y nos dirigimos a la sala.
-Buenos días dormilones- Dijo la abuela Mikoto
-Buenos días- respondimos ambos
-Sasuke eres un pegoste, te la pasas pegado a Sakura, dudo que le guste tenerte encima- rio Itachi.
-El no esta encima mio, solo estamos juntos porque aquí no venimos a jugar con los pequeños como tú, deja de meterte en asuntos que no te incumben- Me defendió Sakura
-Hey niños por favor no peleen, esta como temprano para la gracia, ¿no creen?, el día esta hermoso, no me lo arruinen- dijo mi madre Ino fingiendo una sonrisa.
-¿No van a desayunar?- Dijo la madre de Sakura desde la cocina.
-Si ahí vamos- Respondió Sakura antes de poder dejarme hablar.
Agarró mi mano y nos fuimos corriendo a la cocina a buscar el desayuno.
-Tostadas con mermelada de fresa con mango- Dijo la madre de Sakura dándonos a cada uno un plato con 4 tostadas llenas de mermelada.
-Gracias- Respondimos al compás.
Los dos fuimos a la mesa, estábamos solos, ya que fuimos los últimos en ir a desayunar, los demás ya estaban bajando a la playa.
Aburrido, comiendo mi primera tostada, comenzaron a venir pensamientos obscenos a mi mente…
-Sakura…-
-Dime Sasuke- Sonrió
-Quiero hacer algo divertido contigo aquí y ahora- dije mientras mordía mis labios, eso la provocaba.
-¿Ah si? ¿Qué deseas hacer?- Respondió lamiéndose los labios que tenían mermelada.
-Quiero hacer esto…
CONTINUARÁ…
^-^ Quiizáass hayaan erroreess... Quizaaás no este del todo bien redactadoo! Perooo está es nuestra manera d scribir! ;P (8)
