Capítulo 3

¿Dipper tenía un demonio?

"eres como un bosque en llamas"

el rubio con sonrisa torcida, de ojos ambar muertos, sin vida e brilló plantado al frente del castaño parecía tan conocido que extremeños el frágil corazón del adolescente.

el humano vestía un traje amarillo brillante, debajo una camisa blanca y un saco amarillo igualmente, en su cabeza un sombrero de copa negro.

tan elegante y misteriosos como el mismo muchacho.

—q.. quién eres?—cuestiona con miedo Dipper, ¿habia una posibilidad de que fuera aquel triángulo isoceles o solo era su retorcida cabeza?

estaba loco y cada vez se sentía más hundido.

el castaño agarra su cabeza con sus dos manos presionándola con fuerza y enterrando sus uñas en la piel sin querer manchando su cabello de sangre.

el líquido metálico baja por su frente, luego se le unen las lágrimas del adolescente.

sus ojos se nublan y de pronto siente que no puede respirar, ver al rubio con una sonrisa socorrona no ayuda mucho, intenta pedir ayuda en un llanto despertado pero de sus labios solo salen sollozos ahogados.

su cabeza da vueltas y vueltas.

"qué todo acabé, porfavor" pide dentro de su mente.

"ese es tu deseo, pino? qué decepcionante" dice en su cabeza aquel moustro.

y luego... simplemente se vuelve todo negro.

cuando despierta se encuentra en la camilla de la enfermería de su instituto, aún con su ropa habitual, aunque ahora algo ensangrentada.

analiza un poco donde está sin recordar demasiado lo que pasó.

—hola hijo, como te llamas?—pregunta la enfermera pelirroja, con una sonrisa cálida y suave.

—eh...yo..D..Dipper Pines—responde tartamudeando sintiéndo la garganta seca.

—sabes que día es hoy cielo?—interroga la amable señora.

—eh..viernes—balbucea aún perdido, bajando sus ojos intentando analizar sus manos cubiertas de sangre.

—recuerdad que hacías antes de llegar acá?—consulta una vez más, mareando al pobre adolescente con tantas interrogación.

—yo...eh...yo...creo que en clases de geometría...—musita con voz quebrada.

—bien, mira pequeño, un alumno de esta institución te encontró desmayado en el patio trasero—anuncia la señora,—toma con calma la noticia, si? espera un segundo te traeré algo de agua—informa ella.

sale de la enfermería dejando solo a Dipper.

¿desmayo?

el chico intenta recordar algo, cuando su mente bombardea imágenes cortas.

el triángulo parlante, conjuros, tratos, el chico rubio, Mabel pidiendo que bajara a cenar y otros recuerdos llegan a su mente.

era lunes ¿no?

de los ojos del castaño se vuelven a deslizar lágrimas calientes, enterrando sus uñas en las sábanas blancas de debajo de su cuerpo.

la enfermera vuelve de nuevo y le entrega el vaso de agua con cierto temor a que Dipper Pines vuelva a colapsar, ya que estaba tan pálido y ido que parecía que en cualquier momento volvería a desmayarse.

—cariño, recuerda que debes tomar esto con calma, si?—anima la mujer dando palmadas de apoyo a la espalda de Dipper.

—e..está bien, g..gracia y eh, perdoné las molestias que le estoy causando—tartamudea el menor tomando bocanadas de aire.

—ah, algo más pequeño, el chiquillo que te ayudo está afuera, a él también deberías darles las gracias y dile que es un chico muy guapo—rio la enfermera alejándose un poco de Dipper para abrir el cajón del escritorio cerca de la camilla llenado el formulario.—eh, por cierto, quieres que llamé a tus padres?, fue muy serio lo que te paso Masón—pregunto con preocupación la señora mirando a Dipper como si fuera un niño pequeño.

—eh, no vivo con mis padres, me mudé a Oregon con mis tíos y eh, no quisiera molestarlos ni nada, ya estoy mejor—aseguro Dipper medio gimiendo por escuchar su verdadero nombre el cual odiaba.

la señora asintió y le pidió que descansara un poco en la enfermera y si necesitaba algo o si volvía a tener un ataque de pánico solo la llamara; con eso dicho la mujer salió de la enfermería dejando solo a Dipper.

tomó el agua en el vaso acabándose el líquido en menos de tres minutos, luego se paró tambaleante a el baño para poder lavar su cara y sus manos aún cubiertas de rojo.

cuando volvía vio al rubio sentado afuera de la enfermería mirando a la nada, con ojos vacíos y sin vida.

tragó saliva sintiendo como su estómago se encogía.

camino hasta él, intentando ser fuerte y enfrentar de una vez la relalidad.

—quien eres tú?—cuestiono de nuevo Dipper con voz decidida.

—es cruel que no recuerdes a tu demonio favorito—dice él, haciéndose el ofendido, estúpido humanoide.

se supone que debería estar ayudándolo!, no volviéndolo más loco de lo que estaba, si es que no era producto de su imaginación para empezar.

—c...como conseguiste ese cuerpo?—cuestiona Dipper con miedo a la respuesta que le pueda dar el demonio.

—veras, Pino, el cuerpo de este humano ya no tenía un alma, su salud estaba en buen estado, pero su espíritu ya se había ido hace tiempo y yo simplemente lo tomé—se encogió de hombros el antes triángulo malvado.

—y...y como se llamaba el humano, p..para decirte de alguna manera—balbucea Dipper.

—su nombre era William Anderson—responde el muchacho rubio con desinterés.

"William Anderson"

—que haces acá William?—demanda saber el castaño con el ceño fruncido.

—pense que si estaba cerca tuyo podrías adivinar con más facilidad tus deseos, pino—canturrea el ahora William.

nota autora: lamento si el capítulo es corto y malo, no pude escribir nada mejor.

e estado en depresión y en consecuencia con bloqueó, se que a nadie le importa, pero...al menos si alguien le esta mierda quiero darle una disculpa.

se que debería escribir cuando me sienta bien para hacerlo, pero hoy solo quería expresar un poco en lo que escribo y en especial con Dipper.

gracias a: bardockfloo por comentar, no sabes lo MUCHO que significa para mí, porque amo escribir y si a una persona le gusta yo me siento la persona más feliz del mundo.

una cosa más: he decidido actualizar este fic todos los viernes—bueno no todos xD pero lo intentaré—, ya que es el día que me quedó sola en mi casa y cuando me llega más inspiración para escribir cosas emo/extrañas.

~july :D.