Capitulo 3 : Amiga
Akane estaba preocupada. Hacía varios días Ranma estaba empeñado en seducir a Ryoga solo por su tonto orgullo. Sabía que para Ranma todo era un juego, pero quien en verdad le preocupaba era Ryoga. ¿Qué pasaría con él si caía en la trampa y se enamoraba de Ranma?
Conocía a Ryoga. Se confundía con facilidad casi con cualquier cosa y era muy ingenuo como para darse cuenta de que le estaban tendiendo una sucia broma. Si estuvo a punto de caer con la caña del amor, probablemente ahora no iba a contenerse porque era Ranma quien lo quería. Además siempre estaba solo y su continua necesidad de compañía lo iba a llevar a aceptar cualquier cosa que se pareciera a una novia… incluyendo a Ranma
- No puedo dejar que lo engañe de esa manera P-chan… Ryoga es muy dulce y no permitiré que Ranma siga burlándose de él – le decía al animalito que la veía desde la cama.
Se escucharon unos ruidos abajo. Ranma peleaba con su padre.
- Qué dices P-chan… ¿Quieres que vaya a ver a Ryoga y le diga toda le verdad? – preguntó ella tomando al cerdito en brazos y sonriéndole. El Hibiki se ruborizó pero afirmó con la cabeza…
- Cuii
- Si tú dices que sí, entonces iré… espérame aquí y no te vayas. Volveré en un rato – dijo y salió de la habitación. Abajo, Ranma estaba entrenando con su padre. Ese día estaba más molesto de lo habitual y le había dado unos golpes muy duro…
- Hijo ingrato como golpeas así a tu padre – bufó Genma desde el suelo
- Eso es tu culpa por molestarme tan temprano – gruñó de vuelta el pelinegro. En eso notó que Akane lo miraba fijamente – Y a ti que te sucede… - dijo de forma brusca. De inmediato Akane puso una mueca de fastidio en la cara…
- Pues me decidía si iba a decirle a Ryoga le verdad o no y ahora creo que es mejor que lo haga – respondió igual de brusca.
- A si… pues te aseguro que no vas a encontrarlo – respondió desafiante. Ya había visto entrar a ese cerdo apestoso a la habitación de Akane.
Ryoga miraba la escena convertido en P-chan desde la ventana. Ese idiota de Ranma era de lo peor… no estaba seguro de poder ser tan canalla como él, pero iba a intentarlo, después de todo esa era la clase de hombre que prefería Akane.
Los dos prometidos peleaban como de costumbre y en eso Genma aprovechó el descuido de su hijo para darle un golpe y mandarlo a volar al estanque…
- ARGHH QUE DIABLOS TE SUCEDE –
- Nunca debes bajar la guardia en un combate Ranma… te lo he dicho mil veces – decía victorioso mientras reía hasta que Ranma le agarró un pie y lo arrojó también al estanque.
"Esos dos nunca cambian, me iré a buscar a Ryoga" – pensó Akane y salió de la casa.
Ranma aprovechó para ir a buscar al cerdo pervertido a la habitación, pero Ryoga ya no estaba.
- Ese cerdo tramposo es más rápido de lo que imaginé – dijo la pelirroja buscándolo por todos lados. Definitivamente Ryoga se había ido. Él nunca iba a desaprovechar una cita con Akane, eso era obvio. Decidió buscarlo afuera.
Las ropas de Ryoga ya no estaban en la casa, así que sus sospechas eran ciertas. Había salido a buscar a Akane para hablar con ella y hacerse la víctima como siempre.
- Idiota… por su culpa siempre debo recibir los golpes de Akane… y además se atreve a decirme fea, ya verá – gruñó arreglándose frente al espejo lo mejor que podía. Había escogido un lindo conjunto para la ocasión, y esta vez ese bobo tendría que reconocer lo hermoso que era.
Salió triunfante de la habitación hasta que escuchó una voz que le erizó la espalda por completo…
- Ranma hijo, que haces vestido así – preguntó Nodoka tras él
- Ma-má – balbuceó imaginando que era cortado por la filosa espada
- Ranma tu madre te ha hecho una pregunta – soltó Genma desde atrás. Ese padre era de lo peor… aunque claro, el señor Saotome no se imaginaba en absoluto el nuevo pasatiempo de su hijo. Conquistar a su mejor amigo.
- Por qué no me dijiste que mamá vendría a visitarnos… - dijo de manera casi psicópata
- Es tu madre y ya sabe de tu maldición, puede venir cuando quiera. Ella venía a invitarnos a cenar a casa el fin de semana
- Pues claro… je je – rió nervioso
- Pero Ranma aún no me dices por qué estás vestido de esa forma tan poco varonil – dijo ella sacando un poco la espada de su funda. Ranma sonrió aterrado… "Piensa en algo rápido" – se decía mentalmente
- Oh es que, iré a una cita con Akane, pero es un lugar solo para chicas así que… me vestí así para confundirme con las demás.
- Ah ya veo – respondió Nodoka feliz – eres un muchacho muy pícaro. Eso es de un hombre, muy bien…
Genma lo miró con sospecha. No le creyó ni una palabra…
- Entonces los veré en unos días – dijo la señora Saotome y se marcho. Genma esperó a que estuviera lo suficientemente lejos y enfrentó a su hijo.
- Ranma dime la verdad – soltó acomodando sus lentes
- De qué hablas, ya déjame en paz tengo que irme – gruñó pero su padre le hizo una zancadilla y la pelirroja cayó de cara al piso. Su equilibrio con ese vestido tan ajustado no era el mejor…
- Escúchame, sé que últimamente te has acostumbrado a ser una chica, has peleado por hombres como Kuno, te has vestido de mujer más de lo normal y todo eso… pero ahora debes mantener la compostura hijo
- Si crees que hago esto sin una razón te equivocas y además lo que yo haga no es asunto tuyo – bufó poniéndose de pie
- A mi no me importa en lo que estés metido, pero te recuerdo que esto es un asunto de vida o muerte. Si tu madre te ve haciendo alguna cosa extraña con un chico…
- ¡YA CIERRA LA BOCA QUE ESO NO VA A PASAR! – gritó esta vez furioso. Que se creía ese viejo idiota al dudar de él.
Salió totalmente molesto desde la casa. Ahora su único objetivo era encontrar a la persona que estaba ocasionando todos estos problemas… Ryoga. Lo obligaría de algún modo a reconocer su belleza y al fin terminar con este asunto.
Iba caminando sobre una pared para encontrarlo más rápido y ¡Lotería! El despistado estaba en medio del lote baldío buscando a Akane. Ja, como si pudiera encontrarla allí…
Se preparó mentalmente para actuar como una chica linda y fue tras el idiota desorientado.
- Ryoga cielo… al fin te encuentro – dijo saltando para llegar con él.
"Grandioso… sabía que Ranma no iba a dejarme hablar con Akane" – pensó el Hibiki y en eso la vio. La menor de las Tendo avanzaba hasta él.
- Desaparece de aquí – le dijo a Ranma lanzándolo con fuerza hasta una de las ramas más altas de un árbol. La pelirroja estaba furiosa, y trató de bajar, pero luego pensó que era una mejor idea espiarlo desde la seguridad de las ramas.
Akane llegó y le sonrió a Ryoga, pero él no movió ni un músculo de su rostro. No tenía idea de cómo lo lograba, pero lo estaba haciendo.
- Hola Ryoga, como estás… deseaba hablar de algo contigo – dijo la peliazul sujetando levemente el brazo del Hibiki. Él se tensó pero lo disimuló como un maestro.
"Ahhh… Akane es tan linda al preocuparse por mi… ¡Soy tan feliz! Arghhh concéntrate Ryoga. Debes ser malo como Ranma. Solo así ella podrá fijarse en ti algún día" – pensó poniéndose serio
- Y que necesitas decirme – soltó con frialdad quitándose la mano de Akane de encima. Ella se asustó un poco… Ryoga siempre reaccionaba de otra manera cuando estaba a su lado. Normalmente era dulce y tímido, pero ahora se veía gallardo y misterioso y, oh no… ¿qué era ese sonrojo en su cara?
- Bueno, la verdad he visto actuar extraño a Ranma estos días y yo quería advertirte que él… - Akane jugaba torpemente con sus dedos y no veía a la cara a Ryoga. Hasta parecía que estaba nerviosa…
"No puede ser… está funcionando. Ella está sonrojada a mi lado…. Esto es un sueño" – se decía tratando de mostrar su evidente felicidad.
- Escucha, no me hagas perder el tiempo en hablar de ese idiota. Lo que haga no me interesa – dijo dejándola sola y caminando hacia la calle.
Akane sintió algo extraño en su interior. Ranma que seguía enredada en el árbol miraba la escena con confusión… ¿Desde cuándo ese cerdo apestoso era así de frío…incluso con Akane? Algo andaba mal. Quería al Ryoga normal de vuelta y lo quería ya.
La menor de las Tendo vio desaparecer a Ryoga de su vista y por un leve instante se confundió. No entendía como esa nueva actitud le intrigaba tanto pero… por primera vez desde que lo conoció Ryoga le pareció atractivo. Claro, aún no lo suficiente como para tomar el lugar de Ranma, pero si mucho más de lo que era antes.
Era mejor volver a su casa. Ella era la prometida de Ranma y era mejor no tener dudas.
Cuando Akane estuvo lo suficientemente lejos, Ranma bajó del árbol. Estaba llena de hojas y ramas y su peinado era un desastre, pero poco le importaba. Iría a buscar a ese idiota y le sacaría de una vez por todas esas estúpidas palabras que tanto quería escuchar. "Eres hermosa". Tan simple como eso… además quería sacarlo del camino con Akane.
Él no era idiota y se había dado cuenta que la estúpida y fría nueva actitud de Ryoga había logrado sonrojar a Akane. A ese paso, ella podría interesarse en él y eso no iba a permitirlo. Respiró tratando de calmarse…
Últimamente pensaba mucho en Ryoga. Sin contar que cuando era una chica se sentía más débil de lo normal. Como si el haber estado usando su maldición para su beneficio estuviera teniendo consecuencias. No se lo había dicho a nadie, pero… cuando era chica se sentía realmente una chica y por eso trataba de actuar con violencia.
Que más da… ahora tenía otras cosas que resolver.
Tan fácil como siempre encontró al Hibiki cerca de un bosque detrás de la escuela Furinkan. Al parecer ese bosque le gustaba, porque siempre acampaba allí…
Ryoga estaba dentro de su tienda y sintió la irritante presencia que se acercaba. Estaba demasiado rojo y nervioso por lo que había pasado antes con Akane… al fin podía desahogarse con tranquilidad y volver a ser el mismo chico tímido de siempre, pero no. Ranma venía a arruinar su felicidad como de costumbre.
- Ryoga querido… que haces ahí encerrado en un día tan hermoso como este – dijo la pelirroja entrando y cerrando la tienda tras de si. Se acordó de la revista… "hazte su amiga, pero déjale en claro que quieres algo más". Sintió nauseas al pensar en el asunto, pero luego recordó que había hecho algo parecido con Kuno, y que supo como controlar la situación y al mismo tiempo ganar. Esto no podía ser diferente…
- Y ahora que es lo que quieres – preguntó el Hibiki realmente fastidiado. Necesitaba estar solo para poder pensar con calma en su linda Akane…
- Quise venir a verte para que no estuvieras solo pensando en esa otra mujer – dijo apegándose a su brazo. Ryoga se sonrojó torpemente pero se cubrió el rostro con la mano. Cuando se calmó volteó como todo un galán y miró a la pelirroja a los ojos.
"No sabía que Ryoga podía actuar de esa manera… hasta podría decirse que se ve…. Guapo. Pero qué… ARGH QUE ESTUPIDECES ESTOY PENSANDO MALDITA SEA, ESTO DEBE TERMINAR HOY MISMO" –
- Escúchame "Ranko" sé que soy irresistible, pero quiero que me dejes en paz. Ya te dije que nunca me interesaré en una chica tan…
Ranma se sentó en sus piernas para que dijera la palabra que Ryoga pensaba ocupar. "Fea". Vamos a ver si teniendo a la fea tan cerca iba a poder decirlo…
El Hibiki tragó saliva. En verdad deberían haberle dado un Oscar a la mejor actuación. Su cara no demostraba nada, pero por dentro era un mar de emociones.
"Por todos los cielos… está demasiado cerca de mí. Sé que es ese idiota, pero… su cuerpo se siente tan suave y cálido como el de una chica normal. Por dios… será mejor que le diga lo que quiere escuchar y que deje de torturarme así. No puedo con esto… No. Debes ser fuerte Ryoga, él se burlará de ti para siempre si no lo haces" –
- Que ibas a decir querido – preguntó abrazándolo por el cuello aún sobre él. Ranma reía maliciosamente por dentro. Estaba seguro de que Ryoga no podría contenerse por mucho tiempo más… era cuestión de minutos y esta extraña pesadilla iba a terminar por fin
- Que no estoy interesado en una chica tan fea –
La pelirroja sintió una puñalada y que una nube negra caía sobre ella. Ese estúpido… Cuando se había vuelto tan frío y difícil. Esto sería un verdadero reto… de eso ya no había ninguna duda.
- Pero por qué me rechazas de ese modo… es que acaso hay otra en tu corazón – preguntó fingiendo estar muy triste. Ryoga estaba perdiendo la paciencia, pero le intrigaba saber hasta dónde llegaría Ranma por su orgullo. Tal vez podría voltear la situación a su favor… Si Ranma hacía algo realmente vergonzoso, él sería quien se burlaría y no al revés. Era un plan perfecto.
- Si, estoy enamorado de alguien más… una chica que te supera en todos los sentidos – dijo solo para herir aún más su orgullo.
"Cerdo apestoso… Akane es linda, pero ella jamás podría superarme en habilidades o en busto" – pensó y luego se regañó. En verdad era extraño competir con su prometida por Ryoga…
- ¿Es esa horrible chica con la que preferiste hablar y por eso me lanzaste hacia ese árbol…?
- Si es ella, y no te atrevas a ofenderla o tendré que…
- ¿Qué? – preguntó para desafiarlo. Si Ryoga la golpeaba en serio, sería obvio que sabía su identidad. Si no lo hacía… el plan seguiría en curso.
- Tendré que castigarte – soltó con ese tono seductor que pocas veces salía de su boca. Ranma sintió un escalofrío… era mejor no insistir esta vez.
- Aún no entiendo qué vez en ella… yo podría hacerte cien veces más feliz – soltó para desviar un poco el tema. Las palabras y el tono de voz de Ryoga lo habían dejado muy nervioso y preocupado.
- Akane es el amor de mi vida. Es más hermosa que la luna… y siempre ha cuidado de mí con una ternura que no he visto en otra mujer. Su sonrisa es la más bella en la tierra y cuando estoy a su lado soy el hombre más feliz… - dijo y de pronto se dio cuenta de que había hablado como el Ryoga de siempre. Maldición
"Así que en el fondo sigues siendo el cursi que todos conocemos. Bien Ryoga, tendré que ponerme firme…"
- Ya veo… esa horrible mujer te ha robado el corazón. Pero… yo sé que ella está comprometida con el hombre más guapo de Nerima y que nunca se fijará en ti – dijo solo para lastimarlo. Ryoga sintió que un rayo lo atravesaba. Ranma se estaba pasando de la línea…
- Eso no es asunto tuyo… yo siempre la amaré sin importar a quien ame ella – gruñó y le dio la espalda. Realmente odiaba que Ranma se burlara de esa forma de lo que sentía por Akane…
- Te ayudaré a olvidarla – dijo la pelirroja usando el mismo tono de voz seductor que Ryoga había usado….
"Esto es tan extraño" – pensaron los dos al mismo tiempo. En eso, Ryoga sintió que Ranma le abrazaba desde la espalda.
"¿Es que acaso está hablando en serio?"- pensó Ryoga asustado. Solo había una forma de comprobarlo… volvió a ponerse serio y se zafó del abrazo para verle a la cara. Ranma se asustó por un momento. Luego, Ryoga puso en su rostro esa sonrisilla fastidiosa que sacaba de quicio al Saotome.
- Si tanto te gusto… dame un beso – dijo el Hibiki sin dejar de mirarla…
- Espera ¡QUE!...
Continuará….
Gracias por leer y saludos especiales a Aaly: me alegra que te guste mi fic –por cierto tengo más jeje, los puedes encontrar en mi perfil si quieres- yo también busqué mucho fics de esta pareja y no encontre… o los que encontraba iban, no sé muy rápido. Solo por curiosidad ¿Cómo se llamaba el fic que te decepcionó y por qué lo hizo? Ya sabes, para no cometer el mismo error. Tienes razón en lo que dices sobre Ranma y las cosas feas que dice sobre Akane, haré que se de cuenta muy pronto je je. Lee ese capitulo del manga! Es el mejor! –es el 242 y algunos también lo conocen como la vara Koi- kisus y gracias por leer!
