Lamento el retraso, comencé exámenes y me fue difícil escribir mientras terminaban, espero les guste el siguiente capítulo.

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3. Todos tenemos algo en común.

—Iremos con el Hokage, hablaremos con Sasuke y luego resolveremos que hacer con el Jakal—Kakashi puso su mano en el hombro de su hija para darle ánimos, no se quedarían con los brazos cruzados.

—Ya he hablado con Sasuke pero no está interesado —Hisashi suspiro y comenzó a caminar para tomar rumbo nuevamente a la torre del Hokage como había hecho desde que salió de su casa, pero ahora su padre le acompañaba a su lado.

—Hablare yo con él, tal vez solo se mostró indiferente por que no supo cómo reaccionar, ni tu ni yo supimos cómo reaccionar la primera vez.

Se quedaron callados todo el transcurso que les quedaba hasta llegar a la oficina del Hokage; antes de que Kakashi abriera o tocara la puerta su hija le detuvo de la misma manera que detuvo a Tsuzuki hacia una media hora, estaba nerviosa, no quería que eso se convirtiera en algo que toda la aldea supiera, no era algo que le gustaría comentar con muchos.

—Confía en mi Hisa-chan, no dejare que nada te pase.

Kakashi abrió la puerta sin tocar, era una costumbre muy usual en él, y también fue el primero en entrar, Hisashi fue detrás de su padre y pudieron ver ambos al rubio Hatake leyendo algunos documentos y firmándolos, a su lado se encontraba Shikamaru Nara, quien ayudaba con aquellos papeles.

—Agradezco no tener que hacer eso nunca más —afirmo el mayor de todos en la sala y sonrió debajo de la máscara —Yo Naruto, Shikamaru. —Kakashi levanto la mano para saludar mientras que la izquierda estaba en su bolcillo.

Hisashi se quedó al lado izquierdo de su padre sin mostrar ningún sentimiento, solamente se inclinó haciendo una reverencia en forma de saludo y se quedó callada esperando a que su padre hablara ante todo.

— ¡Kakashi-Sensei! ¡Hisa-kun!—saludo el rubio feliz de ser interrumpido en su trabajo por ambos Hatakes —Me da mucho gusto verlos, aunque es extraño que estén los dos... juntos ¿Qué los trae por aquí?

Antes de que Kakashi dijera algo, su hija saco de uno de los compartimientos de su chaleco de la aldea, una libreta de pasta negra, con el logo de Konoha bordado en rojo. Ella portaba y hacia un libro similar para cada aldea, con un bordado diferente según su logo y color representativo, era el libro bingo, pero este era especial para cada Kage o líder de las aldeas. Naruto tomo el libro bingo en sus manos y le dio una rápida ojeada, y se lo dejo a Shikamaru para que lo leyera.

—Dudo que sea lo único que los ha traído por aquí —menciono el Hokage dándose cuenta del comportamiento de Hisashi la cual no había hablado desde que llegaron. No era que hablara mucho, pero no había pronunciado ninguna palabra era demasiado extraño en ella.

—Hay un asunto que tratar, respecto a Hisashi—comenzó a hablar Kakashi— y por ahora voy a pedir a los dos guardar el secreto, porque hasta antes de ayer, solamente esto lo sabíamos Hisashi y yo.

Luego de eso Kakashi dejo que su hija comenzara a hablar, cosa que comenzó a ser difícil, para ella, coloco sus manos en sus bolcillos del pantalón y suspiro con pesadez. Explicar la historia era difícil, y más como había surgido todo, pero tenía que contárselos —Hace 8 años antes de irme con la misión que me encomendó el sexto... tuve otra misión con el equipo Anko, y... íbamos a morir si no actuábamos, Kappei estaba herido y los ataques de Reika no funcionaban, una bomba nos tomó por sorpresa dejando a ambos noqueados, tenía que actuar al ser la única consiente —Shikamaru debía recordar esa misión, Reika quedo inmóvil de su pierna derecha y brazo derecho por más de un mes por las lesiones que recibió, en cuanto Kappei tuvo una tajada en el pecho que casi lo mata —Era la única con chakra suficiente —ella también tenía una herida grave en su brazo derecho, casi lo perdió esa vez —al enfrentarme al enemigo surgió el Sharingan —Hisashi cerro y abrió los ojos en segundos mostrando al Hokage y a su consejero, ambos quedaron impresionados con lo que vieron.

—Pero eso es...imposible—menciono el Nara mostrando su asombro, sin poder contenerlo por mucho, volteo a ver a Kakashi y luego a Naruto.

—Es posible—contesto el kage levantándose de su asiento emocionado — ¿Esto lo sabe Sasuke?

—Ayer Hisashi hablo con él, pero no fue la respuesta que hubiéramos esperado—ahora era Kakashi el que hablaba —Hisashi tenía que entrenar sus ojos, por eso la misión fue por separado, sin sus compañeros, para que pudiera practicar sin dañar el equilibrio que pudiera surgir dentro de la aldea.

La peliplata oculto de nuevo su Sharingan y bajo la mirada esperando la reacción de los demás. Estaba asustada, a pesar de que la reacción del séptimo fue "agradable" la de su consejero no, podía imaginar que estaría pensando, si ella misma lo pensó alguna vez "era rara" "era extraña"

— ¿Por qué ocultar este dato tan importante Kakashi?—pregunto Shikamaru al fin al sexto, ahora sería el padre quien se encargaría de todo.

—Para protegerla, y tratar de descubrir cómo es que pudo activarlo —la justificación era simple, sencilla, pero inquietante.

Kakashi era el padre era evidente, por su forma de pelea, sus actitudes, inclusive algunos gestos eran típicos del Hatake, Hisashi era su primogénita, y también estaba descartado el hecho de que su madre fuera una Uchiha.

—Entonces Hisashi heredo el Sharingan cuando tu poseías uno —concluyo Naruto balanceándose sobre su silla de atrás hacia adelante —Eso dice Kurama, es la única explicación lógica —

Hisashi agradeció la intervención del biju dentro del séptimo y respiro aliviado, ya que era la única explicación que podían encontrar los Hatakes.

—Eso fue lo que yo pensé cuando descubrí mi nueva habilidad, ya que ninguno de mis padres son Uchihas pero... Kakashi...—nuevamente Hisashi desvió la mirada avergonzada de tener que contar como fue concebida.

—Cuando mi esposa quedo embarazada de Hisashi, yo estaba entrenando para poder despertar la etapa 4 del Sharingan, algo que me costó mucho trabajo, así que mis entrenamientos eran enfocados solo en eso, por lo que creemos que es mucho más lógico que de alguna manera el chakra que estaba acumulando lo traspasara a ese bebe —Kakashi toco el hombro de su hija, era difícil hablar de esa situación para ella así que el sexto intento "hacerlo más fácil" evitando contar que esa noche peleo con su esposa y... las cosas llegaron a una reconciliación muy romántica.

Shikamaru era el único que parecía perturbado por todo eso, Naruto no podría decirse porque estaba como emocionado y confundido al mismo tiempo.

—Si les cuento esto es porque he llegado a la etapa 4, puedo utilizar débilmente, pero puedo hacerlo, y me gustaría usarlo para poder ayudar a la aldea, ser de más ayuda, más apoyo de lo que era antes —Hisashi inclino su cuerpo hacia adelante en modo de súplica —Así que les pido discreción hasta que logre controlar esta habilidad.

—Tuviste 8 años —contesto Shikamaru de manera objetiva tratando de encontrar una solución —Tenemos que ver que dice Sasuke acerca de esto.

El hokage miro a Shikamaru y Shikamaru miro al hokage —Tendrá que ayudar, aunque eso estoy seguro no le agrado mucho, pero no es cosa de gustos. Por ahora...

La puerta se abrió, nadie toco para entrar, solamente entraron los ancianos de la aldea, Koharu Utatane y Homura Mitokado, eran ya bastante viejos, muy mayores, tenían casi 100 años y Hisashi no podía creer que no hubieran muerto luego de tanto tiempo, sus espaldas ya se habían jorobado, sus cabellos eran más grises y su piel tan arrugada que apenas se podía notar la expresión de sus rostros.

—Tenemos que hablar —Dijo el hombre viejo interrumpiendo por completo la conversación.

—Es de carácter urgente, Kakashi-san quédate es necesario —ahora hablo la mujer tratando de enderezar su espalda.

Hisashi solo miro a su padre, miro a los ancianos y luego al actual Kage, parecía que estaba bastante confundido, debía de ser horrible ser Kage con esos dos aún vivos. Hizo una reverencia y la chica se marchó de la sala, cerrando la puerta. Ahora tenía mucha más preocupación que antes, no sabía que era lo que iba a ser el séptimo, no menciono que guardaría el secreto ni que Shikamaru Nara fuera a hacer lo mismo.

Como la junta podría tardar horas debido a la actitud testaruda de ambos shinobis ancianos decidió salir de la torre para pensar mejor las cosas o solo aclarar la mente. Fue caminando hacia el monumento de los Kages, quedando a la mitad, donde se encontraba el rostro del segundo hokage, para ella ese era el mejor lugar que había para ver la aldea. Respiro pesadamente y se sentó en posición de flor de loto para meditar, y controlar un poco su Jakal.

El Jakal era su marca maldita, así era como se le denominaba al demonio que vivía dentro de ella por nacimiento, era una bestia que brindaba su chakra cuando más lo necesitabas a cambio de la sangre de los vencidos, el problema era que el Jakal tenía vida propia y crecía conforme más se alimentaba, cuando la cola de la marca llegue a la cabeza él portador morirá, esa era la maldición; el Jakal de Hisashi se llama Ryu y era el Jakal del padre de su madre, era como su conciencia, los Jakales no mueren solo reviven en otras personas del clan...

— ¿Qué estás haciendo aquí? Este es mi lugar —la voz chillona de un niño le saco de sus pensamientos, abrió los ojos para ver a un rubio, de ojos azules, idéntico al séptimo.

—Te equivocas este es mi lugar, yo lo encontré primero —dijo la peliplata volviendo a cerrar los ojos, no recordaba que Boruto fuera tan caprichoso.

— ¿Quién eres? Estoy seguro que te conozco de otro lado —el rubio comenzó a inspeccionarlo, pasando de un lado al otro inclusive se paró frente a ella, y se sentó.

Era de baja estatura, de peso liviano y de una apariencia rebelde, si era justo parecido a Naruto de muchas maneras además de las físicas. Hisashi abrió los ojos y suspiro, hoy no era un día fácil —Es increíble como no me reconoce ninguno de ustedes —era cierto que cuidaba tanto a Boruto como a Sarada, pero no eran tan pequeños para olvidarse de ella tan rápido —Soy Hisashi Hatake y...

— ¡No es verdad! ¡Hatake! —El rubio señalo y se quedó callado en la misma posición por algunos segundos — ¡Eres el hijo de Kakashi! ¡No! —parecía que él estaba un poco más relacionado con el tema que Sarada —Eres quien actualiza el libro bingo, tu madre es de la aldea oculta, increíble, pensé que era broma pero es verdad.

— ¿Conoces a mi madre? —eso si no lo podía creer pero por su expresión estaba totalmente asombrado de conocerla, conocerlo. Kakashi debía dejar que sus "nietos" entraran a su casa a ver las fotografías era una total desconocida.

—En un viaje que el viejo y yo hicimos hace un par de días, y al principio no podía creerlo— se acomodó a su lado mientras platicaban, Boruto parecía estar inquieto, un tanto molesto, pero al mismo tiempo estaba pensativo como ella —Pero eres su hijo ¿verdad?

—Lo soy—dijo afirmando esa pregunta, entendía que era lo que estaba preguntando, y entendía esa mirada hacia el vacío que tenía el chico. Ambos sabían lo que era ser hijos de Hokage, y tener esa sensación de espera, su situación era diferente pero muy parecida a la vez, ambos tenían la misma edad cuando sus padres se convirtieron en hokages, eran los primogénitos, y cada uno tenía su propio peso en cuanto el legado de sus progenitores. —Es la mejor vista de la villa ¿verdad? —pregunto la peliplata buscando una conversación amena entre los dos.

—Lo es, me gusta venir aquí y esperar —fue lo único que contesto el rubio —supongo que tú haces lo mismo.

—Si a mí también me gusta esperar aquí, este lugar se convirtió en mío mientras tanto, supongo que ahora es de los dos —saco una de sus herramientas de combate, un genma, para empezar a afilarlo, de su compartimiento y empezó a jugar con él, estaba acostumbrada a esperar pero no con alguien más.

—Bueno, después de todo no estas mucho tiempo en la aldea así que lo compartiré contigo —el rubio vio el genma, nunca había visto uno, se acercó mirando con atención — ¿Por qué es diferente?

—Porque los hago a medida, para mis jutsus, necesito que sean un poco más pequeños pero que tengan 3 picos así la energía pasa mejor —le paso arma para que lo viera.

—Puedo sentir la energía —dijo Boruto emocionado — ¿Puedo usarlo? ¿Con esto puedo hacer el chidori? ¿Sera más fácil? ¡Enséñame! —De inmediato el rubio se levantó tomando el genma en sus manos esperando poder transmitir la energía de su elemento —Sasuke-Sensei quedo de enseñarme pero no me dice nada, solo que debo sentir la corriente.

¿Sasuke-Sensei? Era imposible que él le enseñara sí estuvo fuera durante muchos años al igual que ella, parecía que si se había perdido muchas cosas durante ese tiempo. Se levantó mirando a Boruto y negó con la cabeza —No creo que sea posible, eso es algo que tienes que descubrir por ti mismo… y además no tengo tiempo.

— ¡eso no es justo! —recrimino el rubio y se cruzó de brazos sin dejar de soltar el genma en su mano derecha.

Hisashi se vio reflejada en ese momento cuando Sasuke se negó a enseñarle solo por falta de tiempo, suspiro nuevamente y sonrió de medio lado —Solamente te enseñare un poco, de ahí en más tu tendrás que aprender por tu cuenta Boruto-kun —saco de su compartimiento otro genma con su mano izquierda y lo empuño —Pero no será como tu sensei sino como tu sempai ¿de acuerdo?

— ¡Hay! —al rubio le cambio la cara e imito lo que había hecho Hisashi, con una mirada tan decidida que se parecía al séptimo.

—El genma debe de ser parte de tu cuerpo, no solo una herramienta, siempre se utilizan de dos uno en cada mano, por lo que debes de aprender de que esto hecha, el tamaño, el peso, la forma, y conocer el punto de equilibrio —en ese momento Hisashi lanzo hacia el aire la empuñadura, dando este un par de vueltas para luego ella atraparlo sin siquiera mirar —Es parte de ti no lo olvides —el rubio asintió queriendo practicar eso en su momento —Bien… lo siguiente es transmitir el chakra que tienes al genma, no puede ser más del que puedas necesitar en batalla, ni tampoco el mínimo para solo generar un simple rasguño.

Después de esa explicación Hisashi comenzó a transmitir el chakra necesario, era como la técnica de Asuma con sus cuchillos pero estos recibían la energía del elemento, convirtiéndose su mano en una garra parecida a la de un dragón ya que ella usaba su dedo pulgar para simularlo de esa manera —Es fácil, cuando tienes equilibrio pero debes de ser consistente, es una buena práctica para el control de chakra, más si manejas el chidori, que no es nada fácil.

Cuando termino de hablar la peliplata, Boruto parecía soñado e intento hacer lo mismo que ella, sin embargo lo hizo con tanta fuerza que casi rompió la cuchilla del genma y ella lo detuvo —Lo siento…—

—No pasa nada, es lo que te decía de conocer tu herramienta —entre sus cosas Hisashi busco un arma más adecuada para él. Saco un Kunai y se lo cambio por el genma —Puedes practicar con este por ahora, este resiste más presencia de chakra.

—Gracias —el rubio estaba muy emocionado y empezó a practicar en el instante, era bastante simpático.

Hisashi dejo que practicara lo que necesitara mientras se sentaba a revisar el genma que casi había destrozado por la cantidad de chakra que había impuesto el Uzumaki, tenía una fuerza impresionante de chakra igual que su padre… ¿Podría ser posible que obtuviera parte del chakra del kiuby cuando…? Tenía sentido al igual que con ella, pero era más lógico que sucediera esto con él que con ella… se estaba haciendo un lio por algo que ya debió haber asimilado hace 8 años.

Cuando menos lo pensó su padre ya iba caminando por la avenida principal, por lo que se levantó para despedirse de Boruto —Fue un placer conocerte de nuevo, te veré cuando hayas mejorado la técnica —sin pensarlo ella le guiño el ojo derecho y salió en una nube de humo, para alcanzar a su padre.

Cuando se puso a la par de Kakashi, este solo le sonrió, todo había estado bien, su sonrisa debajo de la máscara le decía que estaba bien, que no había problema con lo del Sharingan, pero había que decir un poco más de una sonrisa —Tranquila, ahora solo necesitas decírselo a tu madre y convencer a Sasuke, que conociendo a Set será más sencillo convencer a Sasuke.

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Para la hora de la cena la casa Hatake estaba llena de personas de la generación de sus padres, siempre había sido así desde pequeña, siempre había fiesta, estaba Iruka, Anko, Gai, Yamato, Kurenai, Tsume Inuzuka… entre otros tantos veteranos que conocía a la perfección, que a pesar de las bajas que se han presentado durante los años, aun parecía demasiada gente. La mayor de las hermanas miraba desde las escaleras a todos, parecía que nadie la notaba, solo esperaba el momento para salir y salir a encontrarse con su equipo, sin que su madre le presionara para quedarse.

Cuando vio la oportunidad comenzó a salir con mucha cautela, justo al abrir la puerta se encontró con Genma Shiranui, alguien desagradable para ella, que de todos en las 5 grandes naciones, y en todas las demás, civiles, ninjas, samuráis, monjes, era la única persona que ella no toleraba, inmediatamente ella puso mala cara y el castaño medio sonrió moviendo su palillo por la boca —Tan desagradable como siempre, buenas noches —fue lo único que le pronuncio para salir de la casa lo más rápido que pudo, sin darle la oportunidad de que hablara con ella.

Era un excelente ninja, había tenido un par de misiones con él, pero como persona no lo toleraba, y sabía que era algo que tenía que cambiar.

A unas cuantas cuadras de su casa se encontró con sus dos compañeros de equipo, Reika y Kappei, mostro una sonrisa grande sin poder evitar correr para abrazar a Kappei, que era al que no había visto desde que había llegado, era su gran amigo y aliado en muchas cosas, uno de los mejores ninja médico que conocía Konoha, y le daba demasiado gusto verlo.

—Hisa-kun hacia mucho que no te veía ¿Por qué nunca vienes a verme? —Recrimino soltando el abrazo pero tomándola de los hombros —sé que vienes a ver a Reika pero ¿Dónde quedo yo?

—Lo lamento Kappei pero mi misión solo me permite estar en la aldea un par de horas —la peliplata se había sonrojado ya que ahora sabía que Reika hablaba de ella con su mejor amigo, pero el Nara no iba a admitirlo, sin embargo eso le bastaba por ahora.

—Kappei sabes…—comenzó a hablar Reika el cual se mantenía con una expresión seria —Olvídalo vayamos a cenar no voy a decir nada hoy.

Los tres comenzaron a caminar para ir a comer a un restaurant "nuevo" para Hisashi, era practico, casual y según Kappei tenían el mejor te de todo el mundo. Eso tendría que probarse. En el camino el ninja medico iba platicando todo lo que fue relevante para él en todos esos años, como es que comenzó su entrenamiento de medicina con Tsunade-Sama, lo bien que se sentía, todo lo que tenía que aprender, entre otras cuantas misiones que empezó a realizar para el mejoramiento de las técnicas de curación en otras naciones. Hasta que llegaron al lugar donde comerían. En la mesa Kappei siempre se sentaba solo enfrente de Hisashi y Reika, quienes siempre se sentaban juntos; ordenaron su comida y siguieron platicando, ahora fue Reika quien comenzó a hablar, de su entrenamiento de Taijutsu, realmente no hablo mucho, no era del tipo hablador, y luego fue el turno de Hisashi de hablar sobre sus misión, omitió muchas cosas, y platico otras interesantes a los muchachos, y pensó que era momento de contarle la verdad a ambos.

Había pasado 8 años y parecían siendo los mismos, no importaba quien era el más alto ahora, el más fuerte, más rápido, seguían siendo los mismos de hacía 10 años cuando iniciaron el equipo.

—Sé que irme sin decirles fue demasiado cruel, pero no sabía cómo decirles —Hisashi mantuvo su mirada apuntando hacia la mesa y sus manos por debajo de esta misma— Pero fue por algo realmente personal, y sé que estuvo mal, cualquiera lo tomaría mal, y no los culparía si se enojan conmigo —miro a Reika y le sonrió —Necesito que te sientes junto a Kappei, tengo que verlos a los dos al mismo tiempo.

Esto alerto mucho a ambos shinobis pero el Nara no replico solo contesto un "está bien" y se sentó donde la chica le pidió.

—Después de nuestra última misión juntos paso algo que me cambio, y no tuve el valor de decírselos porque tenía miedo de como pensaran de mí, que creerían de mi —Estaban demasiado alejados de los demás, así que sabía que nadie la vería, por lo que en un parpadeo activo su Sharingan —El sexto opino que tomara la misión del libro bingo por mi cuenta para poder entrenar sin ningún problema que lograra afectar a la aldea o a mi equipo, por eso me fui sola, por recomendación del Hokage y mi padre.

La peliplata cerro sus ojos desactivando su jutsu, ahora esperando la reacción de sus compañeros de equipo, esperaba todo, cualquier cosa, odio, repulsión, envidia, ira, alegría, emoción, que le llamaran rara, eran sus amigos pero no significaba que debían aceptarla en un 100% por sus decisiones.

— ¿Es broma? —dijo Kappei al tiempo que estaba boquiabierto, Reika estaba casi por las mismas a pesar de ser un tipo poco expresivo.

—No... Es real 100% real—Hisashi volvió a sonrojarse pero no en el buen sentido, esperando esa reacción que tenían justo en el momento —Si se los estoy contando es porque después de tantos años pensé que podría dominarlo e incluso eliminarlo…

— ¿eliminarlo? ¡Eso no puede ser posible Hisa-Kun! Tienes uno de las habilidades más admiradas por todos los ninjas y quieres eliminarla —Kappei había reaccionado y había roto un poco el silencio comenzando a hablar demasiado alto — ¡Estás loca!

—Es...que… no me gusta…—admitió la Hatake avergonzada —Es… no me siento a gusto… es…

—Es genial —hablo Reika por fin en todo ese tiempo —Eso demuestra que estas a nivel de uno de los clanes de elite de la aldea, y que puedes controlarlo inclusive mejor.

—No lo había pensado así…—se mordió el labio jugando con sus dedos pulgares—para mí se convirtió en una maldición.

—No puede ser eso posible Hisashi, no lo es, es mucho más que eso y lo sabes, pero te da miedo como a cualquiera que no sabe a lo que se enfrenta —Kappei comenzaba a hablar sabiamente, ambos chicos del equipo Anko intentaron hacer entrar en razón a su compañera, dejándose de bromas y juegos —Pudiste despertar el Sharingan, pudiste controlarlo y ¿crees que es una maldición?

—Se supone que yo no debo de tener este gekke genkkai, esto no es mío…—de inmediato fue interrumpida por Reika.

—Está en tu interior, solo los merecedores de ese poder pueden despertarlo, tú lo has hecho no te quites merito —el tono de voz y las palabras un poco atropelladas hicieron que Hisashi y Kappei quedaran callados, para dejar hablar al Nara —Los tiempos cambiaron, ahora no es sobre un clan o lo que merecemos, es lo que poseemos como habilidades, yo rompo los esquemas de mi clan al hacer el taijutsu mi principal técnica, Kappei comparte secretos médicos entre otras aldeas, tu madre y tu padre hicieron otros cambios, el clan Hyuga, el Yamanaka, todos… no puedes decir que no debes, porque él te eligió a ti y no es raro, es hermoso.

Sus palabras hicieron recapacitar a Hisashi solo un poco y su temor por mostrarles a los demás, nunca había visto ese punto de vista, sobre todo por la alarma que había puesto en su padre sobre la posesión del Sharingan.

—Pero una cosa si tienes que admitir Hisashi —era ahora Kappei quien hablaba —No importa lo que los demás piensen, sino como utilizas tu poder, igual la mitad de la aldea te ve como algo raro, la otra mitad pensara que tu verdadera madre es una Uchiha, cosa que tendría mucha lógica conociendo a tu madre, no importa lo que digan, al final todos somos iguales.

—Gracias chicos, creo… que necesitaba eso —sonrió de medio lado levantando la cabeza a ambos. Eso había marcado una gran diferencia ahora, ella quería aprender y eso iba a obtener, iba a lograr dominar el Sharingan hasta el final tuviera o no la aprobación de la aldea, con o sin ayuda de Sasuke Uchiha.

Ella ahora entendía que al ser portadora no podía arrepentirse, ni ocultarlo, pero tampoco lo presumiría como algo digno de ella, sino como el esfuerzo que su padre había obtenido por su entrenamiento, aunque eso le causara un poco de repulsión recordarlo, y el "honor" de portarlo ya que gracias al Sharingan había podido salvar a sus dos mejores amigos y sin ellos realmente ahora estaría perdida.

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Espero les haya gustado, cualquier duda, sugerencia o comentario no duden en decírmelo.

Nos vemos en el siguiente capítulo.

Saludos Eliza Demonhead.