HOLA! Aqui esta mi tercer capitulo, muchas gracias por sus reviews y consejos me ayudan mucho a mejorar :) Espero que les guste :3
Bueno How to Train Your Dragon (como entrenar a tu dragón) no me pertenece, es propiedad de DreamWorks y/o Cressida Cowell
Cap. 3 MI PASADO
Astrid se quedó viendo por la ventana hasta que Hipo entró a su casa. Se sentía muy mal por dentro, no podía creer lo que acababa de suceder, no podía creer que esa misma noche tuvieron una discusión, ella nunca antes había discutido de esa manera con él.
Pero existía una razón para la pelea, esa razón que Astrid prefería evitar, esa razón que hizo que ella odiara el amor por tanto tiempo, pero que al conocer a Hipo la confundió totalmente.
Ya era de mañana y Astrid se había levantado muy temprano, fue al cuarto de su madre para ver si ya había regresado, pero no.
Su madre se llamaba Dalla, era una mujer de 40 años, era alta, delgada, de piel bien clara, pelo rubio, era muy parecida a Astrid, lo único que las diferenciaba era el color de sus ojos, los de Dalla eran grises.
De pronto oyó el sonido de una puerta abriéndose, cuidadosamente se acercó para ver el primer piso, al ver a la persona que recién había llegado se enojó mucho.
Me puedes decir dónde has estado toda la noche? – preguntó Astrid
Eso no te importa – respondió la señora
Claro que si me importa, eres mi madre! De seguro te quedaste en el gran salón tomando, no es así?
Claro que no!... – demoró la madre para responder – estuve en las prácticas del festival del deshielo.
No me mientas madre… te quedaste con Jannike verdad? – dijo triste – no puedes entender que ella no es una buena amistad?
NO! Tú eres la que no entiende, no sabes si he estado con ella o no, y ya te he dicho que no!
Madre… ya estoy harta de que siempre me estés mintiendo y de que te pases todas las noches en la calle y que cuando estás en la casa sólo estás tirada en la cama sin hacer nada – gritó eufórica su hija – qué te pasó madre, por qué te afectó tanto la muerte de mi papá?
Te dije que no lo mencionaras nunca más – dijo la madre
Es mi padre y lo mencionaré cuantas veces quiera! No me puedes prohibir recordarlo.
Ya basta, te dije que no lo mencionaras! – gritó la madre y alzó la mano y le dio una cachetada a su hija.
Astrid se quedó con la cara mirando hacia la izquierda, estaba con su mejilla derecha roja, y estaba empezando a lagrimear. Su madre se quedó viéndola por un rato, hasta que salió de su casa corriendo.
0-0-0-0-0-0
Ehhh, donde están Astrid e Hipo? – preguntó Patán – se supone que teníamos que reunirnos no?
Sí, ellos nunca llegan tarde a los entrenamientos con los dragones – añadió Patapez
De seguro están en el bosque dándose besos – se burló Brutacio.
Al oír esto Brutilda lo vio con la expresión de molesta, estaba preocupada por su amiga.
Ya me estoy empezando a preocupar, tal vez debería ir a buscarlos y saber si todo está bien – dijo Brutilda
Voy contigo – dijo Patán, al oírlo todos se quedaron sorprendidos – ehh…ehh digo tú vas donde Astrid y yo donde Hipo.
Aggh que más me queda, no voy a ir yo sola a donde los dos, bueno vamos – rompió el silencio Brutilda.
0-0-0-0-0-0
Astrid estaba en su cama, no se había acordado que tenía un entrenamiento con los demás chicos, pero al parecer no le importaba si se acordaba o no porque de todos modos no iba a ir, no podía pararse frente a sus amigos de esa manera.
Al llegar a la casa de su amiga, Brutilda tocó la puerta pero nadie respondió, cosa que le preocupó, así que volvió a tocar y se dio cuenta que estaba abierta, y decidió entrar. Observó toda la casa, estaba desordenada, las sillas y algunas prendas tiradas por todo lugar, cosa que no era rara para ella, pero sí para Astrid, ella no era así. Se encontró con Tormenta la vio y notó que estaba preocupada.
Hola Tormenta, has visto a Astrid? – le preguntó mientras le acariciaba el hocico
La dragona respondió con un movimiento de cuello que se dirigía al cuarto de Astrid.
En su cuarto ah? Debe de haberse quedado dormida
Cuidadosamente Tilda subió las escaleras y encontró a su amiga en su cama, pero no estaba dormida, estaba despierta y… llorando! Brutilda nunca había visto llorar a su amiga y nunca pensó que lo haría, ella lucía totalmente diferente cuando lloraba, parecía indefensa.
Astrid? Estás bien? – pregunto Brutilda
Tilda! Qué haces aquí? – preguntó Astrid secándose las lágrimas – a qué hora llegaste?
Hace un rato, que pasó, por qué no fuiste al entrenamiento?
Era hoy? Lo siento, me olvide
Ajaaa… oye, tienes una marca de golpe en tu cara! Quién te pegó?
A qué, esto? Es solo un golpe que me hice cuando me caí de mi cama - mintió
Sigues sin saber mentir, quién te hizo esto?
No te lo puedo decir
Astriiidd, dímelo…
Fue… fue… fue mi madre – dijo Astrid empezando a llorar de nuevo. Brutilda estaba totalmente sorprendida por lo que había oído, su madre le hizo esto? – pensó
No sé qué está pasando con ella, estos últimos años se ha estado comportando de manera muy violenta conmigo– continuó Astrid – desde que murió mi padre ha estado así, y por su culpa, perdí la mejor oportunidad de mi vida.
A qué te refieres? – preguntó la gemela
Ayer… Ayer Hipo me dijo que me amaba y me pidió que seamos pareja
Y no aceptaste?
No pude
Pero por qué no? Tú lo amas
Tan solo no pude – dijo Astrid muy triste – y no me preguntes por qué, si?
No, es obvio que algo anda mal!
Astrid dando un suspiro, miró a su amiga y llorando aún más fuerte respondió – Tengo miedo!
Miedo de qué?
Miedo de perderlo! Yo no puedo estar con él, por el miedo de perderlo y no resistir ese sufrimiento! – dijo Astrid – no quiero terminar como mi madre
Cómo tu madre?
…Tilda eres la primera persona a quien le cuento esto, nunca quise decírselo a nadie, no quería que mi madre se sintiera mal. Mira… - comenzó – hace unos cinco años mi padre murió en una batalla contra los marginados, cuando nos enteramos de la noticia la primera en derrumbarse fue mi madre, ella lo amaba mucho y al enterarse no pudo continuar con su vida, desde entonces mi madre cambió mucho, ya no era la gran guerrera que solía ser, ya no se esforzaba en nada, nuestra relación iba de mal en peor, un día conoció a Jannike y con ella fue con quien empezó a tomar y a pasar toda la noche fuera de casa. Por esa razón viví con mi tío Finn, él se dio cuenta que mi madre no estaba bien y decidió llevarme a su casa para que viviera con él y con su esposa, a mi madre no le importó, eso es lo que más me dolió – Astrid paró un rato para poder secarse las lágrimas – con mi tío aprendí muchas cosas, gracias a él me convertí en una guerrera, pero la principal razón fue la furia que tenía hacia mi madre en ese tiempo. Cuando decidí volver a casa, yo tenía 15 años y me di cuenta que mi madre no ha cambiado nada, más bien, ha empeorado. Yo no quiero terminar como ella.
Hubo un gran silencio en el cuarto, solo se oía el llanto de Astrid. Su amiga estaba sintiéndose muy mal por ella, era la primera vez que la veía sufrir tanto.
No se qué… - Brutilda no pudo terminar por una interrupción
Ah! Aquí están – dijo Patán a través de la ventana del cuarto
Qué haces acá? – preguntó Tilda
Traje a Hipo – respondió señalando a su primo con su dedo. Astrid al oír el nombre se dio vuelta y miró hacia la ventana, donde estaba Hipo.
Hipo… - murmuró Astrid
Hipo se quedó mirándola y luego entró por la ventana, fue a donde Astrid y la abrazó.
Hipo… - volvió a decir Astrid
Shhhh… tranquila, deja de llorar si?
Astrid se sintió mejor estando junto a él, pero no pudo evitar preguntar si es que él había escuchado toda su historia.
Ooo sí que la escuchamos – respondió Patán en vez de Hipo, pero hubo una consecuencia: un golpe de Brutilda en el estómago.
Oye eso dolió – se quejó
Es para que aprendas a quedarte callado – dijo Tilda
Hipo lo siento por no decírtelo anoche, es solo que no podía, es muy duro para mí recordar todo eso – se disculpó la rubia
No te preocupes Astrid, todo está bien, yo lamento haberte gritado – dijo Hipo. Los dos amigos (Brutilda y Patán) al ver que los otros dos estaban ocupados en ellos mismos decidieron regresar a la academia.
Ehhh… mejor nos vamos, nos vemos – se despidió Brutilda
Patán dijo lo mismo, así que los dos bajaron las escaleras y salieron de la casa.
Hey! A dónde vas? - preguntó Patán
Ah? Me voy a la academia
Caminando?
Barf está con Brutacio en la academia, no te acuerdas?, por lo que no puedo ir volando
Yo te llevo, ven… vamos sube
Estás bromeando verdad? Enserio quieres que suba a Dientepúa?
Claro, no veo que hay de malo
La rubia lo miró con cara de desagrado, pero ir a la academia en un dragón era mucho mejor que ir caminando, así que aceptó.
0-0-0-0-0-0
Ya estás mejor Astrid? – preguntó Hipo, mientras se separaba de ella lentamente
Sí, gracias Hipo
Bueno que dices si vamos al entrenamiento de una vez?
Está bien! – respondió con alegría por estar con Hipo
espero que les haya gustado mi capitulo y ya explique la razon por lo que Astrid no podía estar con Hipo :(, pero todo se va a solucionar. Sobre el siguiente cap. no se cuando lo pueda subir porque tengo muchas cosas que hacer, pero les prometo que a mas tardar lo subo en 1 semana y media.
PS: por si les gustaria seguirme, tengo un tumblr de como entrenar a tu dragon se llama HTTYD & Stuff, mi usuario es ireallylovehttyd
aqui publico todo lo relacionado con las peliculas y las series :). esta en ingles pero si no entienden algo solo envienme un mensaje por tumblr y les respondere con gusto
