Hola... Aquí les dejo el 3er cap de este mi fic.

Para los que pensaron que conocian al "joven", no lo conocen porque es OC.

Disclaimer: Shaman King no me pertenece, pero esta historia es mi pequeña contribución a su mundo.

Que bien se sentía...estaba acostada en una cama muy calentita, tan suave, tan cómoda, como estar acostada sobre una nube de cobijas. Se acomodaba acurrucándose más y más adentro de la cama, podía sentir el frío viento chocar contra las ventanas, las ramas de los árboles que crujían en su vaivén...el olor del café que entraba por la puerta...¿Café?

Buen día dormilona, te preparé un café con malvaviscos, espero que te guste...- Decía un sonriente joven mientras se sentaba en la cama junto a la rubia y le tendía una buena, por no decir enorme, tasa de café – Ten, esta bien calentito.

Si - Dijo la rubia mientras se enderezaba en la cama, pero se detuvo al notar un ligero detalle, ya no traía su yukata puesta, en su lugar traía una camiseta manga larga celeste de por lo menos 2 tallas más que la suya, seguramente de hombre, dado que podía percibir cierta colonia masculina y un pantalón tipo pijama azul– Dime donde estoy y por qué traigo esta ropa - Cuestionó la joven ojimiel con una expresión inmutable, como si en realidad le valiera poco la repuesta.

Bueno, anoche te encontré en el bosque, estabas inconsciente, con varios golpes y cortes, además tenias una prenda que no te cubría nada – señalando el cuerpo de la rubia -, creo que le dicen yukata ¿no es así? - La rubia asintió – bueno estaba toda rota y mojada por la nieve - giró su mirada sonrojado - así que te cubrí con mi abrigo y te traje aquí. No te preocupes, yo no te cambie de ropa, lo hizo Casidy, ella es enfermera y se encargó también de curar tus heridas – Al finalizar sonrió.

Ya veo – Tomó un sorbo de su café – Esta delicioso - ¿ qué estaba diciendo? Ella no daba halagos, aunque lo olvidó cuando notó que su comentario solo hizo que la sonrisa del joven se ampliara, realmente podía perderse en esa sonrisa – Y dime... - Aclaró su garganta antes de atragantarse – ¿Donde estoy? -

Estamos en una cabaña en la base del Monte Iwaki. Es un poco apartado, pero es sumamente tranquilo.

¿Monte Iwaki? - Dijo casi escupiendo su café. ¿Tanto había corrido?

Sip – Dijo mientras observaba curioso la expresión de la rubia – Y dime ¿te sientes mejor? - La joven lo miró confundida – Digo, debe haber sido una fuerte caída la que sufriste...estabas huyendo? - Ella sólo bajo la mirada, como si tratara de encontrar en su café la respuesta a esa pregunta - Ya veo...Mira – Se acomodo poniendo una de sus manos en el borde contrario en el que estaba sentado y levantó ligeramente una pierna sobre la cama para quedar de frente a la rubia – No sé tus razones, tampoco intento averiguarlas – Esto hizo que la rubia lo mirara curiosa por su afirmación ¿él era real? - Todos hemos pasado por malos tiempos, malas experiencias, dolor, pena y demás, pero el hecho de que no murieras con semejante "caída" - Acentuó la palabra no sólo con el tono de su voz sino también con una ademán de sus manos – Es por alguna razón.

Si, para que me den ganas de ahorcarme - ¿Qué estaba diciendo? Él no era nadie para contarle sus problemas, pero por alguna razón las palabras salían sin filtro por su boca.

Jajaja, yo también supe tener ese pensamiento ¿sabes?, pero luego descubrí algo aquí... - Miró el rostro de la rubia, era tan linda, su expresión era de una mujer fuerte pero sus ojos eran como de una pequeña niña curiosa, como si le estuviese contando un cuento de hadas y se hubiese detenido en la mejor parte – Libertad... - Lo miró - así es, la libertad de hacer lo que me venga en gana, de levantarme si quiero, de comer si quiero, de bañarme si quiero, y no es que no lo haga, no – Esto ultimo arranco una leve sonrisa de la rubia – Es sólo el hecho de no tener ninguna presión para vivir.

No entiendo...¿como puedes vivir así, sin preocupaciones?

No, no, si tengo preocupaciones, pero sólo las que me interesa tener. - Eso asombró a la rubia, jamás se puso a pensar en las cosas que ella quería tener – y por lo visto tu entiendes bien de lo que hablo...Mi nombre es Jacob - le tendió la mano, dudó un momento pero luego la estrechó y lo miró – No tienes que decirme tu nombre si no quieres, en realidad Jacob no es mi nombre pero aquí me llaman así...

¿Cómo es eso? - ¿que diantres le estaba diciendo? ¿Era o no Jacob?

Aquí todos huimos de algo, de nuestros problemas, familias, hasta de obligaciones, nuestro nombre sólo nos recuerda de qué huimos, por lo tanto nos hacemos llamar de otra forma, y para los que huyen del peligro, los ayuda a protegerse.

Suena razonable..

Lo es... -se paró acomodándose un poco la ropa - mira como ya te había dicho, puedes quedarte el tiempo que gustes, mientras más seamos mejor, cuando estés lista no dices como te gustaría que te llamemos y listo.

Pero...- pronuncio dudosa – Yo realmente no soy útil... solo seria un estorbo para uds..

Claro que no! - La miró y se volvió a sentar – No pienses eso...eso fue justamente lo que te llevo a esa situación – Eso provocó que lo mirara de golpe ¿Acaso él la había visto? Eso era imposible ¿o no?, el cuestionamiento interno de la joven no paso desapercibido por el rubio – Sé que te dije que te encontré, pero en realidad...te vi...- la miró dudoso tratando de escoger bien sus palabras – Te vi... saltar.

¿Y por qué me salvaste? Yo sólo causo problemas y sufrimiento a los que me rodean.. - Su voz se quebraba

No seas tonta, las personas están como desean estar, tu quisiste alejarte de tus problemas y en ese momento sólo encontraste una salida, pero eso sólo te trajo a mí... - Dijo sonriendo ¿acaso eso era bueno? - Mira, no te estoy pidiendo que hagas nada que no quieras, sólo ve esto como un respiro de tu vida, aquí has lo que quieras hacer, di lo que quieras decir, sin ataduras, sin pretensiones... - La miró a los ojos y tomó su mano,no de una forma ofensiva ni atrevida, sino de una forma cálida, acariciando desde las yemas de los dedos hasta su palma muy suavemente - sin prejuicios.

¿Sin prejuicios? - Dijo en un susurro, el joven sólo asintió y se alivio por haber dado en el clavo – Esta bien... lo intentaré -Dijo más decidida.

¡Genial! Recuerda, es sólo un respiro, just a breath -Dijo y sonrió.

Just a breath – Repitió y sonrió también.

Bien, debo ir a preparar la comida...si quieres levantarte, en ese mueble – Señalo un mueble de madera tallada al pie de la cama – Tienes ropa, toma la que quieras, el baño está al final del pasillo por si quieres darte un baño – La joven asintió con una sonrisa¿ porque demonios no podía dejar de sonreírle? – Siéntete como en tu casa.

Gracias...- Dijo en un susurro más para ella que para él, pero el joven sólo asintió, no veía necesidad de más palabras – Por cierto llámame...Sora.

Sora...- Repitió, al fin ese ángel acostado es su cama tenia nombre – Muy bien Sora, siéntete como en tu casa – y se fue de la habitación.

Sólo un respíró, no sonaba mal *aquí has lo que quieras hacer, di lo que quieras decir, sin ataduras, sin pretensiones...sin prejuicios.* Ok, el primer paso ya estaba dado, ya no sería Anna Kyouyama, no señor, ahora seria Sora...¿Sora qué ?...bien eso lo vería más tarde, se levanto despacio, aun se sentía un poco débil pero lo suficientemente bien como para caminar sin tambalearse. Se dirigió al mueble, lo abrió y comenzó a buscar alguna ropa de su talla, puesto que la que traía puesta poco más se le caía. Vio entre las prendas una camiseta negra, la tomó y se quitó masculina prenda que tenia puesta de forma muy rápida para evitar ser victima del frío, se puso la oscura prenda, se giró y se encontró de frente con un espejo, era una simple camiseta negra, pero se veía tan...ella, la aborreció de inmediato y se la quito de un golpe. Indagó un poco más y encontró una camiseta color rojas con bordes blancos, siguió buscando, halló unos jeans azules gastados, muy bonitos, se los puso, *como pintado* pensó, tomo unas botas tipo borsegos y un chaleco negro grueso. Se dirigió al baño,entro, era pequeño pero cálido *bonito* pensó y sonrió. Se desvistió y me metió en la ducha. El agua caliente le hacia tan bien, paso sus estropeadas manos por su adolorido y muy maltratado cuerpo, pudo notar los cortes, rasguños y moretones, no es que no haya tenido golpes peores pero esos dolía internamente, en su corazón.

Just a Breath...que bien sonaba, si bien el inglés nunca fue su fuerte podía acostumbrarse, en realidad se ensimismo tanto en el mundo shamanico que nunca pensó en el mundo exterior. Tanto odio a los humanos y que jamás intentó entenderlos, ahora no tenía opción, tenia que hacerse a la idea de que ese mundo que la vio crecer, que la forjó y la educó, ya no era el suyo. Debía empezar otra vez.

Ante esa idea relajó su cuerpo, parecía que el agua poco a poco se llevaba los rastros de "Anna" , hasta dejarla sin nada de ella. Salió de la ducha, se secó despacio para no lastimarse más de lo que ya estaba, se envolvió con la blanca toalla que ahora tenia marcas rojizas. Se vistió y se miró al espejo, que diferente se veía, era ella sin duda pero – diferente – y así salió del bañó. Caminó despacio hacia la cocina, donde seguramente encontraría a Jacob y si, ahí estaba, tan concentrado en su labor que no notó su presencia. Nunca había visto a alguien así, si bien Yoh era despreocupado y alegre, él era diferente, algo en él despertaba una sensación diferente en ella, era cálido, familiar. Por alguna razón no podía formar esa máscara de frialdad pero *¿por qué?* , al castaño lo amaba, de eso no tenia duda...

Hola extraña – Dijo con una sutil sonrisa mientras la sacaba de su mundo.

Hola... - No había notado que la estaba mirando – huele bien¿qué es?

Sólo un guisado, ¿quieres probar? - le dijo mientras tomaba una cuchara y la metió en la olla, caminó lentamente hacia ella mirándola fijamente a los ojos mientras soplaba el contenido del utensilio, esos ojos color miel eran tan profundos, llenos de tristeza, era como si pidieran ayuda y sólo él pudiese ayudarla, sentía que debía hacerlo, pero tenía que ser paciente, no quería asustarla – Ten – Le dijo mientras acercaba la cuchara a sus labios, ella le dio un sorbo y sonrió. Jamás, jamás, jamás hubiese dejado que su prometido u alguna otra persona se atreviera a acercase a ella de esa forma, ¡jamás! Pero ahí estaba él cerca de ella, tanto que sentía su aliento y se sentía... bien.

Esta...rico – Ahora lo sabía...con él no tenía que fingir nada, sólo ser ella.

Gracias...bueno toma asiento. Los demás deben estar por llegar – Se giró y apagó la hornalla de la cocina.

Si – se sentó, pero apenas lo hizo se sintió fuera de lugar. Algo tenía que hacer – ¿Quieres que te ayude en algo? - Sentía que debía hacerlo, ya no quería ser la misma de antes.

Claro, puedes colocar platos para 6 personas – Dijo señalando una puerta de la alacena.

Si – Le levantó, tomo los platos y cubiertos, y los ordenó en la mesa ¿ 6 personas?¿ Como serian?

Son geniales, no te preocupes...- Susurró cerca de su oído haciendo que se sobresaltara un poco – jajaja lo siento no quise sorprenderte, ellos son buenos, no te juzgaran ni te abordaran con preguntas tontas...sólo date un momento para conocerlos

Si son iguales a tí, ya me caen bien - ¿Queeeé?!si, lo dijo y no, no se arrepintió, ¿como era posible que le dijera eso?, pero mando todo al diablo cuando vio su sonrisa. Si ser así le dejaba ver esa sonrisa, lo haría las veces que fuera necesario, sentía que esa sonrisa era la solución a todos sus problemas, quería, no debía verlo sonreír. Vio como él dejaba la olla sobre la mesa inclinándose ligeramente a su lado.

Genial! - Dijo con un leve tono carmín en sus mejillas, se acercó más a ella hasta rozar sus frentes, él era mucho más alto que ella – Tú también me caes bien.

Hola, hola!– Dijo un joven de blanca piel,cabello negro, corto y ojos verdes que entraba a la cocina, pero se calló abruptamente al ver la escena que montaban los jóvenes, estos al verlo no se separaron, sino que lo miraron como si fuera un hecho de todos los días – lamento si interrumpí algo...

No, para nada, emmm...ella es Sora, Sora te presenta a Liam - dijo señalando al joven de oscuros cabellos

Es un placer... - Dijo el joven con una amable sonrisa.

¿Y los demás?

Ahí vienen – Dijo el joven sentándose mientras se sobaba las manos por la comida que estrian por disfrutar.

A los breves minutos estaban todos disfrutando de la comida, realmente esperaba que la miraran raro, pero para su sorpresa, no lo hicieron, estaban todos comiendo pacíficamente, hablaban de su día y reían, era justo como él había dicho, era como si ella siempre hubiese sido parte de ese circulo. Todos le sonreían y la trataban amenamente. Entre pláticas conoció un poco sobre ellos. Liam, el joven de verdes ojos y cabellos negros que los había sorprendido minutos antes era músico, batero para ser más precisa, sin embargo trabajaba en un empresa de transporte.

Casidy, novia de Liam,era una muy bonita rubia de pelo ligeramente más corto que ella, de ojos azules casi iguales a los de Jacob y de piel trigueña, trabaja como enfermera en el hospital local, esta embarazada de apenas 2 meses, se los veía muy felices hablando y haciendo planes para el futuro miembro de su familia. Era lindo ver esa escena y a la vez era tan hiriente saber que ella nunca podría haber tenido un momento así con Yoh, no sólo porque la situación dio su vuelco, sino al saber que probablemente ella misma no se hubiese permitido tener esa clase de cercanía para con él...que tonta, ahora lo veía.

Joe y Steven eran hermanos, ambos también músicos, el primero era mayor por 2 años, bajista, de cabello blanco, largo hasta los hombros y ojos celestes. El sugundo tenía la misma apariencia pero con el cabello con un raro peinado punk que tapaba parte de su rostro, era tecladista, electrónico claro. Ambos trabajaban junto con Jacob en una empresa de construcción.

Así que...Sora – Decía el menor de los peliblancos con un semblante serio pero gentil – ¿puedo preguntar qué edad tienes?

Ya lo hiciste – Dijo sonriendo la rubia - Tengo 15 años.

Yo igual...- Dijo sonriendo – mi hermano tiene 17 años, Jacob tiene 18 años como Liam y Casy. Dime ¿Asistirás a la escuela con nosotros?

No lo sé...tenía pensado buscar un trabajo...no quiero ser una carga para uds.

No lo eres – Interrumpió Casidy – El estudio es importante, no lo abandones. Luego habrá tiempo para pensar en el dinero.

Es cierto – Secundó Jacob – Aunque me da la impresión de que eres muy terca para escucharnos...así que podrías conseguir un empleo de medio tiempo, así no descuidarías tus estudios.

Eso me gustaría... - Dijo la rubia – Nunca nadie se preocupó por mi futuro personal – Dijo y se tapó los labios con las manos, había hablado de más.

Bueno, en realidad si tu no te preocupas nadie lo hará por ti, eso es algo que nosotros sabemos por experiencia. Es por eso que debes preocuparte por lo que quieres a futuro – Decia Liam muy serio – Aunque yo no puedo hablar mucho porque jamás terminé la prepa y no pienso hacerlo jajaja – Comentó riendo mientras recibía un leve golpe en la cabeza de su novia.

Se encontraba sentado en los fríos escalones mientas veía la nieve caer

¿sigues enojado? - Preguntaba un rubio enano.

No estoy enojado, estoy furioso. No entiendo como pudo hacer algo así...no lo entiendo- Apretó sus puños con fuerza hasta que sus nudillos se tornaron blancos.

Fue su decisión, nadie podía predecirlo ni negarselo. Tú lo sabes, la conoces mejor que nadie – Posó una mano sobre el hombro del castaño.

Lo sé, pero no lo entiendo. Ella me acompañó en todo momento y ahora simplemente ¿se fue? ¿Cómo quieres que interprete eso?

Yoh, amigo, seguro ha tenido sus razones. Tú lo bien lo dijiste, ella te acompañó en todo momento, te apoyó en todas las decisiones de tu vida, quizás ahora necesite tomar las suyas propias.

Quizás tienes razón...aunque tengo miedo de no volver a verla. Sabes que yo la quiero... aunque creo que jamás se lo dije. La última vez que hablamos sólo la lastimé.

Lo sé, y no dudo que ella también lo sepa, sólo dale tiempo.

No lo hay, Manta- Se giró a verlo a los ojos – Los abuelos quieren que me case con Tamao, dicen que Anna ya no es una opción.

Pero... - decía el enano incrédulo – Pero si ellos la entrenaron y prepararon para eso ¿como pueden cambiar de opinión así de rápido?

Parece que todos cambian así de rápido, yo trato mal a Anna, ella se va, mis abuelos ya no la quieren, hasta Tamao parece que se resignó - decía el castaño incrédulo y molesto.

Ay Yoh ¿no te perece que es obvia la actitud de Tamao?- Dijo el rubio con una sonrisa nerviosa.

¿A qué te refieres, Manta?

– ¿No me digas que nunca notaste lo que ella siente por tí? - Ante la cara de confusión del castaño, el rubio cabeza de planetario(n/a:se nota que lo quiero) sólo suspiró – Ay pero que despistado eres...ella te quiere.

¿Qué? - Se sonrojó – Es que... por mucho que ella me quiera yo no puedo corresponderle.

Eso no importa – Interrumpió la anciana ¿en qué momento llego? – Tu deber es casarte con ella y mantener la herencia shamanica de la familia Asakura. El amor no cabe dentro de este asunto – Se giró dándoles la espalda – Se casaran al cumplir 18 años y eso es todo, olvídate de Anna, ella ya tomó su decisión – Y sin más se fue.

Yoh ¿a qué se refiere con eso de que ella tomo su desición? - Dijo el ainu que se incorporaba a la platica acompañado del moreno y su picudo amigo

Anna me dejo una nota...

¿y qué dice? - Cuestionó el enano

–…..

Yoh... - Ahora el ainu

Ya déjate de misterios y dinos que dice la dichosa nota!...-Dijo el como siempre paciente Ren.

Aaahhh – Suspiró largamente el castaño – Dice que...se fue para siempre y que no la busque...luego de eso realmente no quize seguir leyendo... - Dijo mientras sacaba la nota de su bolsillo, la cual fue arrebatado por el cabeza de maceta celeste.

"Yoh"- Comenzó a recitar el joven en voz ligeramente alta - " He decidido que ya es tiempo de que me vaya, no me busques porque realmente ya no soy necesaria, tienes tu vida, tus amigos y familia, tus sueños, de los cuales yo no formo parte y después de hoy ya nunca lo formaré. No quiero que te sientas mal, no fue tu culpa, sólo era cuestión de tiempo que esto sucediera.

Realmente deseo que seas feliz al lado de Tamao, se que ella será digna de ser la esposa de Asakura, yo ya no lo soy.

Nunca olvides quien eres, tu incorruptible forma de ser, tu integridad, tu bondad ante todo y esa despreocupada actitud, pero sobre todo tu sonrisa, esa sonrisa que me enamoró desde el primer momento que la vi.

Quien sabe, quizá algún día, en otra vida, nos volvamos a encontrar.

No te confundas, esto no es un simple adiós, es una promesa que te hago de que, a pesar de los años, a pesar de las personas, a pesar de los momentos e incluso a pesar de esta vida que nos tocó vivir, el amor que te tengo es lo más genuino que he tenido jamás. Siempre serás ese alguien especial para mi, lo más importante que tuve y que tendré, por eso debo despedirme.

Adiós Yoh."

Vaya jamás pensé que Anna haría esto...realmente se fue – Decía el ainu con lagrimas en cayendo de sus ojos.

No lo creo Horo, la señorita Anna ha de haber tenido razones muy fuertes para hacer lo que hizo – Decía el joven inglés que había alcanzado a oir el recirtar de la carta.

– ¿No lo ven?- Decía el ojidorado, todos giraron a verlo, excepto Yoh quien segía repasando las palabras en su mente – Ella escribió cosas como* ya no soy necesaria,ella será digna de ser la esposa de Asakura, yo ya no lo soy.* y *por eso debo despedirme.*¿ no les parece como si la hubiesen obligado a irse?

¿Quién la obligaria? No conozco a nadie tan fuerte como para someter a Doña Anna – Decía el sujeto de peinado extraño.

Oigan ¿que pensarían si les digo pue que pa mi esa es una carta de despedida?

Claro que es de despedia idiota! Por eso dice adiós! - Replicaba el peliceleste.

E que no me refiero a esa clase de despedida pues – Respondió molesto el moreno para luego bajar su triste mirada lentamente hasta cruzarla con la del castaño sentado el los escalones – Cuando ella escribió * quizás algún día, en otra vida, nos volvamos a encontrar* creo que se referia a...

No lo digas! - Interrumpió el castaño al borde de las lágrimas – Ella no lo haría, no podría...

Lo siento Yoh... pero creo que Choco tiene razón, eso explicaría por que no sentimos su presencia – el joven inglés apoyo una mano en su hombro en un intento de calmarlo, todos estaban ya deprimidos.

¿Y qué piensas hacer?- Espetó el chino a Yoh en un tono serio y todos lo miraron.

¿A que te refieres?- Cuestionó Yoh confundido.

Me refiero, idiota, a que o te le unes del otro lado, o respetas su decisión y sigues viviendo tu vida.¿Qué harás?

No lo sé...-Suspiró.

Yoh... - Susurra el ainu con melancolía

Es pero que les haya gustado y no se preocupen que este es sólo el comienzo

Seyram Asakura: Primero que nada gracias por tu review! Segundo, en este fic verás mucho drama, la pareja principal es YohxAnna pero habrá otras también bastante dramáticas. Espero no desilucionarte. Bsssss

nicte: Hola! gracias por tu review! Espero que te guste este nuevo cap y que sigas leyendome jaja

selma-itako: Hola! gracias por tu review, debo decir que soy seguidora de tus fics... O/O Anna sufrirá unos pequeños cambios pero no te preocupes que "Anna siempre será Anna" y Horo tendrá su merecido con el tiempo juasjuasjuas. Espero que te guste el cap Bsssss

Elli shojo: Gracias, te re agradezco, no quería usarlo sin consultar jajajja, bueno aquí te dejo este cap espero saber pronto tu opinión. Bsssss

¿Consultas? ¿sugerencias? sean bienvenidas!

Sin nada más que decir me despido!