Disclamer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Esta colección está hecha sin ningun tipo de fines de lucro.

# de palabras: 455 palabras.

Anotaciones: Pre-manga.

Este drabble participa en la segunda ronda de la CI pairing cup, del foro Cannon Island.

3° Capítulo: Resultados.

Los días habían pasado desde que las "peleas" entre Larcade y Dimaria cesaron gracias a que el emperador había por fin tomado cartas en el asunto y les puso un alto a ese caos que se desataba cada vez que el Dragneel y la Yesta se encontraban cara a cara.

Sin embargo esto no significaba que ambos hayan tomado caminos separados, desde aquel día los resultados del "castigo" que Zeref les impuso empezaban a hacerse notar de poco en poco. Primero fue con las prácticas en las cuales no había cambiado casi nada a excepción de que ahora el perdedor debía soportar al ganador y ahora ninguno se molestaba al contrario esto los motivaba aún más para la siguiente práctica después empezaron a tener largas pláticas durante las cuales ambos hablaban acerca de cómo sus magias mejoraban por intentar superarse a sí mismos con Larcade entendiendo más de "humanidad" y Dimaria dominando aún más su naturaleza "divina".

Aunque ambos sentían que durante sus pláticas no solo presumían sus magias si no que empezaban a tener una conexión a un nivel más profundo, aunque ninguno sabía cómo explicarlo pero esas pláticas fueron evolucionando a partir de presumir su fuerza a contar su día a día. Desde las misiones que hacían en nombre del imperio hasta las cosas que despiertan su interés.

Larcade sentía que con cada momento que compartía con Dimaria, el tiempo se hacía efímero y que una eternidad podía pasar en un parpadeo y el seguiría sin hartarse de la voz de su compañera.

Dimaria por otra parte no podía evitar amar esos momentos en los cuales la presencia de Larcade la motivaba a seguir mejorando para seguir juntos.

—Y entonces como te decía hace un momento, he desarrollado un nuevo hechizo que te afectará— Clamó Larcade mientras sonreía confiado.

Dimaria lo vio un segundo, deleitándose con la provocación que tenía en la punta de la lengua —Eso mismo dijiste la semana pasada y sigues sin poder conmigo, monje— Replicó burlona al ver a Larcade fruncir el ceño exageradamente para luego sonreír.

—Esta vez si te afectará— Y con esa promesa siguieron con lo suyo mientras que los ojos curiosos no podían creer esa extraña "amistad" entre un demonio y una diosa.

Y aunque la opinión ajena no les importa porque ambos ven lo suyo como algo de interés por sus habilidades, algo que solo se basa en rivalidad, algo que nunca significaría algo más que una simple "rivalidad amistosa". Pero nunca se sabe lo que puede pasar porque ellos a pesar de sus condiciones, al final son solo partes del proceso de la vida y la vida tiende a dar resultados imprevistos y extraños ocasionalmente

Quizás ellos serán un resultado improvisto. Solo quizás.