Hola a quienes me leen les agradezco su atención y espero les este gustando el fic continuamos con nuestra historia.

Disclaimer: las tortugas ninjas no me pertenecen, agradezcamos a sus locos creadores que existan, yo solo escribo las locas historias que me vienen a la mente e incluyo a los personajes

"MI DECISIÓN"

Si la vida le había enseñado algo a Leo eso era:

1- No era justa o fácil.

2- Las cosas importantes siempre serian su responsabilidad.

3- Sus hermanos serian su prioridad (de hecho, esto sería lo primero en lista, pero en este momento que importaba)

4- Rafael no le haría las cosas fáciles y hasta las empeoraría a propósito si se lo proponía sólo para contradecirlo.

Había muchas cosas en su cabeza, pero la principal se centraba en su situación actual, ¿sería capaz de matar a una criatura que ni siquiera había empezado a vivir? Si bien el bebé no era de él, ya era parte de él y por otro lado no quería provocar el sufrimiento de una madre; sin embargo, su vida también estaba en peligro, Leonardo dio un suspiro y se sentó en una fuente del jardín real, sus paso lo habían llevado ahí sin él darse cuenta, el pasto, las flores, el aire corriendo lo tranquilizaban un poco.

― No es una decisión fácil, ¿verdad? ― preguntó Usagi apareciendo en el jardín.

― No, no lo es, ¿me estuviste siguiendo?

― Estaba preocupado, no te ves bien desde que llegaste y lo que te dijo el Daimio te puso peor.

― Discúlpame por preocuparte.

― Para eso están los amigos.

― Tengo miedo.- hablo como en un susurro el de añil pero el samurai lo escucho

― Serías un tonto si no lo tuvieras ― contestó el samurái, sentándose al lado de su amigo.

― ¿Qué harías tú en mi lugar?

― No te lo voy a decir.

― ¿Por qué?

― Porque sería como tomar tu decisión y me parece que eso no es lo que quieres ― respondió Usagi tranquilamente.

― Que conveniente.

― Leonardo-san, te conozco, y estoy seguro de que tu corazón ya tiene una respuesta.

― Al parecer me conoces mejor que mis hermanos.

― Somos amigos y aunque no pueda estar tan cerca como quisiera, tienes mi apoyo incondicional para lo que decidas ― le infundía apoyo el conejo samurái y la joven tortuga lo agradeció.

En el salón real, el Daimio, Splinter, tortugas y humanos esperaban el regreso de los dos amigos.

― Ya se han demorado demasiado ― decía el quelonio de carmín molesto.

― Debemos tener paciencia ―, habló Splinter tomando una taza de té con los presentes ―, la decisión de tu hermano, marcará su vida para siempre.
― Pero no hay nada que decidir, la solución está al alcance de sus manos.

― ¿Y esa es la decisión que tomará tu hermano o la que tú quieres que él tome? ― cuestionó el peleador callejero a su amigo rudo.

― ¿A qué te refieres?

― Leo aprecia la vida en general, ¿cómo esperas que sea el mismo después de que vaya contra todo en lo que él cree?

― ¡Pero es que ésta es la manera de salvar la vida de mi hermano!

― Por si no lo recuerdas Leo también es nuestro hermano y el hijo de Splinter ― le recordó Donnie mal humorado.

― Al menos tengo a Usagi de mi lado ― la voz de Rafa era confiada.

― ¿A qué te refieres? ― pregunto Splinter sin perder la paciencia.

― Usagi es su mejor amigo, él lo convencerá de que es lo mejor para él.

― Tu hijo tiene una idea muy retorcida de lo que es la amistad ―, le susurró el Daimio a Splinter.

― Me temo que así es ―, respondió la anciana rata; en ese momento aparecieron Usagi y Leo.

― ¡Leo, hermanito! ― se levantó de súbito Mickey corriendo a abrazarlo ― ¿ya te sientes mejor?

― Un poco, Mikey ―. Se dirigió a los demás y les dio una de sus famosas sonrisas ― lamento haberlos preocupado.

― Y bien, ¿cuando hacemos eso? ― preguntó Rafael .

― ¿Me perdí de algo? ¿Qué se supone que vamos a hacer?

― Ya sabes, ¿cuándo nos deshacemos de esa cosa? ― le recordó Rafael ya exasperado.

― En primera, no es una cosa, es un ser vivo que merece respeto y en segunda… no me voy a deshacer de nadie.

― ¡¿Qué?! – Rafael se había paralizado ― ¡se suponía que tú lo convencerías de deshacerse de esa cosa! ― apuntó con un dedo al conejo.

― ¿Y yo cuando dije eso Rafael-san?

― Dijiste que hablarías con él.

― No, yo sólo dije que lo acompañaría para que no estuviera solo, la decisión de que hacer sólo le corresponde a él ― le aclaró el samurái a lo que el de carmín le contestó con un gruñido.

― ¿Estás seguro de tu decisión, hijo mío? ― le preguntó Splinter al mayor.

― Hai sensei, sé que es un gran riesgo, pero no puedo matarlo, no me pertenece y ya es parte de mí, esta es la mejor opción.

― ¿Para qué?, ¿para verte morir asesinado por culpa de esa cosa? ― comenzó a alzar la voz el de carmín.

― ¡Es un inocente! ― Leo no se quedó atrás.

― ¡Dame una razón para aceptar esa decisión¡

― ¡Porque es mía, al igual que mi vida!, ¡Porque tú en muchos modos eres el responsable de esto!, ¡pero sobre todo, tu no vas a mandar sobre mí!, ¡¿queda entendido?! ― terminó Leo poniendo en su lugar a Rafael quien quedó mudo de la rabia y de impotencia.

― Creo que las hormonas del embarazo ya comienzan a afectar a Leo ― le susurró Donnie a Mikey quien asintió.

― Si esa es tu decisión, joven guerrero ―, interrumpió el Daimio para calmar un poco las cosas ―, tal vez deba comenzar a advertirte un poco de lo que estarás pasando en los meses venideros ―. Leonardo hizo una reverencia en agradecimiento ya no quería discutir más con el cabeza dura de su hermano, no ahora, tenía muchas cosas en que pensar como para perder la cabeza en discusiones que no lo ayudarían en esto.

― Toma asiento ―, invitó el Daimio y Leonardo hizo lo que se le pidió, los demás hicieron lo mismo a excepción de Rafael que molesto se recargó en uno de los pilares cercanos ―. Como entenderás al no haber visto a esa hechicera tu situación es más compleja y difícil, por lo tanto tendrás que guiarte por su voz cuando vuelvas a encontrarte con ella, también debes saber que debido a que el embarazo fue a causa de un hechizo y que tu eres varón… no se te hará pancita

―¡Valla!, al menos una noticia buena ―, bufó el de carmín.

― Cállate ― silenció el de añil y el Daimio prosiguió.

― Dentro de ti se ha abierto un tipo de espacio que no será notado, pero le permitirá al nuevo ser crecer sin problema.

― ¿Eso es bueno? ― preguntó Mikey con cierta inseguridad.

― Si pequeño campeón, de esa manera tu hermano pasara más desapercibido ―, después, dirigiendo su atención de nuevo a Leo prosiguió ―. Sin embargo, esto no te salvará de los síntomas normales de una mujer embarazada.

― ¡Perfecto! ― decía un Leo desanimado, había visto varias películas en donde las mujeres embarazadas tenían altibajos, también había visto que esperar cuando se espera… tendría que recordar quien había sugerido esas películas para hacerle pagar por ello.

― Lo siento hermanito ―, se compadeció Donnie, esperaba que no recordara que lo había obligado a ver varias películas y documentales sobre el embarazo, sólo porque él quería saber de dónde venían los bebes y después se obsesionó un tiempo con el tema.

― También debes saber que al ser un ser de un orden mágico, podría prestarte sus poderes ―, siguió el Daimio.

― ¿Eso es posible?

― Aunque no se habla mucho de ello en los pergaminos, algunas veces ha ocurrido esto, de esta manera ayudan a su protector para sobrevivir.

― ¡Al fin buenas noticias! ― sonrió Abril quien se había mantenido al margen de la situación.

― Buscaré más datos sobre esto y en cuanto los tenga enviare a Usagi con ustedes, sé que los apoyará ― el samurái asintió con respeto ante el Daimio, su amigo necesitaba todo el apoyo que fuera necesario.

― Gracias Daimio, me parece que es hora de retirarnos, Leonardo debe estar muy fatigado ―, se despidió Splinter de su amigo.

― Creo lo mismo, viejo amigo ―, respondió el Daimio ―, ahora debe cuidarse mucho, de eso depende una vida nueva.

― Joven Miyamoto, lo estaremos esperando.

― Estaré ahí apenas tenga más información, Splinter-sensei ― se despidió Usagi ―, cuídate mucho mi buen amigo.

― Así lo haré ―. Con esto los visitantes inesperados se fueron para volver a su dimensión.

― Aunque hizo lo correcto, temo por Leo ―, habló un preocupado Usagi.

― Yo también, mi joven alumno y lo que más me preocupa es la actitud de su hermano, eso es lo que menos necesita ese niño en estos momentos ― esas palabras provocaron un suspiro en el conejo samurái.

como verán Rafael tendrá muchas rabietas con el nuevo estado de su hermano, sin embargo ¿como afectara el estado de Leo en la patrulla?, si han visto películas con temáticas de embarazo tal vez conozcan la película, que esperar cuando estar esperando, mis agradecimientos a

akiane: por lo que contestaste estas de lado de Leo, lo que esta en el tema del próximo fic, eres muy valiente al no permitir que decidan por ti pero también toma en cuenta sugerencias siempre, no olvides a los que te rodean pero tampoco significa que tengas que darle gusto a todos, te pasare un adelanto del próximo capitulo por tu cuenta