N/A:

(Sonido del teléfono sonando)

Perdón! (hincada con cabeza pegada al piso)

No tengo perdón! Sniff sniff quería actualizar pasada Navidad pero bueno… no he visto a mis amigos desde el semestre pasado ya que no me puedo dar el lujo de venir cada fin de semana por la distancia T.T los disfruté y creo que ya no se pueden quejar que no voy con ellos ¬¬

(Sigue el teléfono sonando y Kyo ignorándolo)

También tuve un viaje familiar y pensaba llevarme la compu de contrabando para seguir escribiendo pero la autoridad de la casa (mi madre -_-U) me descubrió y se aseguro que no la llevara T.T digan lo que quieran pero mi mami da miedo cuando se lo propone (escalofrío).

(sigue el incesante timbre del teléfono)

Apenas he regresado y me dispongo a actualizar lo más rápido que pueda para compensar la semana del hoyo negro que no actualicé (semana entre Navidad y Año Nuevo, así le llamo ^^)

(Aparece mi hermana Moni con el teléfono)

Moni: Hermana es para ti

Kyo: HIIIEE! te dije que no contestaras bajo ninguna circunstancia!

Moni: ya me cansé del sonido así que contesta ¬¬*

Kyo: (recibe el teléfono y contesta temblando) bueno?

Anna: si que tienes valor para actualizar apenas… (se siente el aura hostil incluso a través del teléfono)

Kyo: p-pero…

Anna: espero disfrutes el resto de las vacaciones porque planeo atormentarte (cuelga)

Kyo: (con aura de depresión) disfruten del capítulo ^^U

Rating: M:

Género: Acción, Angustia, AU, Drama, Horror, Misterio, Tragedia...

Disclaimer:KHR pertenece a Akira Amano-sensei (por el momento ¬¬)

Advertencia: Gore, asesinatos, tortura y violencia.


Juego de muñecas.

By: Kyomi120500

Capítulo 4:

Exploraciones.

Ni el aroma ni la apariencia abría el apetito al joven castaño quien se conformó con un jugo, pan tostado y un remilgo en el plato con fruta antes de levantarse de la mesa. Apenas había sido capaz de cerrar los párpados aquella noche por lo que su energía tanto como su humor estaban por los niveles mínimos aceptables.

-¡Yo, Tsuna! ¿Descansaste bien anoche? –preguntó el ojiámbar al encontrarle por los pasillos.

Tsuna simplemente volteó y esperó que las ojeras respondieran en su lugar.

-Creo no muy bien –dedujo con sólo echar una mirada al menor.

-Buenos días Yamamoto-kun.

-Vamos, sin honoríficos que sólo somos amigos –le sonrió animadamente. ¡Por Dios! No lo diría en voz alta pero envidiaba la energía de aquellas muñecas, parecían no conocer lo que es el agotamiento.

-Entonces Yamamoto. ¿Pasa algo? –preguntó.

-Eh sí, verás, Fumito-san me pidió reunirnos en el lobby de la sala de maestros, tal parece que quiere que hablemos sobre la situación.

-Iré enseguida –le contestó al pelinegro -¿No vienes?

-Debo llamar a Gokudera. Si de alguna forma esa reunión obtenemos información estoy seguro que querrá saberlo –dijo encaminándose a la guarida de su malhumorado Master.

Se encaminó al sitio acordado cargando en su mano derecha lo que o a quien sería su Servant. El día anterior se pasó las horas examinando a la muñeca minuciosamente para ver si había algún desperfecto o algo roto, pero no había ningún indicio de avería que delatara el fallo de su despertar, inclusive el pigmento estaba en su lugar haciendo realista a la muñeca.

Suspiró derrotado, quizá encontraría la respuesta en aquella junta que organizaba Fumito-san.

Se adentró al recinto encontrándose con las mismas personas que el día anterior, no… esta vez estaban dos personas más. El más joven era rubio y con el cabello tan largo que cubría sus ojos, una pequeña corona yacía sobre su cabeza dándole una apariencia un tanto excéntrica en conjunción de aquella escabrosa sonrisa. El segundo tenía una apariencia mucho más amenazante que el primero por aquellas cicatrices en su rostro, era moreno con ojos carmín sentado en una posición de superioridad en aquel gran sillón.

-¡Hey tú! Escoria –llamó a Fumito –terminemos cuanto antes con esto.

-Xanxus-san aún faltan dos personas –su consideración le ganó una mirada enfurecida que haría callar a un bebé llorando.

-Sentimos la tardanza –se disculpó el moreno entrando a la estancia seguido del peliplata.

-Muy bien ya que estamos todos creo que es conveniente hacer un tipo de alianza para llevar todo este asunto para posteriormente hacer exploraciones por todo el perímetro…

-Tzk ¡Qué estupidez! –Exclamó el moreno antes de salir –ustedes escoria no se atrevan a meterse en mi camino –amenazando siendo seguido de su Servant.

-Ushishishi. Uno menos –dijo sarcástico Belphegor.

-Preferiría no salir –dijo perezosamente el bovino –además cuento con la protección de Reborn así que no necesito esforzarme todo el tiempo –y salió por aquella puerta.

-¿Hay alguien más? –preguntó irritado Gokudera siendo contestado por un silencio.

-Bueno creo que podemos contar con ustedes –dijo Fumito –el plan será dividirnos en cuartetos y buscar en diferentes sectores.

-Etto… -alzó la mano con desinterés –el príncipe idiota… -dijo para luego convertirse en la diana de las dagas de aquel rubio –quiero decir que su majestad sádico inútil –le gano otras seis – le sería difícil llevar a alguien más, será una molestia.

-Bueno habrá un sexteto… o quinteto ahora que recuerdo que Tsuna aún no tiene a su Servant.

-Tsuna ven con nosotros –sugirió el moreno abrazando al castaño demasiado relajado.

-Yo también voy con Tsuna-kun –también pidió su compañía la única chica entre los Masters.

-Oh~. Supongo que nosotros iremos con Fumito-san y Sei-chan –sonrió el albino.

- Ushishishi vamos ranita, no sé cuánto tiempo soporte estar con estos plebeyos –salieron el par –sólo los estoy utilizando así que no me consideren su aliado aunque sí compartiré con ustedes lo que encuentre y espero por su bien que hagan lo mismo –amenazó antes de que los demás le perdieran de vista.

- Bueno ya que nosotros quedamos creo que tendremos que hacer orden y cómo considero mala idea escoger un líder puesto que nadie se conoce, sugiero que tomemos decisiones en base a la decisión de la mayoría ¿alguna objeción? –preguntó.

-Por nosotros está bien –respondió Shouchi en nombre de todos –pero creo que deberíamos saber con qué contamos. Me refiero al poder de nuestros Servant, habilidad y magnitud… eso nos haría sentir más seguros con respecto a hacer equipo.

-No me parece buena idea Shô-chan –respondió el albino dejando sorprendido al pelirrojo –estas no son circunstancias normales y la mayoría aquí no se conocen, por lo que sospechar de los mismos jugadores no me ha de extrañar. No me malinterpreten pero pienso que es mucho más importante entablar lazos antes de decidir en confiar en otros.

-Estoy de acuerdo con Byakuran-san –le secundó Fumito –En esta situación sólo terminaríamos tensionando la relación. Si en un principio desconocemos la magnitud de poder entre nosotros, no nos quedará de otra que respetarnos mucho más el uno al otro. Posteriormente no dudo en que formemos una alianza genuina basada en confianza para lograr salir de este sitio pero primeramente están las medidas de seguridad.

-Eso podría dividirnos… -argumentó Shoichi un poco contrariado.

-Shô-chan creo que te has dado cuenta pero este retorcido juego no basta con sólo tácticas y técnicas de combate, las relaciones humanas también son importantes y estoy seguro que esto mide la tolerancia de las personas.

-Y no podremos forzarlas ¿No piensa igual Byakuran-san? –sonrió para aliviar un poco la tensión en el ambiente.

-Así es. Yo prefiero saber que puedo contar con ustedes que estar con la duda de "qué pasaría si…" –respondió a la sonrisa de Fumito –qué opina el resto.

-Yo no confío en ninguno de ustedes por lo que para mí está bien –dijo secamente el peliplata.

-S-supongo que para mí también –dijo algo inseguro Tsunayoshi seguido de un asentamiento de cabeza de su compañera.

-Bueno un problema menos. Vamos a dividirnos en sectores para buscar cosas que sean de utilidad antes de que anochezca… alguna cosa de este lugar debería poder ayudarnos. Luego tendremos que reencontrarnos en este sitio para compartir la información de nuestra búsqueda y si encontramos algo interesante, tomaremos decisiones respetando a la mayoría.

Todos asintieron porque en ese momento les parecía la idea la más factible aunque no era la mejor. Se dispersaron para alistarse ya que en pocos minutos debían salir a ese inexplorado lugar, mejor ir un poco preparado que lamentarse.

-¿Crees que es buena idea no ir con Tsuna? Aunque no tenga muñeca podría ser nuestro mejor aliado –preguntó el pelirrojo mientras caminaban por el pasillo –sin mencionar que sinceramente me preocupa.

-El que me preocupa a mí es ese tal Nanahara Fumito –dijo cambiando a su rostro serio.

-Pero su muñeca parece ser fuerte.

-No me refiero al poder de su Servant, me refiero a aquella sonrisa falsa.

-¿Sonrisa falsa? ¿Es alguien sospechoso?

-Tómalo como la sugerencia de alguien que conoce perfectamente la hipocresía. Ese hombre es el más amenazador entre todos aquí y apostaría a que sabe algo que nosotros no.

-Entonces hubiera sido mejor sacarle toda la información a ese hombre antes de siquiera aliarnos –paró en seco.

–Lo hice de este modo porque es peligroso y no confío en él, así como él no lo hace conmigo. Decirle mis habilidades podría ser un suicidio.

-Creo que sólo estás un poco histérico.

-Shoichi por ningún motivo confíes en él ni le escuches. Darle la espalda sería un error que nos podría costar muy caro.

-Me cuesta creerlo viéndolo como es, pero haré caso a tu intuición.


En un oscuro cuarto solamente iluminado por la luz de los monitores que mostraban las acciones de los jugadores de su juego, estaba el titiritero de aquella obra observando el orden de los sucesos de las últimas horas. Se encontraba sentado en un sillón de terciopelo rojo apoyando su mentón sobre uno de sus manos sobre el respaldo mientras que con la mano sobrante tomaba el líquido carmín de su copa.

-Hmp –bufó con una sonrisa ladeada –parece que ese Byakuran es muy interesante. Es un tío que sabe pensar y es inteligente. Adelantarse a Fumito de esa forma es digna de admiración –dijo divertido llevándose un trago a sus labios –Fumito podría ser un zorro pero Byakuran es un Tanuki*.

-Mi señor –apareció a sus espaldas el singular Virgilio de los Masters.

No podía verle la cara por su localización pero aseguraba que su amo seguramente había fruncido el rostro.

-Masakaki ¿Cómo van los preparativos? –dijo desinteresado.

-Cómo se planeó. Mañana al atardecer estará listo el primer desafío.

-Hmp –fue lo que recibió como respuesta –odio esperar pero no se puede hacer nada –dijo irritado aquel hombre escondido en las sombras –asegúrate que nuestro contendiente sea lo bastante bueno. No quiero llegar a aburrirme si ellos terminan masacrados.

-Descuide, le aseguro que él es lo suficientemente bueno para la primera partida. Es fuerte pero no será imposible para nuestros jugadores. Y para amenizarle más la espera haré que salgan algunos sirvientes de cacería –sonrió pero no por lo duro que sería para los Master, sino por lo emocionado que estaba por ver como se desarrollarían las cosas según lo que le indicaba su intuición.

-Veo que esperas mucho de ellos –aquella sonrisa burlesca había ganado su mirada –es raro en ti interesarte en los jugadores… ¿Dime hay alguno que llame tu atención?

-No estoy seguro pero algo me dice que posiblemente son ellos a quienes hemos esperado tanto tiempo –miró al monitor.

-Espera sentado –volvió la mirada al monitor –me dan diversión pero ninguno ha logrado cerrar esta maldición. Pero no importa, mientras aquellos cobardes sigan enviando más sacrificios me sentiré complacido de torturarles y llenarlos de desesperación –sonrió sádicamente.

-Hay alguien que tal vez me intriga un poco –sacó a su amo de sus pensamientos –ese niño que ve a las muñecas como humanos –sonrió – tiene una intuición muy acertada al verlas de ese modo.

-No ha sido el primero en verlas así. No tiene algo fuera de lo ordinario –contestó indiferente mirando por el monitor al castaño caminar por los pasillos hasta reencontrarse con su unidad de búsqueda –aunque debo admitir que ese mocoso me irrita mucho…


-¡No encuentro nada al extremo! –gritó a los cuatro vientos dentro de ese local.

-Tzk ¿Qué se supone que debemos buscar? –preguntó más que irritado el peliplata tras dos horas de búsqueda.

-Se supone que algo que sea de utilidad pero no veo más que cosas viejas –dijo Tsuna quien ayudaba a buscar en aquella vieja cafetería a mitad del centro –es extraño, ayer esta vieja rockola tocaba y ahora ni siquiera es capaz de encender –inútilmente oprimía los botones sin que la máquina mostrara algún funcionamiento.

-Esto es una pérdida de tiempo –se quejó nuevamente mientras se seguía tomando un descanso para fumar, uno que había durado un par de horas.

-¡Hey cabeza de pulpo! ¡Deja de fumar! ¡Te morirás extremadamente joven! –Le recriminó llamando la atención de Gokudera -¡Además necesitamos ayuda cabeza de pulpo!

-¡Tu maldito cabeza de césped! ¡Deja de ordenarme que hacer! –detestaba a ese tal Ryohei por su incesante grito que le estaba volviendo loco.

Y así comenzó una vez más una discusión entre el boxeador y el peliplata.

-Jajaja parecen muy amigos –dijo tranquilamente Yamamoto haciendo que Tsuna pusiera ojos en blanco por la apreciación del moreno.

-¡Ryohei! –Llamó la pequeña castaña deteniendo a su Servant antes de entrar en un combate con el otro Master -¡Deja de hablar y ponte a buscar! –parecía no tener paciencia con su muñeca y desde varios kilómetros de distancia se veía que Kyoko apenas y soportaba estar cerca del joven peliblanco.

-Lo siento Kyoko –trató de disculparse pero siendo campantemente ignorada por esta.

Rindiéndose se dirigió hacia los estantes del fondo para buscar alguna cosa que animara a la chica. La quería de cierta manera y por ello le tenía una gran devoción a pesar del frío trato que le daba, y aunque ella se merecía ser abandonada él era incapaz de hacerlo. Era como si algo en su interior le gritase que protegiera a la castaña contra cualquier cosa.

Tsuna estaba sorprendido del cambio de la chica y rápidamente notó que se exasperaba cuando el mayor estaba presente, como si quisiese evitarlo a toda costa.

-¿Kyoko-chan?

– ¿Pasa algo Tsu-kun?

-¿Ha pasado algo entre Ryohei-san y tú? –preguntó ya que la curiosidad le picaba más que la prudencia.

-N-no, nada ¿Por qué preguntas eso? –negó pero claramente esa no era la respuesta que transmitían sus ojos.

-Por nada especial –respondió Tsuna.

-Pues encontrar esos lugares parece que sólo es posible por la noche –dijo serio el moreno -No parece haber algo que muestre indicio de algún dispositivo activo en ninguna casa. Tampoco veo alguna ranura con escáner u otra case de máquina que lea los códigos de barras.

-Mmm ¿Creen que una computadora sea de ayuda? –preguntó Kyoko tras recordar –cuando desperté estaba en lo que parecía una vieja taberna. Lo que me llamó la atención es que la computadora parecía fuera de lugar.

-¿Fuera de lugar? –preguntó el castaño.

-Pues parecía mucho más reciente que todo el inmueble. Todo tiene apariencia de hace cuarenta o cincuenta años pero la PC parece desencajar con el motivo del sitio.

Jurarían que habían oído campanas al escuchar aquella información por parte de Kyoko y es que ya estaban tan cansados por buscar que decidieron arriesgarse aunque estuviese cerca la hora de oscurecer..

-Kyoko-chan por favor llévanos –pidió Tsuna.

-¿Seguro? –Preguntó Yamamoto –sé que tenemos todavía una hora pero no deberíamos arriesgarnos.

-Pero tampoco podemos desperdiciar el día. Hemos buscado por horas y no hemos encontrado algo de utilidad para ayudarnos. Creo que vale la pena investigar.

-Tsu-kun tiene razón y el sitio está cerca –respaldó al castaño sin terminar de convencer al espadachín.

-Mierda –Gokudera chasqueó la lengua irritado –si en ese sitio hay algo vayamos y dejemos de perder el tiempo –dijo haciendo que su Servant tuviera que acatar la orden no dicha. No podía contrariarlo.


La casa era de dos pisos y de pesadas teselas con fachada roja por el material del que estaba elaborado. La edificación se erguía asimétricamente como si en cualquier instante estuviese por derrumbarse por lo que pensar en adentrarse no era muy alentador.

Se encontraba a las afueras del pueblo colindando con los lotes baldíos que seguramente ungían para la agricultura. El viejo edificio estaba justamente en la esquina de la calle y la entrada al bar se encontraba bajando las escaleras hacia el sótano. Dibujado en los muros había un viejo y destartalado anuncio que invitaba a los bebedores y alcohólicos a entrar, claro que era para un tiempo atrás cuando no se había caído la mitad de la pintura. La puerta era de madera y arriba de la entrada había un anuncio viejo de fierro con la figura de una cerveza.

Entraron a tan lúgubre lugar haciendo crujir el piso de madera con cada paso que daban temiendo que fuese a desplomarse. Siguieron a la menor hasta la mesa en donde estaba aquél computador. Efectivamente era muy sospechosa la presencia de semejante artefacto en un lugar como ese por lo que no tardaron en analizarla. No parecía estar conectada a ninguna fuente y ni siquiera había cables para hacerlo.

-No enciende –trató inútilmente Tsuna de encender el aparato.

-Supongo que no es lo que buscábamos –dijo un poco decepcionada Kyoko.

-Pero si la llevamos a la escuela quizá podemos sacarle provecho –trató de animar Yamamoto –alguien más podría serle útil aunque siendo sinceros yo no entiendo mucho de estas cosas.

-Tzk ¡Saquen esa cosa y vámonos de aquí! –expresó malhumorado el peliplata.

Haciendo caso a la sugerencia/orden de Gokudera, ambos Servants, Yamamoto y Ryohei, cargaron el servidor y el monitor respectivamente para sacarlos del lugar haciendo crujir el delicado piso por el reciente peso. Un paso en falso hizo que un tablón se venciera por el peso de Ryohei haciéndole perder el equilibrio para chocar con una viga de madera. Había caído con todo su cuerpo embistiendo el desgastado soporte el cual no tardó mucho tiempo en vencerse estremeciendo el edificio entero.

El polvo acumulado en techo cayendo por el movimiento del edificio y que algunas paredes comenzaran a agrietarse fueron la alarma para los jóvenes quienes no dudaron en apresurarse a salir. En la prisa Kyoko pisó un tablón podrido que atrapó su pie en mera huida dejándola atrás.

-¡AYUDA! –gritó desesperada al verse en esa situación.

Sintió unas manos tomarle del brazo y para su alivio vio a su compañero de la escuela.

-Tsu-kun… -también sintió otra mano más fornida tocar su tobillo haciéndole volver la vista.

-¡Kyoko! ¡He venido a salvarte al extremo! –dijo mientras que con el otro puño rompió la trampa que apresaba a la chica, pero fue demasiada su fuerza que terminó destrozando el suelo que al parecer estaba hueco.

Una parte del edificio colapsó apenas dando tiempo a Gokudera y Yamamoto para salir de aquella demolición. Por toda la calle se alzó una nube de polvo haciendo imposible la visión

-¡¿Donde está Tsuna?-preguntó alarmado al no ver a su reciente amigo -¡Falta también Kyoko y Ryohei!

Ambos voltearon buscando a sus compañeros ya que no oían sus voces. El polvo se comenzaba a disipar y muy pronto se percataron de que sólo se encontraban ellos dos fuera del edificio.

-¡TSUNA! –gritó desesperado buscando oír respuesta.

Se apresuró hacia las ruinas de la entrada del bar pero era inútil buscar debido a los escombros que impedían el paso. Quiso apartar los restos del edificio con su espada con llamas de lluvia para abrirse paso pero claramente provocaba que más material se precipitara en donde yacían los cuerpos de sus amigos.

El peliplata no dijo nada ya que se encontraba shockeado por toparse con semejante suceso y ciertamente, aunque esas personas extrañas no eran de su agrado jamás esperó que murieran frente a sus ojos.

Sentir que la incertidumbre en la boca y la imponencia de no poder hacer algo en aquella situación se arremolinaron en el pecho del moreno quien había detenido su labor perdiendo toda esperanza pero…

-¡Yamamoto! ¡Gokudera! ¡Pueden escucharme! –oyó un grito apenas audible.

El moreno y su Master dirigieron su mirada pero ahora en una nueva dirección. La voz que le llamaba ya no provenía de aquel edificio y en su lugar, ahora emergía aquel sonido ahogado de una de las alcantarillas que se asomaba por las orillas de la calle.

-¡TSUNA! ¡¿ESTAS BIEN? –gritó frente a la cloaca para asegurarse.

-¡Si estamos bien! ¡Al parecer el suelo estaba hueco y caímos por ese sitio! ¡El sótano está conectado a las cañerías así que estamos a salvo!

-¡Espera! ¡Te sacaremos de ahí! –dijo a punto de destruir aquella acera para liberar a sus amigos bajo el suelo hasta que una mano le detuvo.

-Si serás imbécil… tú fanático de las espadas fíjate bien en la situación antes de hacer una estupidez –le reprochó el peliplata.

Yamamoto no entendió aquellas palabas de sus Master, por lo que Gokudera un poco exasperado por la poca percepción del moreno suspiró.

-El colapso también dañó la calle –dijo señalando el hundimiento del cemento muy cerca de donde provenía la voz de Tsuna –si hacemos algo imprudente terminaremos por aplastarles.

-Pero tampoco podemos dejarlos ahí.

-Por eso digo que eres un idiota. Busquemos ayuda, no podemos hacerlo solos.

-Mmm supongo –dijo no muy convencido de dejar a los tres atrapados -¡Iremos por ayuda! ¡No se muevan y no hagan ningún movimiento brusco ya que el sitio donde se encuentran también podría colapsar!

-¡Está bien! ¡Pero dense prisa! –pidió Tsuna.

-Tzk ¡Vámonos! –ordenó Gokudera apresurando el paso en camino al instituto.

Al ver aquella preocupación en los ojos de su Master a pesar de su malhumorada cara hizo que Yamamoto esbozara una sonrisa de satisfacción.

-¡Oí tú! ¿Por qué tienes esa sonrisa en tu cara? –preguntó claramente irritado.

-Me di cuenta que aunque no lo aparentas, Gokudera se preocupa por los demás –dijo inocentemente y sin ninguna intención de molestar… claro que el peliplata no lo percibió de la misma manera lo que le ganó a Yamamoto otra discusión unilateral con tan difícil persona.


Angosto y oscuro es cómo describiría Tsuna aquel lugar, el sitio era tan estrecho que se veían obligados a bajar el cuerpo en una incómoda posición y la única abertura que permitía la luz era el minúsculo resquicio de la alcantarilla en la calle. La cañería llevaba un poco de agua la cual se iba acumulando por la reciente represa provocada por el derrumbe de la casa, sólo esperan que los sacaran antes de quedar ahogados… el nivel del agua llegaba hasta sus pantorrillas.

-¡Oi Sawada! ¡Mira esto! –dijo el boxeador llamando la atención del resto señalando una vieja escotilla.

Pero la abertura era mucho más de lo que aparentaba por el extraño teclado que había al lado.

-Creo que nos hemos topado con uno de los sitios secretos –comentó asombrado Tsuna por el descubrimiento.

-¿Crees que funcione? –preguntó la castaña.

-Mmm no lo sé pero preferiría esperar al resto, no estoy lo suficientemente desesperado para abrirlo.

-Opino lo mismo. Masakaki dijo que iban a haber trampas y que podíamos quedar atrapados –recordó Kyoko.

-¡ENTONCES A ESPERAR AL EXTREMO! –dijo animadamente -¡Oi Sawada! –Llamó el peliblanco al menor, y debido por la reciente apatía que tenía el boxeador con él, Tsuna no hizo más que atemorizarse –Gracias por volver por Kyoko… -agradeció sinceramente -¡ERES UN HOMBRE EXTREMO!

-Jaja de nada, ella es una amiga mía –trató de calmar al efusivo hombre.

Sin notarlo el tiempo transcurrió y la poca luz que entraba por el resquicio desapareció por el anochecer.

-¿Tsu-kun? –llamó Kyoko ahora con el nivel del agua hasta sus rodillas.

-Sí, parece que tendremos que esperar hasta la mañana. Seguro es una locura salir en plena noche –respondió a la pregunta aún no formulada.

-¿Crees que nos ataquen ghouls en este lugar? –preguntó atemorizada.

-Mmm no lo sé, pero es un hecho que no podré dormir –miró fijamente del angosto sitio de donde venía la corriente en búsqueda de la más mínima señal de que no estaban solos –si no llegamos a topar con algo o el nivel del agua es demasiada alta no tendremos más opción que abrir la escotilla –miró de reojo el lugar –ojalá pudiera despertar a mi muñeca –la sacó de sus bolsillos aún intacta.

-Me pregunto por qué no funciona –comentó Kyoko observando el artefacto –debiste haberla cambiado como sugirió Masakaki.

-Tú lo escuchaste, él terminaría destruido… ¿No sería como un asesinato?

-¿Él…? –Preguntó extrañada la chica –Tsu-kun, ellos pueden sentir como nosotros pero sus cuerpos no son como los nuestros, son muñecas simplemente para pelear –argumentó.

Tsunayoshi rápidamente se dio cuenta del atisbo de tristeza que provocaron esas palabras en los ojos del boxeador.

-Si sólo fueran muñecas para el combate no debería haber sido necesario los sentimientos y emociones –reflexionó el menor –algo no me gusta de todo esto.

-Creo que tienes razón –había convencido a la chica. Kyoko miró de reojo a su Servant y un sentimiento de angustia y culpa se arremolinaron en su corazón, cosa que no pasó desapercibida por el castaño.

-¿Kyoko…? –iba a llamar pero un sonido le interrumpió -¿Qué fue eso? –preguntó alarmado buscando cualquier tipo de movimiento en el agua.

-Quédense atrás –se posicionó Ryohei frente a ellos.

En menos de un instante vio una masa negra en el agua que se movía lentamente flotando hacia ellos como si estuviese acechándolos. Tal cual cocodrilo se hundió en el agua desapareciendo de la vista de sus presas lo que hizo que los tres se atemorizaran.

Los tres se arrinconaron mientras Ryohei golpeaba con sus llamas de sol hacia cualquier sitio esperando golpear a la misteriosa bestia.

-¡Sawada! ¡Abre esa puerta! –pidió mientras seguía con su labor.

No se hizo de esperar, dio la vuelta para colocar su código de barras en aquel interruptor pero alguna especie de tentáculo se afianzó a su pierna jalándolo hacia el agua.

-¡Sawada!

-¡Tsuna-kun!

Rápidamente salió a respirar aire mientras seguía siendo jalado. El boxeador no tardó en localizarlo y comenzó a disparar en dirección hacia esa cosa en el agua.

Tsuna por la cercanía podía ver la cabeza del animal que se asemejaba un poco al de un caimán por el largo y la aspereza de la piel pero desechó la idea al ver como ese hocico se abría amenazadoramente como si se tratase de una especie de pulpo. Lo que parecía la boca eran tentáculos que ahora mostraban los afilados colmillos en su interior dispuestos a morder a su presa que había atrapado sin dar tregua al boxeador de liberarlo.

El menor quería pelear pero era difícil moverse en el agua y liberarse del agarre, casi podía sentir su pie tocado por los miembros de la cabeza de ese ghoul.

-¡Sawada! –Llamó el boxeador -¡Toma esto! –le arrojó una barra de metal la cual cayó cerca de su cuerpo.

Tentando el piso buscó el artefacto ya que si no se daba prisa su pierna sería arrancada de tajo por lo que sea que fuese esa cosa ¡Bingo! Pudo tocarla y no tardó en sujetarla. El arma fue clavada en el interior de la boca aprovechando que el ghoul la había abierto para saborear la jugosa carne. No hace falta describir el tremendo daño que el castaño infligió al monstruo al apuñalarle en aquella zona blanda dando como resultado la liberación de su pierna.

-¡Toma esto! ¡MAXIMUM CANNON!–le golpeo de lleno el boxeador liberando una gran explosión contra el ghoul estrellándolo contra la pared.

El golpe estremeció nuevamente el sitio avisándoles que un derrumbe iba a suceder y que esta vez no habría escapatoria a no ser…

-¡Kyoko! ¡Abre la puerta! –pidió Tsuna mientras era ayudado por Ryohei a ponerse de pie.

La pequeña castaña no se hizo de rogar y rápidamente colocó su código de barras para abrir la compuerta. El seguro se liberó y automáticamente la entrada quedó libre para que los tres ingresaran. A salvo miraron hacia atrás para ver cómo una gigantesca piedra bloqueó su salida.

Habían salido e un sitio inseguro sólo para meterse a uno peligroso. Sólo esperaban encontrar la salida y salir todos juntos de esa trampa.


N/A:

Enserio quería que apareciera Hibari pero el cap se me alargó T.T pero les aseguro que aparece en la próxima ^^ además en mi defensa Anna quería sacarlo hasta el primer desafío pero no podía soportar un día más sin ver a mi azabache favorito por lo que pensé en este serie de sucesos pero aún así creo que se me fue la mano en escribir ¬¬U

Ya dejé pistas y si leen entre líneas creo que se darán una gran idea de lo que pasará. El villano lo dejo en suspenso ya que sería mucho spoiler y me gusta causar incertidumbre ¬w¬

Bueno me despido aún debo acabar el especial de ojos ajenos y el siguiente capítulo de la saga.

Agradecimientos especiales de fanfiction a Lord Queen y dametsuna, de amor yaoi a Grace, nikochan, Viany, Naru uchija (por lo que lei no les gustó que no saliera Hibari T.T piedad les juro que sale en la próxima).

Chao chao ^^

Aclaraciones:

* El legendario tanuki tiene fama de ser pícaro y travieso, un maestro para disfrazarse y cambiar de forma, pero algo ingenuo y distraído.