Capítulo tres: nuevos reclutas

Los relojes todavía no daban ni medio día. Estaba soleado y el viento era calmo. Mi amigo Theo y yo recibimos la llamada de un supuesto sujeto que sabía de lo creímos guardado en secreto. No inspiraba confianza lo que decía, menos el que pidiera vernos inmediatamente, pero si nos ofrecía posibles respuestas yo tenía interés por hablar con él.

En el parque de la ciudad de Yokohama, ubicado casi al centro. Cercano a la fuente de agua y rodeado por arboles, exceptuando a los caminos. Estaba un extraño sujeto con un gran abrigo azul marino y con un sombrero que cubría su cara. Era inevitable que nos llamara la atención su atuendo no acorde ni con el clima. Hacía calor y ese tipo iba cubierto de cuerpo completo.

Miré a Theo.

—¿Crees que sea ese sujeto de ahí?

—Yo no sé, pero es el único que aquí se ve así de sospechoso.

Dudé mientras nos acercábamos a él. No se movió para nada y permaneció quieto mientras nos quedamos parados frente suyo. Hubo silencio por un rato, yo solo quería que dijera algo para saber si era él o no. Pero en el momento en que iba a hablar para preguntarle él se me adelantó.

—Si fui yo quien los llamé —dijo con una voz gruesa y fuerte.

Me sorprendí de que respondiera antes de haberle preguntado siquiera.

—¿Eh? ¿Qué dice? —pregunté.

—He dicho que fui yo quien los llamó para que vinieran —repitió.

—Y ¿quién es usted?

—Lo siento pero eso es confidencial.

—Pues tendrá que decirnos algo, empezando por la llamada ¿para qué nos trajo aquí? —exigí.

Guardó silencio y como no soy de mucha paciencia, me empecé a exasperar. Se trataba de alguien que de seguro nos estuvo espiando y exigía saber el por qué.

—Conteste la pregunta —repetí.

—Pues supongo que les puedo decir lo que sucede en genera —declaró —Las criaturas que ustedes se encontraron y casualmente defendieron son el motivo de mi interés y de nuestra organización.

Me resonó la palabra "organización "¿quiere decir que podría y quizá ya hay mucha más gente enterada de esto? No pude evitar querer preguntar de nuevo.

—¿Organización?

—Así es, nosotros somos los que vigilamos y mantenemos bajo control los problemas que pueden provocar los seres o monstruos digitales.

—¿Monstruos digitales? —preguntó Theo.

—Nombre clave; Digimon.

En ese momento sabía que no era mentira de lo que hablaba, era justo como nos habían dicho que se llamaban los pequeños seres que salvamos. Caso por el cual comencé a creer en lo que decía, pero en al final solo me hacía formar más preguntas.

—¿Dónde están ellos?

—¿Los Digimon?

—Así es.

—Se encuentran a salvo, pero si quieren verlos deben estar dispuestos a seguirme y prometer no decirle a nadie de lo que verán —explicó.

Suspiré frotándome la frente. ¿Hasta donde iba a llegar esto? Theo no se mostraba en desacuerdo solo un poco dudoso. Yo solo quería llegar al fondo de esto, así que acepté la oferta.

—¿Qué piensas de esto Theo?

Se puso a pensar, no mucho, pero lo meditó.

—Veamos que hace, no perdemos nada. —contestó.

Suspiré nuevamente y accedí a la oferta.

—Entonces vayamos allá —declaró.

En un momento se arremangó y dejó ver un brazalete en su brazo que después presionó en una parte para acercarse y hablar como si fuera un teléfono.

—Abran. —le dijo a su brazalete.

Me confundió la curiosa acción que hizo, y además de tener un dispositivo que jamás vi, pero fue lo que pasó después lo que me dejó sin habla. En el espacio que nos separaba del sujeto misterioso, suspendido en el aire se abrió un anillo de luz y colores idéntico al que vimos la vez anterior.

—No puede ser, era cierto —pensé.

El portal creció hasta ser de un tamaño superior al nuestro, y a diferencia del anterior que vimos, este parecía más estable y duraba más tiempo también.

—Adelante, entren.

—¿¡Qué!? —reaccioné mirándolo a él y al portal.

—Para ir directo a donde se encuentran los Digimon hay que ingresar al portal. —explicó.

—Si, entendí eso, pero ¿es seguro? —dudé bastante.

—¿Seguro? Desde luego —contestó.

No estaba seguro de esto ahora, quiero decir aunque se tratara del mismo portal no se que podría pasar al cruzarlo.

—Si quieren ver a los Digimon será mejor que ingresen pronto, porque otros civiles podrían vernos en cualquier momento.

—Pues bueno si no te atreves yo iré primero. —dijo Theo antes de atreverse a entrar.

—¡THEO! —grité.

En un segundo desapareció al cruzar el umbral luminoso.

—¿Adonde se fue? —le pregunté al sujeto de abrigo grueso.

—El está bien. Se encuentra ahora en las instalaciones del complejo Dat's.

—¿En serio?

—Ahora lo mejor será que ingreses también lo antes posible o me veré obligado a entrar y cerrar el portal para no exponernos.

Su aviso me alarmó y provocó el pánico de no saber que hacer. Pero me di el valor aunque me causara el temor similar a la primera vez que viajé en avión. Entonces me atreví a caminar hacia el portal y entré sin demora, vi mucha luz y colores, creí además que no habría suelo para mantenerme en pie, pero de algún modo lo hubo y la luz al final del túnel esta vez significó algo bueno.

No se si fue mucho el tiempo, pero fueron unos segundos de entrar y aparecí en otro lado. Entrecerré los ojos al ver de nuevo la luz intensa del sol pegándome directamente. Bajé la vista y vi que ya no me encontraba en el parque sino en medio de lo que parecía una carretera. Me extrañó demasiado así que eché un vistazo a lo que había al frente de mí y la vista resultó impresionante.

Una enorme edificación estaba ahora enfrente mío, no se parecía a ningún otro edificio que haya visto desde que llegamos, pero su aspecto lo hacía ver importante. Estaba justo en la entrada y mientras más veía a su alrededor más increíble se volvía. En el cielo había líneas similares a circuitos y a códigos rodeando la atmósfera. Era irreal pero estaba totalmente despierto, además de inmóvil.

Pero lo que me hizo reaccionar era recibir el empujón de alguien, al voltear y ver vi otro joven como de mi edad, aparentemente japonés disculpándose por su torpeza. Me saludó y yo hice lo mismo, al no saber demasiado su idioma no pude preguntarle que era este lugar así que solo prosiguió. Lo seguí a la entrada con él y otros jóvenes que ingresaban. Me impresionó ver que más gente venía a este lugar, yo solo quería saber qué pasaba y en donde se había metido Theo. Entré junto con los otros por una puerta automática y nos recibían con un saludo unas chicas con un curioso uniforme azul y blanco. Me entregaron un folleto que decía "Bienvenido a Dat's". Lo demás estaba en japonés y no podía leerlo, pero por arte de magia el texto cambió a mi idioma haciendo posible leerlo, me sorprendí mucho de eso. Por eso y al ver que por dentro el edificio parecía estar lleno de avanzada tecnología, vi pantallas holográficas, vi elevadores translucidos y muchas puertas con pantallas en ellas. No pude ver demasiado porque nos indicaban ir por el pasillo de la derecha y me estaba tardando en avanzar. El pasillo luminoso nos llevó a un vestíbulo aún más grande en donde todos los que entraron se reunían ahí.

No éramos más de veinte chicos incluyendo algunas chicas. Busqué a Theo y lo vi en la zona más cercana al frente. Fui directo a él y me saludó como si nada.

—Oye ¿por qué tardaste tanto?

Me extrañó su pregunta.

—¿Qué quieres decir? ¿Si quiera sabes qué es este lugar?

—Pues… no, pero quizá lo sepamos pronto.

Me sorprende como es que a él no le sorprende la mayoría de las cosas que pasan, se puede ver confundido, pero nunca tiene tantas dudas como yo.

Hablamos por un rato de lo impresionante que era ese lugar por sobre lo confuso. Al igual que los demás chicos presentes no sabíamos que hacer además de esperar. Pero pronto se abrió una de las grandes puertas junto a la plataforma similar a un escenario. De ahí apareció el sujeto del gran abrigo, pero se quitó el sombrero y dejó ver que tenía curiosamente el pelo azul y unas gafas oscuras también.

Se puso en lo alto del escenario y empezó a hablar.

Lo que me resultó curioso es que lo que decía era claramente en japonés, diferente de como pensé que lo diría por el modo claro que nos habló fuera cuando lo encontramos. Yo y Theo intercambiamos la misma mirada confusa por eso. Sin embargo luego de un rato empezó a hablar otra vez, pero con idioma español en su lugar. Entendí entonces que lo dijo así para lo entendieran todos.

Empezó diciendo de nuevo que nos da la bienvenida. —"Permítanme presentarme, soy el director Sam y dueño de las instalaciones. Quiero darles la bienvenida de estar presente en las instalaciones de el equipo Data y disfruten su estadía mientras los vamos introduciendo en el mundo de las criaturas llamadas Digimon. Han sido invitados aquí para tener la oportunidad de formar parte de nuestro equipo que investiga la actividad del mundo digital y los que lo habitan. Recibirán el adiestramiento que podemos ofrecer si quieren formar parte de nosotros. Y aquel que no quiera ser parte de este equipo es libre de irse. Y para los que quieran comenzar diríjanse a la puerta a su derecha"—indicó señalando la puerta que se abría.

Avancé junto con Theo a la siguiente habitación teniendo aún varias dudas en la cabeza. La puerta nos conducía a un vestidor enorme con muchos casilleros, el director iba detrás de nosotros para darnos más instrucciones.

—Pueden dejar sus pertenencias en los casilleros mientras tanto, al abrirlos encontrarán un chaleco uniforme oficial del equipo Data para que comiencen como novatos en el escuadrón.

Efectivamente había un chaleco dentro del casillero que abrí, además era de llamar la atención que al abrirlo de una ranura saliera una tarjeta con el número del casillero.

—La tarjeta que hay en el casillero como imaginan es para abrirlo, así que cuídenla. —aclaró habiéndolo explicado antes en japonés.

Me saqué mi chaqueta y la guardé en el casillero. Observé detenidamente el chaleco uniforme, no estaba mal, pero no era tan de mi gusto. Me lo puse y guardé la tarjeta en un bolsillo. Theo y los demás hicieron lo mismo y esperamos lo que dijera a continuación.

—Para los que no hablan en japonés necesito que levanten la mano. —indicó.

Theo y yo instintivamente levantamos la mano en respuesta a su petición. El director asintió y se acercó a él una chica uniformada con una caja. Se puso entonces a repartir un extraño aparato pequeño para todos los que alzaron la mano incluyéndonos. Al recibir uno lo vi y noté que se parecía mucho a un audífono. Dijo que nos lo pusiéramos en la oreja en la que escucháramos mejor. Lo hice y no noté nada diferente hasta que habló. Era un traductor, y no uno común. Dijo que era un traductor universal, para cualquier idioma humano.

—Wow está genial —dije.

—Eso nos ayudará a ahorrar tiempo, ahora iremos a la parte más importante de su entrenamiento. Es hora de que elijan a su compañero Digimon. —informó.

Esa última noticia nos sorprendió a todos. ¿Se refería a tener un Digimon para nosotros?

Theo se mostraba tan impresionado como yo, y no niego que me comía la curiosidad.

Fuimos directos por la siguiente puerta a donde nos prometían dar un Digimon. En la siguiente habitación era más como una especie de laboratorio avanzado. Al entrar vimos por fin a otro Digimon de cerca. Su aspecto era de un hombre lagarto azul con alas. Llevaba un pantalón negro, pero su pecho estaba descubierto, era bastante musculoso y tenía una equis en su pecho blanco.

—Él es ExV-mon, es el guardia de ésta zona para que lo sepan. —explicó el director.

Aquel Digimon solo se limitó a saludar con una mano. La verdad era bastante intimidante, ya que ninguno de nosotros le llegaba a la altura de su pecho.

—Ésta es la parte pública del laboratorio, aquí se les entregará el huevo de Digimon que elijan. Será solo uno y lo elegirán uno a la vez. Esto será el regalo más grande que podamos ofrecer, así que atesórenlo y protéjanlo.

¿entendí bien? ¿Nos darán un huevo de Digimon? Ni siquiera estaba enterado que nacían por huevos. Todo esto está pasando demasiado rápido. Quería saber más acerca de éstas criaturas, no estaba seguro si quería formar parte del grupo. Encima si vamos a hacernos cargo de un Digimon, tal vez sea demasiada responsabilidad. Theo sin embargo era muy entusiasta para preocuparse. El director dio la orden y de la pared salió una especie de plataforma con docenas de huevos gigantes y de colores puestos en fila. Parecían regalos de pascua, pero resultaba ser algo serio. Una chica fue la que pasó primero y escogió el de color verde con manchas verdes más oscuras. Cuando sacó e huevo, inmediatamente se colocó uno nuevo en su lugar. Pasamos uno a uno hasta que quedábamos Theo, yo y otros tres que no conocía. Cuando le tocó a Theo se tomó su tiempo de escoger e incluso cerró los ojos y empezó a contar al azar. Cuando terminó caminó hacia el que fue mediana elección. Y recogió uno rosa con anillos púrpura. Me extrañó bastante, pero allá con él.

Cuando era mi turno me puse nervioso. No sabía bien cuál escoger, porque no tenía la noción de lo que podría salir del huevo que escogiera. Me tardé más que el resto, pero opté por el que era de mi color más preferido. Elegí el celeste con triángulos azules y me reuní con Theo en la salida de la puerta. No me sentí aliviado hasta que me alejé de la mirada de ExV-mon. Sentía su mirada penetrante en la nuca.

Al cabo de unos minutos salimos por otro pasillo cargando cada uno con el huevo que escogió. Yo miraba el mío con confusión. —Es más grande que un huevo de avestruz —pensé.

Me acerqué a Theo y le pregunté —¿Por qué elegiste el rosa? —.

—Fue más cosa de al azar— respondió.

—Ok lo entiendo, pero ¿como funciona? ¿Será solo cuestión de tiempo? Para que nazcan digo.

—Yo no sé, solo espero que de él salga un Digimon fuerte como el guardia que estaba ahí.

—No creo que el tuyo nazca viéndose justo como él —reí.

—Obvio que no.

Al final del pasillo la parada fue ahora en una sala con algo que parecían puestos de venta. Este lugar era muy grande ciertamente. Había puestos muy variados y todos eran atendidos por Digimon al parecer.

—Esta es la zona de compra y venta— explicaba mientras avanzamos —a la derecha verán la cafetería para el descanso de reclutas y Digimon. A la izquierda verán la armería en donde pueden crear armaduras y ropa para sus Digimon. Pero lo más importante aparte de poseer un Digimon para un agente es lo que se les dará a continuación, y será la última parte del recorrido.

Me sentí confundido de nuevo. ¿Eso es todo? ¿Adonde nos llevarán ahora?

La respuesta nos llegó cuando entramos en una especie de sala de control que daba a una gran puerta que decía "oficina principal". De ella salió otro Digimon a recibirnos. Esta vez era una especie de gran hombre felino con enorme melena blanca y chaqueta de cuero negro. Era todavía más grande que ExV-mon y con más musculatura aún. Estos deben de ser los Digimon más fuertes que tienen.

—Él es BanchoLeomon, mi guarda espaldas personal para que lo conozcan. —nos dijo el director.

—Siempre es un gusto recibir nuevos reclutas —habló el gran Digimon felino.

El imaginar tener un Digimon como ese para protegerme a mi y otros me emocionaba mucho. BanchoLeomon llevaba una enorme caja en su espalda, la dejó en el piso y abrió. Dentro había otra clase de curiosos dispositivos que eran parecidos a un celular.

—No hay pieza más importante para un agente Tamer que el Digivice. Al igual que el huevo solo se les entregará uno. Y éste es especial porque es para siempre y funciona solo para el dueño. Cualquier intento de uso o de hackeo no será posible —explicó.

El procedimiento de entrega fue similar al de los huevos. Se le entregó uno a cada uno. Y al llegar a mi me costó ignorar la mirada del Digimon mientras recogía el mío. Fui con los que ya obtuvieron el suyo, e inevitablemente todos inspeccionamos el dispositivo llamado Digivice. No entendía como funcionaba ni para qué servía. Pero confiaba que el director nos dijera como.

De pronto la pantalla del Digivice se iluminó en el mío y en el de todos. De la impresión casi solté el huevo, pero por suerte no se me cayó.

—Ahora que el Digivice escaneó al portador será solo el que lo sostiene ahora el que lo podrá usar. —afirmó.

No entendí muy bien eso último, pero solo fingí que si.

Durante la siguiente explicación nos dijo que un recluta debe seguir las reglas para formar parte del escuadrón, jamás hacerle daño a los Digimon si no es en defensa propia; no revelar a nadie de la tierra el secreto de nosotros y lo que hacemos; no se permite ninguna modificación no oficial para los Digimon que los altere. Y que seremos los que mantengan la seguridad de los Digimon y los humanos por lo que nunca deberemos aceptar trabajar para quienes no sean parte de nosotros. —En la siguiente media hora recibirán su primera misión, así que hasta entonces bienvenidos a Dat's.

Fin del cap.

Ésta historia tiene tantas ideas hechas pero poco escrito aún. Lamento nuevamente la tardanza de subir un capitulo nuevo, pero estuve muy ocupado por unas semanas difíciles en la universidad. Por querer cumplir y avanzar me decidí a actualizar para este y el otro fanfic. Primero quiero mencionar que notarán que el equipo data será ahora algo similar a una academia para entrenar tamer en lugar de agentes más privados, es un cambio e idea que quise hacer para convertirlo en una historia diferente. No daré detalles de lo que vendrá en un futuro pero espero que les guste. Segundo hice esta historia para comenzar de cero un fanfic mejor elaborado de digimon pero veo q aún hay gente que me pide que continúe el fanfic de renamon que abandoné, no quiero eliminarlo pero no lo continúo porque empezó mal y ni yo tolero leerlo. Me centraré en continuar este y el fanfic de pokemon el cual tiene mucho futuro por delante. Sigan mandando sus review y se despide su autor. bye.