Los personajes perteneces a Masashi Kishimoto, pero la historia es mía.
NOTA: PRIMERO QUE NADA; MIL MILLONES DE GRACIAS A LAS PERSONAS QUE SIGUIERON ESCRIBIENDO SUS REVIEWS. MI RETRASO CON LA ACTUALIZACIÓN NO ES PORQUE NO QUISIERA SEGUIR LA HISTORIA, ES QUE LITERALEMNTE SE ME ATORARON LAS IDEAS Y NO SALIA LO QUE QUERÍA ESCRIBIR, ADEMÁS QUE HE TENIDO MUCHISIMO QUE HACER.
FUE GRACIAS A LOS QUE ME ESCRIBIERON, Y SIGUIERON AGRAGANDO EL FIC A FAVORITOS O COMO FOLLOWER, LO QUE ME DIO EL EMPUJONCITO QUE HACIA FALTA PARA ESCRIBIR.
ESTE CAPITULO ES DEDICADO A TODO USTEDES QUE SIGUIERON ESCRIBIENDO, Y CONFIARON EN QUE IBA A RESPONDERLES. MUCHAS GRACIAS POR TENERME FE Y MIL BESOS.
Primero a:
Anahi: aquí estas dedicado especialmente a ti. Muchos saludos y gracias por todos esos empujoncitos, fueron mucho delo que me ayudaron. Saludos.
Marian: gracias por unirte a los que leen y por ese apremio que imprimes en tu review. Muchas grcias, miles por leerme.
Yanina: saludos.
SeleSakura: Muchisimas gracias por seguir aquí, y lo mejores deseos. Saludos.
Jazsmith: bienvenida y gracias por escribir un review, y principalmente gracias por la paciencia.
Shalala07: Muchas gracias por tu comprensión, y bueno aquí esta. Al fin tengo compu aunque no inter. Saludos.
Cydonnia: Bienvenida. Lo primero que diré en que muchas gracias por tu opinión, esa manera en la que tocas varios puntos de mi historia me agrada porque tienes razón en varias cosas y eso me hace plantear mejor las cosas. En cuanto a Sasuke, si notas, uno; no está bajo el condicionamiento, su comportamiento es un escudo para camuflarse. Además no tiene lealtad hacia los líderes, más bien está esperando la oportunidad de traicionarlos y revelar su corrupción. Claro que no todo es como él quisiera y las cosas cambian de pronto, y por lo tanto sus planes.
Muchos saludos, me encanta que tengas preguntas. Gracias por ponerlas.
Andyss97:Muchos saludos y gracias, enormes, por escribir.
Sibreka: al fin tengo compu, pero ahora no tengo inter y no tendré en uno meses pero no abandono. Gracias por la paciencia y los mejores deseos.
Dalia pv Prez: y seguiré tardando siglos maldición, lo odio… pero no abandono. Saludos mujer cruel T.T. gracias por escribir aunque sea para decirme mis verdaddes
Guest: saludos.
InesUchiha: ¡HOLA!
Aquí alineándome con los planetas para poder subir este capítulo. Te mando muchos saludos. Siento mucho no poder escribirte más, pero pronto me comunicaré por PM en una vuelta al inter. Espero que estés muy bien.
Setsuna17: gracias por tu constancia y muchos saludos
DULCECITO311: mucho saludos, y muchísimas gracias por tus reviews tan llenos de energía. Te mando saludos y deseo lo mejor.
Cinlayj2: si la haré, aquí ando. No tengo inter pero ya está mi compu. Muchos saludos.
Empatía
.
.
.
Capitulo3: Desertores.
.
.
.
Su reacción fue rápidamente controlada, aunque dentro de su mente los escudos internos se acababan de fragmentar en pedazos. Ahí era donde los escudos externos ayudaron a mantener su fachada, ya que estaban intactos como una pared inamovible de granito, impenetrable. Por ello mismo en el exterior no hubo señal que delatara su conmoción.
Ella estaba viva, todos estos años pesando que no tenía nada…
En esta ocasión no permitió que nada se filtrara a través de sus escudos, nuevamente no sentía. Al menos no igual y volvía a estar entumecido.
Eso estaba bien, era lo correcto, jamás volvería a ser el mismo niño débil que había perdido todo por sus propias limitaciones.
En segundos armo dos barreras internas más, las revisó y empezó a pensar en las posibilidades.
Miró a Gaara de nuevo, él también se estaba reforzando. No existían señas en su rostro más que una pequeña transpiración en su frente que indicaba su esfuerzo.
Sin duda los dos se hallaban en un problema.
Encerró todo eso detrás del nuevo muro en su mente, y nivelo su poder para mantenerlo bajo perfecta sincronía con su aparente calma externa.
-Informe –pidió entonces al joven, siendo Sasuke su superior al mando debía accionar como tal. Pensó en la posibilidad de dejar a las chicas ahí dentro, a veces la muerte era un mejor destino que enfrentar a los phanton.
Dejar morir a Sakura, muerta de verdad… En años no había sentido ni un cosquilleo de emoción, pero debía admitir que la idea era peor que volver a recibir todo el entrenamiento de soldado perfecto de años. Sin embargo era la opción más lógica, la debilidad te hacia vulnerable y la vulnerabilidad no le permitiría terminar su plan, sin mencionar que cualquiera que conociera que esa pequeña muchacha era su punto débil, fácilmente lo usaría a su favor para dominarlo, y a sus poderes.
Lo más lógico era deshacerse de su debilidad él mismo. De ella.
Pero entonces, la sola idea le revolvió las entrañas, una respuesta involuntaría, igual que cuando tenía diez años de edad, y se la arrebataron. Había pasado tanto tiempo que prácticamente olvidó como era la ansiedad y el malestar, incluso en esa pequeñísima medida que se filtraba por sus barreras.
-Díez civiles retenidos a las 13:00 pm horas. 4 mujeres y 6 hombres. Desde hace cuatro horas han sido escaneados para medir sus niveles psíquicos. Hasta ahora todos los indicadores muestran que cada sujeto entran en la categoría promedio de fluctuación mental… - el informe le pareció positivo, y si no lograba mostrar alivio, lo que pasaba por su cerebro era lo más parecido a ello que habría en su persona. La información le decía, no solo que Sakura y su amiga sabían camuflar sus habilidades perfectamente, sino que era innecesario que alguno de los dos interviniera para sacar a las jóvenes de ahí. Así, que por mucho que la peli rosa significaba en su vida, por muchos años que llevara sin verla, él ahora era un hombre completamente distinto al niño que ella conoció, además de un arma de matar. Por lo tanto lo más lógico era no intervenir.
Ahora era un par de extraños sin conexión real. Él era un asesino del cual ella debería estar alejada ya que las probabilidades solo decían dos cosas; una, él era un peligro para la vida de ella, y dos. No debían verse frente a frente de nuevo por el bien de mantener la fachada.
Se disponía a decirle exacto eso al otro (sobre la no intervención) cuando el muchacho prosiguió la lectura más reciente en la pantalla -… excepto hace cinco minutos. El sujeto 3065, Hana Sakura… su energía se elevó 10% y alcanzo al sujeto 3066, Ino kamura… -el silencio entre ellos no se prolongó más de treinta segundos ante las ordenes claras para corregir el último desliz de la empática y borrar sus pistas.
-Manipula el informe de los últimos cinco minutos, remplázalo por los promedios normales de las graficas anteriores, busca si hay copias en el panel de almacenamiento, y si la hay cámbialas por las muestras manipulada que hagas – casi al mismo tiempo que él decía al peli rojo que hacer, la manos de su subordinado inmediato volaron sobre el tablero digital. Mientras tanto Sasuke se percató de varias cosas, una de las cuales era que los rebeldes habían encontrado a Sakura. Después, que los rebeldes no solo operaban en las sombras, sino que además tenían un sistema efectivo de cambio de identidad que era capaz de eludir los filtros de los agentes del orden.
De alguna manera habían cambiado sus identidades, pero logrado mantener sus nombres lo más cercano posible a los verdaderos sin ser descubiertas ¿Quién les ayudaba, estaban con los rebeldes originales? Y más aún ¿Eran los rebeldes que él buscaba?
Pronto el día que le informaron de la muerte de ella paso por su cabeza. Debió imaginar que confiar en los instructores bajo el mando del consejo era una tarea fútil. La prueba estaba justo frente a sus ojos, no solo acaban de capturar a una empática dada por muerta, además con ella capturaron una segunda.
-Gaara –llamó al pelirrojo, quien al momento miró en su dirección ya estando en control completo de sí mismo y terminando la tarea previa con rostro inmutable – primero que nada debemos mantenernos bajo control –dijo con voz plana y carente de emoción -y escanear con el mínimo de energía en los alrededores antes de hacer cualquier movimiento. No tenemos mucho tiempo por lo que no puedo explicarte nada ahora –le informó seriamente, su rostro no revelando nada, pero las palabras eran claras -¿Podrás hacerlo? – terminó por preguntar.
-Positivo – confirmo el joven, tan controlado e impenetrable como él.
-¿qué más sabes que pueda ayudarnos para sacar a todos los civiles sin sospechas? – fue la siguiente pregunta. Si sus sospechas sobre la habilidad del pelirrojo era lo que él creía, tenía ante él a un vidente…
Un raro don, pero igualmente la peor de las maldiciones en ese gobierno corrompido. Particularmente porque el destino para los que poseían dicho talento, era ser llevados a unos centros psíquicos especiales, donde exprimían literalmente hasta el último de sus pensamientos.
-Las visiones no son cien por ciento seguras – dijo finalmente, confirmado totalmente lo que el moreno ya pensaba –pero si tenemos una oportunidad de sacar a los civiles dentro de la cámara, la oportunidad viene dentro de seis minutos… a partir de, ya – eso ultimo lo explico mirando el reloj que tenía sincronizado con el de todos los demás equipos de las fuerzas de la ley a una computadora central.
-Entiendo – necesitaba pensar rápido, generar posibilidades, pero todo lo llevaba a lo mismo. La deserción de las fuerzas y convertirse en un rebelde. Las imágenes, que tanto quisieron borrar de su mente, cuando los empáticos fueron masacrados, se abrieron en su memoria. Ahora había tan pocos de aquellos sobrevivientes… Sin pensar más se dirigió al otro, ya que debía estar igual de dispuesto que él a salvar la vida de la segunda joven cita, ya que si cualquiera de los dos cometía un error no solo perderían sus vidas, también la vida de todos dentro de la habitación, y la oportunidad de hacer revolución. Estar en una de las principales bases de operaciones no ayudaba
– Arriesgamos nuestros puestos en las fuerzas y nuestra mente, al solo haber borrado las pruebas –le habló el Uchiha a su compañero con claridad –pero eso aún se puede remediar con una mentira bien armada. Sin embargo, si sigues adelante no habrá vuelta atrás para ninguno de los dos, si nos descubren seremos fugitivos de alta peligrosidad, y no descansaran hasta tener nuestras cabezas – lo dicho fue explicado con un tono carente por completo de emoción, si parpadeo alguno, lo que demostraba muy claramente que se hallaba en control completo de sus sentidos. El nulo miedo que le adjudicaban a sus muertes. Dejó que las palabras se asentaran unos segundos antes de hacer la pregunta definitiva – decide ahora muchacho ¿te quedas y conservas tu vida como hasta ahora, te lanzo un golpe de poder suficiente para que pierdas el conocimiento y finges no saber nada, sigues con tu vida. O vienes a esta travesía sin garantía alguna de salir con vida? Si sacas a esas jóvenes con migo no te aseguro nada luego de nuestra huida… asumiendo que lo logremos.
-Yo voy –fue su respuesta tajante- tenemos unos cuanto minutos, en los que probablemente habrá una explosión en los sótanos donde se guarda el armamento –la precisión de su habilidad era un aspecto todavía más raro, extremadamente difícil de encontrar.
-¿conoces la magnitud del incidente? – el tiempo corría pero esa pregunta no podía dejarse de lado.
-Esta vez sí – dijo, lo que quería decir, no siempre tenía todos los detalles de lo que veía - solo tendrá fuerza suficiente para distraer a los cazadores unos minutos, e inhabilitar la zona vigía central en el edificio un poco menos que eso, tenemos dos generadores de energía larx conectados a la matriz, así que sus funciones se restauraran en poco tiempo – una explicación clara.
Ese problema se podía solucionar prontamente.
-Si nos equivocamos con el tiempo de la explosión…
-Quedaremos completamente expuestos –completo Gaara, ya comprendiendo la gravedad de la situación.
-No tenemos opción – habló Sasuke. Debían arriesgarse a hacer una acción al azar para conseguir una distracción mucho más grande. Una explosión más amplia y llamativa - ya vamos contra reloj ¿Cuánto tiempo nos queda?
-dos minutos y medio – replicó de inmediato el menor.
- Rápido, entra a la celda y prepara a los civiles para una huida – comenzó a dar las indicaciones a la vez que revisaba planos en el procesadora de la base de datos. A pesar que debía hacerlo rápidamente su comportamiento era ecuánime, su rostro neutro e indescifrable. Con todo, sus dedos tecleaban con suma velocidad sobre las teclas del equipo - concéntrate en las dos jóvenes, si vuelven a caer aquí no sobrevivirán una segunda vez – la orden era sin duda la correcta, ya que los telepatas de nivel bajo, solo eran examinados periódicamente y dimitidos de importancia.
-Positivo – respondió el pelirrojo ajustando la barrera de energía en su traje especial. Preparándose en la puerta mecánica para salir con su código de acceso en la mano.
-Cuando las explosiones ocurran, al mismo tiempo provocare una más en los generadores –explicó. - en ese momento ustedes deben salir, al escuchar la primera detonación. Escapar por los ductos de la ciudad antigua, avancen sin mirar atrás, yo los alcanzaré luego – no era necesaria una explicación para tal tema. Eran clases de historia básica para las fuerza; debajo de la nueva metrópoli de Terra original se encontraban los restos de la anterior infraestructura, casi intactos, kilómetros y kilómetros de espacio que ya no era explorado por que se decía era inhabitable… por otro lado, unas fuentes clandestinas muy fehacientes, rumoreaban que en lo más profundo de la antigua urbe, los líderes rebeldes aumentaban sus filas cada año - me quedaré dos minutos atrás para asegurarme que el despliegue se retrase y no puedan seguirnos la pista.
El joven asintió antes de salir y cerrar detrás de él.
Sasuke no podía idear un plan diferente en tan corto tiempo. No sabía qué ocurriría después.
…
Gaara avanzó con normalidad, es andar seguro la fachada perfectamente levantada.
Iba a desertar y aún así no se concebía como un traidor.
Debía de ser un hecho inesperado, pero a ciencia cierta, era como si estuviera planeado desde hace mucho tiempo.
Por dos segundos dos ojos azules y claros vinieron a su psique, reafirmando ese instinto. Y muy en el fondo, motivando sus acciones.
Después de la caída del gremio unido, la vida se volvió un infierno para todos los de esa generación. Él no sintió la fecha del exterminio con tanta congoja ya que tan solo tenía cuatro años y vivía a unos kilómetros del sitio, pero no pasó mucho tiempo para que se supiera de sus habilidades elevadas y lo arrebataran del seno de su familia. A esa edad creía que el nombre de sus progenitores eran mamá y papá.
Su andar no se apresuro, para no llamar la atención, pero si se volvió más constante. En dos pasos más y la puerta ya se encontraba frente a sí. Era más seguro rodear por los pasillos internos si no quería atraer atención innecesaria.
Se detuvo frente a la puerta de acceso que requería códigos para ser abierta, no había problema, esta era su especialidad, sin embargo una motivación involuntaria se coló en sus escudos.
No entendía de emociones, no tuvo tiempo suficiente para definir cada cosa, pero lo que le oprimía las entrañas era difícil de manejar.
Con los años que pasaron siempre creyó, que su único motivo de existir era servir en las misiones, matar mejor, no obstante innumerables preguntas siempre asolaban su psique, preguntas que obviamente no hizo.
¿Qué crimen cometieron estas personas?
¿En realmente necesario matarlos?
¿Qué sentido tiene la muerte de tantas personas?
¿Por qué los dirigentes son tan reacios a dialogar con los rebeldes?
Ahora, al entrar por esa puerta y mirar a cada una de esas personas, particularmente a esa singular joven rubia, supo no solo que sus preguntas serían respondidas, sino que existía algo más para hacer que solo seguir órdenes y matar traidores.
Se controló, guardó su falta de dominio y encerró todas esas extrañas sensaciones que lo recorrían. Mostrar algo de eso no serviría para dirigir al grupo de inexpertos civiles, unos que lo miraba con una mezcla variada de expresiones aturdidas. Con todo, debía prepararlos para encontrar la salida más segura.
-Civiles con el código 8TK-0423 A. Hora cuatro, cero, cero. El análisis psíquico-mental ha sido concluido. Sus lecturas son estándares de forma generalizada. En unos minutos serán llevados a una salida segura para que sigan con sus labores normales. Se les pide obedecer a cada una de las indicaciones – con tales palabras todavía en el aire pregunto -¿comprenden la orden? – terminó mirando a cada uno con su aspecto inmutable de agente de la ley.
-¡¿Por qué deberíamos de hacerle caso a un niño? Tememos más de cinco horas en esta caja sin aire –reclamó una mujer con el ceño fruncido, obviamente no comprendía el peligro al que se enfrentaba, o lo letal que era Gaara – ¿Y ahora un simple mocoso viene a decirnos que le obedezcamos? – la hostilidad de la mujer no afectó en los más mínimo al joven, sin embargo. Pero incluso si no le importaba esa renuencia a salir, ni su intento de sublevación y acatar sus directivas, necesitaba sacar a esas dos muchachas de ahí sin levantar sospechas.
-Como desee entonces- dijo a la fémina, sin atisbo alguno de pasión en el tono - En 45 segundos habrá una explosión, y si permanecen en la celda sus vidas corren peligro –puntualizo fríamente, diciendo tal información de forma generalizada, y aún así, como quien habla del clima –es elección de cada uno quedarse y afrontar los rigores de dicho incidente… o bien pueden salir bajo mi dirección, reduciendo los riesgos de mortandad hasta un 50%. Decidan rápido, tenemos 30 segundos.
-Nosotras vamos –la respuesta de la chica peli rosa fue casi inmediata, y junto consigo haló a la chica rubia. Ciertamente la respuesta era mejor de lo que espero en un principio y en ese instante sus dos sujetos de prioridad se hallaban ala alcance y listos para ser llevados. La joven de ojos azules, por un segundo se quedó pasmada mirando fijamente su cara, casi con la misma expresión de lo que él había sentido minutos antes.
Una necesidad imperiosa, de levantar la mano para tocarla, casi lo sometió.
Pero no era tiempo de eso, y si no se dominaba, jamás lo sería.
Podía dejar sus emociones de lados fácilmente, hacer misiones y volverse más eficaz en cada encargo. Lo que deseaba mantener a toda costa, era su mente, los recuerdos donde los rostros de sus padres aun deambulaban, sobre todo su esencia.
Hoy, descubrió, también la vida de esa joven.
Todas sus preguntas se arremolinaron en torno a él, y de forma intuitiva supo que ella le ayudaría a responderlas.
Cuando empezó a desear eso (a querer saber más, y que se respondieran sus preguntas) supo que su condicionamiento estaba roto.
Que algo no había funcionado con él, y que jamás lo diría a nadie.
O eso pensó hasta que fue asignado bajo las órdenes de Sasuke Uchiha. Recibiendo sus ordenes por dos años (desde que tenía quince) ahora conocía el carácter honorable de su capitán. Era líder de un pequeño grupo de diez, pero a cada paso se aseguro de que ninguno perdiera la vida, que pulieran sus avilidades y que las utilizaran para el éxito de todo ese pequeño escuadrón. En las misiones más complejas prefería tardar todo un día armando un plan, asegurándose de los detalles y fallas con cada miembro del escuadrón a su cargo. Además de que su condicionamiento, su control sobre sí mismo, era excepcional.
Su condicionamiento siempre pareció perfecto.
Excepto ese día.
Empezó a hacer una cuenta regresiva en voz alta para que los civiles pudieran estar preparados en la puerta, listos para salir y seguirlo.
-Preparados todos; 5, 4, 3, 2, 1 – un estruendo que hizo temblar el suelo, resonó en todas las paredes y causo un temblor bajo sus pies – Síganme de cerca y procuren mantener el paso – todas las luces principales le hallaban apagadas, y a medida que avanzaban por los pasillos internos, las lámparas de emergencia desprendían ese tenue color rojo. El Sabaku reconoció para sus adentros el fallo catastrófico en esa parte de la seguridad, era paradójico que todo el edificio estuviera cerrado incluso para los rayos solares, y ese hecho los ayudaría a escapar con menos posibilidad de ser detectados gracias a la oscuridad adentro. Por supuesto era inesperado que hubiera un sabotaje interno.
Sasuke apareció por delante de ellos con paso seguro, andando en su dirección. Todos dejaron de moverse temiendo haber sido descubiertos, el pelirrojo iba a explicar su error cuando el suelo tembló de nuevo.
La alarma en la sala de maquinas fue la primera alerta de que los generadores no servían. Luego de eso otra explosión más abrió un hueco en la pared a uno 20 metros por delante.
Detrás de su líder de escuadrón, el hueco de la pared terminó por derrumbase.
Al caer la última roca, solo quedó una densa columna de polvo. Sin previo aviso un grupo de personas que portaban armas aturdidoras y aparatos que no había visto antes, entraron en formación de escudo.
…
Tanta conmoción debería ser normal para ella. Y lo era.
Fue entrenada para lo imprevisto, para no ser descubierta y demás cosas que ahora mismo no recordaba.
Pero todo estaba pasando tan rápido por delante de sus ojos. Tan increíble verlo a él, cuando pensó ya no existía. Y saliendo por el boquete de la pared los centinelas de Tsunade. Cada cosa, más las explosiones y el suelo agitándose, le dio mareo.
Lo miro repetidamente por temor a equivocarse debido a la estupor. No obstante, enseguida supo que era verdad.
Era Sasuke… y al mismo tiempo, no lo era.
Había sobrevivido, pero estaba muerto.
Por un segundo completó tembló. Tuvo miedo de la realidad.
Los instructores del condicionamiento lo habían destruido.
Siempre pensó que la alegría de verlo nuevamente, la llenaría de paz. Solo que al verlo delante de sus ojos, no se aceleró sus corazón de alegría o deseo correr a su encuentro. Al contrario su pecho se congelo de terror por la crueldad de sus hermosas facciones, por su andar letal y despiadado, pero principalmente por que cuando trató de leerlo, saber si el filtraba alguna emoción que le diera esperanza… no sintió nada, solo frio y energía psíquica pura emanaba de él.
Como el de un ente de puro poder, y sin ninguna conciencia.
Quiso romper en llanto, este no era su Sasuke-kun el niño valiente que la salvó, que arriesgo su vida para salvar la suya. Nunca más.
La conexión que de niños formaron tampoco se percibía, y eso estuvo por romperla ahí mismo. De alguna manera eso era peor que no recibir siquiera emociones mínimas de su psique. Era como si la fracturaran.
Antes de poder derrumbarse, en una fracción de segundo vio a uno de los centinelas de su propio grupo, apuntar a la cabeza del moreno que fue su mejor amigo y todo lo demás que ella admiró de pequeña. Su cuerpo se movió por sí solo.
A pesar de todo, del miedo y del peligro. No podía verlo morir.
Mientras corría pensó que tal vez su muerte sería una indulgencia para él, sin embargo no pudo deja de moverse. No vio nada más, con su cuerpo embistió a Sasuke y el láser de dio en el hombro. El dolor la sacudió y las oleadas de su rayo, modificados con las onda aturdidora para aumentar el grado de malestar, empezaron a hacer efecto. Lo último de su fuerza la concentró en el moreno que ahora la sostenía con esa misma mirada impasible y cruel –hu-huye, Sasu-ke-ku-kun – ni ella misma se entendía, pensó antes de volverse todo negro.
…
El femenino cuerpo entre sus brazos quedó lánguido, no podía comprender que una muchacha tan frágil hubiera simplemente corrido… ¿en un intento de… qué? ¿Protegerlo del disparo que ahora oscurecía la piel del su delicado hombro con sangre?
Eso era totalmente ilógico.
Iba en contra de todo lo que le fue enseñado.
Todo dentro de su organismo estaba helado, como en un estado de espera mientras sostenía a la peli rosa. Aunque se hallaba en un extraño estado de pasmo, no era porque hubiera emociones en su interior, en cambio era como si todas sus funciones se hubieran detenido cuando vio el choque electro-somático dar de llenó en el hombro de ella y a dejar un rastro sangriento.
Las alarmas generales seguían sonando, pero las escuchaba apagadas.
-¡Tiene a Sakura, no disparen! –percibió la exclamación lejanamente. Iban a buscarla y a la otra muchacha eso era seguro, y lo comprendió rápidamente, pero le fue difícil recuperar la riendas de sus funciones de repente apagadas.
Miró al sujeto que realizó aquel impertinente disparo. Era solo un muchacho no mayor que Gaara, el joven le regreso la mirada ansiosa y tensa- un joven tan fácil de eliminar…- pensó con frialdad mortal. El muchacho tembló ante la mirada mortífera del pelinegro, como si hubiera leído sus pensamientos.
Eso estaba bien, su miedo le impediría cometer ese error dos veces.
Las luces aun no habían regresado, lo que les daba ventaja.
Con un fragmento de su energía psíquica evito que la herida de ella continuara sangrando, y se levantó con la adolescente desmayada en brazos. Dando dos pasos al frente, se concentró en el grupo de rebeldes que había irrumpido en la base, ahora necesitaba movilizarlos a todos, antes de que los agentes en la zona superior se dieran cuenta que las señales estaban jaqueadas, y que el rastro mental que inundaba los pisos superiores eran solo un señuelo.
-Devuélvenos a las muchachas cazador y no iremos pacíficamente –una mujer mayor con el cabello rubio le demandó con una advertencia muy clara. Estaba rodeada por hombres que formaban una barrera alrededor de ella, y era una barrera más que física – sino lo haces utilizaremos la fuerza, empezando por los cimientos – era claro que al no ver respuesta ella trataba de presionarlo. Mandó un ligero choque de energía en su dirección para iniciar una conversación mental, pero no entró nada. Entonces notó que los escombros pequeños que seguían cayendo se deslizaban hacia los lados hasta llegas al suelo. Sin dudad los renegados también tenía talentos desconocidos. Al menos para las fuerzas del orden.
-Es preciso abandonar esta zona ahora –dijo en voz fuerte y clara, pero también fría e inescrutable –en un minuto y medio una bomba larx de mediana intensidad detonara en la zona de generadores. Si permanecemos aquí seremos todos eliminados – no podría imaginarse de niño, que años después de presenciar una explosión que se llevaba hasta los escombros de una casa (como la de sus padres) ese día el mismo fuera a usarla para borrar todas las pruebas de su traición, crear una cubierta que los diera por muertos (al menos por un tiempo) e impidiera que los rastrearan cuando huyeran. Esa arma era un grado menos mortal que las de hace tanto años, y destruiría toda la zona que él había sellado, por completo, donde se hallaban en ese instante.
-¡Mientes! – gritó la mujer, dudando de pronto.
-Nunca lo hago – fue la simple respuesta, como si no estuvieran a un minuto de una explosión mortal.
-¡Mierda. Todos muévanse, muévanse! – el grito de orden fue inexcusable y dominante -¡preguntas después! –incitó con más apremio a que avanzaran.
-Por ahí no – dijo entonces Sasuke con tono neutro a la mayor, en un parpadeo estuvo junto de la mujer rubia, que al ser tomada por sorpresa por la velocidad con la que el moreno se posicionó a su lado, instantáneamente tenía un arma de choque besando su cien.
-No confió en ti mocoso –le siseó amenazante y tensa de irritación, y por un breve segundo su mirada se poso en Sakura –pero no me queda opción ¿por dónde entonces? – era un aspecto positivo que él don de Gaara lo hubiera tenido preparados para una huida, ya que la puerta a los sótanos estaba a poca distancia. Con todo, se percató que el pelirrojo solamente veía en sus visiones, pedazos de los hechos.
Esta vez eso había ayudado, pero en el futuro iba a estar preparado para la segunda parte.
Los pasos sincronizados se comenzaron a escuchar frente a ellos, muy a tiempo llegaron a la puerta de seguridad de los sótanos, donde rápidamente digitó una clave, y en silencio hizo pasar hasta el último de ellos con él mismo pisando sus talones. Justo cuando es sistema selló, los pasos resonaron en el exterior.
Gaara hizo señas para que lo siguieran a unas escaleras metálicas que ya nadie utilizaba… excepto los de la unidad de Sasuke, cuando llegaban o salían a misiones no oficiales (como las llamaba el mismo Uchiha). El moreno se los mostró y pidió discreción completa sobre la información.
El pelirrojo nunca preguntó nada, nadie lo hizo. Al desplazarse en silencio por los tuneles, con rebeldes y civiles siguiéndolo se preguntó si era obra de Gaara que los demás integrantes del escuadrón no se encontraran ese día en las instalaciones.
-Probablemente- pensó. Una habilidad con la de su compañero era sin duda de mucho valor.
.
.
.
Hasta ahora siempre le pareció extraño que no le hubieran asignado a Sasuke un equipo más grande, pero en esos instantes comenzaba a tener sus sospechas.
Mientras bajaba con los civiles pisando sus talones recordó el día que supo, Sasuke también era un infractor del condicionamiento.
Él fue testigo único de cómo indultaba la vida de una madre y su hijo, los dos clasificados como empáticos buscados.
Los encontraron en un poblado colindante con la zona salvaje, todos los rebeldes hostiles con armas explosivas y láser fueron eliminados. Gaara recordaba haber ido en su busca para dar un informe completo.
Ese fue el momento en que supo de condicionamiento roto de su líder.
El Moreno apunto su arma, sus ojos imparciales y fríos miraban fijamente a los objetivos. Solo que de improviso hizo los dos disparos hacia pared de fondo, y mientras la madre abrazaba, entre temblores a su niño, mirando al su capitán con desconsiento y cierto horror, Sasuke hizo el informe–"sujeto 394-05, femenino, eliminado sin resistencia. Sujeto, infante masculino, 394-009, eliminado, sin resistencia. Misión RS895305. Exitosa y terminada"- la mentira calculada fue la primera cosa que causó un atisbo de emoción real dentro de todo lo estéril en su interior.
Y guardó el secreto, no solo por haber encontrado a alguien más como él, sino por la lealtad que demostró en cada misión.
Regresó al presente con la idea de que todo su pasado, las acciones que lo hicieron quedar bajo el cargo del Uchiha, lo llevaban en esa única vía.
La deserción, y a esa muchacha que no dejaba de mirarlo de cuando en cuando por encima de su hombro.
-Aquí – la palabra fría de su capitán rompió el silencio en el que todos los presentes iban sumidos, al igual que sus pensamientos. En ese mismo y largo silencio todos voltearon a donde la mujer rubia, quien después de asentir reflexivamente aprobó.
-Ya escucharon al desertor –dijo con voz firme que denotaba que ella era la guía.
Todos entraron, con los civiles vacilando, pero ella se quedó atrás, caminando cerca de Sasuke.
-Dame a la muchacha cazador – le ordeno extendiendo los brazos – no te corresponde llevarla – el tono duro resultó fútil, observó el Sabaku, ya que su líder ni parpadeó.
-No –respuesta sencilla y sin pasión. Un contraste altamente paradójico al ver como ceñía el pequeño cuerpo -si la suelto, se desangra – asevero sin apartar la vista de los ojos vedes furiosos de la rebelde.
-¡Tsk! –protestó entre dientes, y maldijo – bien entonces… un movimiento en falso y te eliminó – con esa imagen, la paradoja aumentaba para el que solamente era un subordinado. Gaara sabía que Sasuke podía aplastar el cerebro de cualquiera sin siquiera parpadear, y virtualmente, sin tocarlo, pero permitía que la mujer lo amenazara y adoptara una posición dominante, que claramente no poseía. No en realidad.
Irracional. Era la palabra para describir los hechos generalizados. Sin embargo, haber sido parte de algo inesperado e ilógico, lo hizo concebirse humano, algo que jamás le pasó antes.
…
Gracias al cielo, al fin vuelo con este capítulo. Pido perdón de nuevo por mi horrible retraso y agradezco los reviews. Muchos Saludos y los mejores deseos a todos.
