Emociones encontradas

Desde que tenía memoria la joven sabía que no llamaba precisamente la atención por sí misma, en su existencia no había tenido siquiera algún pretendiente que no la asediara por su dinero o por la importancia de su apellido. Ése era el precio de ser una Hyuuga. Ese era el precio de ser una inútil para su padre y el clan.

No existía alguna noche en que las lágrimas no tocaran su puerta, la miseria se enfrascaba en su existencia, hasta el magnífico día en que conoció a su ángel y como los mortales quedo hipnotizada por la manera dulce en que la miraba.

Su ángel, aquel que con dulces intentaba sobornarla para que dejarse de llorar, en ese momento de su vida pudo sentir breves destellos de lo que colonialmente se conocía como felicidad, pero como se dice la felicidad no es eterna, el joven al crecer comenzó a distanciarse de ella hasta llegar a aquel punto en solo eran conocidos con un pequeño pasado en común.

Sin embargo con el tiempo había llegado la resignación de que incluso si llegara a declararle sus sentimientos, el nunca llegaría a mirarla siquiera como una mujer, incluso con el dolor de la perdida todo hubiese continuado su rumbo, quizá con el tiempo ella hubiese seguido su vida y con ello aceptaría un compromiso que hiciera honor a su apellido.

Pero no fue así, el destino de nuevo le brindaba una oportunidad de estar con su amado, aunque eso significara cambiarse a sí misma, estaba completamente decidida a luchar, dejaría de llorar aunque eso le costara demasiado trabajo y ofrecería la más cálida de las sonrisas como la nueva porrista del equipo de Futbol. Cómo la sirena que decide renunciar a su voz por solo conocer a su amado.

Capítulo 3:" Princesa de cartón"

El azabache sonreía mientras caminaba con disimulada lentitud, escuchaba las voces de sus compañeros gritar el nombre de alguna porrista, después de todo era el examen de aceptación para las nuevas integrantes, consciente de ello se sentó en lo que para todo el mundo era conocido como un trono, el trono del capitán más soberbio que la escuela conocido como "el príncipe negro", ahí estaba su peli azul favorita con las mejillas completamente rojas puesto que jamás pensó que sería un soldado en pleno coliseo romano , a diferencia del soldado a ella se la comería algo peor que una bestia , se la comería todo el colegio.

Miro a Minelly su antecesora sus movimientos eran demasiado provocativos, a ello aunado lo corto de su falda y el rebotar de sus pechos, la manera en que sus caderas se movían era lo que en su familia diría "vulgar".

Cerró los ojos con fuerza casi sintiendo el deseo intenso de llorar, No de ninguna manera podía con ello incluso para ella, era demasiado, no era como sus compañeras, era una hyuuga y la heredera del clan no podría permitirse tal grado de exhibicionismo, el joven sonreía para sí todas las novatas intentaban conquistarle, pero aquella chiquilla en un arrebato de inocencia se ponía a llorar justo el día en que toda la escuela la aprobaría.

Suspiro con pesadez como si aquello fuera demasiado aburrido y de manera totalmente consciente emitió un bostezo, entonces escucho a Ino pronunciar que el turno era de la Hyuuga, entonces como David pero con temor salió a enfrentar a Goliat.

La canción era lo de menos, los chicos con solo mirarla comenzaron a abuchearle pues su traje dejaba mucho que desear, era una falda no tan corta de color blanco y una blusa de color azul cielo que no tenía algún escote es mas era de manga larga junto con unas horribles botas hasta la rodilla, un listón de color azul turquesa adornando su cabello.

Era ridículo que una porrista vistiera de esa forma, entonces la joven sonrió ante los insultos de sus compañeros, cómo una princesa de cartón enfrentado la más cruel de las tempestades con el único fin de estar cerca aunque fuera por segundos de su amado, un joven se situó detrás de ella con una guitarra, los acordes no eran bruscos más bien eran seductores, era una versión acústica de "how to a heartbreaker" , con una dulzura inexplicable comenzó a mover su pierna en forma de un zapateado de folklore, mientras movía su cadera conforme las notas de la guitarra bajaban y subían .El príncipe negro estaba devorando a la princesa de cartón, no dejaba de observar aquel suave contoneo de sus pechos , entonces el guitarrista comenzó a acelerar el ritmo y ella también los pompones caían y se movían como si fueran una extensión de sus brazos ,"talento" pensó para sí una joven peli rosada, la cual por un instante creyó ver a Sasuke completamente embobado con aquella mujer.

No siente otra cosa que no fuese curiosidad, al mirar a la audiencia comprendió que no era el único, la chica era tan suave y a la vez provocativa ,como un arma de doble filo, cada meneo de su falda o sonrisa era seguida por el azabache.

La joven por su parte se sentía desconfiada de cada movimiento de la rutina, los aplausos eran buena señal, pero el joven al que dedicaba sus pensamientos se encontraba platicando con una joven de cabellera roja como el fuego, no es que quisiera que el la notara pero algo en su pecho se estrujaba, sentía celos.

Celos aquella sensación que le quitaban lo dulce a su aparente victoria, pero el amor es así puedes perder la batalla mas no la guerra, cuándo su rutina iba acabando casi pudo sentir que su amado sonrió, aunque la sonrisa no fuera para ella en su mente podría imaginarse que si, después de todo por él estaba ahí.

Cuando la canción se vio concluida la joven dio un suspiro, y tomo una rosa entre los labios para terminar con una pirueta casi perfecta.

Cuando termino la inminente función de degradación, se metió de nuevo en su pequeño rincón aquella frágil princesa de cartón, se escuchaba a la multitud aplaudir como si se tratase de un estadio, pero la persona que deseaba ni siquiera la noto por más de un par de segundos.

-Eres talentosa-, escucho pronunciar a una joven de cabellos tan rosados como las flores de cerezo, la cual sostenía su sudadera con una de esas sonrisas que robaban el aliento-, bienvenida

-g..gra

-puedes parar con esto sakura- dijo una voz bastante conocida, era una rubia impresionante pero por su tono de voz se denotaba el odio aunado al veneno de una serpiente-, esta niña es el nuevo juguete de Sasuke ,no gastes tu aliento querida -,la joven de cabellos oscuros frunció el ceño en un gesto de furia, ¿ese hombre había tenido que ver en ser aceptada en aquel grupo?,¿Por qué ayudarla si ni siquiera se conocían?,¿su talento no había sido suficiente para ser aceptada?.

-No todas son como tu Ino-pronuncio con rabia la pelirrosada, en parte la sola idea de que aquella joven pudiera tener algo con ese chico le dolía, había algo en esa chica que le hacía sentir que no era una mujer sucia como su compañera, había algo en la calidez de sus mejillas que parecía indicar inocencia.

-No te des baños de pureza Sakura, que bien estuviste enamorada de Él hace no se ¿unos meses?-, dijo con un tono sarcástico y preparándose como una serpiente dispuesta a lanzar su veneno enfatizo aquel terrible hecho, alguna vez amo a ese hombre con toda la fuerza de su ser, pero eso se había quedado en el pasado, le dolía recordar ese momento en que su pureza fue destruida por aquel hombre que solo la veía como una muñeca de su absoluto placer.-

La morena no salía de su asombro, por unos minutos dirigió su mirada a las chicas que iban a debutar en ese momento, todos los rostros sonrojados mirando a aquel hombre, como si se tratara de Adonis hecho hombre, las faldas cortas y las blusas de tirantes eran por él. Con justa razón su amado no le prestó atención, si la función era para aquel tirano porque su Ángel miraría a una mujer rebajarse de tal manera, por razones que ella no sabía entender sintió rabia y una intensa impotencia.

Había practicado esa rutina por horas, y ahora las chicas que tenía enfrente se destruían con la mirada, inminentemente aquel hombre era un tirano, era el demonio de la lujuria en persona.

-vámonos Hyuuga- dijo la pelirrosada tomando la mano de la muchacha que aparentemente estaba tan sumida en sus pensamientos que apenas percibió el momento de la calidez de la mano de aquella mujer.

Ambas jóvenes caminaban por el pasillo como si intentaran correr de la lengua de víbora de la rubia, ambas no dejaban de mirarse pues las lágrimas en sus rostros eran demasiado evidentes, a ambas les dolía casi lo mismo: el orgullo.

Ese chico las había herido a ambas de distintas formas, pero les dolía a ambas. Él era el dueño de las lágrimas de la joven de cabellos rosados.

-hyuuga perdona que te haya traído a rastras es que cuando Ino menciona eso me hace sentir tan estúpida, ¿alguna vez has sentido que el ser que amas no te mira?-la joven guardo silencio, en cierta forma se sentía miserable pero Hyuuga tenía las mejillas rojas junto con lágrimas recorriendo sus mejillas, ¿era por los comentarios de Ino?-, Tú tienes talento no le hagas caso solo tiene envidia -,la hyuuga sonrió con calidez a lo que la pelirrosa no pudo resistir a rodearla con sus brazos.

El joven sonrió después de todo había descubierto nuevo material para entretenerse, aquella chica había llamado a sobremanera su atención, sus ojos aperlados casi grisáceos le demostraban un reto, aquellas chiquillas comenzaron a aburrirle, sus pasos eran seguidos por la multitud, pero como había aprendido con los años podía escabullirse fácilmente, la idea de rodear a aquella joven y besar cada parte de ese angelical rostro le tentaba en demasía.

Se preguntó si sus labios sabrían al caramelo más fino de la institución, que la joven fuese tímida en parte era más encanto, se preguntó si en el sexo sería una Diosa o una vil mortal. Aquéllos labios de princesa de cartón sabrían igual al de las mortales.

Entonces lo miro, una joven de cabellos rosados acariciando las mejillas de su juguete y ella sonriéndole.

Estaba seguro que eso parecía más que una simple caricia, después de todo la pelirrosada siempre gusto de lo mismo que él, pero nadie le ganaba a él, en cuanto la joven de cabellos rosas se apartó él se acercó a su presa.

-quien diría que tienes talento

-quien diría que usted es un demonio-, el joven se sorprendió, la atmosfera había cambiado por completo, la chica lo fulminaba con la mirada.

-si lo dices por ella la verdad es que fui un demonio –la toma de la cintura la joven no cambiaba de expresión, pero sus piernas comenzaban a temblar.

-puede dejarme en paz

-No-, dijo con una sonrisa de superioridad, la joven no era como las otras pero no sería la excepción, tomando su rostro en sus manos a instantes de su tibio aliento, poso sus labios sobre los de la joven, la chica se resistía pero con la calidez que le caracterizaba, delineo con su varonil lengua la delgada comisura de sus labios por otra parte sus manos acariciaban sin censura el botón de su falda, se devoraba la chica en una extraña seducción, por un instante la joven abrió los labios en señal de protesta, la cual fue perfectamente aprovechada por el hombre .Aquel beso era distinto del que alguna vez soñó de niña, se sentía como un pedazo de carne ante un lobo hambriento.

Hola mis hermosas crayolitas (? Henos aquí en un nuevo y rancio capitulo, siendo sincera pensé que jamás hallaría la inspiración eso de buscar un patán esta duro ¿alguien conoce a un sasuke?, bueno como sea me costó lágrimas, esté capitulo decidí dedicarlo a cada bonita crayolita que envió un review, no sé qué haría sin ustedes q.q pensé que no me perdonarían por no actualizar, de hecho algo curioso ahora tendre más tiempo y escribiré más *-*, debido a que gracias a un hombre maldito Joel si lees esto quiero que sepas que te odio :"( . El hdpta me quito lo que mas amaba jugar Corazón de Melón,literal desperdicio dinero y horas jugando sin embargo esas horas las inverti en esta actualización

P. alguien juega CDM ahorren san Valentín no será gratis.

P.D.¿alguien juega LOL?

Un review es un abracito crayolita envía tu abrazo.-. y si quieres enviar un tomate igual envía un review para todo lo demás existe Mastercard