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Dejaré esto por acá mientras aprovecho mi tiempo con señal estable. La vida es una… amable señorita conmigo, sí, eso, incluso cuando quiero participar en la semana de miraculous ladybug, se me interpone, ¿no es hermosa?
Por favor, noten el sarcasmo en ese párrafo.
Esperaba éste día con gran ansia, tengo esta idea en la cabeza desde hace buen rato, y me siento sumamente realizada de haberla podido ilustrar de la manera deseada.
¡Último día de la Semana Miraculous Ladybug!
Espero que la hayan disfrutado, yo lo hice desde el celular, y hoy, pues tendrán subida masiva de mis capítulos restantes.
Disclamer: Todos los personajes y ambientes, entre otros elementos, de Miraculous Ladybug: Tales of Ladybug and Chat Noir, pertenece a Zagtoon, Method & Toei Animation, como un proyecto internacional, y Francia es Francia; por lo cual, no se busca infringir los derechos de autor. Todo aclarado. Sólo las palabras que nacieron de mi corazón, son las que me pertenecen.
Disfruten la Lectura!
Querida Vida
MLWeek
Día Tres: Akumas & Hawk Moth
De Odios & Propósitos
Escrito por Marianna B.
Como siempre desde hace ya un par de años, estaba solo junto a la oscuridad.
Hawk Moth se retiró de su ventanal, derrotado, de nuevo; las mariposas revolotearon a su alrededor, imponiendo emociones que no pudo descifrar como positivas o negativas, sólo vacías. El único momento en que eran liberadas, era cuando esa chiquilla de Ladybug las purificaba, y ya no podía usarlas para sus propósitos.
Pero poco le importaba, las emociones humanas son volubles, y hay tantas personas en el mundo que le ayudan cuando hacen el mal y provocan la ira, que no tiene de qué preocuparse, éste mundo no tiene como meta mejorar en su comportamiento, y sin saberlo, sólo lo ayudan para devastarlo.
Entra a una habitación completamente blanca, tan diferente de la anterior, la puerta oculta se cierra cuando él las traspasa, y queda acompañado por la extraña maquinaria, y una persona recostada en una capsula de cristal.
Vacía como sus mariposas blancas.
Su amada.
El Kwami sale de su cuerpo, pero una magia lo absorbe en una jaula, esa mancha lila ya no tiene fuerzas para seguir luchando, se echa en el suelo frío, y espera el futuro de su destino sellado por la humanidad.
Aun así, no deja de ver al hombre que antes era su querido amigo, caminar con paso lento, al cuerpo que descansa en la campana de cristal. Lo ve con unos ojos tan tristes, porque detrás de toda esa impulsividad, sólo hay tristeza, la más pura y destructiva.
Es un hombre cuyo corazón fue arrancado, el día que se le fue arrebatada su otra mitad.
El ser místico tiene miedo, ruega a los cielos que Plagg no cometa sus mismos errores, y pueda evitar que algo tan espantoso suceda de nuevo.
Hawk Moth, ahora como civil, posa sus manos pálidas contra el vidrio, incluso con una gota de vida, y una maquinaria ancestral que mantiene su alma apenas atada a su cuerpo, sin dejarla ir, ella es hermosa.
Cabellos claros, miel puro, párpados decorados con largas pestañas, labios finos y rosados, figura delicada en todos sus sentidos, envuelta en telas blancas. Es un ángel, un ser que no quiere dejar ir.
Recuerda cómo se siente besarla, y su decisión vuelve a su cuerpo.
Ella lo odiaría si la reviviera, porque era su tiempo de irse, pero él no puede, él no puede con la vida si es sin ella.
Le gritaría, lo maldeciría de seguro, lo rechazaría, se echaría a llorar amargamente, lo abrazaría, y luego, él tomaría su lugar, y ella lo golpearía en su pecho, reclamando que no haya cuidado del recuerdo que ella le dejó en vida.
No lo reconocería, ha crecido el brote más de medio metro, y cada día más semejante a ella, no puede verlo a los ojos, y no piensa hacerlo nunca.
Es parte del pago que debe efectuarse, sólo siente hacia ella, que ya no está, y ha perdido su facultad de sentir por los demás.
Por un momento se pregunta si debería desertar, la voz de su kwami lo incita a que lo haga, pero el odio se acumula en sus entrañas, no puede hacer eso.
¡Tantas personas horribles en el mundo! ¿Por qué no pueden morir esas? Aquellas que matan, que violan, que arrebatan y patean. Que pasan por encima de la ley, de la vida, de los inocentes.
Le han arrebatado un ángel en vida, a ella, su amada Ariane, que le dio tantos regalos, regalos que descuidó, y que ha perdido con los años.
Sus ojos verdes ya no están para recordarle como era el parque de su infancia, donde se conocieron, sus cabellos no son tan luminosos para hacerle sentir el sabor de la miel en el pan tostado de las meriendas, su corazón no palpita con fuerza al abrazarla para recordarle que están vivos.
Ella, que era tan buena; ayudaba a todo aquel que lo necesitara, corría a socorrer animales y heridos, levantaba ancianos en las calles, se detenía en las autopistas para salvar perros perdidos. Le miraba como niña para pedirle refugio en su hogar hasta que sanaran. Cocinaba para los hambrientos, hacía tantas bondades.
Entraba a su oficina con un café y una sonrisa, y devolvía la vida a ese hombre que era él, joven, voluble, perdido y con su belleza de musa, una belleza que se transforma y le muestra tantas facetas de la vida y su hermosa mujer.
¡Ariane!
¡Oh, mi Ariane!
Quería que regresara, que sonriera, que ella fuera la que cuidara del fruto de su amor con todo el cariño que sólo ella podía transmitir, cariño que él aprendió meramente a demostrar cuando estaban de la mano.
Mano que ya no puede sostener.
Ya no tiene su apoyo.
Está dispuesto a quemar medio mundo en las llamas de la venganza, bañarse en sangre inocente, con el sólo propósito de traerla de vuelta.
¿Conquistar al mundo, para qué?
¿Esclavizar a la humanidad, con qué fin?
¿Destruirlo por completo, cuál sería la recompensa?
Una sólo vida, hermosa y talentosa vida, a cambio de diez millones de almas vacías y estúpidas.
Parece un trato justo.
Porque quería volver a descubrir los colores del mundo a su lado, aunque fuera por unos momentos, quería volver a sentir, quería volver a escuchar su risa, quería volver a sentir el calor humano, quería volver a creer en la humanidad.
Quería que ese esmeralda precioso volviera a encontrarse con su vacío mar grisáceo.
Sin saberlo, la solución a sus penurias está unos pisos arriba, rogando por su atención.
Pero Hawk Moth la quiere a ella.
Y hará todo lo posible en sus manos para tenerla de vuelta.
Un llamado en su oído le alerta, otra persona ha caído en su trampa; ésta vez, es un hombre de mediana edad, furioso porque el hombre que ha terminado con la vida de su hijo menor no recibirá un castigo mayor.
Éste es el dolor más letal.
El kwami es absorbido otra vez por su miraculous, y Hawk Moth puede sentirlo; pronto, alguien lo suficientemente abatido tocará las puertas de su poder, y reunirá todas las Reliquias para cumplir su cometido.
Y devolverá a éste mundo el ángel que su propio pueblo se arrebató de sí mismo.
Hace a un lado los ojos esmeralda, los cabellos claros, y las sonrisas que ya no recuerda.
Esto es sobre venganza, poder, y ningún motivo en realidad.
Que alguien lo saque de su miseria.
No puede vivir sin su otra mitad.
Vida, Muerte, devuélvansela.
Fin del Capítulo
Escrito por Marianna B
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Si no recibí tomates antes, ahora espero la sal xD (de sus lágrimas, *risa malvada*)
Bueno, éste capítulo fue fácil de escribir hace tres días, me lo he releído y creo que me esmeré bastante al momento, creo que es un tantito obvio mi headcanon, pero espero que les guste x3 incluso no tiene que ser ustedes-ya-saben, quise en verdad enfocarme en un hombre destrozado, un hombre destruido, y su porqué sin ser en verdad un por qué.
El título va tomando forma de una manera un tanto peculiar, ¿no lo creen? Hasta algo sarcásticamente se aplica en ésta trama.
No soy escritora profesional, paciencia conmigo, así que una palabra suya se les agradece, mientras me la dejen de corazón, sentiré como mi cuerpo se llena de energía ¡Como cuando tomo 50 tazas de chocolate! Sus comentarios y críticas son más que bienvenidas ;3
Con gran cariño, y todavía peleando con mi señal de internet.
Gracias por leerme!
Marianna B.
