- Estúpido bastardo cara de patatas! - Se oyó el grito de Romano por toda la habitación al momento que entraba en ella, ignorando totalmente a Japón y Alemania que solo lo miraban sorprendidos y por el tono que usaba estaba muy, pero muy enojado. - Como es eso que el imbécil de Veneciano no esta?! - Le grito, alzándolo de la silla agarrándolo del cuello de su chaqueta.

- Vamos Romanito, de seguro Prussia nos dirá todo, pero no lo mates - Le decía España, tratando de salvar la vida de uno de sus mejores amigos.

- Claro que si!, el asombroso de mi les dirá todo lo que sabe! - Contesto alegre Prussia, recibiendo de parte de repuesta un buen golpe de parte de Romano que lo mando al suelo.

- Romanito creo que ya mataste a Prussia - Comento un poco espantado España al ver que Prussia no se paraba del suelo.

- Para mi mala suerte no lo mate imbécil, solo lo deje inconsciente - Le dijo Romano serio. - Este inútil despertara en un momento y me dirá lo que quiero saber. - Termino de decir para luego sentarse en una de las sillas de la habitacion y ver a Japón y Alemania ya despiertos.

- LO QUE ME FALTABA! - Grito molesto.

- Despertaron! - Grito alegre España al momento de abrazar a los dos.

Una vez que se separaron vieron que Romano se acercaba a la ventana y suspiraba mientras miraba el cielo.

- Ese estúpido de Veneciano - Susurro, en su tono se podía podía notar la preocupación que tenia.

- España-san... - Le hablo Japón, llamando la atención de todos en la habitación. Japón se quedo callado un momento, ya que al tener muchas dudas no sabia por donde empezar, pero había una duda que tenia mucho mas grande que todas las otras. - Donde esta Italia-kun? - Con esa pregunta la habitación quedó en silencio.

Todos se quedaron callados, dos por no saber que pasaba y los otros dos al no saber que decir; la tensión en la habitacion iba en aumento y eso solo empeoraba la situación en la que se encontraban...

- El pequeño Italia se encuentra en Japón - Se escucho de repente, rompiendo la tensión que se sentía. - En Tokyo para ser exactos - Se oyó. Todos voltearon la mirada para ver a Prussia que se sentaba en el suelo y se sobaba la cabeza.

- Y se puede saber que esta haciendo mi estúpido fratello hasta allá?! - Grito enfurecido Romano. - Sabes igual que nosotros su condición y aun así lo dejaste ir?!, sabes como lo tratan en esos malditos lugares, esos hijos de p***! - Le grito con todas su fuerzas, aguantándose las ganas de volver a golpear a Prussia y esta vez si matarlo.

- Prussia que fue lo que paso? - Le pregunto serio España, cosa muy rara en el.

Prussia solo suspiro y se recargo en la pared, ya esperaba esa reacción de esos dos.

- Se fue esta mañana, en lo que yo hablaba con Francia e Inglaterra, se escabullo y salio, pero tres de mis hombres lo vieron e intentaron detenerlo, pero ya saben como es el, insistió tanto que no les quedo otra opción y lo acompañaron, recibí la llamada de confirmación hace poco. - Termino de explicar Prussia con un tono serio.

- Que clase de guarda espaladas eres?!, el que debe estar allá con el eres tu, no ellos!, ni eso, el que debería estar con el estúpido de Veneciano soy yo!, ese imbécil ni siquiera debería estar fuera de la cama! - Gritaba Romano, golpeando la pared en el proceso y antes de que la volviera a golpear fue detenido por España que lo abrazo y lo jalo hacia el.

- Tranquilo Romanito, Italia estará bien, recuerda que los guardias de Prussia son los mejores, ellos darán su vida por el si es necesario, lo sabes muy bien, ademas de que Italia es muy bueno convenciendo a la gente, hasta contigo lo logra - Le calmo España con una ligera sonrisa y algo de diversión.

- Cállate bastardo - Le dijo Romano alejándose de el un poco sonrojado al verse descubierto.

Alemania y Japón que hasta entonces se habían mantenido al margen de la conversación, tenían muchas dudas en su cabeza, pero sobre todo una: Que pasaba con Italia?.

- Que fue lo que nos paso? - Pregunto de repente Alemania, recordando les a los demás que estaban presentes en la habitacion y que habían escuchado todo.

- Muy simple, Italia los salvo! - Grito alegre España.

Eso no les respondió nada, es mas, ahora tenían mas preguntas que antes.

- Pero, como? - Pregunto Japón, tratando de obtener mas información del todo asunto.

- No se merecen a Veneciano - Soltó de repente Romano, llamando la atención de todos.

Todos voltearon lo voltearon a ver, Alemania y Japón no entendían el porque las palabras de Romano, mientras que España junto a Prussia ya se daban una idea de la razón de estas.

- Que?... - Pregunto mas confundido de lo normal Alemania.

- Romano-san, porque dice eso? - Pregunto enseguida Japón.

- Están sordos o que?! - Exploto de la nada Romano. - Ustedes par de imbéciles!, hijos de p***, no se merecen al estúpido de mi fratellino!, el ah hecho tanto por ustedes, aun cuando ya no tenia que hacerlo!, arriesga su vida un millón de veces para poder ayudarlos! y ustedes como le pagan?!, atacándolo, hiriéndolo, insultándolo!, por mas que intente detenerlo no pude hacer nada, mas que asegurarme que los malditos papeles estuvieran bien! - Gritaba frustrado Romano, mientras dejaba salir un par de lagrimas.

Todos se quedaron callados por lo dicho, Alemania y Japón solo bajaron la cabeza avergonzados; mientras que el silencio se volvía a formar, Prussia se acerco a ellos.

- Desde que yo desperté Italia ya estaba trabajando en sus papeles - Empezó a contar Prussia. - El tenia la esperanza que ustedes ganaran la guerra, pero al ver como iba avanzando todo, le dio miedo el saber que les pasaría si llegaban a perder. Sus papeles fueron mucho mas complicados de lo que el pensó, ya que el no podía hacer mucho, si no era por una razón era por otra, no descansaba por revisar que no tuvieran alguna falla o alguna laguna que pudieran utilizar en su contra, le costo mucho ya que siempre fallaba algo, pero a pesar de todo logro terminarlos en perfecto estado, incluyendo todas las firmas antes de que fuera la batalla final. Cuando fue el inicio esta, el se encontraba presente, no apoyaba a ningún bando, solo estaba ahí, esperando el resultado y rogando de que todo acabara, a pesar de que el solo estaba de observador, sus tropas tenían ordenes de no dejar que muriera tanta gente, les disparaban en la piernas o en otros lugares para que ya no se pudieran parar y así fingían que estaban muertos, todo iba bien pero algo paso. Un soldado Alemán y un soldado Japones se alejaron un poco del campo de batalla y fueron tras el; cuando llegaron a el empezaron a atacarlo, le dispararon, lo golpearon y mas. Italia no quería hacerles ningún daño por lo que se dejo hacer, fueron mis hombres quienes se dieron cuenta de lo que pasaba y fueron a ayudarlo, pero por ordenes de Italia no los mataron, simplemente los dejaron inconscientes. Llevaron lo mas rápido que se pudo a Italia a un hospital o algo así para poder ayudarlo, en una semana el despertó y lo primero que pregunto fue que quien había ganado la guerra, no le pudimos mentir y cuando supo la verdad se deprimió, aun con todo lo que le pasaba el se levanto de la cama, sin importarles sus heridas o el dolor que sentía fue a ver como estaban sus territorios, tal y como ya lo esperaba estaban "bien", pero el de Japón fue el mas grave por las bombas que recibió. Italia todos los días va e sus territorios para ayudar en lo que se pueda, pero la gente no lo ve como un amigo o un aliado que intenta ayudar, su gente lo ah atacado, golpeado, humillado; mis hombres solo los pueden alejar ya que Italia les ordeno que jamas dañaran a un civil, aun cuando estos si lo dañen a el. Nosotros lo tratamos de detener ya que siempre es muy peligroso que el valla, pero ya son varias veces que se escapa para ir, a pesar de as consecuencias que sufre... - Termino de contar Prussia, con algunas lagrimas en sus ojos, sintiéndose muy inútil al no poder hacer algo.

- No le importa lo que le hagan, el muy estúpido dice que es lo mínimo que puede hacer por ustedes, cuando en verdad el ya hizo hasta de mas - Dijo Romano, mirándolos muy seriamente. - El estúpido de Veneciano debería estar en cama para tratar sus heridas, pero el muy imbécil se escapo y fue a Japón! - Grito, golpeando nuevamente la pared.

- Romanito, calma - Le volvió a decir España, alejándolo nuevamente de la pared.

Al escuchar todo lo dicho por Prussia, Alemania y Japón entraron en un nuevo trance, todo lo que habían escuchado, todo lo que Italia había hecho por ellos a pesar de que ya no tenia nada que ver con el eje; Romano tenia razón, ellos no se merecían a Italia. Después de tanto daño hecho, ellos lo habían dañado no solo físicamente, si no también patológicamente, todo el mal que ellos le habían hecho a Italia no tenia perdón alguno en la tierra, como verían a la cara ahora a Italia?, si antes ya era difícil con la nueva información lo iba hacer mucho mas.

- Bueno ahora que lo saben todo es hora de descansar - Soltó de repente Prussia, llamando la atención de todos. - No sabemos a que hora valla a llegar Italia, pero sera una agradable sorpresa para el al verlos mucho mejor que cuando se fue esta mañana, se pondrá muy feliz al verlos despiertos - Termino de decir Prussia mostrando una gran sonrisa para después- con un gesto con la mano despedirse de todos y salir de la habitacion.

- Tienes mucha razón!, descansen chicos! - Grito alegre España, para después salir alegremente de la habitacion llevándose a Romano con el.

Una vez que todos salieron, Alemania y Japón dejaron salir un gran suspiro que sin darse cuenta habían querido dejar salir desde que había comenzado todo, a pesar de que solo llevaban unas horas despiertos todas las emociones que habían experimentado en tan poco tiempo los tenia muy agotados. No lograban entender como sus cerebros no habían colapsado después de recibir tanta información de gran importancia en tan poco tiempo.

- Alemania-san... - Lo llamo Japón al ver que este tenia la mirada perdida en las cobijas de la cama.

- Romano tiene razón, al menos conmigo... - Respondió Alemania en un tono seco, pero su respuesta solo había conseguido una mirada muy confundida de parte de Japón. - El solo trataba de ayudar en todo momento, a pesar de que ya no tenia ninguna obligación con nosotros. Debí darme cuenta que Italia jamas nos traicionaría y que hago yo para agradecerle todo su ayuda?, lo ataco, mato a su gente y lo humillo, que clase de agradecimiento es ese? - Pregunto furioso Alemania, dejando que un lagrima salir demostrando la impotencia y el gran dolor que sentía en ese momento.

- No diga nada de eso Alemania-san - Hablo rápidamente Japón, después de escuchar atentamente a su Aliado. -Al igual que Italia-kun y como las demás naciones, solamente seguía las ordenes de sus superior. Lo conozco desde hace tiempo y se mejor que nadie que usted jamas le haría ningún daño a Italia-kun, a demás de que tanto usted como yo teníamos los planes de que si ganábamos la guerra íbamos a recuperar a Italia-kun y le pediríamos una buena explicación por lo que había pasado y después de que todo se aclarara volveríamos a estar los tres juntos como desde el principio de todo. Solo que esta vez fallamos y fue Italia-kun quien nos salvo. Nos debemos estar enojados con nosotros mismos, a Italia-kun no le gustaría nada de eso. El nos salvo por algún motivo, estoy mas que seguro que pronto podremos hablar con el para poder aclarar todo esto, pero de algo estoy mas que seguro, ahora de debemos mucho a Italia-kun - Termino de hablar Japón con una sonrisa y con varias lagrimas en su rostro.

Alemania que solamente había escuchado atentamente a Japón mientras hablaba y nada mas podía estar de acuerdo con el con cada palabra que había dicho. Ahora solamente quería ver a Italia nuevamente, ver esa sonrisa que todo el mundo amaba y poder darle las gracias por todo, al mismo tiempo para poder disculparse como se debe con el.

- Tienes razón, Japón -Le contesto Alemania con una ligera sonrisa. - Solamente que después no nos lo podremos quitar de encima bajo ninguna circunstancia - Comento con una risa al imaginar a Italia abrazándolos a los dos sin quererlos soltar.

- Tiene toda la razón, Alemania-san - Le confirmo Japón con unas sonrisa mas calmada.

- A demás de que tenemos que hablar con nuestras tropas y con nuestra gente al regresar - Siguió Alemania un poco mas serio.

- Sera mejor que lo hagamos lo mas rápido posible - Contesto Japón igual de serio.

Ya sabiendo que hacer , ahora solamente les quedaba esperar.

El resto de la tarde paso sin ningún problema: Alemania y Japón se habían quedado en cama por ordenes de China y de Prussia , pero también habían recibido algunas visitas inesperadas de parte de los Aliados y mas de España. Para sorpresa de ambos las cosas no habían cambiado mucho, las constantes peleas entre Inglaterra y Estados Unidos junto con los gritos de Romano hacia los demás ( En especial hacia España ).

Habían hablado de diversos temas, pero en especial en todo lo que pasaría al ver a Italia de nuevo y de como agradecerle todo lo que había hecho por ellos, al mismo tiempo que discutían sobre lo que le iban a decir a su gente al volver a sus territorios y así entre platicas no se dieron cuenta cuando llego la noche. Después de tomarse sus respectivos medicamentos, cada uno se fue a dormir en sus respectivas habitaciones, los guardias tomaban sus puestos para vigilar y proteger el lugar al mismo tiempo que unos hombres de Prussia se ponían en la puerta de Alemania y Japón ( No es que temieran que fueran a hacer algo, pero uno que otro no estaban totalmente de acuerdo a todo lo que estaba pasando, así que nada mas era para prevenir ).

No fue hasta la madrugada cuando las cosas empezaron a ponerse interesantes...

Bueno eso es tod por hoy, espero que les haya gustado este capitulo n.n

Dark Fairy00 y melly-senpai muchas gracias por sus comentarios!, les agradesco de todo corazón a toda la gente que este leyendo esto.

Bueno un poco de publicidad, para aquellos que les guste Sonic, hace poco escribi un One-Short que espero que sea de su agrado n.n

Sin mas que decir me despido, hasta la proxima! n.n/