=Intercambio de cuerpos=

Y una vez más, les traigo otro. Soy una desesperada, lo sé, pero...¡me emociono tanto que lo termino escribiendo! Por favor lean y quiero que lo lleguen a disfrutar tanto como yo...:D


En el pequeño comedor de madera, Momoko miraba con curiosidad lo que la señora Him había puesto en su plato. Un poco extrañada por el contenido de este y con las tripas gruñendo sin disimulo, chasqueó la lengua.

-¿Esto es carne? ¿Mamá?-la nerviosa voz del pelirrojo llamó a la señora que cocinaba con cara de pocos amigos-no me gusta el tocino-

La señora con una mirada expectante volteo a ver a su hijo, Momoko con cara de desagrado pinchaba la comida con el tenedor.

-¿Quieres molestarme?-retó la señora mientras volvía a su quehacer. El pelirrojo tragó en seco, esa señora era muy intimidante.

-Siempre te ha gustado la carne de puerco, come Brick-sonrió su padre. Aunque aún masticaba su comida la miraba sonriente. Momoko sintió un hueco en el estómago pero se dignó a meter un bocado a su boca.


Brick, por otro lado, comía la avena preparada por la señora Akatsusumi. Si bien la avena es buena para la digestión y estaba bien preparada a él le parecía una asquerosa papilla para bebé caliente y grumosa. Al meter la primera cucharada a su boca, la volvió al plato escupiendo la todo.

-Esta gente come basura-reconoció con desagrado mientras con ansias limpiaba su lengua con la servilleta. Buscó con la mirada donde tirar "esa asquerosa comida" encontró un plato para croquetas de Peach. Con apuró que la señora entrara vació toda la avena sobre él y se sentó como si no pasara nada. Cuando la mujer pasó por la cocina, Brick carraspeó llamando su atención.

-Vaya cariño, sí que tenías hambre-Brick sonrió con superioridad-te serviré más-

-¡Noooooo-

-Ya vengo, cariño-dijo la señora mientras se retiraba a la cocina.


Momoko salió de su casa lo más rápido posible y como si realmente fuese lo peor, volvió su desayuno en el jardín.

-¡Ya llegué chico bonito!-se escuchó el ronco grito del moreno, tan característico de cada mañana.

-¡Buenos días, Brick!-saludó el rubio también.

El pelirrojo con una mueca indescifrable y mirando de reojo la casa Akatsusumi caminó hacia donde el par de imbéciles estaban. Deseaba ver a Brick lo antes posible.

-Buenos días, chicos-saludó en un susurro.


-Comer avena te hará una chica muy bella y fuerte-dijo la señora mientras admiraba a su hija comer con flojera, recargando su mentón con su mano y una sonrisa de madre orgullosa. Brick casi le escupía la comida a la pobre señora, se moría por reir ¿La mamá de Momoko le decía cosas así todo el tiempo? ¡Patético!

-Perdón-habló con la boca llena y se levantó mientras se limpiaba la boca de nuevo-nos vemos más tarde-

-Momoko-llamó la señora mientras lo miraba con dureza.

-¿Sí?

-Quiero mi beso-dijo sonriendo. Se quitó un castaño mechón de la cara mostrando una verruga enorme que juró se movía sola. Brick con cara de total asco soltó una maldición. ¡¿Enserio?! ¡¿Ella tenía que besar esa cosa cada mañana?! ¡Pobre Momoko!

-¿Qué pasa, Momoko?-preguntó su madre alarmada. Brick tomó su mochila y gritando que la perdonara salió prácticamente corriendo de la casa.


-¿Qué pasa, Brick? Andando-dijo en tono burlón Boomer mirándola sonriente.

-Entra pelirrojo, tenemos lugares que ir, cosas que ver y mujeres que embarazar ¡Entra!-sonrió Butch mientras que pataleaba en el asiento, el rubio soltó una risita cómplice. Momoko sorprendida miraba el auto en el que estaban montados los chicos y con una mueca intento abrir la puerta, ese auto no era para nada seguro.

Batalló por unos minutos intentándola abrir, hasta que Boomer mirándolo serio la abrió por dentro.

-¿Te sientes bien?-preguntó preocupado el chico de ojos cobalto. Generalmente Brick solo saltaría y comenzaría a parlotear de alguna de sus gilipolleces y ya.

-Si estoy bien, gracias-sonrió un poco Momoko. Siempre le pareció lindo ese rubio, él no era tan salvaje como los otros dos, según ella.

-¿Seguro?-intervino el moreno sacándola de su burbuja. Momoko soltó un largo suspiro y volvió a asentir. Butch prendió la música como todas las mañanas y comenzó a bailar. "¿Cuándo terminará esto?" pensó la pobre chica por sus adentros mientras escuchaba esa estruendosa música de nuevo.


Justo cuando el motor del auto prendió partieron a rumbo a la escuela. Brick salió de la enorme casa a toda velocidad tratando de alcanzar el auto que se acababa de ir.

-Maldita, robaste mi transporte-se quejó entre dientes. Batallaba con el largo cabello naranja de la chica. Odiaba tener que batallar con eso.


A toda velocidad el auto de los chicos corría entre las calles hacia el Instituto. Butch reía como loco sacado del manicomio mientras que prácticamente gritaba la canción del estéreo, Boomer arreglaba su cabello en el retrovisor pues este jugaba con el viento y Momoko se limitaba a tomar con fuerza el asiento. Tenía miedo que pudiesen chocar además que ya habían violado algunas leyes de tránsito.

-¿No creen que vamos muy rápido?-preguntó Momoko hecha un manojo de nervios.

-¡Claro que vamos rápido!-gritó el moreno agitando su hombro para no caerse. Boomer siguiendo su relajo empezó a sonar el claxon desenfrenadamente. "Vaya amigos los de Brick" pensó Momoko sintiéndose extraña.


"Tendré que usar el autobús, no he subido a uno desde primaria" pensó Brick muy cabreado a decir verdad. Como de costumbre el autobús no tomó importancia a la pobre pelirroja y pasó a un lado a toda velocidad. Brick como pudo corrió unas cuadras hasta que sus pies se cansaron.

-¡Son unos imbéciles!-gritó a todo pulmón.

-Esa no es la forma que habla una señorita-regañó un viejito que iba pasando. Esto bastó para que Brick se enojara más haciendo que a este le creciera una vena en su sien.

-¡Lo siento, así me pongo cuando menstruo!-gritó hecho una furia, burlándose de la situación de cierto modo. El viejito indignado apresuró su paso alejándose de Brick. "Esta juventud de hoy" se lamentó.

Brick aún molesto tomó las cosas que había tirado y se dignó a apurar su paso hacia la escuela. Le urgía encontrar a Momoko lo antes posible.


Al llegar al Instituto Butch hizo lo de siempre molestar a cualquier persona que encontrase, Momoko salió del auto mirando con amento la escuela y Boomer fue a estacionar el coche. El cuerpo del joven pelirrojo se dirigía hacia su casillero cuando de un jalón un poco brusco sintió como la halaban.

-Maldita bruja ¿Qué fue lo que hiciste?-cuestionó Brick con el ceño fruncido.

-Déjame en paz bruto abusivo-riñó Momoko al sentir como unas pequeñas manos arrugaban la camiseta por su pecho-¿Crees que yo soy la culpable de esto?-

-No lo sé, tú deberías saber cómo arreglar esto… ¿no que lo sabes todo?-

-Lo sé todo pero…-Momoko se señaló a el cuerpo de Brick y se sonrojó-no esto ¡es increíble que esto haya pasado!-

-Ya pasó ¿de acuerdo?-soltó serio-más te vale que hagas algo para recuperar nuestros cuerpos-

-Eso es lo que más quisiera, no me gusta comer lo que sea que prepare tu mamá-chilló Momoko con una mueca de desagrado.

-Déjala en paz-

-Además habla como si todos estuviesen sordos, seguro las escuchan hasta China, ¿no sabe que es el silencio o qué?-

Brick sonrió con burla, ya sabía que decir.

-Al menos mamá no tiene una bola de carne que se mueve sola-

-¡Oye! No es una bola de carne, es una marca de nacimiento-

-¡Pues que marca! Seguro la miran de aquí hasta la Guayana Francesa-

-¡Eres un insensible!-chilló Momoko. No duraría mucho para que comenzara a llorar-¡no quiero ser un chico!

Brick alarmado que alguien lo viese llorar intento calmar a Momoko, ella comenzaba a secar sus lágrimas con las mangas de su saco.

-Esto es…como un resfriado verás de dentro de muy poco todo volverá a la normalidad, confía en mí-Brick sonó tan serio y maduro que terminó con una sonrisa, había logrado calmarla. Sin evidente razón Momoko se sonrojó y ocultó su rostro entre sus mangas, limpiándolas también-solo…no trates de llamar la atención.

Momoko asintió más entusiasmada y Brick se alejó de ella poniéndose la capucha de su saco.


Bueno, eso es todo lectores. Posiblemente me vayan a leer muy seguido, aveces me emociono tanto que estrezo a la gente, por lo que les pido muy amablemente que...si les interesa, aburre o odian este finc o cualquier comentario, reclamación o duda pueden no se...¿comentar? Sí eso me haría feliz. Gracias por leer! Hasta luego.