Wiii aqui estoy de nuevo con otro capi más :) dispuesta a entreteneros, ojala y os guste, es muy importante para mi .

Capítulo 2 Su preciosa vida.

-Así que sucedió eso-la voz de Carlisle tenía un claro tono reprobatorio-. Ha si un alivio ver que Riley al igual que Bella controla sus instintos, pero ha sido demasiado arriesgado.

Obviamente Jasper se mostraba más avergonzado que Emmett quién estaba de lo más tranquilo y él lo miró con expresión taciturna, nunca más volvería a hacer caso de lo que dijera su hermano.

-Tienes razón Carlisle...no debí cumplir el capricho de mi hermano menor.

Alice lanzó una risita tomando la mano de Jasper, Emmett borró la sonrisa de su rostro ante el comentario soltando un bufido. Cómo era lógico habían contado todo lo sucedido a la familia una vez que estuvieron todos de vuelta de la caza, las expresiones habían ido desde la enfadada de Edward por tal riesgo, pasando por las regañoñas de Carlisle, las felicitaciones de Alice por el control de su eterno esposo, otra regañoña más por parte de Rosalie a su infantil marido y las asombradas de Bella y la pequena Nessie. Esme había sido de las pocas que habían cambiado la preocupación al alivio y estaba sentada en el pulcro sofá blanco al lado de Riley que no había dicho palabra en ningún momento.

-¿Cómo te sientes?-preguntó con excesiva dulzura.

Riley no sabía qué responder, ahora estaba ansioso, no por el recordatorio de toda aquella sangre fresca tan cerca de él, más bien por lo tranquilo que se había sentido dónde estaba la chica humana. Apenas habían pasado unas horas desde el encontronazo y todo esa seguridad se había ido, ella no estaba.

-...Bien...-mintió.

Ella le lanzó una mirada significativa a Edward.

-Ansioso-siseó para su madre adoptiva.

Esme miró compasivamente a Riley y le apretó suavemente el hombro, él había escuchado perfectamente al pelirrojo, de seguir siendo humano se hubiera puesto rojo de rabia, pero el poder de Edward quizás le ayudara.

-Dilo todo-murmuró.

-¿Seguro?

Riley asintió.

-No hay forma de que pueda estar más avergonzado de lo que ya estoy.

Emmett soltó una risotada que fue rápidamente callada por la mirada severa de su esposa.

-Es como si ella tuviera el efecto contrario que Bella tenía sobre mí, parece que Riley se siente tranquilo-dijo Edward según veía en la mente del neófito.

-No es algo que tenga que obsesionarte-comentó Jasper sentándose con Alice al lado de Riley-. Yo también me sentí muy tranquilo cuándo encontré a Alice, bueno y algo confuso.

Alice besó una de las cicatrices de Jasper.

-Puntualicemos, yo ya era un vampiro en ese momento, ella es humana.

-No le demos mayor importancia de la que realmente tiene-refunfuñó Rosalie-. Además, ¿no pudo ser algo casual? Quiero decir que quizás Riley se distrajo ante el sonido de la botella, después de todo el cerebro de un neófito no es constante, ya sabéis que se distraen con facilidad.

-Nada te distrae de la sed-masculló Jasper-. Además él tiene bastante más de un año.

Renesmee acarició la garganta de Bella con su mano haciendo que soltara una cantarina risa.

-¿Qué es tan gracioso?-preguntó Edward.

-Ella quiere conocerla-respondió tratando de sofocar la risa-. Dice que si ella se quedara al lado de Riley todo estaría bien porque la familia se quedaría completa.

-¡NO!-rugió el rubio.

En apenas un segundo Jacob, que hasta ese instante había tenido toda su atención en Nessie, saltó frente a ella, Edward se colocó protegiendo a su esposa y su hija. Emmett, Jasper y Carlisle bloquearon a Riley antes de que pudiera moverse, Alice y Rosalie cubrieron por detrás por si Riley conseguía deshacerse del agarre.

Nadie dijo nada en esos tensos minutos, finalmente Edward rompió el silencio.

-Se ha calmado.

Jacob no abandonó su posición protectora.

-¿Seguro?-preguntó, preparado para saltar en fase.

-Jacob, yo nunca pondría en peligro la vida de mi hija o la de mi esposa-dijo Edward, visiblemente irritado por la actitud del lobo.

-Lo siento-se disculpó Nessie.

-Ha sido culpa mía-admitió Riley-. No sé que pasó.

No, sí lo sabía. Estaba claro que él no era ningún santo ni lo sería nunca pero sabía perfectamente que Nessie tenía algunas dificultades para alimentarse pues ella al principio también había bebido sangre humana y la animal no le parecía tan buena. A Riley le había entrado pánico al pensar en el hecho de que Nessie pudiera ir a ver sin ninguna vigilancia a la chica humana y le hacía daño, las imágenes se filtraron por su mente cómo si viera una película: Nessie acercándose, la incauta humana mirando confiadamente a la niña, Nessie la muerde, el sabor es tan cálido y bueno que ella pierde el control...la humana indefensa yace muerta en el suelo y sería nuevamente culpa suya. No quería que sufriría ningún daño, si podía conservarla con vida ¿no debía ser ese su cometido? Salvar una vida para aliviar la culpa por arrebatar miles.

Apenas estaba escuchando la conversación que se estaba llevando a cabo en aquel salón, estaba demasiado concentrando en organizar sus ideas sobre cómo evitar que su nueva familia tomara contacto con ella, su cerebro dió rienda suelta a su cuerpo y apenas se quedó libre del agarre de sus hermanos salió disparado. No estaba sediento todavía por lo que asumía que tenía un par de horas antes de sentir su garganta estallar en llamas, la noche era oscura y siendo de madrugada casi no había gente en la calle que percibiera sus movimientos, regresó al centro comercial, el lugar dónde la encontró, sabía de sobra que ya estarían corriendo hacía él y puso sus cinco sentidos al máximo.

Recordaba vagamente que ella tenía un peculiar olor dulzón con lavanda, trató de volver a oler ese rastro e inspiró con fuerza tal cómo Victoria le había enseñado, la garganta le quemó ante tanto olor humano, sin embargo, pudo encontrarlo. Ella vivía casi en el centro del pueblo, su casa estaba encima de una vieja librería en la que pudo entrar sin mucho esfuerzo, la trastienda de aquel lugar estaba lleno de cajas nuevas aún embaladas, Riley se deslizó entre ellas hacía una puerta con el letrerito privado, subió por la escalera hasta llegar al piso de arriba, la casa era un piso ni muy grande ni pequeño, parecía que acababa de ser arreglado pues el olor a pintura aún era notable a pesar de estar seca o quizás sólo era notable para el olfato de un vampiro. Ahogó un gemido adolorido. El salón ya olía demasiado a ella.

Bebe su sangre, Riley. No necesitas pensarlo, sólo hazlo si es lo deseas.

"Eres una mentirosa, Victoria" pensó enfrentando al rostro imaginario. Ella le sonrió cruelmente.

Sólo te digo lo que deseas oír, yo sé lo que piensas, sé lo que deseas, lo que hay en tu corazón...y todo es mío, Riley. Sólo mío.

Él se frotó los ojos obligando al rostro a irse, cuándo quiso darse cuenta ya estaba frente al cuarto de la pobre humana. Vaciló al rozar con sus dedos el pomo de la puerta y entró dentro. Su habitación al igual que el resto del piso tenía un punto oscuro cruzado con hippie, no pudo evitar pensar que era algo encantador, había un gran armario de madera clara empotrado en un lado, junto a unas estanterias repletas de libros, frente a ellas había un sofá blando en el que te hundes cuándo te sientas y sobre este dormía lo que parecía ser un lirón de color marrón claro con un pañuelo violeta como collar, el escritorio estaba en la otra punta con un ordenador portátil, las maletas estaban abiertas todavía con algo de ropa, a su lado había un baúl de roble que estaba a los pies de la cama. La cama. Allí estaba la humana que no fue capaz de pedirle la lata. Los acelerados latidos de su corazón llenaron sus oídos cómo si escuchara música, su respiración bajaba y subía con regularidad y sus cabellos estaban desordenados sobre la almohada, se sentó en el sofá mirándola.

No tenía sed.

Se sentía inmensamente tranquilo cómo si fuera él quien estuviera durmiendo. Riley inhaló un poco más de su olor, su garganta se resintió levemente pero no fue todo lo grave cómo en el salón, ¿quizás por verla a ella? Pensó unos instantes en Bella cargando a Nessie, su compañera neófita solía mostrarse muy tranquila con la niña en brazos a pesar de que era cómo tener un delicioso y cálido plato entre manos, se preguntó si este era su caso, ¿ella era su versión de Nessie? ¿Una hija a la que cuidar y proteger? Porque después de todo Victoria tenía razón, él era todo suyo.

Y de cualquier manera sabía que existía esa necesidad hacia una humana a la que había conocido hace horas, no entendía por qué pero era un deseo más fuerte que el de la sangre. El deseo de proteger su preciosa vida.

Alzó la vista al percibir un movimiento en la cama, la humana se había movido y ahora su brazo colgaba fuera de la cama con los delgados y blanquecinos dedos colgados a unos centímetros del suelo, nada más que eso. Ella dormía como una piedra.

Riley levantó la vista hacia las estanterias movido por la curiosidad sobre los libros que le gustasen, allí había un poco de todo sobre libros de con historias de miedo, otros fantasiosos sobre magia, la mayoría sobre vampiros. Se tapó la boca evitando reir en voz alta, estaba en un pueblo de vampiros que no se ajustaban a los libros que ella tenía, demasiado divertido para no reir, se acercó con paso lento y agarró con cuidado su mano, alejándola lo máximo posible de su rostro para evitar tentaciones innecesarias y la colocó dentro de la cama volviendo a arroparla.

-Increíble.

Sus dientes deslumbraron a la luz de la Luna al oír al visitante no deseado. Edward y Carlisle. Miró la única ventana situada sobre la cama de la humana y vió los rostros de ambos observándolo con una expresión de sorpresa e incredulidad que casi resultaba insultantes.

-¿Qué hacéis aqui?-masculló Riley-. ¡Fuera!

-Riley, tienes que venir con nosotros-dijo Carlisle, no parecía enfadado por su temeridad, seguía sorprendido-. No puedes seguir arriesgándote.

Riley apretó los labios mirando cómo ella bostezaba enterrándose más en las sábanas.

-Escucha-esta vez habló Edward, su voz tenía una sutil nota persuasiva-. No quieres lastimarla, puedo entenderlo tanto yo cómo Carlisle hemos sentido eso hacia nuestras esposas, la ves de la misma manera que yo veía a Bella pero yo me alimenté durante semanas antes de entrar en su habitación-continuó hablando cada vez más seguro de sus palabras-. No es fácil estar cerca de ella, crees que no tienes sed porque estás pendiente de que no despierte, pero pasará algo que haga que necesites tomar su sangre y lo harás, luego te arrepentirás cuándo sea demasiado tarde para traerla a nosotros y que Carlisle la transforme, sé que no quieres eso, Riley.

Él negó con la cabeza. Sólo quería acabar con esas voces acusadoras.

-Ninguno de nosotros la vamos a lastimar-intervino Carlisle-. Nos conoces, sabes que no somos cómo Victoria, nosotros cuidamos de los humanos, no los comemos. Tal vez tú no la quieras en el mismo sentido que yo amo a Esme pero para cuidarla tienes que estar sereno, sediento no lo lograrás.

Riley atravesó en un salto la ventana abriéndola en el proceso, la cerró apenas un fracción de segundo después de pasar por ella. Dió una última mirada a la humana antes de saltar con Edward y Carlisle.

-Estará bien, ¿verdad?

Ambos asintieron y Riley se alejó con ellos hacia la casa Cullen, en medio de la carrera vió la mirada extrañada que Edward le dedicó a Carlisle.

-¿Qué pasa?-preguntó, quizás no fué tan buena idea marcharse.

Edward dudó antes de contestar, Riley decidió que era mejor dar media vuelta.

-¡Espera!-pidió Edward-. No es nada malo.

-Es tan sólo que yo la conozco-confesó Carlisle.

Continuará...

elena kate hale: jajaja tienes mucha razón! los dos tenían que ser tan guapos ahhh te aseguro que yo misma pierdo el sentido con ellos *¬*! wii eso de que sea una de tus favoritos me hace muy feliz! gracias!

SilviaBlack: muchas gracias! espero ser capaz de seguir entreteniéndote, lo hago lo mejor que puedo ^.^

Renesmee19: SI! Claro que será su pareja ^.^ la hice especialmente para él, completamente diferente a Victoria

Me merezco un review por el cap? :3