Gracias una vez más por vuestros review.
Capítulo: 3
-Casey...- Intentó no ser desagradable pero quiso hablar claro. -Sabes...Sabes que tú y yo ya no estamos juntos, ¿cierto?
-¿¡Que!? Jane- Negó con la cabeza y rodeó la `isla´ para quedar a su lado, de frente. -No puedes hablar en serio...
Maura abandonó el salón y se metió en el dormitorio de invitados. Prefirió darle a Jane la intimidad que el momento merecía.
-Hablo muy en serio...lo siento, para mí también está resultando duro.- Suspiró profundamente, no quería llorar.
-Cariño, no puedes tomar la decisión de terminar con nuestra relación por una discusión...- Acariciaba su mejilla demostrándole afecto.
-Por favor- Puso una mano en el pecho de él impidiendo que se acercase más. -Lógicamente siento cosas por ti, no me he desenamorado después de una discusión...Lo nuestro no estaba funcionando desde hace unos meses y la conversación de hoy ha ayudado a saber que no quiero seguir adelante en esto...Sé que es duro, pero por favor, respétalo...
Casey guardo silencio por unos segundos intentando reflexionar el motivo de aquella decisión.
-¿Todo esto es por Maura? Ella te ha metido cosas en la cabeza para ponerte en contra mía, ¿es eso?- Preguntó algo molesto sin entender que solamente él tenía la culpa de que Jane no quisiera seguir con él.
-No metas a Maura en esto.- Advirtió seriamente.
Casey comenzaba a enfadarse siendo presa de la desesperación. -¡Vamos Jane! Seguro que tu amiguita Maura tiene algo que ver en esto!
-¿¡Que!? ¿De qué hablas?
-¿De qué hablo?- Levantó la voz debido al enfado. -¡De que esa siempre tiene que estar metiéndose en tus decisiones! ¡No le caigo bien y por eso te ha lavado el cerebro para que me dejases!
-¡Se terminó Casey! No te voy a permitir que hables en este terminó de mi amiga. Sabes dónde está la puerta...No quiero que sigas aquí- Se separó aún más de él.
Maura decidió salir del dormitorio debido a que los gritos no cesaban. Quiso estar presente para que las cosas no fueran a peor, pero se equivocó con la elección...
-¡Mira quién viene por ahí! ¡Vendrá para decirte que soy un idiota y que no merezco la pena, bla, bla, bla! Ahora te pedirá que me expulses de tu casa y hacerte creer que yo...
-¡Estas muy equivocado! Maura no necesita pedirme eso porque soy yo la que te pediré que te marches de mi casa. ¡Vete!
Maura no entendía que había pasado para que Casey hablase así de ella pero no quiso intervenir en el juego de Casey.
-De acuerdo Jane, me iré si es lo que deseas...- Camino hasta la puerta pero antes se detuvo hasta Maura. -¡No soporto que sigas aconsejando a Jane para que me deje, siento mucho si no te caigo bien, pero la quiero! Deja de meterte en nuestra relación. ¡Mira lo que has conseguido!
-No voy a hablar contigo. Pienso muchas cosas sobre ti, pero al contrario que tú, yo pienso en Jane y voy a guardar silencio...- Le diría ciento de cosas, todas en forma de reproches, pero no era el momento.
-¿No tienes nada que decir Jane? Dices que no permites que yo hable de tu amiga, pero ella si puede decirme lo que quiera delante de tus narices? ¿¡En serio!?
Jane se acercó a ellos poniéndose en medio de ambos y miró a Casey.
-¡La diferencia entre tú y ella es que Maura no te va a faltar el respeto porque yo le importo!- Fue hasta la puerta y la abrió. -No lo hagas más difícil...- Él obedeció y se dirigió a la puerta pero sin salir de casa.
-Jane, puedo...puedo pedirle perdón a Maura, pero hablemos y arreglemos lo nuestro.
-Esto no funciona así Casey, puedes pedirle perdón pero el daño ya está hecho. Jamás voy a permitir que le faltes el respeto a Maura, mucho menos en mi propia casa- Abrió aún más la puerta.
-De acuerdo...buenas noches- Quiso darle un beso en la mejilla en forma de despedida pero ella apartó la cara y él suspiró con resignación ante la frialdad de Jane. -Hemos sido pareja dos años, imagino que algo bueno queda en tu recuerdo... ¿no?
-Muy pocos. Llevas más de tres meses encargándote de arruinar los buenos momentos que vivimos juntos. ¡Bye Casey!- Esperó a que se marchase y cerró la puerta, luego caminó hasta la cocina donde se encontraba Maura.
-Lo siento, te pido disculpas. No tenía que haberle dejado entrar...- Se restregaba la cara con ambas manos.
-Tú no tienes la culpa de sus actos- Le acarició el hombro. -¿Una cerveza y hablamos?
-Antes necesito un abrazo...- Se abrazó ella. -No puedo creer que haya llegado a quererlo...
-No digas eso Jane- Le correspondió el abrazo. -No te hagas daño, quédate únicamente con todo lo bueno que viviste a su lado- Le dio un tierno beso en la cabeza sin dejar de abrazarla.
Media hora después...
-Maura, ¿crees que Bass tiene suficiente comida como para aguantar hasta mañana sin ti?
Sonrió tiernamente ante la pregunta de Jane. Sabía lo que esa pregunta quería decir en realidad.
-Sí, creo que si- Fue por el otro lado de la cama y se puso cómoda.
-Gracias...- siguió desahogarse con su amiga.
-Jane para mí es complicado decir lo siguiente...Pero aun sigues enamorada de Casey y no podrás olvidarlo de noche a la mañana, ten paciencia. Saldrás de esto.
-Lo sé, ¡pero quiero olvidarlo ya! He sido una idiota.
-Bueno mira el lado positivo…Te diste cuenta de quién era el verdadero Casey...
-Sí, pero tarde…
La madrugada avanzo y Maura había perdido la cuenta de cuantas veces había escuchado llorar a Jane durante toda la noche. Su amiga sentía amor por ese hombre que no la merecía, pero a pesar de todo no podía obligar al corazón para cancelar de un día para otro todos sus sentimientos por Casey.
A la mañana siguiente, Jane llegaba a comisaria. El trabajo le serviría para despejar su mente de lo que anoche había pasado con Casey.
-¡Jane! ¿Puedes pedirle que pare?- Frost ni si quiera espero a que su compañera se sentase.
-Vamos Frost, solo te doy conversación para que te mantengas fresco.- Aseguró Korsak divertido.
-¿Que pasa ahora niños?- Sonrió divertida mientras se dirigía en su escritorio.
-Necesito tener eso listo para unas horas pero Korsak no puede guardar silencio ni un solo minuto. Puedes mandarlo a hacer algo útil...
-¿Más útil que sacarte de quicio? Créeme que ahora no hay nada que me haga más feliz- Añadió un gracioso Korsak
Jane rió al ver como Korsak y Frost hacían lo de siempre, discutir por cosas sin importancia. Agradecía este momento gracioso para despejarse de la noche que había tenido.
-Chicos, ¿podéis dejar un segundo de chivaros a mamá con vuestras cosas y ponerme al día sobre este caso?
-¡Sera lo mejor!- Frost le pasó varios informes a Jane sobre el caso. -Dos víctimas en el mismo lugar pero muertas a distintas horas...
-¿¡En serio!?- Dijo con cara de asco. -¿Por qué tienen que empezar así las mañanas?
-Si necesitas dejar tu mente en blanco observa trabajar a Korsak en tecnología, ¡es todo un espectáculo...!
-¡Repite eso cuando me pidas un donuts!
-Parad ya... ¡Sois vomitivos!- Negó con la cabeza acompañado de un suspiro y se puso a trabajar, ajena a lo que sucedía una planta más arriba de ese mismo edificio…
-¿¡Que haces tú aquí!?- Entre empujones, Maura metió a Casey en la abandonada y antigua sala de interrogatorios.
-¿¡A qué has venido Casey!? ¿No te basto lo de anoche?- Preguntó con desprecio en la mirada.
-¿¡De que estas hablando!?- Preguntó con desconcierto mirando aquel lugar descuidado por el abandono.
-¡Escúchame bien! No te voy a consentir que le unidas la vida a Jane. Si no la quieres deja que las personas que siempre estamos con ella seamos quienes le demostremos que la queremos. Si has venido a molestarla será mejor que te marches, ¡ahora!
Maura no iba a permitir que su amiga derramase más lágrimas por ese hombre. Lo minutos pasaban y las cosas se empeoraban todavía más.
-¿¡Se puede saber quién eres tú para meterte en nuestra vida!?
-Soy su amiga, la que la quiere, la que calma su llanto cuando la persona que dice amarla vuelve a dejarla plantada un fin de semana más...La apoyo cuando el que dice amarla solo tiene tiempo para el trabajo.
-¡No te metas!- le acusó con el dedo. -Voy a hablar con Jane y ni tú ni nadie lo puede impedir ¡solo ella!
-¡Cállate Casey!- Exclamó. -Eres patético al preferir tu maldito trabajo en Afganitas y no a una mujer como Jane. No sabes a quien has perdido, dentro de un tiempo te darás cuentas pero ya será tarde. Y ahora si tienes un poco de dignidad, marcharte de aquí.
-¿Escuchas eso gritos Frankie?- Pidió silencio poniéndose el dedo índice en sus labios. -¡Shh!- Ambos estaban en uno de los pasillo que daba a la sala donde Maura y Casey estaban.
-Parecen venir de la antigua sala de interrogatorios…- Desconocían a quienes correspondían las voces de esos gritos por la distancia en la que se encontraban
