Parejas: Kai x Yuriy x Bryan como triángulo amoroso, estos personajes x otros como secundarias y más.
Disclaimer: Beyblade y sus personajes no me pertenecen
Gracias por leer mi historia, todos los comentarios son bien recibidos :D
Siéntate, relájate y disfruta del capítulo.
Jardín de Matatenas
Capítulo 3: Psicólogo
-Kai, no deberíamos estar aquí. Si nos encuentran nos van a castigar.
-¿Quién? Todos están dormidos.
-No todos.
-Adelante - llamó alguien dentro del cuarto y el joven contuvo su respiración mientras abría la puerta
La oficina del director del orfanato era bastante amplia, con acabados de madera oscura y elegante, agradable luz natural y un rico aroma a vainilla.
Ojos marrones le dieron un rápido vistazo al lugar antes de dirigirse al escritorio donde lo esperaban.
La habitación era cuadrada, alta, con inmensos ventanales en la pared que daba al patio trasero, contraria a donde él había entrado. A su derecha había un enorme librero repleto de diferentes obras en ruso e inglés. A su izquierda posaba una elegante chimenea hecha de mármol y que en ese momento permanecía apagada.
Una suave brisa entró por una de las ventanas abiertas y el aroma a vainilla se hizo más presente en su mente.
Finalmente, el joven enfocó su mirada al director y sonrió, caminando seguro hacia el escritorio.
Boris se levantó de la silla y extendió su mano, la cual fue tomada firmemente por el joven, y después procedieron a presentarse.
-Me llamo Hitoshi Kinomiya. Vengo a la entrevista para el puesto de psicólogo.
-Bienvenido Hitoshi. Soy Boris Balkov, director del orfanato. Por favor toma asiento - se soltaron las manos - ¿Traes tu currículo?
-Sí - respondió él y se lo entregó antes de sentarse
Boris lo recibió y comenzó a hojearlo.
-Háblame de ti
-Estudié la carrera de psicología en la Universidad psicológica-pedagógica de Moscú, mientras que tomaba una especialidad en psicología pediátrica los sábados en la Facultad de Alta Enfermería, Psicología y Trabajos Sociales
Boris alzó su mirada y la clavó en la marrón. Cerró el currículo y lo dejó en el escritorio.
-Por lo que pude leer en tus documentos, tienes apenas 22 años. Se nota que has estudiado bastante, pero eres joven y tienes poca experiencia. ¿Qué te hace mejor que los otros candidatos al puesto, con décadas ya trabajando?
Hitoshi sonrió.
-Yo crecí aquí - el joven se tronó los dedos - conozco este lugar mejor que cualquier persona. Estuve bajo los cuidados del anterior director, me parece que es su tío -Boris asintió- mi hermano vive aquí también. Lo conocí cuando apenas era un bebé… y no lo he vuelto a ver. Me gustaría poder guiarlo a él y a todos los niños mientras se desarrollan, así como a mí me hubiera gustado haber tenido a alguien realmente me comprendiera cuando yo era niño.
Boris se rascó la nuca y miró hacia su izquierda, varias ideas arremolinándose en su mente.
-Es verdad que los niños se sentirían más cómodos con alguien joven, y con alguien con quien puedan identificarse. Bien, Hitoshi, espera mi llamada.
-¿Señor? - el joven colocó sus manos sobre el escritorio - Si usted me permite, quisiera hacerle un comentario.
-Por supuesto
-Usted también es bastante joven para ser director del orfanato - se levantó de la silla - estoy seguro de que nos entenderemos bien. Le dejo mi currículo. Esperaré su llamada. - sonrió y estrechó su mano una última vez.
Hitoshi se dio la vuelta y Boris lo observó marcharse, su mirada fija en el trasero del joven.
Jardín de Matatenas
Las clases de animales eran las favoritas de Yuriy. Le gustaban las fotos y videos que les ponían, explicando las diferentes especies de seres que compartían un lugar en la tierra con los humanos. De entre todos, su favorito era el lobo. No sólo eran bellos y fuertes, si no también se juntaban en manadas y vivían juntos siempre. Las madres estaban con sus cachorros hasta que estos podían valerse por sí mismos y eran una gran familia feliz. Eran tan feroces que los cachorros nunca debían preocuparse porque sus padres fueran asesinados por otros animales.
Volteó a ver a Bryan, quien no estaba poniendo atención al video, sino que ahora clavaba su lápiz una y otra vez en su libreta hasta que le rompía la punta. Después usaba el sacapuntas para volver a tener filo. Y repetía.
Miró hacia el otro lado, a Kai. El chico tenía su mirada fija en la pantalla, pero se notaba que estaba perdido en sus pensamientos, y que el video le era inclusive.
Un ruido llamó su atención y su mirada viajó rápidamente a la puerta, donde se asomó una de las nuevas cuidadoras, llamando a Tyson Kinomiya para que se presentara en la enfermería. Todos permanecieron en silencio mientras lo observaron salir y después la clase continuó.
Después de que Caroline, Mildred y Rebecca se habían quitado la vida, Boris había contratado a pedagogas profesionales, mejor preparadas y a las cuales se les obligaba a mantener su distancia con el pequeño Hiwatari. Las nuevas no eran tan cariñosas como las otras, pero al menos ya no había ese favoritismo que a todos les molestaba, y Kai había pasado a ser un huérfano más del montón. Aunque de eso tenía medio año ya.
La clase continuó como de costumbre y el pelirrojo se relajó en su asiento, disfrutando del video que explicaba cómo era que los lobos habían evolucionado en perros a lo largo de la historia.
Una vez que las clases terminaron, después de la comida y del reposo, los chicos procedieron a la cancha para disfrutar su hora de deporte. Tenían varias pelotas a su disposición, algunas demasiado grandes y pesadas para jugar con ellas, como las de básquet, así que usualmente jugaban futbol o voleibol. Yuriy no era muy bueno en nada de esto, sin embargo, Bryan era un excelente deportista.
Al niño pelilavanda siempre lo elegían para ser capitán del equipo de futbol, era quien más goles metía y quien más disparos atajaba. Corría más rápido que todos y era tan brusco que pocos se atrevían a marcarle faltas. Era intimidante jugar contra él, pero era un alivio tenerlo en su equipo.
Los ojos azules observaban a su amigo correr de un lado a otro, siempre en control de la pelota, anotando uno, dos, tres goles en pocos minutos. Yuriy prefería simplemente jugar voleibol con Ian, quien era bastante más bajo que él y no le pegaba fuerte a la pelota.
Lejos de ellos, jugando a policías y ladrones estaba Kai, quien en ese momento huía de Rei. Por voltear a ver a su amigo no notó al chico que se acercaba a ellos y chocó estruendosamente contra él, cayendo ambos al piso.
-¡Kai! ¡Tyson! - el chico de ojos dorados, Kenny y también Max corrieron hacia ellos
-¿Están bien? - Preguntó el jefe
-Sí - respondió el bicolor y se levantó con ayuda de Rei
-Au… - Tyson se sobó el brazo mientras se ponía de pie ayudado por los otros dos - oigan, tengo que contarles algo
-¿Qué pasa? - Preguntó Max angustiado
-¡Tengo un hermano! ¡Y va a trabajar aquí!
Los otros chicos se miraron entre ellos. Max se acercó a él y puso una mano en su frente.
-¿Tan duro te golpeaste que ahora dices inventos?
-¡No son inventos! - Tyson quitó su mano - ¡Es verdad! ¡Se llama Hitoshi!
-¿Por qué tanto escándalo?
Bryan y Spencer se acercaron a ellos.
-Na… nada… - Tyson dio dos pasos atrás
-¿Qué? No te escuché
Tyson suspiró -No pasa nada, rey Bryan
-Así está mejor - el pelilavanda tomó la pelota de futbol en sus manos e hizo la finta de que se la iba a aventar en la cara
-¡Ah! - Tyson se cubrió el rostro con los brazos para protegerse, pero los bajó cuando no hubo contacto y escuchó la risa de Bryan
-Déjalo en paz - demandó Kai
Bryan volteó a verlo
-¿O si no qué?
-Te voy a pegar
El pelilavanda dejó caer la pelota y sonrió ampliamente
-Tus cuidadoras favoritas ya no están - comentó Bryan avanzando hacia él - puedo romperte la cara las veces que quiera
-Tranquilos, tranquilos - Max se colocó en medio - nadie va a romper nada, sólo estábamos jugando, rey Bryan
Pero el pelilavanda sólo lo hizo a un lado. Kai lo había provocado, y ahora su sangre hervía en excitación al anticipar la pelea.
-Vamos, Kai, no seas gallina - finalmente llegó a escasos centímetros del bicolor - Pégame
El peliazul lo observó fijamente a los ojos por varios segundos. Entonces bajó su mirada, sin hacer lo que él le pedía.
-Vaya que eres gallina - Bryan lo empujó de los hombros hacia atrás y se iba a dar la vuelta, pero esto hizo enfurecer a Kai
-¡No lo soy!
El heredero Hiwatari se abalanzó contra él y lo tiró al piso, donde le empezó a jalar el cabello con fuerza. Bryan sujetó sus brazos y lo pateó en la panza, para después colocarse encima de él y morder su mano cuando esta intentó rasguñar su cara.
-¡Ahh! - Gritó Kai
-¡Auxilio! - Gritó Max y salió corriendo en busca del maestro de deportes, quien estaba ocupado con su celular y no se había dado cuenta de nada.
-¡Ya! - Gritó Rei e iba a quitarle a Bryan de encima cuando Spencer lo agarró del brazo para detenerlo
El alboroto llegó a los oídos de Yuriy, quien corrió hacia sus amigos cuando vio lo que estaba pasando.
Tyson se llevó las manos a la boca y empezó a llorar, mientras que Kenny estaba inmóvil, decidiendo entre ayudar a Kai o correr con Max.
-¡Bry! - Finalmente Yuriy llegó a ellos, y sin pensarlo dos veces brincó sobre su amigo - ¡Suéltalo! ¡Bry!
-No te metas, Yuriy - dijo el pelilavanda y se lo quitó de encima, pero al hacer esto Kai aprovechó para pegarle en la nariz tan fuerte que empezó a sangrar
-¡Kai! - Yuriy volvió a subirse sobre Bryan
-¡Alto! ¡Sepárense! - En ese momento el entrenador se acercó a ellos y tomó a Yuriy de la cintura con un brazo y a Bryan con el otro - ¡Los tres a enfermería!
-Yo no hice nada - se quejó el pelirrojo
-¡Dije que los tres, jovencito!
Los ojos azules miraron con enojo los orbes lavanda, pero Bryan sólo le dirigió una sonrisa divertida y sangrante.
-Kai, levántate - ordenó el maestro y el bicolor se puso de pie - sígueme
El bicolor volteó a ver a sus amigos y después siguió al maestro, quien continuaba cargando a Yuriy y al rey Bryan.
Finalmente llegaron a la enfermería y sentó a los niños en la camilla, para después subir a Kai y colocarlo a un lado de Yuriy, quien había quedado en medio.
-¿Qué paso? - Preguntó el doctor acercándose - ¿Bryan? ¿Otra vez tú?
El peli lavanda rio bajito y le sacó la lengua.
-Estos tres se estaban peleando - acusó el maestro
-Yuriy no hizo nada, fue Bryan - respondió Kai
-Cállate - respondió él - o te muerdo otra vez
-¡Bryan! - Llamó el doctor - ven, te voy a limpiar esa nariz. No es la primera vez que te pasa esto, si sigues peleándote con los demás niños ya no te voy a curar
-Para eso te pagan - respondió altaneramente y siguió al médico dentro de su consultorio
Kai y Yuriy observaron la puerta abrirse y un joven alto, que se les hacía bastante conocido pero que nunca habían visto entró a la enfermería.
-Hitoshi, que bueno que vienes - saludó el maestro de deportes - estos niños estaban peleándose, creo que podrás comenzar tus consultas con ellos. Hay otro chico que está con el doctor ahora, pero él es quien más necesita tu ayuda. Ahora hazte cargo tú, ¿Sí? Dejé a todos los demás en la cancha
-Sí, claro, no hay problema - el joven se sentó en la camilla frente a los niños y les sonrió - me llamo Hitoshi, soy el nuevo psicólogo del orfanato
-¿Qué es un si…co…? - comenzó Yuriy
-Psicólogo. Soy un doctor especial. Pueden venir a mí a contarme todo lo que pasa por sus cabezas, si necesitan a alguien con quien hablar yo estoy aquí para ustedes. Ahora, ¿Cómo se llaman? ¿Cuántos años tienen?
-Soy Yuriy - sonrió el pelirrojo -tengo cinco
-Kai - respondió el bicolor bastante serio, aun enfadado por la pelea - seis años
Él es el heredero de la fortuna Hiwatari. Bingo.
Hitoshi sonrió una vez más y aplaudió suavemente.
-Mucho gusto, chicos. Ahora, ¿Quieren contarme por qué se estaban peleando?
-No nos estábamos peleando - respondió Kai - fue Bryan quien empezó a molestar y yo le di su merecido… o intenté
-Yo quería pararlos, pero Bry es muy fuerte, ¡Nunca se deja!
-Así que también tendré que hablar con ese tal Bryan. ¿Es su amigo?
-Sí - respondió Yuriy
-No - contestó Kai
-¿Y ustedes son amigos? - Preguntó Hitoshi
-Sí - respondieron los dos, al unísono
-Que bien - sonrió el psicólogo - me gustaría conocerlos mejor. ¿Les gustaría tener una consulta? Es una plática más seria, donde yo les hago preguntas y ustedes responden, como un juego.
-¡Sí! - Respondió Yuriy animadamente - ¡Yo primero!
-Qué energía. Bueno, ven, sígueme. En un momento regreso por ti, Kai
El pelirrojo siguió al psicólogo a una camilla más alejada, donde nadie podía oírlos.
-Bueno, Yuriy, comencemos - Hitoshi sacó una libreta de su portafolio y una pluma - ¿Qué es lo que más te gusta de aquí?
-Bryan - respondió rápidamente
-¿Bryan es tu mejor amigo? - El ojiazul asintió - ¿Desde cuándo lo conoces?
-Desde que nací. Siempre hemos estado juntos.
-¿Él es tu hermano?
Yuriy negó con la cabeza. -Ojalá lo fuera, pero no, sólo somos mejores amigos
-Entiendo. Ahora, ¿Qué es lo que menos te gusta?
-Mmm - Yuriy se llevó un dedito a la barbilla mientras veía a su alrededor - Aquí no hay helado. Eso no me gusta.
Hitoshi sonrió ante la inocencia del pequeño.
-Ahora, ¿Con qué animal te identificas?
-¡Me gustaría ser un lobo! - Gritó el pelirrojo - ¡Tener garras y dientes fuertes para poder morder a todos y cuidar a mi manada!
Hitoshi lo observó fijamente a los ojos unos segundos y anotó algo en su libreta.
-Y dime, ¿Qué color te gusta más?
-¡El morado! Como los ojos de Bryan
-Se ve que lo quieres mucho - sonrió
-Mucho, mucho. Y también tengo muchas ganas de ir al baño. ¿Puedo ir?
-Sí, claro. Ándale.
Yuriy sonrió ampliamente y lo abrazó lo más amplio que pudo con sus pequeños bracitos y después se fue.
Hitoshi clavó su mirada en la pared unos minutos y después regresó a donde Kai estaba.
-¿Listo, Kai? Te haré un par de preguntas, puedes responder lo primero que se te venga a la mente.
El bicolor lo miró seriamente y se limitó a asentir.
-¿Qué es lo que más te gusta de aquí?
-Nada - respondió - quiero irme a mi casa
-¿Dónde es tu casa?
-Era. No sé. Lejos.
-¿Qué le pasó a tu casa, Kai?
-No sé. Mi abuelo se quedó con ella - respondió sin mirarlo a los ojos, pero notó como Hitoshi escribía algo
-Bien. Y dime, ¿Con qué animal te identificas?
-¿Iden…tíficas?
-Sí, es decir, ¿Qué animal sientes que se parece más a ti?
Kai alzó su mirada y se quedó pensando unos minutos.
-Un fénix - respondió finalmente
-Oh, interesante. ¿Por qué un fénix?
-Porque si se mueren vuelven a nacer del fuego. Y eso me pasó a mí.
-¿Volviste a nacer? - Preguntó interesado, aunque conocía bien la historia del accidente donde Kai estuvo presente y que tomó la vida de sus padres
-Sí, hace mucho tiempo - respondió bajando su mirada otra vez
El psicólogo iba a preguntar otra cosa cuando un niño se acercó a ellos. Sus ojos se clavaron en los suyos, de un morado muy suave, tirándole a lavanda.
-¿Tú quién eres? - Preguntó el niño
-Yo soy Hitoshi, y tú debes ser Bryan - le ofreció una sonrisa que el niño no respondió
-Kai - llamó el doctor - ven, te voy a curar
El bicolor se bajó de la camilla de un brinco y sin decir nada se dirigió al consultorio el doctor.
-¿Y Yuriy? - Preguntó el peli lavanda - ¿Lo conoces? De pelo rojo
-Sí, lo conozco, platicamos hace rato. Le decía a tu amigo que yo soy un psicólogo, yo voy a trabajar aquí para escucharlos, que me platiquen todo lo que sienten y para ayudarlos a… no tener miedo y a-
-Yo no tengo miedo - Bryan se subió a la camilla - a mí me tienen miedo
Hitoshi asintió y sonrió. - ¿Ah sí? ¿Y eso por qué?
-No te importa - respondió - ¿Dónde está Yuriy?
-Fue al baño. Pero ahorita viene. Mientras podemos platicar. ¿Te gustaría?
Bryan miró al piso y se encogió de hombros.
-¿Por qué quieres trabajar aquí? - Preguntó el peli lavanda
-Yo crecí aquí, Bryan. Así como tú y Yuriy. Quiero ayudar a los niños a hacer su vida más fácil, que tengan un adulto en quien confiar.
-Yo ya tengo un adulto en quien confiar - Bryan se acostó en la camilla - Boris
A Hitoshi le llamó la atención su declaración.
-¿El director?
-Sí - respondió - ¿Cuántos años tienes?
Hitoshi bufó ante el hecho de que era ahora este niño quien le hacía las preguntas, y no al revés.
-Tengo 22. ¿Y tú?
-Siete. Los cumplí la semana pasada. ¿Cómo saliste de aquí?
-A los quince años me mudé a un departamento con otros chicos de aquí, y estudiamos juntos el colegio, para después entrar a la universidad.
-Ah - respondió el peli lavanda, Hitoshi supuso que no le había entendido, pero que tampoco le interesaba preguntar
-Dime, Bryan, si pudieras ser un animal, ¿Cuál te gustaría ser?
-Ninguno - respondió - odio los animales. Son tontos.
-Y… ¿No hay ninguno que te guste?
-Pues… me gustan los pájaros porque pueden volar. Si fuera un pájaro me iría de aquí con Yuriy.
-¿Sólo con él?
-Sí
-¿Y qué pájaro te gusta más?
-No me gustan los que cantan. Ni los pequeños. Sería un pájaro grande, con garras grandes para matar a todas mis presas… sería… un halcón
-Interesante - Hitoshi anotó más en su libreta
-Es padre vivir afuera, ¿No? - Preguntó el peli lavanda - Así… sin tener que obedecer a nadie y con tus propias reglas
-¿Te gustaría vivir fuera, Bryan?
-Sí. Pero con Yuriy.
-¿Lo quieres mucho?
-Que te importa - respondió y se sentó en la camilla - iré a buscarlo, ya me aburrí
Y en eso se bajó de un brinco, entrando a los baños de la enfermería.
Hitoshi cerró su libreta de notas y suspiró. Tenía suerte. Era su primer día y ya había encontrado a su objetivo.
Jardín de Matatenas
Boris recibió en sus manos el paquete de hojas que Hitoshi le entregó.
-Sólo pude platicar con cuatro niños hoy - comentó el psicólogo - pero mañana iré por orden de edades, comenzaré con los chicos de Garra de Tigre
-¿Y estos niños cómo los buscaste?
-Llegaron a mí por un motivo y otro. Ahí viene todo. Estoy cansado, iré a dormir. Nos vemos mañana.
-Buenas noches, Hitoshi.
-Buenas noches, señor Director
-Llámame Boris - le sonrió
El chico de ojos marrones lo pensó unos momentos y después le sonrió para salir de la oficina.
El director se sentó en su silla ejecutiva y se acomodó el pantalón, el cual le apretaba un poco en la entrepierna después de recibir la visita del muchacho.
-Veamos… - dijo en voz alta y comenzó a leer.
Sujeto: Tyson (Takao) Kinomiya
Acercamiento inicial: Cariñoso, feliz de saber que somos familia, alegre
Notas: Abierto con la gente, amable, le gusta la comida del orfanato. No le gusta que sirvan poca comida los fines de semana. Le gustan los dragones. No muestra traumas o conflictos mentales. No le gusta su nombre. Prefiere que lo llamen Tyson.
Boris cambió a la siguiente hoja.
Sujeto: Yuriy Ivanov
Acercamiento inicial: Amigable, despierto
Notas: Es muy unido a su amigo Bryan, por el cual siente un gran cariño. Le gustaría ser fuerte como un lobo para proteger a su familia. Deduzco que sus padres fueron asesinados, o que él presenció mucha violencia. Le gusta el helado. No muestra traumas o conflictos mentales.
Boris leyó las notas una vez más y después cambió la hoja.
Sujeto: Kai Hiwatari
Acercamiento inicial: serio, reservado, introvertido
Notas: No le gusta vivir aquí, quiere regresar a su casa, pero se muestra dubitativo sobre el mundo exterior. Se identifica con un fénix por la manera en que se suscitó el accidente. Muestra un trauma con la muerte. Su forma de ser indica un leve conflicto mental. Tendré que indagar más a fondo.
Boris cambió la hoja.
Sujeto: Bryan Kuznetsov
Acercamiento inicial: agresivo, reservado
Notas: Muy inteligente. Agresivo, curioso. Muestra deseos de salir del orfanato, pero con su amigo Yuriy. Carácter fuerte, celoso. Posible trauma por violencia. De cuidado. Con evidentes conflictos mentales.
Boris leyó las notas de Bryan una última vez antes de dejar el montón sobre el escritorio. Inhaló profundo y después cerró los ojos, con una sola idea en su mente: no podía esperar por ver a los chicos crecer.
Lejos de ahí, en un lugar que debería estar cerrado con llave, dos pequeños entraban sigilosamente. Sus manos sujetándose, intentaban ver en la oscuridad para no tropezar.
-Kai, no deberíamos estar aquí. Si nos encuentran nos van a castigar.
-¿Quién? Todos están dormidos.
-No todos.
Yuriy dio un respingo al escuchar la voz detrás de él y se tranquilizó cuando reconoció al chico.
-Bry… ¿Qué haces aquí?
-¿Y ustedes qué? -Sonrió y mostró lo que tenía en las manos- Esto, ¿Verdad, verdad?
Kai le asintió al pelirrojo y se acercaron al más alto. Bryan rio suavemente y después los tres se sentaron en el piso.
El pelilavanda abrió la lata de galletas y los tres introdujeron sus manos, obteniendo el preciado objeto.
-El gordo tiene un hermano - comentó el pelilavanda - Maldito
-No digas eso - Yuriy lo volteó a ver - ha de ser genial tener una familia, y un hermano es suficiente para tener una familia, ¿Cierto?
-Tal vez - comentó Kai - pero un abuelo no lo es
Yuriy y Bryan clavaron su vista en él, y después entre ellos. El pelirrojo tomó las manos de sus amigos y después sonrió.
-Ustedes son mi familia - dijo finalmente - y para mi es suficiente
Kai y Bryan se observaron y el pelilavanda le sacó la lengua, no muy de acuerdo con lo que Yuriy decía. Kai no era nada para él, y el bicolor sentía lo mismo por el rey. Pero en ese momento, justo ahí, cómplices del robo de galletas, solos, en la oscuridad, en el frio, bien les bastaba su compañía.
Continuará…
Próximo capítulo: Fecha indefinida. Por favor revisa mi perfil para más información sobre actualizaciones. ¡Gracias por leer!
Cloy Jubilee~
