Sol de Otoño.
Disclaimer: Boku No Hero Academia pertenece a Kohei Horikoshi. Ninguno de estos personajes me pertenece solo la historia a base de ellos.
ADVERTENCIA:
1. Kacchako. Si no te gusta dale retroceder por favor.
2. Lenguaje fuerte y contenido sexual explícito.
Capítulo 3.
Celebración fallida.
¿Había oído bien? ¿Ese imbécil quería hablar con él?
— Tch, muere de una puta vez, vengo a beber y ver cómo hacen el ridículo no a hablar con niñitas.
Todos miraron alertas cómo se hablaban ambos. Kirishima le hizo una seña con los ojos y suspiró hondo.
— Kacchan, por favor.
— A la mierda. — dió la espalda y le miró de reojo. — ¿Qué esperas imbécil?
Caminó sintiendo la pesada mirada de todos en sus espaldas y escuchando los suaves pasos del idiota ojiverde. Una sexy mesera pasó por su lado mirándole con lujuria. Le lanzó una sonrisa de medio lado y continuó su camino. Salió del karaoke y caminó hasta un callejón a la vuelta del lugar.
— ¿Y bien? ¡Qué mierda quieres! Has de tener una buena excusa para traerme hasta aquí— Izuku le miró con resignación.
— Vi lo que le hiciste el cabello a Uraraka-san — fue directo al grano— ese mechón no estaba así, cuando yo paré la pelea y ella se acercó a auxiliarme, tenía ambos mechones sanos.— le apuntó con el dedo índice en tono acusador— Lastimaste a Uraraka-san ¿Verdad?— Bakugo le miraba con las cejas alzadas por la sorpresa, empezó a reirse poco a poco hasta llegar a carcajadas escalofriantes.
— Oye, oye, oye, a ver. ¿Me estás regañando? ¿Tu a mí?— acarició su rostro riendo con muchas ganas. Midoriya permaneció quieto y sin habla — Ah, por favor. ¿Te comieron la lengua los ratones?— se acercó a él tomándolo del polo que traía puesto. En el pecho se leía "Plus Ultra".
— ¿¡CREES QUE PUEDES REGAÑARME MALDITO NERD!? — Izuku tomó su mano activando levemente su poder mirándolo intensamente.
— Si se trata de ella, sí. — le dió un empujón. Bakugo activó su poder expulsando un poco de humo por sus palmas ante la provocación. — Seré claro, U-uraraka-san — sus mejillas fueron teñidas por un fuerte sonrojo — ¡E-ella m-me gusta! — gritó al saber que estaban los suficientemente lejos como para que alguien los oyera.
Bakugo ahora sintió como si una ligera patada hubiera sido enviada directo a su estómago. Desactivó su poder y miró hacia otro lado con los labios apretados. Una sensación rara se había apoderado de él. Cuando recuperó el aliento lanzó una explosión a la pared causando un estruendo. Midoriya cerró los ojos.
— Eres un marica.
Dió la vuelta alejándose con las manos en los bolsillos.
— Aún no termino. N-no quiero que te acerques a ella ni que la amenaces o intimides, puedes hacer eso conmigo, pero a ella no la toques.
Le miró por el rabillo del ojo frunciendo el ceño.
— Hablas de ella como si tuviera 5 años, deja de subestimarla, maldito idiota. — Izuku se quedó mirandolo confundido un largo rato hasta que desapareció del callejón.
—Ella es todo, menos débil.
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Debido a la incertidumbre de no saber que podría pasar entre ambos estando a solas, Uraraka empezó a beber una pequeña copa de sangría para calmar sus nervios.
— ¿Te encuentras bien? Ribbit. — Tsuyu se había acercado a ella con los ojos saltones inquietos tratando de interpretar que sucedía con Uravity.
— Ehm, sip. Solo qué yo... Bakugo-kun y Deku -kun... — bebió un sorbo más grande sintiendo como el licor le hacía un cosquilleo suave en la garganta.
— Estás muy nerviosa, tranquila, dudo que después de todo ellos peleen, o al menos se golpeen muy fuerte, Ribbit. — le retiró la copa de la mano y se la dió a un Mineta que cantaba muy animoso, Iida le decía que dejara de beber y al ver a copa nueva que le habían extendido, empezó a hacer su usual movimiento de karate al estilo Buzz Lightyear.
— Si... eso creo. — al ver aparecer a Deku intacto se sintió mucho mejor.
— Midoriya llegó, Ribbit, ya puedes estar más tranquila. En fin, los dejo. — le guiño el ojo cómplice haciendo que la castaña se sonrojara.
—Uraraka-san— llamó el peliverde — Como va todo, creo que ya están algo pasados de copas. —sonrió para ella.
— Eh, sí. Ahm, ¿te gustaría cantar algo Deku-kun?— le alcanzó el libro de canciones para que eligiera una.
— ¿Cantar? ¿Yo? — parpadeó mirando el libro con nerviosismo. — Pero no se cantar. — se excusó.
— P-podemos cantar juntos. — le sonrío con los ojos cerrados y Midoriya se sintió más confiado.
— Acepto, ¿que quieres cantar? — le pasó el libro, él era pésimo eligiendo canciones, solo se sabía todos los himnos hechos a All Might. Ochako paseó su dedo entre el libro y volteaba buscando alguna canción de su agrado hasta que encontró una.
— ¡Ésta! — exclamó — Se llama "Somebody that I just to know - Gotye" es para chico y chica así que nos irá bien cantando a dueto. — sonrió — pero la letra es algo... y bueno es una balada muy triste. Tal vez podemos elegir otra. — dijo empezando a revisar el libro otra vez.
—No, esta bien. Si te gusta, es perfecta. — Le tomó la mano y se miraron intensamente.
Bakugo al otro lado de la habitación miró este acto con el ceño fruncido.
— ¡Voy a cantar! — se puso de pie de pronto diciendo eso en una voz mas alta de lo normal. Ambos salieron de su burbuja de romanticismo y le miraron confundidos.
— ¡WoW, y que cantarás Bakugo! — Mineta estando muy ebrio se acercó a él dándole el micrófono que se resbaló y fue a caer en los pies de Kirishima. Este pegó un grito y salió lloriqueando al baño.
— Rooster, Alice in Chains. — dijo secamente.
— Esa canción me gusta mucho. — todos voltearon a ver a Jirou que había hablado después de un largo rato.
— Mi versión es la mejor— dijo apuntándose a sí mismo con orgullo.
— Hmp. — la joven miró a un lado mordiéndose un labio. Kaminari vió toda la escena con una mueca de desagrado.
— Pongan la puta canción. — el DJ viró los ojos y soltó la música. Los acordes de la guitarra se hicieron presentes y cerró los ojos concentrándose.
"Ain't found a way to kill me yet
eyes burn with stinging sweat
seems every path leads me to nowhere..."
Su voz era extrañamente increíble. Todos quedaron pasmados ante la performance del rubio.
Jirou sonrió en su asiento embelezada con la presentación. Amaba esa canción, no era un secreto que fuera rocker.
Empezó a tararear junto a él y Kaminari se bebió un trago frunciendo el ceño.
Ochako miraba con la boca semiabierta como Bakugo cantaba tan apasionadamente. Deku lo miraba con asombro.
—Kacchan es increíble. ¿Verdad? — comió una galleta que traía en el bolsillo. — ¿Quieres? — le extendió el paquete.
— Si, gracias. — Deku era tan dulce. Tenía un paquete de galletas mientras los demás bebían como locos.
"Here they come to snuff the rooster
yeah here come the rooster, yeah
you know he ain't gonna die
no, no, no, ya know he ain't gonna die"
Pero la voz de Bakugo le estaba haciendo sentir algo extraño dentro de sí. Y su mirada, no era precisamente para el público. Tenía sus ojos clavados en ella.
Terminó la canción y la mesera se acercó a decirle que había ganado un cóctel especial por su reciente actuación. Era una especie de premio o algo así.
Era la misma que le había coqueteado hace un rato.
Encandilado siguió a la pelirroja de sensuales curvas a la barra lejos del privado.
—Aqui tienes. Es por cortesía de la casa. — le guiñó un ojo y luego pasó sus labios por una botella de agua. Apoyó su busto en la barra y le miró con los ojos brillantes.
— Veo que la casa tiene muy buenos premios. — Bakugo le miró el escote con descaro. Y bebió de un trago el cóctel.
— Hm... ¿Desea probar otro tipo de cóctel? — ahora había tomado una cereza y la estaba mordiendo demasiado despacio para dejarle siquiera una gota de cordura. Oh que le gustaban las mujeres, eran tan ridiculamente sensuales.
— Después de terminar esta estúpida reunión quizás, pueda usar el privado para otras cosas. — sacó su billetera y le dejó su número en la barra rozando sus pechos con el dorso de la mano al ponerlo en la mesa.
La mesera gimió suavemente al sentir el tacto y asintió mordiéndose un labio.
Fue al baño sintiendo como algo dentro suyo había crecido considerablemente. Dudó entre sí acabar con aquello o dejarlo para después y que aquella mujer se encargue.
Se lavó la cara y se quedó un largo rato mirándose en el espejo. Salió de mucho mejor ánimo hasta que se chocó con la castaña cabeza redonda en la salida del baño.
Momento perfecto para hablar con ella. Aunque con la erección enorme que tenía bajo suyo no tan perfecto.
— Disculpa, compermiso.
—Espera — le tomó del brazo.
— Podemos hablar en otro momento por favor, aquí no me siento muy, segura.
—No, ahora. — exigió buscándole la mirada.— Siento haber, mierda... — era difícil para el pedirle disculpas a cualquier ser sobre la tierra —...jodido tu mechón de cabello. — dijo al fin — No quiero problemas con Jeanist, así que trata de calmar los estúpidos rumores cuando te pregunten de lo que sucedió. — sacó un ganchito de flores de su bolsillo. Le extendió el broche y al ver que ella ni siquiera lo miraba se lo puso el mismo. Quedó pasmada y el desapareció del baño dejándola confusa.
De regreso en la habitación se sentó junto a Kirishima que bebía una copa de algo extraño.
— ¿Que mierda es eso?— le arrancó la copa examinándola con el ceño fruncido.
— ¡HEY! No sé tiene muchos colores y me gustó. Deja de molestar y dime qué pasó con la mesera. — dijo con picardía.
— Más tarde quizás tenga carne nueva para comer. — sonrió cómplice a su amigo.
— Sabía que hoy sería noche de cacería. Eres todo un capo, bro. — rió abrazándolo.
— En realidad es una fácil, técnicamente no tuve que hacer nada. — tomó una lata de cerveza de la mesa y dió un trago profundo.
— No te veo tan animado. ¿Hablaste con Uraraka?
— Sí, y fue algo extraño. Le di el broche que me dijiste pero ni siquiera me miró. En fin, ya hice mi parte ahora debo alejar al idiota de Deku de ella. Necesito que nos vean hablar naturalmente.
— Yo puedo ayudar con eso, pero me deberás una. No vine aquí a ligar con chicos. — dió una carcajada que Bakugo tomó como otro signo de estupidez.
— Serás imbécil... — Uraraka había vuelto y por fin pudo reparar en lo linda que se veía. Estaba usando el broche. Sonrió complacido.
— ¡Hey Midoriya! — el mencionado atendió el llamado de Kirishima algo sorprendido. — ¡Hay una noticia de All Might, ven para que lo veas por ti mismo!
— C-claro.— el ojiverde se acercó y Bakugo se paró cruzando la sala. Al pasar junto a él le chocó un hombro a drede.
— Ten más cuidado imbécil. — le susurró, Ochako miraba hacia ambos preguntándose por qué Bakugo venía a sentarse con ella. — Hola cabeza redonda, ¿puedo?
—S-si. — miró a otro lado acariciandose el brazo con nerviosismo.
— Te ves menos detestable hoy. — Ochako parpadeó y le miró con curiosidad. — Es un cumplido. — agregó chasqueando la lengua.
— Gracias, creo... — ahora la atención se había enfocado en ambos y Bakugo lo notó rápidamente así que trató de sonreír con amabilidad pero le salió una mueca extraña.
Al notar esto, más relajados los demás volvieron a sus asuntos. Ahora Jirou estaba a punto de cantar. Bakugo tomó otro sorbo grande de su lata mirándole expectante. Ella parecía tener buen gusto, y cuando oyó los primeros ritmos de la canción lo dio por aceptado.
Miró a los demás y notó que Kaminari le lanzaba una mirada algo intensa. Quiso decirle que, que mierdas se traía pero en su posición, no podía hacer mucho escándalo. Realmente no quería más trabajos dobles con su mentor. Además de que escuchar los regaños de su madre era estresante.
Ochako a su lado se removió nerviosa y optó por hablarle un poco más.
— ¿No vas a cantar nada?
— Iba a cantar con Deku-kun pero... está muy entretenido con Kirishima y no quiero interrumpir.
— ¿Quieres hacerlo conmigo? — Ochako notó sus perfectos músculos saliendo de su camisa semi abierta como tentándola y al ser cuestionada su mente fue por el extremo.
—¿¡QUÉ!? — exclamó sonrojada hasta la médula.
— Sí, cantar, por qué carajos gritas todos nos miran. — al notar como se tapaba la cara muerta de vergüenza cayó en cuenta de hacia donde habían ido los pensamientos de la castaña.
— Oye, ¿Qué has pensado?
— ¡Nada!
— Pervertida.
— ¡No es cierto! — lloriqueó. Bakugo dio una risa estrepitosa al notar el sentido en que habían girado las cosas.
— Tranquila, no le diré a nadie.
— Bakugo-kun... — se quejó. Pasaron varios segundos y nadie hablaba, parecía que habían caído en una especie de trance. Miró hacia alrededor notando que estaban demasiado ebrios como para emitir palabra. Las chicas no habían probado casi alcohol así que estaban tratando de lidiar con los demás. Iida ya empezaba a armar escándalos.
— ¿Que demonios sucede? — se acercó a Kaminari que emitía ligeros balbuceos. Iida lo sarandeó sin éxito, todos los que aún estaban lúcidos se pusieron alertas.
Esto parecía una emboscada.
— Oye, esto no me gusta para nada, debemos hacer algo al res- — Kirishima cayó también. De pronto Bakugo empezaba a sentirse mareado, y por instinto se aferró al hombro de Uraraka que había quedado en shock.
— ¡Tenemos que irnos de aquí! — Midoriya empezaba a tratar de manejar la situación, Iida ya estaba cargando a los que andaban inconscientes mientras las chicas se ponían en guardia alrededor de ellos para evitar sorpresas y algún tipo de ataque, tenían que salir de ahí lo más pronto posible.
—Deku-kun... ¿Que está pasando? — abrazó con más fuerza a Bakugo que pesaba considerablemente. Su pregunta no fue contestada al escucharse unos aplausos tras ellos. Voltearon rápidamente encontrándose con cierto rubio conocido y tras él un chico de cabellos morados.
— ¿Ustedes...qué? — Midoriya preguntó casi absorto.
— Miren a la clase A siendo una total desgracia. ¿Cómo es posible que estudiantes de héroes salgan de fiesta y consuman alcohol? Eso va contra las reglas. — rió de buena gana provocando enojo entre los presentes.
— ¡POR QUÉ HICISTE ESTO, SE SUPONE QUE ERES ASPIRANTE A HEROE, ACASO PLANEAS SER VILLANO O QUÉ IDIOTA! — Ashido de pronto se puso furiosa al ver a Kirishima desmayado.
— Tranquilízate niña rosada, solo queríamos jugarles una bromita, además ustedes siempre se llevan el crédito por todo aún comportándose como criminales. ¿Falsificar documentos para consumir alcohol? Tan bajo han caído, me dan lástima — respondió con una voz llena de falsa tristeza.
— ¿Shinso, por qué? — Midoriya preguntó dolido ante la traición de alguien que creyó había conectado con él hace meses atrás.
— Yo le debía un favor grande, lo siento. — el rubio solo le miró de reojo y sonrió aún más grandemente.
—Bueno, si me permiten tomaré algunas fotos para enseñarselas a sus maestros — sacó su móvil y empezó a fotografiarlos con flash intencionalmente, haciendo que cierren los ojos ante cada click que daba.
— ¿Ya terminaste?— Iida habló con resentimiento, odiaba estar implicado en situaciones que le hicieran daño a su reputación, solo quería irse de allí pronto. — Si es así, ya nos vamos. — empezó a caminar llevando a cuestas a varios de sus compañeros. Deku ayudó a Uraraka a llevar a Bakugo y salieron del lugar cabizbajos.
Ya en la calle miraron a todos lados por un taxi. Hicieron falta como tres para poder embarcar a todos. Se despidieron y solo quedaron Uraraka, Deku y Bakugo aún inconsciente.
— Deberías ir en el siguiente taxi Uraraka-san, yo me encargo de la motocicleta de Kacchan. — Uraraka le miró con preocupación.
— ¿Sabes manejar?
— No, la llevaré a pie por la calle, no estamos muy lejos tampoco de la academia, no te preocupes.
— Está bien, Deku-kun, ten cuidado.
— No te preocupes, se cuidarme. Más bien, procura que él no arme un escándalo cuando despierte — sonrió nervioso.
— Haré el intento— respondió un poco más animada.
El taxi llegó y Deku ayudó a acomodar al rubio en el asiento. Uraraka se sentó al lado de rubio y auto partió rumbo a la escuela.
Miró a su lado al chico explosivo y lucía tan distinto a como cuando estaba consciente. El taxi se detuvo y activó su poder en el cuerpo de Bakugo para poder bajarlo sin problemas del auto.
Entró sigilosamente a su habitación notando que aún no era muy tarde, echó al rubio en su cama sin saber que hacer a continuación. Nerviosa dio vueltas alrededor de su cuarto mordiéndose las uñas. El dormía tan plácidamente mientras ella estaba hecha un manojo de nervios, no era justo. Infló los cachetes.
Su habitación era pequeña, de modo que no podía mover a Bakugo a otro lugar, no tuvo otra opción que buscar algo para echarse a dormir en el piso.
Se desvistió mirando en todo momento al joven por miedo a que despertase y la viera desnuda.
Quitó su polo y su brazzier y escuchó ciertos quejidos del rubio haciendo que cubra por instinto su pechos. Asustada quitó sus pantalones y puso el short que usaba para dormir rápidamente. Una vez con su pijama puesto fue a lavarse los dientes y retirarse el maquillaje en el baño. Estando allí se dio cuenta de que debió cambiarse ahí. Rodó los ojos por su ineptitud.
Regresó a su habitación y se echó en el suelo tapándose con una manta que encontró en el clóset. El piso estaba helado, y ella realmente se sentía cansada, a este paso no podría dormir.
— ¿Qué demonios haces durmiendo en el suelo? — la voz de Bakugo le hizo saltar y retroceder hasta chocarse con una pared.
— ¡DESPERTASTE! — gritó y luego tapó su boca temiendo alguien la oyera.
— Pues si, que no ves, torpe. — se sentó rascándose el pecho, su camisa lucía desarreglada y abierta hasta el ombligo. Uraraka se mordió un labio al tener semejante imagen frente a ella, sacudió su cabeza alejando esos pensamientos.
— ¿Por qué haces eso? —señaló sus labios haciendo que los dejara de morder muerta de la vergüenza. Bakugo sonrió de medio lado, se paró y se acercó a ella agachándose — ¿Cómo fue que llegue a tu habitación, eh? — una de sus manos se estampó en la pared arrinconando a la castaña que ya empezaba a temblar.
—Los de la clase B nos t-tendieron una trampa, y caíste inconsciente, al igual que los demás que estuvieron b-bebiendo — su respiración se estaba tornando entrecortada. Bakugo desvío su mirada al escote de la castaña que tenía uno de los tirantes caídos generando una vista sensual.
— ¿Por qué estás temblando? Solo hice una pregunta. — Uraraka cerró los ojos al sentir la respiración del rubio sobre ella. El no la había notado para nada, ella siempre le había pasado desapercibida, pero desde el combate en el torneo, su desnudez en las prácticas de la mañana, la confesión del maldito nerd y ahora teniendola tan cerca, notó su existencia totalmente. Ella era sensual, fuerte y nada fácil de dominar, pero justo ahora bajo su cercanía ella era un total manojo de nervios. De pronto el juego se estaba tornando aún más divertido. Admitía que gustaba de molestar a Deku, pero esto estaba yendo más allá, quizás le gustaría ver a aquella chica delicada y llena de energía de cabellos castaños, bajo su dominio, y en otro tipo de situaciones.
Aún no había perdido el libido a pesar de estar inconsciente.
Y ella sí que lo estaba tentando.
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Hola! Disculpen la demora uwu pero aquí la continuación :3
Aclaraciones: Shinso y Monoma controlaron a los empleados del Golden.
Que tallll asdfghjkl ya van avanzando estos dos, veamos que sucede luego 7u7
Kirana Retsu: Holi again, MAIGOSH obviamente Ochako ya babea por Bakugo, es decir ¿Quién no lo haria? Espero te haya gustado el capítulo. 7u7 3
Espero os haya gustado, nos vemos en el siguiente capítulo.
Akai Sumi.
