A/E:
El siguiente es un fic hecho total y completamente con fines recreativos. Cualquier parecido con la realidad, con situaciones y personas vivas o muertas, es total y mera coincidencia.
Detalles psicológicos, psiquiátricos y médicos pueden –y ciertamente asi es- estar errados, por favor, no tomen esto como una base o antecedente, solo obedezco a las locas ideas de mi musa.
Saint Seiya es propiedad de Masami Kurumada
EL DIARIO
"Suicidio. Quizá desde que la humanidad empezó a razonar y a dividir entre el bien y el mal, este concepto entró de inmediato en lo que la gente considera como prohibido. Incluso la sola palabra ya denota un aire oscuro. Atentar contra la vida de uno mismo se considera un acto de cobardía, y en todas las religiones es castigado de una u otra cristianos reservan un sitio especial en el infierno a quienes acaben con su propia vida. Se dice que aquellos que cometen este acto de cobardía repetirán su muerte una y otra vez; que serán enterrados fuera de lo que consideran Tierra Santa; se les señalará con cruces y dagas en el corazón y en el cráneo; y sus tumbas podrán ser profanadas sin represalia alguna. También se habla de tormentos como no poder regresar a esta vida a terminar con los asuntos pendientes, ni poder ver de nuevo a los seres amados, y condenarte a vivir como una sombra, sin llegar al mundo de la luz y recibir el eterno descanso...
Pero nosotros, que peleamos por una diosa griega ¿qué podemos esperar nosotros si nuestra fe esta basada en un concepto antiguo al que solo nosotros permanecemos fieles? El caballero de oro de Virgo, Shaka, se decía que era la reencarnación del buda milenario, y que su muerte ante Saga, Shura y Camus fue un acto suicida que tomo por propia voluntad. Acompaño a Atenea hasta el infierno para pelear a su lado, y es muy probable que haya regresado al nirvana a esperar el momento de regresar al lado de la diosa. Hyoga, caballero del cisne, reza cada noche las oraciones católicas que su madre le enseño, y espera el día de su muerte para reencontrarse con ella en el sitio llamado Cielo, donde no existe dolor ni sufrimiento ni castigo... Para el resto, solo nos queda creer en la antigua religión, donde el suicidio era algo más que deshonrable si se ejercía con egoísmo. Un suicida podía ser enterrado pero no recibiría las monedas necesarias para poder pagarle a Caronte, y si no podía pagarle al barquero no sería llevado a la otra orilla. Si no puedes cruzar, solo te quedan dos opciones: intentar cruzar a nado y ser ahogado por las miles de almas que habitan el Aqueronte para terminar uniéndote a ellas, o permanecer en los campos de Asphodelos, esperando quizás a convertirte en un fantasma o que la misericordia de Hermes te lleve de vuelta a la vida o a finalmente recibir un castigo..."
- ¡Ayuda por favor! -exclamo una enfermera saliendo de los baños.- ¡Es una emergencia!
Rápidamente un par de doctoras y un camillero que estaban cerca, se apresuraron a prestar apoyo a su compañera. Otra enfermera acercó rápidamente una camilla al ver que sacaban a una joven mujer inconsciente, pálida en extremo y sin respuesta a estímulos. Una de las doctoras daba la orden de encontrar alguna sala de trauma desocupada, mientras que la enfermera del baño salía con las manos llenas de frascos vacíos, todos de diversas pastillas que solo se daban con receta médica y cuyo uso se recomendaba en casos extremos y bajo una estricta supervisión médica
- No debe tener mucho tiempo inconsciente -dijo la otra doctora al percatarse que la chica aún estaba tibia- traigan equipo RCP de inmediato y necesito análisis de su sangre
- Doctora: tengo frascos vacíos de Fenotiazina, Naprosyn, Demerol...
- ¡Trauma 5 está libre! -dijo alguien más colgando el teléfono
- No tenemos tiempo de bajar, consigue un cuarto ¡de inmediato!
La enfermera atravesó medio piso lo más rápido que pudo, encontrando un cuarto desocupado. El equipo que se había juntado se instalo ahí, dando instrucciones para conseguir estudios, instrumentos y apoyo para salvar la vida de aquella mujer que, era obvio, deseaba suicidarse.
- ¿Habrá entrado con todo esto al hospital? -pregunto una de las doctoras, de cabello rojizo, llamada Atsuko.
- No lo creo -contesto la otra, una castaña de nombre Ilenia.- ¡Revisen los abastecimientos de todo este piso! Alguno tiene que estar roto, comparen los inventarios para determinar los frascos que faltan.
Al final del pasillo de Cuidados Intensivos, Shiryu alzo el rostro por el alboroto que empezó a escucharse. Vio a un grupo de doctores y enfermeros entrar a una habitación, no sabía qué ocurría y tampoco tenía ganas de averiguarlo. Saori sostenía en sus manos la autorización Souta les dejo. Aún en blanco. En ella recaía la decisión de lo que pasaría con Shun si este no mejoraba. No tenía mucho tiempo para decidir: les dieron solo unos minutos más para decidir.
- June ya se tardo -comentó Hyoga.
- Necesita tiempo -la voz de Shiryu se oía lejana.
- ¿Saori? -preguntó Seiya a su lado.
En eso paso una enfermera entre ellos, entrando al cuarto en que atendían a Shun.
- No vamos a perderlo, no podemos -dijo la diosa al momento que firmaba.
Al mismo tiempo, el doctor Yamato salía del cuarto con la enfermera.
- ¿Y bien?
- Haga lo que sea necesario por favor -las manos de Saori temblaban.
- Tenga por seguro que lo haremos.
- ¡Doctor Souta! -un farmacéutico llegaba por otro de los extremos, se veía muy alterado.- ¡Doctor Souta, abastecimiento 5 fue saqueado!
- ¡¿Cómo que saqueado?
- ¡Alguien rompió la cerradura de la entrada y faltan frascos de sedantes, muchos! -replicó alarmado. Saori y sus caballeros miraron con preocupación.
- ¿Pero cómo...?
Las doctoras Yang y Shinoba atienden una sobredosis -comentó la enfermera que había entrado momentos antes.- Me pareció oír que entraron al cuarto 2178.
- Lleve esto al doctor Okada, regreso en unos minutos. Saori, este tranquila, Shun esta en buenas manos.
Rápidamente Souta y el farmacéutico avanzaron en la dirección que le indico la enfermera. Ella regresó adentro, llevando la orden.
Souta se dirigía para apoyar a sus compañeras. Si bien las dos eran completamente hábiles en su área, no estaban demasiado familiarizadas con las sobredosis, solo quería supervisar en caso de que tuvieran alguna duda. Sin embargo también había salido para alejarse un poco y despejar su mente, no porque Shun no le importara, pero no podía borrar de su mente el rostro triste de June. Si no se había desmayado cuando Okada les dijo que Shun podía morir, era porque debía tener una gran fuerza de voluntad.
Pero cuando entró a la habitación, la fuerza que él tenía se vino abajo. Ahí, con los síntomas vitales cayendo rápidamente, estaba June.
- ¡June!
- ¿La conoce doctor? -preguntó Ilenia.
- Si, es de la familia Kido ¿que ha pasado?
- Se bebió toda una bomba de tiempo -contestó Atsuko.
- Doctora, mi estación fue saqueada, traigo la lista de lo que falta.
Atsuko tomo la lista, los demás la vieron palidecer.
- Por Dios ¡acaso quiere morir! -dijo aventando la hoja por un lado.- Tendremos que aplicar un lavado gástrico
- No hay tiempo para eso -replicó Ilenia.
Yamato tomó la hoja, e igualmente se aterro.
- Shinoba tiene razón, Ilenia, es toda una mezcla de depresivos y sedantes. Procede con eso mientras...
En ese momento June empezó a fibrilar, su corazón estaba dejando de responder
- Carro de choque ¡rápido! -Yamato iba a acercarse a ayudar cuando una enfermera entró.
- ¡Doctor Souta! El paciente está fibrilando.
- ¡Pero qué! -de pronto se sentía dentro de una pesadilla.
- ¡Nosotras nos arreglamos, ve! -ordeno Ilenia.
Yamato de lanzo a toda carrera por el pasillo, la responsabilidad de Shun recaía completamente en él, sin embargo estaba preocupado por June, y seguramente Saori Kido no estaba enterada, es más, ni siquiera imaginaba lo que estaba pasando.
Y de pronto estaba frente a ellos. No podía ocultarles lo que pasaba...
- Señorita Kido, muchachos -dijo frenando su carrera. Saori se levanto ante su llamado.- Necesitan ser fuertes ante todo lo que esta pasando.
- ¿Todo lo que pasa? -Saori estaba nerviosa.
- La sobredosis que fui a ver... no sé por qué lo hizo pero las doctoras están haciendo todo lo posible por salvarla
- ¿Salvarla? -preguntó Hyoga.- ¿¡Salvar a quién!
- June se tomo varios depresivos y sedantes en cantidades peligrosas -la noticia cayó inesperadamente, todos se quedaron paralizados.- No sé porque lo hizo pero les aseguro que agotaremos hasta el último recurso.
- ¡Esta seguro que es ella! -Hyoga lo tomó por la bata, Shiryu intervino para que lo soltara.
- ¡Hyoga cálmate!
- Vengo de verla, y debo ver a Shun, su estado también es critico. En cuanto tenga noticias... -Yamato entró de nuevo a la habitación de Shun.
- ¡Cómo es posible! -Seiya estrello el puño contra una pared.- Primero Shun y ahora ella...
- Voy a verla -Hyoga corrió en la dirección que antes había tomado Yamato.
- Quédate con Saori, Seiya -dijo Shiryu saliendo a detener a Hyoga antes de que hiciera una tontería.
- ¿Por qué...? -preguntó Saori, sentada en la silla, rompiendo en llanto. Seiya volvió a sentarse a su lado, la abrazó y sujeto su mano.
- No lo sé.
En ambos cuartos ocurría lo mismo. Los doctores aplicaban descargas para hacer que su ritmo cardiaco se normalizara, pero no obtenían respuestas. La respiración de Shun ya era mínima y estaban intubándolo, y la temperatura corporal de June seguía bajando
Pero sin que pudieran verlo, a la entrada de donde June era atendida, una figura vestida en un manto negro aguardaba. Su piel era pálida y su cabello negro rojizo hacía que sus ojos, carentes de vida, lucieran más tétricos.
Hades avanzo hasta June, se colocó junto a ella y hablo a su oído.
- Así que quieres visitar el hades... se hará como tu quieras.
El monitor de June dejo de pitar de manera intermitente. Todos voltearon a ver. Una sola linea, recta, era lo único que se veía.
- ¡Doctora!
- ¡Eso no! ¡No te vas a morir en mi turno!
- ¡Apliquen una nueva inyección!
Y donde Shun estaba, los doctores ya habían detenido sus esfuerzos, el monitor permanecía igual desde hacía dos minutos: una sola linea recta, sin ningún cambio.
- Suspendan la reanimación -dijo Yamato.- Eso es todo.
- ¿Tu informarás a la familia?
- Tengo que hacerlo
- Hora de la muerte 3:22 am.
CONTINUARA
¡Hola a todos!
Bueno, pudo haber sido peor, créanme. Mi musa ya estaba de nuevo lista para abandonar el fic, pero después de una "persuasiva" plática con ella pues... se logran muchas cosas. Si, hice corto este capitulo porque los venideros serán más largos. Una gran parte de esto ya la tenía lista, pero por una u otra cosa no podía publicar. Los dejo con esto mientras para que no me odien, prometo que pronto les tendré más.
Aprovechando, también estoy avanzando en Luz y Sombra, poco a poquito pero estoy retomando el hilo y la inspiración. Estoy revuelta con tantas y tantas ideas que incluso siento que ya estoy repitiendo en mis historias, denme un poco más de tiempo.
Como siempre, no sé de medicina pero si investigue un poco. Si algo no cuadra pues la culpa es de la musa que tiene hiperactividad, por eso es que nunca la encuentro cuando quiero publicar.
Nos vemos pronto y gracias por sus reviews y su tiempo en leerme!
Namarie!
