Habían pasado dos días de su ausencia, él no era de los que faltaban a clases pero luego de haber tenido sexo con Remy aparte de estar molido y sentir como si un camión le hubiese pasado por encima le había dado una fiebre alta, como las que le daban cuando era un niño, estaba nervioso y muerto de miedo no sabía cómo miraría a Remy a los ojos, y lo que más le ponía nervioso es que no sabía cuál sería la actitud que tomaría el rubio cuando lo viera, pero de todos modos ya era absurdo negárselo a sí mismo a él le gustaba Remy y no solo un poco podían llamarlo masoquista o lo que sea era cierto que no había una explicación lógica pero cada vez que miraba sus ojos sentía una intensa atracción a la vez de la desesperación de darle respuesta a un gran enigma ya que cuando lo miraba sentía como si el otro supiera todo del como si lo conociera desde hace mucho lo que era imposible.

-timmy ¡estabas enfermo! –pregunto A.J preocupado-

-no te preocupes no es nada grave solo me dieron esas fiebres altas como cuando era niño –intento calmar a su amigo que solía ser muy paranoico cuando se trataba de enfermedades.

-qué extraño hace tiempo que no te daban será que no te estas alimentando bien –chéster preocupado tocaba el estómago de timmy.

-chéster que bueno que has llegado, no sabes lo que sucedió como rechazaste a trixie ella se consiguió otro novio, perdiste tu última oportunidad –dijo A.J molestándole.

-no puedo creerlo quien sería capaz de aguantar a la perra de trixie –dijo comenzando a reír.

-cállate quien mejor para trixie que Remy ambos son los más populares y tienen mucho dinero nosotros estamos muy felices –interrumpieron tad y Chad para ellos era un hecho maravilloso-

La primera reacción de timmy fue volverse pálido luego su corazón comenzó a latir muy rápido y no podía creer lo que escuchaba sintió rabia y desilusión, necesitaba una explicación, maldición no lo entiendo incluso si le pregunto estoy seguro que no me dará respuestas, lo más probable es que me mire fríamente y ni siquiera me hable pero aun así necesito ir, necesito saber.

-¿Dónde está? Dime dónde diablos esta Remy –apretando fuertemente el brazo de Chad, visiblemente alterado desesperado por verlo y saber que pasaba.

- está en la sala de música -Chad no entendía nada nunca había visto a Turner tan enfadado quizás que le había hecho Remy esta vez.

- pero timmy yo pensé que ya no sentías nada por trixie –grito un asombrado Chester al ver la reacción de su amigo quiso seguirlo pero alguien lo detuvo.

- no vallas tras él, si lo haces te odiara –decía un recién llegado Gary.

- ¿Qué dices Gary? Acaso no viste lo afectado que estaba –decía Chester preocupado ya que no entendía nada.

Corrió hacia el salón de música abrió la puerta de golpe y grito su nombre y al verlo se dio cuenta de la cara de sorpresa de Remy al verlo ahí pero poco le importo estaba furioso su pecho dolía y no sabía cómo controlar la rabia súbita que lo envolvía le dio una cachetada con todas sus fuerzas la cual sonó fuertemente al contacto con su mejilla.

-¿Por qué mierda estas de novio con trixie?, responde desgraciado –le reclamaba un enfurecido timmy.

-luego de unos segundos de shock, frunció el ceño y mirándolo muy enojado por el golpe le grito. -¿Quién mierda te has creído enano? ¿Qué pensabas? Que por haberme acostado contigo no lo haría con nadie más, ¿creíste que eras importante para mí?, solo eres mi juguete me encanta jugar contigo, por eso te cogí porque quería verte en esa faceta pero ya me aburriste yo no siento nada por ti no seas ingenuo, fue divertido pero ya me canse de ser gentil, nunca significaste nada para mí. –dedicándole su mirada más fría y cruel. ¿vas a decirme algo?

Estaba en el piso de rodillas no quería llorar pero este hombre era demasiado cruel y despiadado pero la culpa era suya porque era un tonto por creer que las cosas cambiarían por creer estúpidamente que el propio Remy cambiaria se sentía incapaz de mirarlo pero con todo su valor y rabia levanto la cabeza aun con los ojos llenos de lágrimas y le dijo ya no te diré nada solo fui un engreído y estaba ciego no hay nada bueno en ti, luego de eso se fue caminando tranquilamente pero con el corazón destrozado, pero cuando ya se ha alejado de Remy no hace más que correr y solo quiere huir de todo.

-sueltameee – siente que alguien lo sujeta fuertemente impidiéndole correr.

-cálmate timmy soy yo –lo abraza fuertemente como si al abrazarlo quisiera arreglarlo le duele verlo tan destrozado.

-Gary ¿Qué estás haciendo aquí? -seca sus lágrimas intenta fingir que está bien.

- quiero preguntarte algo y espero que seas sincero conmigo.

- está bien pregúntame

-¿te gusta ese rubio imbécil? –sabe que el ser tan directo asustara a timmy pero quiere respuestas sinceras.

- no te preocupes Gary el no siente nada por mí –deprimido sin saber porque le contesta cuando puede negarse.

-¿te gusta tanto como para no intentar querer a alguien más? –apretó los puños nervioso no estaba preparado si timmy le decía que sí.

-no, porque él siempre me lastima – no pudo evitar las lágrimas.

-entonces voy hacerte olvidarlo –entrelazando sus manos, para luego besarlo y abrazarlo con fuerza esperaba que eso lo consolara al menos un poco.

Esa mano sosteniendo la suya se sentía tan protegido y querido, los sentimientos de Gary eran verdaderos el de verdad lo apreciaba y lo atesoraba como algo muy importante, no habían juegos, ni mentiras, no estaba el constante dolor e inseguridad esa calidez que sentía era lo que necesitaba.

-me gustas demasiado timmy y si tú me lo permites voy a hacerte feliz, tu sabes que sería incapaz de hacerte sufrir, solo tienes que aceptarme.

-está bien Gary –ya era tiempo de intentar olvidar y ser feliz tenía miedo pero debía aceptarlo nunca sería importante para Remy tenía que poner todos sus esfuerzos en olvidarlo.

_tres días después_

-apúrate timmy necesito que hagas esto es un favor y es urgente -apresuraba Chester a timmy mientras lo metía a los vestuarios.

-Chester no estoy seguro de esto me da mucha vergüenza, además seguro me descubrirán –decía nervioso timmy ya que no quería disfrazarse de mujer.

-vamos timmy nadie lo notara el maquillaje hace maravillas y además tú tienes rasgos femeninos.

-me da igual que te vistas de mujer pero porque me arrastras a tu mundo –decía intentando escapar.

- mi amiga no pudo venir y no puedo actuar solo en esta escena, además esta serie es muy importante para mí y no harás nada más que vestirte de mujer y sacarte fotos conmigo, es muy simple, estoy seguro que tu novio estará muy contento viéndote en estas pintas.

- no metas a Gary en tus locuras, no se lo digas vendría corriendo a sacarme fotos.

Cuando estuvo listo parecía una chica tenía un vestido rosado que le llegaba hasta las rodillas y unas sandalias plateadas y Chester le consiguió una peluca castaña con muchos risos se miraba en el espejo y no se reconocía era impactante, el jefe de Chester ni cuenta se dio de que en realidad era un chico tomo las fotos y luego los felicito y cuando pensó que la tortura había terminado y podría al fin volver a casa, los fans de Chester entraron a la fuerza y empezaron a perseguirlos y entonces utilizando a su amigo como carnada corrió al centro comercial que estaba al frente para esconderse ahí.

_centro comercial_

Trixie salía muy feliz de una tienda de comics al comprar sus favoritos pero cuando salió su cara se endureció volviéndose seria al ver ahí a verónica.

-sabía que estarías aquí comprando historietas hoy se actualizaban tus favoritas –dijo sonriéndole-

-ya deja de seguirme verónica –es que le tenía puesto un GPS o que?.

-podemos hablar.

-te escucho.

-¿aun sigues molesta? De lo que paso yo…

-de eso no tiene nada que ver conmigo yo no tengo la culpa.

-sí, lose a ti no te gusta tener la culpa de nada.

-¿eso era todo? Estoy muy ocupada –quería marcharse ya de ahí-

-¿estas saliendo con Remy? Contéstame -a pesar de verse enojada está desesperada por respuestas.

-sí, ¿Por qué? ¿Te molesta? –a pesar de que no quería contestarle tan rudamente no podía evitar ser así.

- ¿y por qué diablos estas saliendo con él?

-¿es esto una escena de celos?

-solo respóndeme.

- no tengo porque darte explicaciones lo hago porque me da la gana y ya.

-¿y el de verdad te gusta? –sus ojos estaban opacos de tristeza pero quería saberlo.

-verónica… -le sonrió tan sensual como solo ella sabe hacerlo acorralándola e intimidándola un poco, acariciándole el pelo. –si te enamoraste de mí solo dilo y ya, no tengo tiempo.

-ya basta, ¿Por qué eres así? Yo estoy preocupada no quiero que ninguno de los dos se haga daño fingiendo una relación cuando no sienten nada.

- ¿y que podrías hacer tu? Si yo ya tome la decisión.

-¿deja de hacer eso?

-¿hacer qué? –pregunta extrañada-

-fingir que eres perfecta aunque no lo creas estoy preocupada, aunque me trates así parecía que lo disfrutabas mucho y yo solo quería hacerte feliz, además para mi eres perfecta siendo la verdadera trixie.

-que tierna verónica, siempre tan preocupada, no necesito tu preocupación y de una vez te digo que olvides lo que paso porque no volverá a ocurrir y si se lo dice a alguien no te volveré a dirigir la palabra así que si quieres complacerme no te metas en mis decisiones -le dio un beso en la mejilla y se fue sabía que verónica haría todo lo que le pidiera porque era dócil y nunca había sabido decirle que no, pero cuando se enojaba y decía cosas tan ciertas, cuando veía en ella cosas que nadie más hacia le daba rabia, no podía mostrar debilidad alguna y verónica las conocía todas.

Timmy había recorrido ya todo el centro comercial y al ver que los locos fans de Chester habían dejado de seguirlo, se relajó y quería ir a la tienda de comics para ver si se había actualizado barbilla roja su comic favorito cuando se dirigía a esta fue detenido por una bonita rubia de ojos celestes a la que reconoció como verónica la mejor amiga de trixie.

-oye chica detente ¿pero qué haces te volviste loca? –La arrastraba para que no entrara a la tienda-

-¿Qué te pasa? Suéltame –seria que verónica le había reconocido-

- eres del grupo de los populares ¿cierto? Que será de tu reputación si te ven comprando cosas para chicos seguramente serás expulsada.

- ¿de qué hablas? no pertenezco a los malditos populares Y encuentro una tontería ignorante el hecho de criticar los gustos, también hay chicos que les gustan cosas de chicas uno no puede dejar lo que le gusta solo por el que dirán y los malditos prejuicios. –por pensamientos tan tontos como ese el odiaba a los populares.

- discúlpame eres muy bonita creí que pertenecías a los populares, pero ya veo que eres distinta –sonrió encantadoramente eso que había dicho la chica, era lo que quería que comprendiera trixie.

Timmy observaba a verónica a pesar de la bonita sonrisa que le había dedicado sus ojos azules se veían muy tristes y cuando lo detuvo de entrar a la tienda de comics se veía muy mal sus ojos estaban irritados lo más probable es que hubiese estado llorando y entonces a pesar de que no era su problema y de que detestaba a los populares no puedo evitar involucrarse

-oye te encuentras bien, te ves muy triste.

-no te preocupes -pero al terminar de decir eso no pudo contener las lagrima, trixie tenía razón era patética ponerse a llorar delante de una extraña.

-tranquila, lo siento si dije algo que te hiciera llorar –le sobo la espalda intentando que parara ya que había gente mirándolas.

-gracias, por cierto aun no me has dicho tu nombre yo soy verónica.

-mmm me llamo samanta –fue el primer nombre de niña que se le ocurrió. Lo siento si no hubiese preguntado no hubieses llorado.

-no es tu culpa samanta, nadie tiene la culpe de que ame tanto a la chica que no ama a nadie más que así misma.

- a ti te gustan las chicas –respondió exaltado y bueno es que jamás se lo habría esperado de verónica, aunque comprendía perfectamente sus sentimientos después de todo también se había enamorado de un insensible.

-mierda levantaste mucho la voz, vámonos de aquí –la tomo de la mano empezando a correr si se formaba un escándalo trixie no estaría nada contenta.

Timmy ya estaba cansado de correr pero se sorprendió mucho cuando verónica se detuvo y vio su casa era una increíble mansión casi tan grande como la de trixie, pero eso no fue lo que lo impresiono más sino que cuando llegaron a la habitación de la chica estaba lleno de fotos de trixie y posters de la misma.

-bien supongo que ya no tengo ni que preguntarte quien te gusta, con esto es demasiado obvio –la obsesión que verónica tenia tanto que daba un poco de miedo.

-disculpa si te incomode trayéndote aquí y no pienses que voy a atacarte es solo que hablaste muy fuerte y no quería que se formara un escándalo, y si la persona de la que estoy enamorada es trixie tang –la chica le daba confianza y necesitaba hablarlo con alguien sentía que se estaba volviendo loca.

-y es un amor no correspondido –pregunto visiblemente triste-

-es que es algo complicado samanta.

-si no quieres decírmelo está bien –intento no presionarla.

-la verdad es que desde que conocía a trixie me sentí cautivada por ella, era todo lo que yo nunca había podido ser tanto lo que aparenta como lo que en verdad es, al principio pensaba que no era más que una completa admiración, pero hace unos años lo supe que estaba locamente enamorada de ella y que me volvería su esclava si me lo pidiera creía que nunca me correspondería pero no me importaba pero entonces un día no hace mucho, la sorprendí disfrazada de chico yendo a comprar comic y videojuegos la reconocí de inmediato, a trixie siempre le han gustado las cosas masculinas y siempre ha sido muy dominante e impotente entonces un día bebimos un poco y decidimos cruzar la línea me beso toco y lamio con una pasión única y para mí fue algo muy importante además lo disfruto mucho pero luego ella me humillo diciendo que no había sido más que un error, jamás debí confesarle mis sentimientos ahora no hace más que torturarme con ellos. –al final termino llorando luego de revivir todo lo que contaba.

-tengo que irme ya pero tú no te sientas culpable por amar a una persona el amor es algo hermoso.

-has sido una gran amiga samanta y valoro mucho el que me hayas escuchado eres una chica amable y encantadora ojala volvamos a vernos pronto –decía acompañándola a la puerta-

Trixie iba camino a la casa de verónica iba a disculparse, había sido muy cruel y siempre se desquitaba con ella, la chica no se merecía ese trato siempre había estado a su lado y la quería a pesar de conocer su verdadera personalidad a pesar de que no fuese perfecta como sus padres querían o como todos sus fans pensaban que eran, era la chica más leal que hubiese conocido, pero cuando llego todos sus buenos deseos se esfumaron al verla con una tipa.

-¿Quién es esta? –la miro de pies a cabeza no era fea pero no se comparaba con ella- mmm vestido rosa que mal gusto tienes.

-solo es una amiga mía, no tienes que ser tan borde con ella.

-tú no tienes amigas y la trato como se me da la gana –decía muy rabiosa.

-tú no eres su dueña no puedes impedirle que sea mi amiga –la miro encabronado y desafiante la odiaba ella había arruinado su felicidad.

-cállate estúpida conoce tu lugar y márchate ahora –alzando la voz furiosa que se creía esa tipa.

-me voy pero no porque tú me lo digas, adiós verónica –se despidió dándole un abrazo, la compadecía no sabía quién era más canalla si trixie o Remy ambos estaban hechos tal para cual.

-sabes muy bien que juntarse con perdedoras está prohibido en el grupo, somos populares –eso solo era una excusa estaba asustada verónica era la única persona que se quedaba a su lado pese a todo si ella se iba se quedaría con gente que solo amaba a la falsa trixie.

-cálmate no volveré a desobedecerte es mas no creo que vuelva a verla. –a pesar de la impotencia que sentía no quería ser odiada por trixie eso sería devastador.

_mansión de Remy_

Remy estaba tirado en su cama sin poder dormir por estar pensando en timmy en todo lo que había pasado cuando sintió una oscura presencia supo de inmediato de quien se trataba alegrándose un montón pero no lo demostraría.

-¿Qué haces aquí? –dijo fríamente, fingiendo indiferencia.

-¿es que acaso no soy tu padrino? No necesito motivos para venir a visitarte Remy –dijo muy feliz de verlo pero preocupado por él.

-ya basta de tonterías juanisimo tu siempre serás mi padrino –dijo feliz pero también nostálgico-

-¿Qué es lo que estás haciendo con Turner? –pregunto preocupado y triste.

-le gusto pero eso no me importa quiero que se enamore de mí que le duela que sufra, que no sea capaz de poner sus ojos en nadie más a causa de sentimientos enfermizos como me sucede a mi cada vez que lo veo, quiero verlo llorar destrozado a causa de intensos sentimientos como los mío quiero que viva y sienta el infierno que yo siento cada vez que lo veo, porque sería injusto que no pagara por todo el mal que me ha hecho.

-te has convertido en un monstruo Remy, dime como lograste hacerlo con él, no me digas que lo forzaste –preguntaba desesperado y preocupado ese no era su pequeño Remy un niño noble que intentaba destacar en todo para complacer a sus padres para que lo notaran.

-no le obligue a nada, él solito se abre de piernas para mí y le encanta y ahora que lo sabes déjame en paz quiero estar solo para descansar.