Hola! : DD Lean, explicaciones al final si? nwwn

Capitulo n°3 .- su corazón late.

-hay algo que aun no entiendo muy bien, Tsunami-sama. –le hablo su fiel muñeco Otomura.

-¿ah sí? Que es Oto? –le hablaba mientras el muñeco arreglaba un poco su corbata- ¿qué tiene de malo de que venga mi hermano a mi casa? Es magnífico! Hace mucho tiempo que no lo veo.

-no Amo, que el amo Kaiji venga no es extraño, más bien… es porque aun no va a dejar a Tachimukai al castillo Zaizen… digo, ¿no es un regalo para su majestad la princesa Touko?

-pero tiene onda! Me da un poco de pena regalarlo, creo que me estoy encariñando.

-eso no es correcto. –el muñeco inspecciono cada centímetro de Tsunami- ya amo, esta listo para en unos minutos recibir al amo Kaiji.

-Gracias oto!

Mientras salía de su habitación y caminaba pacientemente por los pasillos del castillo, en verdad estaba contento por ver a Kaiji… pero el último tema tocado con Otomura lo estaba dejando fuera de línea, y es que si, era verdad que se estaba arrepintiendo de la idea de regalar a Tachimukai, pero por otra parte estaba entre sus códigos de honor cumplir las promesas, algo más fuerte que un encariñamiento, Tachimukai era de Touko, mañana mismo lo dejaría en el castillo. Y lo haría.

-Tsunami-san! Tsunami-san! –Hablando del rey de Roma, el pequeño venia con unos cuantos peluches que se movían-

-los encontraste? –rio un poco enternecido, su sonrisa realmente iluminaba el pasillo a sus ojos-

-si! Veré si puedo hacer un acto con ellos! Son tan graciosos

-gracias Tachi-chan! –le dijo un conejito de felpa rosado, mientras que el gatito cyan y el osito castaño con las cabezas aprobaban las palabras del conejo.

-¿Sabes Tachimukai? Hoy viene mi hermano a cenar, porque no hacen el acto ahí?

-s..u-u hermano-o! –tartamudeo un poco preocupado- c..claro que podemos! –Afirmo, no estando tan seguro de sus palabras-

-¿tu crees que no será un completo desastre? –Hablo el gatito cyan-

-¡claro que no! lo aremos bien chicos

- ¡si que tienen espíritu! Ya los quiero ver –sonrió complacido Tsunami mientras que sentía un gran portazo- uup… creo que se les adelanto el show –le revolvió un poco el cabello de Tachimukai- Ponte uno de esos trajes geniales que hizo Rika para ti! –por ultimo empezó a caminar un poco mas apurado –por no decir correr- hacia la puerta.

Hikaru lo estaba esperando para abrir la puerta, lo miro sonriente antes de que el muñeco de cabellos lila le abriera totalmente la puerta, al hacerlo tras el umbral dos siluetas aparecieron atrás, ese cabello azabache y despeinado, con la misma anti gravedad que el solo podía pertenecerle a Kaiji, pelo al chico alto, de coletas y grandes gafas juraba no haberlo visto antes, de igual manera lo condujo hacia dentro del castillo, porque si bien no lo había visto ni en pelea de perros si lo había traído Kaiji era definitivamente un buen chico.

-Jousuke! Cuanto tiempo si verte! –el menor le dio un golpe en la espalda al pelirosa-

-eso tendría que decirlo yo mocoso, en poco serás de mi porte –ambos rieron- por cierto, es tu amigo? -refiriéndose al de gafas blancas-

-algo asi… -se coloco algo nervioso- el es Hayami Tsurumasa

-Hola Tsunami-sama… -saludo, viéndose bastante nervioso el también ante esto Tsunami prefirió realmente morderse la lengua, no queriendo meterse más allá en la vida social de su hermano menor-

-Un gusto –le dio la mano- ¿por qué no vamos ya a la mesa? Tengo unas ganas tremendas que vean mi última creación –De puro nombrarlo sonrió de una manera distinta a la que solía hacerlo y de por si Jousuke Tsunami era sonriente, esto le pareció un poco raro a Kaiji-

-que hiciste ahora? Un muñeca sirena?

-no… pero creo que no sería mala idea! Seria excelente que las sirenas existieran, aunque si fuera asi ya no te vería jamás no? –rio un poco por su chiste, aunque en realidad a Hayami no le causo nada de risa el comentario, mas por que Kaiji se reía de la misma manera. Al parecer ya habían llegado.

-Bienvenido amo. –unos seis muñecos hacían una pequeña reverencia mientras daban el paso al dueño de casa y sus invitados-

-estos son sus famosos muñecos Tsunami-sama? Aah… -el de gafas miraba impresionado todo, realmente parecían ser de carne y hueso como ellos-

-si! Creo que lo más genial de mi hermano es que sus sirvientes son tal cual quiere ajajjajaja –bromeo nuevamente Kaiji- enserio deberías hacerme una sirena.

- guarda esas risas para cuando veas a Tachimukai! Por cierto, donde esta Tachimukai? –Pregunto a los muñecos-

-Tsu..tsunami-san… -de la puerta, se asomo el pequeño, hasta y lo habían maquillado ¡WOOO! El traje que le colocó Rika si que había sido "exhibidor"-

- el también es uno de tus muñecos? Waaa! Cada vez te salen mejor ¡¿eh? –le codeaba su hermano- y que hace?

-trucos! Es excelente para hacer reír! ¡Mira! Tachimukai has un truco por favor! –pidió mientras con el tenedor se llevaba algo del delicioso pavo al jugo que habían servido junto con todas las ensaladas, y acomañamientos y todos sin zanahoria, porque él las odiaba-

Durante la noche, los tres mientras comían no pudieron sacar los ojos de encima de Tachimukai, el menor hacia cosas increíbles, comenzó con el de las cartas que Tsunami nuevamente había quedado prendado, luego los tres felpudos entraron al comedor, y con un pañuelo Tachimukai los hacía desaparecer y cuando todos los presentes buscaban con la mirada a los pequeños Tachimukai los sacaba de los lugares más incognitos como uno de los cachitos de Tsurumasa, dentro de la mota de cabello de Kaiji o de la oreja de tsunami, los tres nuevamente habían quedado asombrados.

-y para el pequeño final… -dijo Tachimukai sonriendo, inundando a todos los presentes con su sonrisa, los tres peluches con el solo chasqueó de los dedos de Yuuki se trasformaron en palomas tan blancas como las nubes en el cielo celeste de las mañanas.

-¡sorprendentee! –aplaudían entusiasmados los invitados, puff que hablar del escándalo que tenia Tsunami entre tanto aplauso.

La noche entera se hablo de lo mismo, lo fantástico que podía ser Tachimukai. Cuando se encontraban tomando un bajativo y ya no había muñecos cerca.

-hermano… sabes? Hay algo que eh querido decirte desde que llegamos. –comento Kaiji. Después de tomar un sorbo- no será que no le quieres dar a la princesa Touko a tu bufón… porque en realidad tus sentimientos no te dejan?

-de que estás hablando Kaiji, no creo… -decía serio-

-sabes? Si sientes algo asi no deberías callarlo a ti mismo… -lo miraba con la misma seriedad- cuando hablaste de Tachimukai, o cuando lo vez no se… tu mirada es distinta.

-también sentí eso! –Acoto el de coletas- esto en realidad me recuerda a una mitología griega –ambos morenos lo miraron, como queriendo que soltara el cuento rápido- a..ah… esto… si no mal me equivoco, en la antigüedad existió un escultor llamado Pygmalion. Él creó una escultura tan hermosa y sublime que Eros y Aphrodita en un acto de bondad, ya que el había suplicado y llorado a los dioses le dieron vida a su creación y él fue el hombre más feliz con ella.

- ¿y a que viene el caso?

-bu..ueno… que si lo que Kaiji-kun dice es cierto, a Tsunami-sama le ocurrió inconscientemente lo mismo que a Pygmalion… el creo a su complemento perfecto sin darse cuenta y le dio vida –ambos morenos tragaron duro- ya.. Cambien esas caras, es solo una su poción –el chico avergonzado movía sus hombros y entre sus piernas jugueteaba con sus dedos todo sonrojado.

Ya entrada la noche ambos invitados se fueron a dormir a una habitación que había preparado anteriormente Otomura, pero el pobre Tsunami no pudo pegar pestaña pensando en las palabras de Tsurumasa-kun… seria tal lógico si no fuera por un pequeño detalle… Tachimukai era hombre.

Su mente solo pensaba esas dos cosas, entre entregarlo o no y eso mismo, que era un chico! Un muy hermoso chico!

-A LA MIERDA! –le pego a su almohada- se lo daré a Touko y olvidare toda esta tontera, ¡es absurdo! ¡¿Como mierda me va a gustar un hombre?

y esa era su palabra final.

A la mañana siguiente inmediatamente después del desayuno los cuatro se fueron, por un lado Tsunami se llevo decidido a Tachimukai al castillo Zaizen y Kaiji y Tsurumasa se fueron por su lado.

No fue un camino largo, Tachimukai memorizo todo los paisajes, algo melancólico y serio, cosa extraña en el.

Al llegar fueron recibidos con hospitalidad por todos los sirvientes quienes conocían a Tsunami a la perfección, al parecer. Caminaron por algunos hermosos pasillos de piedra donde habían enmarcados distintos cuadros de la monarquía, hasta el último donde se encontraba la cara de una peliroja preciosa de ojos azules profundo y una expresión seria, casi y a Tachimukai l daba miedo, prefirió callar.

-Hola querida Touko-Hime! –Saludo Tsunami con una gran sonrisa- mira traje un presente para ti, tu bufón Tachimukai Yuuki.

-estoy para divertirte Touko Ohime-sama –el bufón intento darle una cálida sonrisa, mientras caballerosamente se arrodillaba ante la dama.

-…hmmmg y que tengo que hacer, saludarte? Si eres menos que persona –dijo con desprecio-

-no lo tomes a la ligera Touko –con el espinazo levantado y con todo el orgullo le sonreía, obvio que estaba satisfecho de su obra- ya verás que tan feliz te hará Tachimukai, y tú! – Refiriéndose al muñeco- pórtate bien, si algo ocurre anda a mi palacio yo sabré arreglarte, por cierto Touko, cuídalo.

-como digas Tsunami… -entonces el alquimista se fue, y siguiendo su paso con la mirada se encontraba Tachimukai, incomodo. La princesa lo observaba fijamente.

-no deberías hacerme reír?

Día tras día Tachimukai fue mostrándole acto por acto, llegando al grado de complejidad de lanzar fuego por la boca, y hacer malabares con este, cualquiera hubiera sonreído maravillado con todo lo que Tachimukai podía hacer, claro, todos menos ella… quien día tras día si bien le daba una que otra sonrisa su aburrimiento le ganaba más rápido.

-Tengo una idea Tachimukai! –exclamo un día, mientras le tomaba una mano y lo atraía a ella de la cintura.

-¿Ohime-sama?

-si… un juego con el que nos divertiremos tanto… -hablo más cercano a él, mientras formaba un camino desde el pecho hasta los labios del menor pasando su índice lentamente, su voz casi y sonaba en un tono distinto, sensual diría yo.

El pobre bufón se estaba poniendo nervioso.
Se fueron de la mano hasta la habitación de Touko, donde esta lo empujo hasta su acolchada cama y le sonreía, ¡LE SONREIA! Esta, entre risas abrió una puerta que al parecer estaba escondida, tomo a Tachimukai de las manos y en cuanto el ya asustado chico miro hacia dentro sus ojos se abrieron como plato.

-¿p..porque hay cadenas… Ohime-sama? –cuando volveos, esperando escapar vio como Touko cerró la puerta y colocándole un gran candado y luego la llave se la guardaba entre los voluptuosos pechos.

Estaban en una habitación de tortura.

-¡siempre quise hacer esto! Pero no tenía a quien torturar sin que papá me retara –le hizo un pequeño puchero- pero asi es la cosa… eres mío ¿no? - se acerco otra vez con esa misma mirada y esa tono de voz extraño. Mientras lentamente desabrochaba el traje de Tachimukai sacando toda la parte de arriba y dejando todo el pecho expuesto- si que tiene buena mano Tsunami… debería decirle que acepto su propuesta de matrimonio? –Pregunto, mientras lo acorralaba de espaldas a la pared, Tachimukai sintiendo de lleno la fría y dura piedra-

-si.. si eso hace feliz a Tsunami-san… hágalo… -lo decía con mucho pesar- por eso estoy aquí princesa- se dio vuelta, solo para mirarla con determinación, el solo quería que su amado Tsunami-san fuera feliz…-

-ummhh… esta bien… aceptare su propuesta solo… después de que me hagas de verdad reír… lo estas logrando Yuuki-chan… ¡sacame el vestido!

-¿Q..QUE-E?

-¿no oíste inútil? ¡sácame el vestido! –disiento esto le tiro algunos cabellos al menor, este se modio la lengua antes de haber gemido de dolor, Touko sonrió mientras miraba como Tachimukai pasaba sus manos por entre sus brazos y desabrochaba con habilidad los botones hasta la parte más baja de su cadera.

El vestido se desplomo, dejando ver un corsé muy apretado. Y si se baja un poco la mirada, agarrada con una liga a su muslo derecho un látigo.

la princesa con la mayor y más feliz risa que tenia acomodo las muñecas de Tachi a las esposas que colgaban con una cadena del muro. Y el coloco un collar de acero también tomado de una cadena que iba agarrado de su propia muñeca.

Fue entonces cuando entre latigazos, Tachimukai comprendió lo que era llorar sin querer hacerlo, sintió como los fuertes golpes iban perforando su piel con certeros golpes, la risa casi macabra de Touko y las ganas de volver al lado de su amo.

¿Acaso no lo quería que lo dejaba morirse de dolor al lado de la princesa Touko?

No fue hasta que se despertó tirado en el suelo, entre un charco de sangre que pudo observar mejor todo, nunca había visto un cuerpo tan demacrado como el propio.

Entre las cosas que trajo del castillo busco el único traje que le cubría todo, los brazos, el torso y el cuello, y llorando por el puro dolor del roce de la delicada ceda se fue caminando por la playa… por cómo iba bajando el sol se había dado cuenta en se habría demorado entre unas dos horas en llegar, según Tsunami-san era menos pero el sudor que corría por su cuerpo le hacía gemir un poco de dolor, el liquido medio salino recorría por todos sus hematomas y cortaduras.

Al llegar al castillo nadie dijo nada, porque Tachimukai durante toda su estadía en el castillo de Touko solía arrancarse un rato, solo para mirar a Tsunami haciendo distintas cosas, sencillamente con verlo toda su soledad se iba, con solo saber que estaba bien podía pasar cualquier calvario… con solo saber que estaría feliz podría dar la vida…¿Qué era eso que sentía en su pecho? Necesitaba saberlo ¡ya! No quería seguir callando aquello que lo tenía desde que respiro, y miro al pelirosa.

Cuando por fin llego a su laboratorio, entro con cuidado, el alquimista quien trabajaba en un MUY PELIGROSO acido dejo su trabajo hasta ahí, y dejo la botella encima del repisa.

-¿en que trabajaba Tsunami-san? – pregunto, mientras miraba curioso el color azul intenso de la botella-

-un acido super mega hiper! Peligroso, asi que no te acerques a él o podrías derretirte.

-¿es algo asi como un quemador de cera?

-no, quema todo, hasta la piel humana, según mis cálculos. –le sonrió- que llegaste curioso hoy ¿ocurre algo?

-Tsunami-san… realmente quería hablar con usted. –le miro, el mayor le asintió atento, pensando que le daría un reporte de Touko- desde que lo vi por primera vez, cuando nací sentí algo aquí –puso una palma sobre su pecho- creo que no hay persona más hermosa que usted… ni un hombre que eh visto es más guapo que usted y nadie sonríe como usted, cuando yo lo miro, juro que veo flores entre su silueta y…y cuando estoy cerca suyo huele a flores… siento algo tan regocijante que sonrió sin pensarlo…. No sé que será esto… no lo entiendo –unas lagrimas corrieron por su mejilla- por favor Tsunami-san… dígame que ocurre.

Tsunami al escuchar todo eso se puso histérico, ¡el tampoco entendía muy bien que ocurría!

-¡que dijiste! Como es posible! –entonces lo agarro fuertemente del brazo para zamarrearlo pero unos grandes manchones de sangre aparecieron entre donde hacia presión-

-AAAAAAHHHHHG! -el chico chillo de dolor mientras su cabeza se apoyaba en el cuello del moreno- por..por favor Tsunami-san… suélteme… me duele… -intentaba no gritarle a él, era su maestro, su amo! No podía levantarle la voz- por favor dígame que me pasa… -seguía llorando, cuando sintió que Tsunami con una fuerza casi brutal desgarraba aquellas obras de arte hechas en seda y tul quedando horrorizado con lo que estaba viendo.

-puedo ayudarte Tachimukai… ¡¿pero quién diablos te hizo esto? –pregunto mas histérico aun.

Intentaba no tocarlo, su cuerpo solo iba soltando rastros de sangre, cuando lo miro a la cara este solo miraba para al lado mientras seguía llorando, ¿Cómo es que podía soltar sangre? Entonces toco su cuello para que lo mirara a la cara… uno… dos… tres… ¿tenía pulso? … en un acto precipitado puso su cara sobre el lastimado pecho el menor.

tu tum… tu tum… tu tum… su corazón estaba latiendo.

-t..Tsunami-san… ¿esto es amor? -pregunto, tiritando de puro sentir a Tsunami en aquella zona, el mayor se alejo sin saber qué diablos hacer, que decir.

…..

X'DD esta historia es corta, pensé que no iba a terminarla pero vean : D lo logre, ya esta entera en el PC y el principio de las dos historias siguientes, pero tome una drástica decisión x'D.

Veran, si bien en el capitulo anterior les pedi que me dijeran quien de Inazuma parecía gatito su mente fangirlera me dio puros Ukes, cuando en la historia el gato es el SEME. X'DDDD y una de mis parejas favoritas calza PERFECTO con la historia original, asi que "A wish full fulling Cat " será para el gato Kyosuke y su después dueño, Shindou [x'DD el gato es super violento en la historia real y la niña que vendría siendo Shindou es la hija de un jefe de mafia. O sea millonaria x'D tiene una pierna mala como Shindou en el juego y suele llorar pero ser decidida, son perfecto mi dios! Me costo :'C lo admito.]

también tengo los protagonistas de la siguiente historia que publicare que es "Eternal Beauty" : 3

bueno, se dieron cuenta que me gusta emparentar a Tsunami con Hamano? X'DD ay! Es que cuando lo vi fue como "el Tsunami cara de Tachi" es el hijo indiscutido x'DDDDDDDDDDDD por deos! Y era para incluir a los Go, también estoy pensando escribir "el chico hombre lobo"… ya creo que saben quienes son los protagonistas verdad? X'D GOFUBU! –explota- entre otras historias, solo espero recibir apoyo con "A wish full fulling cat" pro que es una de mis historias favoritas y con una de mis parejas favoritas, GRACIAS.

con mucho mucho mucho amor, MidorikawaxRyuuji.