Capítulo II. Castigo

Removió la sopa sin ganas. Estaba aburrida, abatida por la "charla" de un día entero. Era evidente que a su abuela no le hizo ni pizca de gracia que se fuese del baile, mucho menos con Break, mucho menos que regresase empapada. Se pasó todo el día repitiéndole lo que tenían que hacer las damas, que no tenían que hacer y que se esperaba que ella hiciera. Un total infierno.

Dejó la cuchara encima de la mesa y se retiró. Como castigo, esa noche ella misma se prepararía la cena. Y allí estaba. Con un poco de agua que, de milagro, logró darle algo de sabor. Suspiró pesadamente. Gracias a la bronca monumental que había recibido no pudo tomar el té. No pudo pasar sus horas hablando con Break, comiendo dulces en el balcón de su habitación. Le gustaba tanto pasar el tiempo con él. Y hoy tuvo que saltárselo.

-Vaya día…-suspiró-.

-¿Qué le ocurre?-preguntó una voz desde la puerta-.

Ella levantó la mirada y miró hacía allí. Break la estaba observando, recostado contra el marco de la puerta de brazos cruzados. Sonriendo, como solía hacer.

–Estoy castigada-dijo de mala gana-.

-¿Y eso?

-¡Es mi cena!-protestó. Break rió y se acercó hasta donde Sharon estaba. Ella vigilaba sus movimientos. Nunca se podía saber que pasaba por la cabeza del sombrerero. Break se detuvo a su lado -¿Qué?-le dijo ella con el ceño fruncido. Él sonrió y agarró la cuchara- ¡Oye! –Break hizo caso omiso a las protestas de la chica. Se llevó una cucharada de la sopa a la boca. La degustó y puso una cara rara- Ya lo sé…-admitió ella-.

-Debería replantearse lo de tomar unas clases de cocina

Sharon arrancó la cuchara de sus manos y la lanzó hacía el fregadero, justo detrás suyo. Se levantó y llevó el plato a la encimera.

-Se de sobras que la cocina no es mi punto fuerte

-No lo dudo-comentó él-.

Sharon lo asesino con la mirada. Break desvió la mirada. Mala cosa fue a decir… Se rascó la cabeza y sonrió.

-¿Sabéis? Ahora mismo acaba de venirme a la cabeza una canción

-¿Cuál?

-¿Recordáis la canción que solíamos cantar?-Break se recostó contra la encimera y clavó sus ojos a la lámpara que colgaba del techo-.

Por fin lo logró. Sharon esbozó una pequeña sonrisa, divertida al recordar aquellos días.

"Solamente oír tu voz.

Ver tu foto en blanco y negro

Recorrer esa ciudad

Yo ya me muero de amor"

Sharon sonrió ¿Cómo iba a olvidar esa canción?

"Ver la vida sin reloj, y contarte mis secretos

No saber ya si besarte o esperar que salga solo"

Break se quedó anonadado. Jamás pensó que Sharon le seguiría la corriente y se pondría a cantar con él. Ni él se creía como, ese pequeño gesto, lo llegó a hacer tan feliz. Con una sonrisa en su rostro, agarró una cuchara de palo que había allí y la uso de micrófono improvisado.

"Y vivir así, yo quiero vivir así

Ni siquiera sé si sientes tú lo mismo"

A Sharon le gustó la idea de Break pero, tampoco quería copiarlo. Corrió al armario donde estaban los utensilios de limpieza y sacó la fregona. Break se acercó. Ya no tenía la cuchara, la habría dejado por algún lugar. Agarró la escoba e hizo ver que era una guitarra.

"Me desperté soñando

Que estaba a tu lado"

Sharon hizo de la escoba un improvisado micrófono. Mientras, Break saltaba por toda la cocina con su "guitarra"

"Y me quedé pensando

Qué tienen esas manos"

Ella sonrió y agarró su turno para cantar

"Sé que no es el momento

Para que pase algo"

Break imitó a una estrella del rock. Ahora la escoba era un micrófono. Levantó el brazo y señalo a Sharon.

"Quiero volverte a ver

Quiero volverte a ver"

Sharon sonrió.

"Yo quiero volverte a ver"

Cualquiera que los hubiese visto, les hubiese dicho que estaban locos pero ¿Qué más daba? Ellos eran felices. Antes de que apareciese alguno de los sirvientes, guardaron sus "instrumentos musicales" a sus lugares. Aunque la cuchara de palo que Break usó seguía en paradero desconocido.

Tuvo que soportar la charla de su abuela, no pudo ir a tomar el té con Break pero, definitivamente, todo eso valió la pena por ese mini concierto en la cocina. Hacia tanto tiempo que no se dejaban llevar de ese modo. Cuando ella cumplió los 10 años (sus verdaderos 10 años) dejaron de hacerlo. Fue al terminar, cuando lo estaban recogiendo todo, que se dio cuenta de lo mucho que lo echaba en falta.

-Si veis una cuchara de palo-empezó a decir Break- Ya sabéis…

-¿Dónde la has metido?-preguntó ella entre risas-.

-Si pues como termine en el mismo sitio que aquella sartén…

Sharon estalló en risas. Entre otras tantas cosas que le había dicho su abuela, una de ellas era: "una dama no debe reír escandalosamente, mucho menos si hay alguien con ella". Sharon no tenía una risa demasiado escandalosa, y poca gente la había escuchado reír de todo corazón. Pero, en ese momento, tuvo que hacer una excepción. En un principio trato de contenerse pero, cuando Break dijo "sartén" todo esfuerzo era inútil. Así que dejó que saliese solo.

-¡Oye!-trató de defenderse Break a pesar que él también se estaba riendo, contagiado por ella-.

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Al final, gracias a Break, logró cenar algo mínimamente decente. No es como si él le hubiese cocinado algo, en absoluto. Simplemente robaron algo de la comida de los sirvientes. Sharon cerró la puerta de su habitación y se tiró encima de su cama. Puede que al final resultase ser un buen día, sobre todo por lo que le había pasado en las dos últimas horas.

Extendió los brazos sobre el colchón cuando su mano topó con algo. Aquel era el libro que ayer estaba leyendo. Debido a la fiesta no pudo terminarlo, y hoy tampoco hubiese sido una buena idea. Lo tomó entre sus manos y examinó la portada. Era una historia bastante entretenida. Una doncella que quedaba enamorada de uno de sus criados. Al principio parecía que no había forma de que ellos dos pudiesen estar juntos, él siempre la trataba de "usted", como se supone que debía hacerlo pero, con el tiempo, sus palabras se fueron acercando a ella.

-Como si esto pudiese pasar-sonrió y dejó el libro encima de la mesita de noche- Las historias de los libros no ocurren en la realidad. Y las historias de la realidad no ocurren en los libros-Sharon cerró los ojos- Son mundos completamente distintos.

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Break permanecía en su estancia, sentado en la repisa de la ventana. Desde allí tenía una vista perfecta del majestuoso jardín de los Rainsworth. Suspiró pesadamente y miró hacía la luna. Apenas había cambiado desde que la vio ayer.

"Rest now… my warrior"

Break concentró toda su atención en aquella melodiosa voz. Parecía ser una niña cantando. En un primer momento pensó en Sharon, luego vio que aquella no podía ser su voz. Era como demasiado inocente y pura, y Sharon, a pesar de lo que pudiese aparentar, tenía ya 23 años. No podía sonar de ese modo.

"Rest now, hardship is over"

Break bajó de la ventana y salió al balcón. Parecía que el aire era quien llevaba esa canción. Por alguna razón, aquella voz le resultaba familiar. Tal vez eso se debía a que no era la primera vez que la escuchaba.

"Live. Wake up. Wake up"

La primera vez que escuchó esa canción… Fue justo antes de que los Sinclair fuesen asesinados. Un tormento de dolorosas imágenes se despertó en su mente. Y todo causa a esa canción.

"And let the cloak, of life, cling to your bones- Cling to your bones"


Nuevo capítulo!

Si alguien quiere saber cuál es la canción que cantan Sharon y Break, aquí os dejó el enlace en youtube

*youtube: ( /watch?v=9Ogg9SRXueY )

Espero que os haya gustado y no olvidéis dejar algún review :) Hasta el próximo capítulo ^^