La verdad estoy recortando capítulos para tener más, así que este en realidad es un capítulo recortado.
El título de este capítulo es por la marcha nupcial de Wagner, que recientemente me enteré que en realidad es el soundtrack de una masacre en una ópera... Lo cual encaja bastante bien con lo que están a punto de leer.
31 Minutos no es mío, porque si fuera así esto sería un episodio, no un fanfic.
"¡Mario Hugo! ¿Qué haces…?"
"Shhh, ¡te va a oír!" susurró su amigo, y ahora sí escucho clarito los gritos de Patana, buscándolo.
"Mario Huuugo… Amor de mi amores… ¿Dónde estás?"
"¿Pero qué no se supone que deberían estar haciendo…?"
"Sí, pero…. ¡No pude!" susurró Mario Hugo, encogiéndose en su esquina
"¡Pero es lo que más quieres! ¿Qué crees que no te he escuchado en las noches?" el perro se sonrojó, pero negó enérgicamente con la cabeza. "¿Por qué no puedes?"
"Es que… esa no es Patana. Al menos no la Patana de la que me enamoré. Además está mal, no voy a hacer nada con ella mientras esté bajo el influjo de tu estúpida pócima, ¡es súper efectiva!"
"Qué raro, si con tres gotitas el bototo no se puso así" comentó Huachimingo y miró a su amigo con sospecha "¿Cuántas gotitas le pusiste?"
"Sólo unas… medio frasco" confesó Mario Hugo y su amigo se golpeó la frente
"¡Con razón está vuelta loca!" gritó "¡¿Acaso estás idiota, idiota?!"
"Mi amooor…."
"Le dije que no podíamos hacerlo hasta que nos casáramos, pensé que eso la iba a tranquilizar" explicó Mario Hugo, temblando.
"¡…Tenemos que darnos prisa, quizá pueda tomar un vestido de novia del canal y si conseguimos un sacerdote podemos casarnos hoy mismo y así esta noche podremos consumar nuestro amor! ¡Ernesto Felipe Mario Huuuuuugo!"
"Evidentemente funcionó" comentó Huachimingo sarcásticamente.
"¡Ayúdame! ¡Tiene que volver a la normalidad antes de que me obligue a casarme con ella!"
"Pero es tu más grande sueño…"
"¡Pero no así! Toda mi vida estuve deseando poder dormir a su lado, y hoy que por fin lo hice… Ella me despertaba a cada rato gritándome que con quién estaba soñando, y llorando… Luego sacó un cuchillo de su muñeca y se la pasó reflejando en él la luz de la luna sin dejar de mirarme… no pude aguantar más" El chihuahua lo miró, con esa cara de perro triste con la que no podía lidiar "Me equivoqué, cometí un error horrendo, pero todo tiene que volver a la normalidad, ¡esto no es justo para Patana! Oh, Huachimingo, ¿ahora qué hacemos?"
El animal moteado buscó en su cabeza la sabiduría huachiminga que guiaba a sus ancestros.
"Para todo eso, tenemos que encontrar la pócima, antes de que alguien más la encuentre; pues sólo hay una forma de deshacer sus efectos, y es muy dolorosa… Tengo una idea, ¡espérame en el canal! Puedes salir por la ventana y Patana no te verá."
Apenas salió del baño, la pajarita verde lo empujó contra la puerta, tomándolo del cuello. ¿Cómo algo tan femenino podía tener tanta fuerza?
"Este… Hola Patana" saludó casualmente Huachimingo, aunque apenas podía respirar
"Hola. ¿Sabes a dónde fue mi pedacito de cielo acaramelado?" preguntó ella, con una voz tan dulce que daba miedo.
"Seguramente a comprar un tuxedo y el anillo para la boda" improvisó Huachimingo, y trató de no delatarse con un te juro que es verdad
"Ay, mi amor por fin va a pedirme matrimonio, ¿verdad? Y no huyó para escapar con otra mujer, y tú no lo estás ayudando porque eres su mejor amigo, ¿o sí?" insistió Patana, con esa voz de arsénico y azúcar
"Ah… ¿no?" empezó Huachimingo y la pájara clavó sus ojos negros en los suyos. Al fondo podía ver la chispa rosada de la pócima de amor.
"Por si acaso, dile a tu amiguito que es sólo mío, que es MI corazoncito de azúcar y miel, y que si intenta escaparse de mi dulce, dulce amor…" sacó un cuchillo detrás de su espalda y apuntó al cuello del milenario animal "…Le voy a sacar el algodón, porque Mario Hugo es sólo mío, y si no es mío… No será de nadie más" dijo Patana, y regresó a su voz normal de chica dulce "Así que dile eso, Huachimingo, por favorcito."
Soltó al milenario animal y se fue dando saltitos con el cuchillo como ramo de novia, tarareando la marcha nupcial con su melodiosa voz.
Huachimingo sintió un escalofrío y corrió al canal, esperando que la pájara psicótica no llegara antes.
…
El destartalado coche de Mario Hugo justo arrancó cuando por el retrovisor vio a una pájara verde meciendo un enorme cuchillo sobre su cabeza; el perro pisó el acelerador con todas sus fuerzas.
"¡Mario Huuugo!" escuchó a lo lejos; si le hubieran dicho que un día estaría huyendo del amor de su vida, no lo hubiera creído.
"¡Ay mamá!" chilló y aceleró.
Llegó al canal, tratando de recordar las instrucciones de Huachimingo. Tenía que encontrar la pócima, pero si la había tirado a la basura, ¿ahora dónde estaría?
"Escushen, pishones, hoy les vengo a ofrecer este bonito frasco rosa que cura todos los males habidos y por haber, huaaa."
"Oh, no" susurró Mario Hugo
"¿Cómo sabemos que no estás min-tien-do?" preguntó Policarpo, entre la gente que rodeaba a Guaripolo, quien sostenía el frasco con la pócima de amor.
"Porque la tomé esta mañana y miré el cielo, y todo se vio musho mejor, pishón, ¡me siento lleno de vida, y fortalecido para seguir siendo el personaje favorito de los niños de 31 Minutos!, huaa. Y no es tóxica, mi buen amigo y compañero de aventuras Sopapiglobo también la tomó, y dice que está mejor que nunca" restregándose cariñosamente contra él, como gatito enamorado, estaba el globo, con chapitas circulares rojas "Es un pishón cariñosito, huaa"
"Bueno, mi buen amigo el Dinosauro Anacleto ha probado toda clase de antidepresivos y ninguno le ha dado resultado, ¿ese será bue-no?"
"¡Nooooo!" gritó Mario Hugo, pero entre la multitud no se escuchó su relamida voz
"Por supuesto, y por la módica cantidad de… dos mil pesos, la felicidad de tu amigo será recuperada, hombrecito con peluquín. Huaa."
"¡Vendido! ¡Roberto, tengo un regalo para ti-i! Top top top" cantó Policarpo, y Mario Hugo corrió para alcanzarlo, pero una mano lo tomó del cuello de su camisa y lo levantó sin esfuerzo.
Era Patana vestida de novia y con un peligroso cuchillo en la otra mano. Y como pasa con las pasiones más profundas, en su mirada ya no había amor; se había convertido en puro odio.
Con el amor no se jueeeeega...
Mario Hugo used Love Potion No. 31! It´s super effective!
No sé por qué, pero la imagen de Patana tarareando la marcha nupcial con un cuchillo como ramo me encanta, es lo mejor que he escrito en toda mi vida... contando el poema de amor de Twitter con el que gané un concurso de San Valentin hace como tres años.
Si no entendieron, Guaripolo se enamoró de ese día, Sopapiglobo de él, y el Dinosaurio Roberto... ¿de quién se enamorará?
