Eran pocas las veces que Maka podía quedarse sola en casa. Cierto que Soul era muy activo y solía apuntarse a los planes al aire libre de Black Star, pero la pereza era una de sus grandes compañeras de vida; y Blair...Blair era harina de otro costal, esa gata no era una gata, era una especie de lapa-sanguijuela con forma optativa de gato morado, ¡peor que un niño de dos años que no te deja ir al baño sola!
Pero a veces ese algo-lo-que-fuese-que-estaba-ahí decidía darle su momento de paz y relajación, lejos de los agudos maullidos de Blair pidiendo mimos y de la música jazz que Soul ponía en el salón; gracias a eso, Maka tenía unas horas de intimidad para hacer lo que más le gustaba.
Poner Rock a todo trapo, cantar hasta quedarse afónica y bailar semidesnuda por toda la casa.
-¡FELL IN LOVE WITH A GIRL! ¡I FELL IN LOVE ONCE, AND ALMOST COMPLETELY!
Revolverse el pelo, saltar en las camas, subirse al sofá y mirarse en el espejo como la diva que era.
