Capítulo III

Recordando el Por qué.


Ginny POV

—¿Cho Chang? ¿Así se llama su nueva compañera? Qué nombre más extraño, ¿no crees Luna?

—Claro que es raro —me contestaba mi amiga— dinos más cosas de ella, Neville.

—No tiene sólo el nombre, sino que es completamente asiática, sus rasgos son orientales, su cabello largo, liso, negro.

—¿Qué opinas de ella, Harry? —le pregunté a mi novio.

—No hemos cruzado muchas palabras. Se presentó, contándonos que venía desde China con sus padres, es hija única, sabe hablar nuestro idioma, el chino, lo cual es obvio, y dos idiomas más, ya que debido al trabajo de su padre, tienen que estar mudándose constantemente. Dijo que su asignatura favorita es matemática, pero que le va bastante bien en las otras. No sé qué quieres que te diga amor, es una compañera nada más.

—¿Ron? ¿Qué te pareció ella? —mi hermano tampoco se escaparía de mi cuestionario.

—¿No te basta con las opiniones de Nev y Harry? Sí que eres odiosa, Ginny.

—Sabes que no me basta con las opiniones de ellos dos. ¿Te interesó?

—Claro que no, es alguien común y corriente, que al parecer, me quiere quitar mi puesto de ser el primero en el curso.

—Se me olvida que tú amas las matemáticas. Tranquilo amigo, no habrá nada ni nadie que supere tus calificaciones —comentó Neville, siempre apoyando a mi hermano.

El timbre del colegio emitió su sonido tan peculiar, anunciando que el primer recreo había terminado, y dentro de poco, comenzarían las clases del segundo bloque. Mis amigos y yo, nos adueñábamos siempre de la sombra del árbol más grande que tenía Hogwarts en su enorme patio.

Hogwarts es uno de los colegios municipalizados (1) más grande de la ciudad, se caracteriza por ser uno de los mejores en este ámbito. Papá y mamá matricularon aquí a Bill y a Charlie porque vivimos muy cerca de este establecimiento, y así sucesivamente mis hermanos formaron parte de este sitio; y como se dieron cuenta que a través de los años la educación es buena y se mantiene en el tiempo, seguimos la tradición Ron y yo. Con el dinero que ganan mis padres, fácilmente podríamos optar a un colegio particular, pero el cariño que le tengo a mis amigos no me dejaría partir de aquí, además, no habría conocido a mis compañeros, y Ron a Harry por lo que yo, tampoco habría conocido el amor de esta manera.

Soy una colorina inmensamente feliz, no me falta el dinero, por lo que mis padres viven felices, tengo hermanos con todas las características existentes, y al ser la única hija mujer, la única hermana, soy el centro de mimos de mi familia. Además, tengo un novio divino, mi Harry, quien me protege, me ayuda, me cuida y está atento de mí las veinticuatro horas del día.

Sentí los cálidos labios de Harry apoyarse en mi frente, eso me hizo salir de mis pensamientos.

—Nos vemos después, Ginny.

—Claro, aunque no creas que se me olvidó que quiero saber más acerca de tu nueva compañera.

—¿Celosa? Tranquila, tengo ojos, boca y nariz solo para ti.

—¿Y los brazos, y las piernas, y los oídos?

—También Ginny, mi amigo es tuyo, ahora si nos permites, suéltalo que llegaremos tarde a nuestra clase favorita.

—No seas así con tu hermana, Ron. Nos vemos mi amor.

—¡Ah por favor! me harán vomitar.

—Mándale saludos de mi parte a la señora Raíz cuadrada, Ron.

—En tu nombre, hermanita.

Y agitando mi mano entretenidamente, vi partir al trío de amigos hacia el tercer piso, donde se encontraba su salón de clases.

—¿Nos vamos también? —me preguntó Luna.

—Claro, de lo contrario nos mandarán a inspectoría (2) si llegamos tarde.

Caminamos en dirección opuesta a la sala de mi novio, y fue cuando a Luna y a mí, nos llamó la atención una chica.

—Debe de ser ella —me dijo Luna.

—Ya lo creo: cabello largo, liso, oscuro, rasgos orientales.

Para nuestra suerte, aquella nueva compañera de mi novio y hermano, se acercaba hacia nosotros.

—Hola, las vi conversar con Harry, Rin y Nevilla —nos dijo.

—Se llaman Ron y Neville —corrigió Luna— el último es mi novio, y el otro, hermano de Ginny, la pelirroja que está a mi lado.

—Y Harry es mi novio. —Sé que soné cortante, pero me molestó un poco, solo un poco nomás que se acordara del nombre de Harry y no de los demás.

—Ah, ya veo, por eso que estaban juntos…—no la dejé terminar.

—Será mejor que te dirijas a tu salón, tienen matemáticas ahora, y si el profesor Snape te sorprende llegando tarde a su clase, no le importará que seas alumna nueva, te enviará a la inspectoría.

Aquella oriental miró hacia donde iban caminando Ron, Harry y Neville, estos se podían divisar aún por el cabello de mi hermano.

—Gracias, solo quería preguntarles si sabían dónde estaba el baño de las mujeres.

El comentario que hizo no le encontré ni pies ni cabeza. Definitivamente, esta chica no me iba a caer por ningún motivo bien.

—Está en el primer piso, antes de subir las escaleras en dirección a tu salón de clases, me extraña que no lo vieras hoy, cuando subiste a la sala —Luna se lo dijo de una manera súper directa, algo raro en ella. La ultima ve que la escuché así, fue cuando su padre le regaló la crianza de ratas blancas que tenía guardada debajo de su cama.

—Gra…gracias.

La niña china se fue corriendo en la dirección que le dijimos, y nosotras apuramos el paso para llegar lo más rápido a biología. La señora Sprout tiene un carácter…

Llegamos al momento en que la profesora se disponía a dejarnos fuera del laboratorio. Es muy simpática, pero le molesta enormemente que uno sea impuntual. Esperó que todos y todas estuviéramos ubicados al lado de la mesa para esperar su saludo. Luego nos tomó asistencia y viendo la cantidad de personas, nos dividió de a dos y a tres compañeros.

Luna y yo siempre trabajamos juntas. Yo no tengo problemas con mis compañeros, pero digamos que Luna, debido a sus extrañas costumbres y a sus padres hippies, mucha gente no se le acerca mucho. Mi curso, a diferencia del cuarto medio, no es tan unido, y existen los grupos, gracias a Merlín, Luna no coincide con ninguno de ellos y yo tampoco.

—En las diapositivas que verán a continuación, apreciarán ambos aparatos reproductores. Quiero que los dibujen y nombren todas las partes. Tienen la hora y media para hacer el trabajo. No quiero que griten en el laboratorio, recuerden que este es un lugar de estudios y no de cotorreo.

—Luna, quiero que me des tu opinión de Cho.

La rubia me señaló con su palma que hablara más despacio, puesto que la profesora Sprout se fijó en nosotras y movió su cabeza reprobatoriamente. Del mismo modo le hice un gesto de perdón con mi cabeza y saqué mi cuaderno del bolso. Se me cayó el estuche el cual es de metal e hizo un estruendoso ruido, con el que la profesora dio un salto casi provocándole la caía de su silla. Luna río por lo bajo, al igual que otros compañeros.

—Deja de reírte, no es gracioso —le decía en voz baja a Luna.

—Lo intento, pero no puedo, no sé si me da más risa la casi caída o tu cara al ver el rostro de la profesora.

Le revolví su liso y rubio cabello, y arremangando mi camisera blanca, me puse a dibujar las diapositivas.

Trabajamos muy bien Luna y yo. A pesar de los problemas al principio de hora, terminamos en media hora, por lo que la profesora nos dejó salir del laboratorio. Ni tontas ni locas, agarramos nuestros bolsos y nos fuimos a posar debajo de nuestro árbol.

—Ginny, ¿crees que a Ron le pueda gustar Cho?

Luna me hizo esa pregunta mientras dejábamos nuestros bolsos a un costado de la sombra.

—No sé cuál es el afán que tienen todos de buscarle una pareja a Ron. Si él no quiere tener novias, allá él. Cada uno debe de hacer lo que quiere. Ni siquiera sé por qué le pregunté si le había interesado, actúo igual que ustedes.

—Pero… —Luna parecía algo turbada con mi comentario, e intuí que se debía entre si seguía o no con la conversación, pero sabiendo que ella y yo nunca nos enojamos, prefirió seguir—. Sé que no es de mi incumbencia, tampoco la de Neville y Harry, pero ahora estamos todos con parejas, y no sé, se me haría un poco incomodo tener a Ron en alguna de nuestras salidas, ya sabes.

—Luna, tú sabes por lo que pasó Ron hace unos años atrás.

—Ginny, todos lo sabemos, y también llevamos la cuenta que pasó hace más de tres años ¡Por Merlín!

Aunque no lo haga notar, amo a mi hermano con todo el corazón y de cierta manera sé tal vez por qué no quiere tener pareja, o enamorarse.

Todo ocurrido cuando tenía 13 años, yo estaba en octavo básico y mi hermano regresaba de su primer día de enseñanza media.

Ron entraba a la casa inmensamente feliz, lo noté de inmediato, de seguro se había venido desde el colegio a la casa corriendo. Sus mejillas estaban algo sonrojadas y parte de su cabello se pegaba a su rostro por un leve sudor. Hacía dos horas que había llegado a mi casa, y repartía mi tiempo entre ver la programación televisiva de la tarde y terminar de hablar por móvil con una amiga.

¡Ginny! ¿Cómo te fue en tu primer día de clases?

Muy bien Ron, y por como llegas de animado, creo que a ti te fue genial.

Pues sí, estoy muy feliz.

¿Me dirás el por qué?

¿Me guardarás el secreto?

Sabes que puedes confiar en mí, vallamos a mi cuarto.

Subimos rápidamente las escaleras, abrí la puerta de mi habitación y aproveché de subir conmigo, mi mochila. La tiré al rincón. Apagué la radio que sonaba para nadie y me lancé a la cama, al lado de mi hermano.

Veras… hoy, conocí a muchas personas nuevas que llegaron a nuestro curso, hay un chico muy gracioso, se llama Neville y se sentó al lado de Draco, por lo que pudimos conocernos y sé que será amigo de Harry, Draco y mío, también llegó un nuevo compañero de…

Ron... ¿estás así por chicos?

No, también llegó una chica, se llama… Lavender Brown.

¿En serio? Cuéntame de ella. —Realmente me agradaba escuchar a mi hermano hablar de una chica. Me agradaba y sorprendía, puesto que cuando nos juntábamos en las navidades con mis hermanos y familiares, siempre era Ron el objeto de las burlas por ser el menor. Yo me salvaba por mi feminidad, y porque mi papá no permitía que me molestaran aún con chicos.

Pues… tiene unos ojos preciosos, y tiene un cabello rubio, como tu amiga Luna, pero más oscurito, es muy linda.

Oh Ron, ¿Te gusta tu nueva compañera?

Creo que sí, solo le hablé una vez, me puse muy nervioso. ¿Qué crees que debería de hacer?

¡Seguirle hablando hermano!

¿Crees que le podría gustar?

¿Y a quién no? Eres mi hermano más lindo, saliste con los ojos azules, es una gran característica física, eres un muy buen alumno, será cosa de tiempo y ella y tú serán unos novios. Y si tú estás de novio, podrías decirle a Harry que se atreva de una buena vez y se me declare.

¡Ah! ¡Con que ahí estaba el meollo del asunto! ¡Quieres que yo tenga novia, para que salgamos los cuatro como pareja, pillina!

Por eso no dudo que seas el mejor de la clase, seguido por Harry, desde luego. —salté encima de la cama y le di un enorme abrazo—. Te ayudaré en todo lo que pueda para que Lavender y tú, sean pareja.

Seguida de esa conversación, mis palabras no se hicieron de esperar, y como soy una pelirroja simpática y con su autoestima por el cielo, pude conocer a Lavender Brown. No fuimos amigas de inmediato. Ron, enamorado de ella, la idealizó demasiado, y bueno, si bien Lavender es bonita, su alma dejaba mucho que desear.

Pasó Marzo rápidamente, con él se llevó Abril y Mayo, y por fin tenía fe en que Lavender sentía algo por Ron. Últimamente pasaban mucho tiempo juntos. Veía a mi hermano con una sonrisa imborrable de su rostro. Pasaba horas y horas en la biblioteca con ella, estudiando o haciendo las típicas cosas del colegio, si hasta pensé que ya no era amigo de Harry, porque pasaba más tiempo con la chica que con él.

Peros mis sospechas del principio no tardaron en regresar a mí, cuando un día junto a Luna, entrábamos al baño del colegio. Escuchamos como Lavender conversaba con su compañera de banco, Pansy.

Lo tengo en la palma de mi mano Pansy, si vieras como me mira, es tan tontito.

Lav, Ron es un buen chico, no deberías de jugar con él, se nota a la legua que está enamorado de ti.

Pansy, mis padres me sacaron de mi antiguo colegio porque debía de subir mis calificaciones, y Ron ha sido mi arma perfecta, gracias a él, no me tengo que calentar la cabeza haciendo informes o preparando trabajos, él sencillamente los hace, sin que yo se lo pida.

¿Y qué harás si él te confiesa que siente cosas por ti?

¡Nada! O sea, le diré que solamente como amigos, que no confundamos las cosas. Tranquila Pansy, tengo todo bajo control.

Quise en ese mismo momento salir de mi escondite y revolotearle su cabello peinado, darle unas cuantas cachetadas y gritarle lo muy horrendo que me caía, pero Luna me detenía. Ella me sacó de aquel lugar agitada, frenética e histérica.

¡Maldita! —fue lo único que podía articular— entraré ahí y le sacaré los ojos.

Ginny, cálmate, lo mejor será hablar con Ron.

Ron no me creerá que ella es malvada, Luna. Está enceguecido por ella… ¡Mierda! Y yo tratando de que él se acercara mucho más a esa maldita.

¿A quién tratas así, Ginny?

¿¡Por qué Ron tenía que acerca en este momento!

Luna abrió sus ojos mucho más y sentí que su respiración no era constante. Por ella me relajé y traté de llevar la situación lo más calmada posible.

No pasa nada —le dije, y como si se me fuera la vida en ello, le abracé con mucha fuerza— solo quiero que sepas, que te quiero mucho, y no permitiré que nadie te haga daño, así como tú me proteges a mí. lo sabes, ¿cierto?

Saqué mi mirada del pecho de mi hermano, y pude percatarme que sus ojos me miraban con suma alegría, y me correspondió el abrazo.

Lo sé, aunque no sé realmente el por qué de tus palabras.

Fue cosa de dos semanas, y Ron se dio cuenta de las intenciones de Lavender por ser su amiga. Al parecer, ella y Pansy no eran muy discretas a la hora de discutir ese tema, y mi hermano las descubrió hablando detrás de unos estantes a viva voz. Esa tarde, mi hermano se había propuesto confesarle su amor, le había comprado hasta un peluche, escrito una carta, pensaba que esa tarde, daría su primer beso.

Y todo salió mal. Se enteró de la verdad de una manera cruel, y Lavender solamente se disculpó y se alejó de él como si Ron tuviese lepra.

Fue la primera vez que vi a mi hermano llorar con una pena inmensa... parecía un niño a quien le quitaban un dulce, o a quien le dicen 'no' con el regalo que pidió para su cumpleaños.

Ron adquirió un cierto miedo a intentar tener alguna relación con chicas. Algo así cuando alguien de pequeño se cae de la bicicleta, adquiriendo el miedo de no volver a intentar montarla. Harry lo sacaba todos los días de su habitación, escuchaban música y con su nuevo amigo de andanzas, Neville (al cual Luna le comenzaba a interesar bastante) trataban de sacarlo de la inmensa decepción amorosa que había tenido.

Pero como un Weasley es fuerte y algo orgulloso, se prometió a sí mismo no volver a fijarse en alguna chica, dedicarse a sus estudios y ser exitoso en ese ámbito.

Nuevas conquistas de chicas iban y venían con el tiempo. Ron comenzaba a hacerse muy popular, sin que él lo notara. Con el correr de los años los profesores hablaban maravillas de mi hermano, de sus capacidades en los estudios, y que de seguro, sería un gran profesional cuando egresara de Hogwarts; aún así, Ron siempre les dejaba las cosas en claro a las muchachas que le confesaban su amor o devoción. No quería nada. Hasta surgían especulaciones de que fuese gay… ni que escuchara a alguna diciendo eso, yo les daría una cachetada en su maquillado rostro.

Y al poco tiempo Harry se atrevió y me dijo sus sentimientos, fui la chica más feliz del mundo. Desde ahí que me dejé de preocupar por Ron en el ámbito amoroso. Lo vi feliz siendo el presidente de la academia de ajedrez, luego siendo premiado todos los años por su rendimiento.

—Ginny, creo que es momento de que actúes como buena hermana, y trates de buscarle alguna novia a tu hermano, un empujoncito, Neville y Harry hicieron esa promesa, y yo también ayudaré a mi novio.

—Pero ni se te ocurra Cho, no me gustó en lo más mínimo, y se aprecia a leguas el cero interés en mi hermano.

—Yo no me preocuparía por Cho con Ron, sino que con Harry.

El comentario de mi amiga no me gustó mucho, pero le encontré razón. Muchas jotes (3) están en las andanzas de mi novio, y ninguna me lo quita, mucho menos una recién llegada.

Ambas nos reímos y nos echamos hacia atrás, quisimos que nuestros cuerpos fueran tapados por la densa sombra que nuestro árbol nos daba. Quedaban unos cuantos minutos para que nuestros novios y Ron fueran a nuestro encuentro.

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Nota de la autora:

Jajaja… no, no era Herms, ¡Era Cho! ;D. Se me hace divertido meterme en la mente de cada personaje. Es mi primera vez escribiendo un fic de Harry Potter, y más aún, un fic cómico. No es mi fuerte, y este capítulo no fue algo gracioso. Traté de explicar por qué Ron es algo más serio y algo reservado, ¿Pero habrá alguien en este fic que le haga cambiar de opinión? Yo creo que sí :P

Muchísimas gracias por sus rr, me alegran muchísimo, y cada vez se van uniendo más personas a la lectura, me llena de alegría ^^.

Y como siempre, pongo las palabras que creo, no entenderán las extranjeras que leen ^^ (si tienen la duda con alguna otra, háganme saber)

1. Municipalizado: en Chile, hay tres tipos de colegios, están los particulares (donde los padres pagan grandes sumas de dinero mensual por la educación de sus hijos) Estos colegios por lo general, no les afectan los problemas de educación que hay en Chile, con el dinero, tapan cualquier problema a mi juicio. (No tengo nada en contra con los colegios particulares xD).

Luego, están los colegios Particulares-subvencionados. Estos colegios, también son mantenidos por los padres, pero también, reciben la ayuda del Estado. Y por último, están los municipalizados. El Estado se encarga de estos. Hay colegios municipalizados que tienen una mínima cuota mensual que los papás y mamás cubren, pero como lo dice la palabra, es mínima.

2. Inspectoría: la inspectoría, es un sitio del colegio que está a cargo del inspector general. Él es el que te da castigos por tu conducta, (estas suelen ser citaciones a tus padres al colegio, para informarles acerca de tu comportamiento, la suspensión de clases, etc.).

3. Jote: es un ave negra, que asecha a la comida y la persigue. Es por eso que se le dice jote al chico o chica que persigue a otro de manera hostigosa, incluso, enfermante.


Nos leemos el próximo sábado ^^

Y debo decir que el capítulo que viene, me da mucha risa xDD