¡Siento no haber subido este capítulo antes!

En realidad no tengo excusas, la universidad, mi otro fic, entrenamientos, en fin, un montón de cosas por hacer.

Ojala les guste! Tengo las ideas tan fijas en mi cabeza que lo único que espero es terminarlo luego xD pero aún falta.

Y las vueltas de esta historia les gustará, estoy segurísima =)

Cap 3

Bella POV

Puede que en un principio sentí alivio; no era mi jefe, eso si que sería vergonzoso, pero rápidamente sentí que mis mejillas se iban poniendo coloradas, estaba acalorada. Había tenido algunas parejas en la universidad pero era la primera vez que me daba tanta vergüenza que me vieran así, seguramente era porque siempre desee que Edward fuera aquella persona pero ahora que lo pensaba mejor ya tenía 11 años 'más' que él, seguramente el pensaba que era repugnante…

Pero contrario a todo lo que pensé que haría, se acercó a mí en menos de un segundo, me abrazó, me miró por unos segundos que me parecieron eternos y entré directo al paraíso.

Sentí sus gentiles labios de siempre chocar con los míos esta vez de forma más apasionada.

Pasaron millones de pensamientos por mi mente en un segundo. En un principio me sorprendió absolutamente. Creo que la única vez que vi esos ojos –desesperados, apasionados y culposos- yo había ido a rescatar a Edward de los Volturi, evitando que lo mataran.

Sus ojos trataban de decirme algo, tan directos, sentí toda la culpa a lo largo de esos años en ellos, sentí necesidad, desesperación… sentí amor.

Y luego, ese beso. Creo que nunca me había besado así. Gentil pero apasionado. Soñé tanto ese beso, tantos años necesitándolo, tantos años pensando por qué me había privado de ellos…

Traté de resistirme a Edward pero sus brazos como piedras no me soltaban de ese abrazo tan fuerte y cercano, no había ningún hueco entre nosotros. Nunca me había abrazado de esa manera.

Caímos al sillón y él me empezó a besar por todo el cuerpo, el cuello, la cara, mis manos, mis brazos. Luego se arrodilló en el suelo sin soltarme la cintura y comenzó a sollozar. Si hubiese podido soltar un mar de lágrimas lo hubiese hecho, nunca había visto a Edward tan mal, triste, desesperado…

Lo abracé y nos quedamos en silencio largo rato. Se calmó y empezó a susurrar cosas que en un principio no entendía pero luego se hicieron más repetitivas y claras. Exclamaba 'lo siento' sin parar, como si fuera a morir por no decirlas.

No me esperaba esta 'bienvenida' de parte de él; más bien pensaba que nuestra relación de ahora en adelante iba a ser fría y profesional. Había buscado tantos pretextos para hacer que se quedara, había pasado horas pensando cual excusa era mejor para que no se fuera de mi lado nuevamente… si hubiese sabido que era tan fácil como haberle dado un abrazo, mi emoción, mi frustración y excitación no hubiesen ido más allá de un simple dolor de estómago.

Levantó su cabeza y nuestros ojos se toparon nuevamente. Estaba más aliviado pero sé que tenía tantas cosas por decirme, y yo tantas cosas por preguntar. No quise forzar nada así que esperé a que él hablara. Era tan desesperante cuando tenía todo un plan para exigirle respuestas y que no me atreviera a formular alguna…

-Bella… – Edward se había parado, ya no estaba a mi lado y sentí que un ataque de desesperación me recorría el cuerpo por hacerlo volver – lo siento… yo no quise… no era lo que me esperaba…

-Sé que no era lo que querías – esta vez yo era la taciturna y decepcionada.

A decir verdad, me lo esperaba. Sabía que Edward no querría volver a mi lado solo por un amor del pasado y que si lo hacía era solo porque debía de darle pena o por simple compasión y remordimiento. Definitivamente no quería eso. Ya había pasado por mi la etapa de poca autoestima y de desesperación por el amor; ya era una mujer, fuerte y dependiente y, aunque Edward fuera el caso, de ningún modo volvería a quebrarme como aquella vez, para sufrir de nuevo y recuperarme lenta y dolorosamente… si es que alguna vez pude recuperarme de Edward. En este momento el amor no era mi centro de vida y a pesar de que dolería cualquier respuesta de Edward no quería decepcionarme una vez más de mi misma.

-No es lo que quise decir, me refiero a que lo hice sin pensar… no se si tu querías. Sé que debes tener una vida estable en este momento, es decir, no sé ni siquiera si estás casada o con hijos… de ese perro- la voz de Edward se fue apagando.

-Disculpa, ¿qué? – ahora si que estaba confundida – Primero, no estoy casada, sabes que pienso sobre… el matrimonio – me dolió de sobremanera decir eso, Edward sabía todo lo que aborrecía el matrimonio y aún así había estado dispuesta a casarme por él… - segundo, ¿faltaste tu palabra de no ver en mi futuro? ¡Dijiste que Alice no lo haría! ¿Como sabes que estoy con Jacob? – esta vez yo también me había parado.

-No, no he faltado mi palabra, te lo juro. Y aún si hubiese querido hacerlo sabes que Alice no puede ver el futuro si hay un licántropo cerca… – Edward estaba comenzando a desesperarse, lo que era extraño en él.

Y, por otra parte, ¿Cómo sabía con certeza que estaba con Jacob? Es cierto que de alguna forma siempre sentí un amor diferente por él pero eso no significaba que de por hecho estaría con Jacob si lo mío con Edward… no hubiese funcionado, como pasó al fin y al cabo.

-Edward… tienes que darme respuestas - no lo dije como reproché pero creo que entendió perfectamente que se lo exigía.

-¿Podemos ir a otro lado a hablarlo? Creo que viene Jacob camino a buscarte – Edward ya estaba recogiendo los restos de lámpara que estaban esparcidos por el piso de mi oficina.

-¡¿Cómo?! ¡Edward! Si Jacob te ve será horrible, tienes que irte ahora mismo – estaba mirando la hora de mi reloj de pulsera cuando sentí la mano de Edward apoyarse en mi hombro.

-Tranquila, está a unos cuantos kilómetros de aquí, tenemos tiempo suficiente para irnos – miró mi cara de cuestionamiento y sorpresa y añadió – en estos años tuve la oportunidad de practicar seriamente mis instintos, creo que ahora puedo oler a un perro a unos 400 Km. de distancia. Ve a buscar tus cosas, yo ordeno tu oficina.

Estaba cogiendo mis zapatillas y mi ropa para ponérmela ya que solo estaba con mi camisa y mi ropa interior cuando sentí unos penetrantes ojos detrás de mi, Edward me estaba mirando… me estaba comiendo con los ojos pero no soltó ninguna palabra y cuando se percató de que había advertido su mirada, la corrió hacia la ventana. Creo que a pesar de todos los años que han pasado por sus ojos, su caballerosidad no desaparecería, era simplemente una persona a la antigua y en el fondo no sabía si me disgustaba o me hacía gracia.

Cada vez que sentí su piel, que me envolvió su aroma o simplemente por estar en su presencia había algo que me alarmaba. No estaba segura de lo que era pero creo que las respuestas estaban delante de mí, ignorándolas a propósito para no recordar los años en los que compartimos todo, o casi todo. Pero mi garganta se volvía pesada y seca y no quería que alguien me viera aún en ese estado y menos que me viera el causante de todo ello.

Edward me hacía mal. Tanto tiempo prohibiéndome recordar y aterrorizada por el olvido, pero en este momento cada fibra de mí cuerpo gritaba en que el olvido era la mejor y más fácil opción para mi corazón. Y me atormentaba tanto el recuerdo como el olvido por igual.

Caminé con mis cosas hacia mi camioneta, sabía que Edward me seguía a pesar de no sentir sus pasos y me si media vuelta al llegar a la puerta del piloto.

Y bien… - dije, no estando segura de lo que debía decir en ese momento.

Edward no me miraba a los ojos y me atormentaba pensar que tal vez se había arrepentido de todo lo que dijo en la oficina. Y no respondió.

Me armé de valor por primera vez desde que dirigí mis ojos hacia aquel vampiro.

-Edward… no esperaba que volvieras y tampoco espero que podamos recuperar lo que alguna vez tuvimos. Y tampoco pienso en que volviste a salvarme de lo que sea que creyeras sobre mi o Jake. Ya no te veo como mi príncipe de años atrás… y no es que te esté recriminando eso – me apuré en aclarar en cuanto vi sus ojos inundados por el dolor – pero maduré y ya no veo las cosas como antes. Sé que tuviste tus razones para irte y no las voy a criticar a pesar que quería que me aclararas todo. Y respetaré que decidas no compartirlas conmigo.

Abrí la puerta para subirme. Agradecí al cielo en tener unas cinco horas de viaje en donde podría terminar de desahogarme de todo el asunto de Edward y los Cullen.

Bella...- Edward había dado un paso hacia mí. Esperé a que siguiera pero nuevamente de retractó de lo que quería decir. Hasta que finalmente salieron unas silenciosas palabras de su boca, fluidas y cargadas de dolor.

Lo siento mucho- bajé mi cabeza, decepcionada de su respuesta pero ya sabiendo que sería su última sentencia.

Me subí a la camioneta sin voltearme, sabiendo que ya había desaparecido del lugar.

Rewiews? Sé que quieres comentarme que tal la historia.

Saludos, mis lectores =)