Rachel y John vienen a desayunar todos los domingos, visita que se extiende hasta la tarde y a veces hasta la noche.
Hoy trajeron a otra persona.
- ¿Sally?-
- Molly, ¿cómo estás?, te ves guapísima-
Sally Donovan está en el comedor tomando café y comiendo los panqueques que preparó Sherlock, quien por cierto tiene cara de pocos amigos, trata de disimularlo mientras carga y entretiene a Phil.
- Un poco quemados pero están bien, tal vez algo salados- comenta Sally.
Sherlock gruñe.
- Es la primera vez que Sherlock cocina panqueques, creo que le quedaron muy bien- digo, tratando de tranquilizar a Sherlock.
- Echando a perder se aprende- responde Sally.
- ¿Por qué trajeron a esta mujer a mi casa?- dice Sherlock, irritado - ¿qué sigue?, ¿Anderson?-
- Bien, iré al grano- sigue Sally, apartando el café – Molly, te ofrezco mis servicios de wedding planner para tu próxima boda con el freak-
- ¿Qué?, pero…Sally, en verdad lo aprecio pero Sherlock y yo aún no decidimos la fecha y…-
- Te la recomiendo cien por ciento- dice Rachel – prácticamente organizó toda mi boda, de no haber sido por Sally seguro que me casaba hasta el año siguiente-
- Pero…-
- Dios sabe lo que me cuesta decir esto…- dijo Sherlock, suspirando – acepta, Molly, pongan una fecha y hagámoslo, no hay que retrasar más esto-
Me quedo mirando a Sherlock de hito a hito, está hablando muy en serio.
- Ok- digo al fin.
Sally y Rachel sueltan gritos de emoción y me abrazan, John también me felicita.
- Ah, por cierto…- comienza Sherlock – Phil y yo teníamos preparado algo para ti-
Phil me da una cajita y…oh Dios mío, Dios mío, Dios mío, ¡no puede ser cierto!, el anillo es simplemente perfecto: de oro blanco con dos pequeños zafiros y un diamante en el centro.
- Perdona que haya tardado tanto en…-
No dejo que Sherlock termine, lo jalo de las solapas de la camisa y lo beso, luego beso a Phil y dejo que Sherlock me ponga el anillo.
- Los zafiros somos nosotros y el diamante eres tú- comenta Sherlock.
¿Y la gente se pregunta por qué lo amo?, son estos arranques de dulzura, es todo en Sherlock Holmes, no hay otro hombre para mí.
- Bien, ahora que están oficialmente comprometidos…- comienza Sally – pongamos una fecha, que te parece… ¿en cuatro meses?-
- ¿No es muy pronto?- pregunto.
- No, me parece bien, en cuatro meses podemos hacerlo-
- ¿Seguro?-
- Muy seguro- responde Sherlock – a menos que quieras casarte conmigo cuando Phil termine la Universidad-
- No seas tonto, me casaría contigo hoy mismo si se pudiera-
- Pues no se puede, créeme- interviene Sally.
- Ah, sí, te pagaré lo que sea que cobres por tu trabajo- le dice Sherlock – el dinero no es problema-
- Me ofendes, Holmes- replica Sally – ser wedding planner es mi pasatiempo, adoro organizar eventos, lo hago con mucho cariño hacia mis amigos-
- Entonces quedas contratada- le digo a Sally, abrazándola.
