Capítulo 3: Katsuma Kei
Hinata se destapó, mirando a su alrededor, ya con los ojos abiertos. La luz era débil, y había un sonido constante de algo...
Un silencioso "uh" se escapó de sus labios cuando su mano chocó con algo.
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Era algo sorprendente, porque donde ella solía dormir, siempre sola, en un futón salvajemente suave, sus manos no se encontraban nunca con nada.
-Ow, qué es...- una voz ronca, pero infantil, sonó cerca de ella. Se incorporó sobre sí misma y miró a su alrededor. Cuando sus ojos empezaban a acostumbrarse a la penumbra, una luz muy leve se encendió.
Entonces comprendió que estaba en el futón de Hikari.
-Perdón.- dijo lentamente. La chica negó y volvió a dormirse.
La joven de ojos blancos cepilló su pelo con sus dedos y se abrazó a sí misma.
Las mañanas eran muy frías, quizás porque estaba constantemente lloviendo. Se sentó para frotar un poco su cara, comprobando que llevaba las mismas ropas que el día anterior. Notó un leve dolor de cabeza... no demasiado fuerte, sabiendo que había una cosa más importante en ese momento.
Tenía que encontrar a Sasuke-kun.
**********
Sasuke entrecerró los ojos, forzándolos. La luz era débil, pero el constante sonido de pisadas, gemidos y luces destellantes estaban dándole dolor de cabeza.
-Oye amigo, estas en mi camino.- Frunció un poco el ceño. Estaba asombrado, y terminó sentándose sobre el terreno sucio de entrenamiento.
-Entonces muéveme- Se levantó orgullosamente, su nariz casi tocaba la del otro muchacho, amenazante.- Si puedes
El otro ninja, Kei, tenía una mueca plasmada en la cara, aunque generalmente siempre había una sonrisa, alegre.
Kei se acercó un poco, y miró por debajo del pelo de aquel chico nuevo.
-No tengo que hacerlo, ya estás fuera de mi camino- Sasuke chasqueó su lengua, molesto, lanzando un golpe que casi golpeó el estomago del otro hombre. Se habían conocido brevemente la noche anterior, por el simple hecho de que Sasuke preguntaba direcciones, y Kei estaba por ahí, sin hacer nada.
-Atención-una voz áspera y ruidosa, perteneciente a un hombre- Ahora escogeremos a los soldados que competirán en primer lugar.
Por supuesto, Sasuke iba a hacer su entrenamiento en el país de la lluvia de forma profesional, pero lo que él no sabía, era que el entrenamiento era en grupos, no en equipos de tres. Solo los aprendices más avanzados, aquellos con notables habilidades o mejor juicio en batalla, entrenaban en parejas.
-Uchiha Sasuke- el aludido miró hacia delante, colocándose detrás del ceñudo shinobi- contra Katsuma Kei.- el joven moreno apretó los dientes cuando el Ninja, sonriente, le dedico una mueca burlona, poniéndose a su lado.
-Oye, niño Uchiha, peleare contra ti.
-Vete al infierno.- Sasuke se frotó las manos y las metió en los bolsillos. Podía haberse cambiado de ropa en el vestuario común y haber tomado un baño, pero aquello no le iba a hacer sentirse limpio, la lluvia caía copiosamente,¡no paraba nunca!
-Soy Kei.- el joven sonrió.- Y soy mucho mejor en la batalla de lo que podrías llegar a ser tu.
-Sí... por qué.- contestó, aburrido.
-Porque he entrenado toda mi vida en taijutsu, y ni siquiera un niño como tu podría darme un solo golpe.
-Quiero apostar sobre eso.
-Yo apuesto...- consideró su oponente.- Si puedes bloquear tres de mis golpes, te llevaré a tomar sake y dango.- volvió a sonreir. La idea del sake apaciguó al enfadado Ninja de la Hoja.
-Espero que lo hagas.- Kei, de ojos negros, cejas delgadas y cabello marrón, ajustó su camiseta y se rascó la cabeza.
-¿Eres lo suficientemente mayor como para poder beber sake?- Sasuke lo miró fríamente.
-Por supuesto que sí.
-Venga, hombrecitos, empezad. Es vuestro turno.- ordenó el hombre, mirando la pelea entre dos kunoichis. Sasuke gruñó, molesto.
-Hablando serios, tío, ¿cuántos años tienes?-la sonrisa de Kei se esfumó ante la respuesta del Uchiha.
-¿Cuantos años tienes... TÚ?- cuanto odiaba a la gente molesta…
-Tengo veintiuno, y llevo casado desde hace un tiempo, vivo en los dormitorios... ¿Tú?
-[¿Casado? Fantástico... Esto se está poniendo feo]- Sasuke puso sus ojos en blanco.- Veinte [Dentro de cuatro meses...]
-No parece que tengas veinte.
-Los tengo
-No los tienes
-Los tengo.
-¡No los tienes!- insistió Kei, empezando a andar hacia el campo de batalla, hasta que el supervisor los llamó.- Si tuvieras veinte años, serías un Chuunin ahora mismo.
-Soy un Chuunin.- estaba calmado, callado, concentrado. Crugió su mandíbula, y estiró sus dedos.
Sus ojos se encontraron, y todos pudieron ver cómo la lluvia aumentaba, eliminando el silencio que había en los campos de entrenamiento. Pensando en aquella humedad constante, Kei se puso ante su oponente y sonrió, lanzando su ataque justo donde él había previsto. Sasuke se volvió sobre su hombro herido y fue hacia la cara de aquel idiota sonriente.
Sasuke agarró a Kei con su mano, y con la segunda usó dos de sus dedos para apretar en un punto exacto del cuello de su contrincante. Los dedos de Kei apretaron en el mismo punto del cuello de Sasuke.
-Bien hecho.
En ese mismo instante, los dos luchadores saltaron hacia atrás, cogiendo con sus manos dos kunais y shurikens para lanzarlos con una serie de sellos hechos con sus manos. Una vez sus pies tocaron el suelo, millares de kunais llovieron, llenándolos de excitación.
Los dos hombres jadeaban. Ambos habían cogido el Kunai y el shuriken de su contrario con ambas manos, y los dos tenían arañazos en su mejilla izquierda. De nuevo, al mismo instante, Sasuke y Kei se encontraron mano a mano, kagebunshin de kunais desaparecieron misteriosamente, encontrándose a dos soldados, completamente ajenos a su batalla, peleando uno contra uno.
-Maldito Sharingan.- gruñó Kei, todavía sonriendo.
-Maldito zurdo.- Sasuke le miró fríamente y, en un repentino movimiento, puso a Kei bajo sus pies.
-¡Ya basta!- el supervisor les paró y el público gritó.- Y el campeón es...- agarró sus papeles mojados, mirándolos con una expresión seria. El agua caía sobre sus figuras, duras.- Los dos.
**********
Sasuke gimió y movió sus hombros. "¿Por qué demonios no instalaban duchas en sus dormitorios?" Otra tanda de agua caliente… y él habría acabado.
Odiaba el hecho de que todo fuera tradicional en aquel lugar. Las puertas, las luces... incluso la comida era tradicional. No encontraba ninguna cuchara, dondequiera que mirara.
Maldita sea, era como si fuera un niño y sus padres estuvieran allí.
Sintió como si el agua lo hubiera emborrachado cuando salió del baño, demasiado deprisa.
-Mierda.- peinó su pelo hacia atrás para quitar el agua que todavía lo mojaba. No estaba seguro de si era el mejor método, pero el trabajo era lo que más le importaba. Fue cuando puso su última prenda sobre sí, cuando alguien llamó a su puerta.- No van a dejarme deshacer mi equipaje... maldita sea.
Había quedado con Marta, la bella mujer de antes, y… también estaba Hinata. La joven lo miró y rápidamente volvió a apartar su mirada, mientras la más mayor de ambas sonreía cordialmente.
-Uchiha, ¡no puedo entender que olvidaras decirme que estabas casado con una mujer tan bella!
-[¿Me ha buscado por la academia?]- pensó.- ¿Qué ocurre?-La sonrisa de Marta creció.
-Bueno, tenemos dormitorios preparados para dos personas... Si me hubieras dicho que tu mujer era tan encantadora, hubiera considerado darte una de ellas.- antes de que pudiera protestar, puso una mano delante de su cara, en señal de que no dijera nada.- Así que venga, espero que no hayas deshecho tu bolsa porque tienes un nuevo dormitorio.
Sasuke apretó los dientes, entrando a la habitación y metiendo las cosas sin cuidado a su maleta medio deshecha, volviendo sobre sus pasos.
********
"Tampoco hay duchas aquí..."
El moreno cerró los ojos y volvió para mirar el baño. Vio a Hinata escuchando cómo Marta le hablaba de esto y aquello, y cómo la joven ponía interés sobre los valerosos niños del país de la Lluvia…
"Genial... Es como si todo el mundo me preguntará cuándo voy a ser padre..."
De pronto, deseó volver a Konoha. Solamente para estrangular a Tsunade durante un momento.
¡Un momento!
-Hinata, cariño, ¿estás bien?- Marta apartó el sedoso pelo de su mujer.- ¿Todavía no te has acostumbrado al tiempo?
Fue entonces cuando Sasuke comprendió lo agradable que Marta podía llegar a ser... ¡Eso era perfecto! Si él podía hacer que Marta fuera así de amable con Hinata, ella podría visitarla más a menudo, y así ella podría servir de algo para la misión de los dos... de la misión que tenía que hacer él, porque así él podría adentrarte en la oficina de Marta más a menudo y usar su Sharingan para copiar algunos de los papeles más importantes sobre las técnicas de lucha del país. De esta forma, acabarían la misión y podría convertirse en ANBU, ir con Orochimaru, aprender a usar el sello maldito y... ¡Conseguir acabar su venganza en poco tiempo!
-Uchiha, si eres tan distante con ella durante tanto tiempo... Quizás debería eliminarte como shinobi ya.- exclamó Marta firmemente, mirando a su mujer y volviendo a acariciar con cariño su precioso pelo largo. Se dirigió hacia ella.- ¿Quieres que haga algo de té para ti?
-N... no.- susurró.- No... estoy tan... cansada. Yo... Yo puedo hacer algo de te... si tú quieres... Yo... Quiero decir, si tienes tiempo para eso.- Marta rió.
-No, cariño. Dejemos al Uchiha que cuide de ti, parece que lo necesitas.- brincó levemente, sorprendida, y miró de soslayo a Sasuke.- ¡Deberás cuidarla mejor!
Aquello le sorprendió. Le sorprendió cuán rápida era para pasar de 'parecer una madre' a 'regañarle'.
Aquello era algo demasiado sentimental para él...
Poco después, Marta les dijo que tenía que irse, y abriendo su paraguas se marchó. Estaban solos ahora...
-Voy a instalarme.- dijo el moreno rápidamente, sintiéndose de pronto incómodo por estar con ella. En ese momento no le hubiera importado nada la compañía de Kei. Ese hombre, no era del todo malo. Un poco a rebosar de felicidad a veces… pero él tenía el mismo fuego en los ojos que el Uzumaki cuando se habían convertido en compañeros.
En silencio, fue sacando sus cosas, estirándolas y colocándolas una tras otra hasta llenar el armario. Tendría que llenar el frigorífico y quitarle el polvo al futón antes de irse a dormir. Quién sabría quien pudo haber estado allí antes que ellos... Era una habitación para dos personas, más solo había un futón allí.
Un minuto... Aquello solo podía significar... ¡que ellos deberían dormir bajo sobre el mismo techo aquella noche!
El ruido de algo caer al suelo y romperse. Sasuke miró con frustración, levantándose para inspeccionar. Hinata estaba en cuclillas, recogiendo montones de cristales.
-¿Qué demonios ha pasado aquí?- bramó dando un portazo. Entonces se dio cuenta de que estaba temblando, y que la respiración de la chica no era normal.
-Yo... Yo... lo siento. Sé calló y... el té... el té... Yo... Etto... te haré otro.- se sentó de repente y puso el té sobre un peso, esperando a que se igualara la balanza.
-¿Te has enfriado?- preguntó. Después de unos segundos, ella sacudió su cabeza.
-No... no creo... Es un simple...- carraspeó, y él pensó que sonaba más como un sollozo.- Solo que tengo un poco de calor...
¿Calor? ¡Él se estaba congelando! En silencio, caminó hasta estar a su espalda y tocó su frente. La joven dio un respingo al notar que él la tocaba. Estaba ardiendo. Hinata se levantó deprisa, tropezando con sus propios pies, cayendo al suelo.
El pelo le cubría el rostro por completo.
-Levanta, ve a dormir.- el Uchiha había tenido que soportar, una noticia tras otra de manera frustrante a lo largo de todo el día.- He dicho que te levantes.
Sus hombros temblaron suavemente, y cuando él los agarró ella gritó e intentó luchar en vano contra él.
-No pelees conmigo.- avisó lentamente.- Tienes que descansar.- la cogió y la metió dentro del futón, viendo cómo la joven enterraba su cara en la almohada.
Ella… no tenía luz.
-Maldita sea.- eran demasiados acontecimientos en un solo día... conseguirían deprimirlo realmente. Sasuke miró con frustración cuando regresó a la cocina. Era pequeña, tradicional, una mesa en el medio. Gruñó enfadado, hubiera matado por algo de sake en ese momento...
El frigorífico estaba parcialmente lleno. Había latas de sopa y zumo de naranja, y alguna lata de cangrejo que él nunca hubiera cogido. Bebió algo de zumo y fue hacia sus cosas, cogió un pergamino y se sentó de nuevo en la mesa de la cocina.
Estudiaría aquella noche.
*******
Se despertó con el sonido de unos pies moviéndose suavemente, y el resonar de una taza en un plato. Tenía la taza al lado de la cara cuando levantó la cabeza, poniéndola en otro lado con enfado. Hinata estaba tomándose una taza de té delante de él, sentada de manera forzada.
-Bu... buenos días...- él vio que sonreía, pero tenía ojeras, y parecía que no estaba, en absoluto, alegre. Sus mejillas estaban rojas, y sus labios, pálidos. Vio cómo movía los hombros, nerviosa.
-Has cogido algo.- se irguió sobre la silla y enrolló el pergamino. Ella negó un momento y se encongió lentamente.- Ve y descansa.- no quería cuidar de una mujer tonta. No ahora... nunca.
Negó de nuevo.
-Ahora iré a la academia, pero será mejor para ti que cuando venga no estés enferma.- fue al baño sin esperar respuesta.
*******
Kei era odioso.
El chico sonreía demasiado, y encima era zurdo. Era muy difícil copiar a un zurdo cuando él era diestro...
-¿Qué pasa, Uchiha? ¿No puedes conseguirlo?- por supuesto, Sasuke intentó no usar su Sharingan.
-Lo estoy haciendo, estás demasiado loco para darme todo lo que tienes.
-Bien, ¡entonces prueba esto!
Seriamente, Kei podía ser agradable en ocasiones, pero en otras... era un completo estúpido. Y solía decir palabras poco adecuadas en el momento menos indicado, y a la peor persona.
-¡Mi mujer entrena mejor que tú!- Kei calló sobre sí mismo. Sasuke dobló sus dedos, sus nudillos necesitarían hielo después de aquello.
-Bueno, yo no soy tu mujer...- el ninja con pelo castaño gritó, con sus dientes y labios sangrando.
-No, ¡por supuesto que no lo eres!- aceptó la mano de Sasuke y se levantó.- ¿Qué pasa contigo? ¡Pareces más concentrado que ayer!- Para dar por terminada la conversación, Sasuke gruño, aprobando lo que decía. La pareja de shinobis empezaron a hacer series de calentamiento. Ese día sería empezarían, y por fin su grupo podría ir al entrenamiento.- ¿Que... no te gusta la habitación?
-[Es solo que Hinata es un estorbo... y encima está enferma... es algo realmente molesto...] No.
-¿A tu mujer no le gusta el dormitorio?- sus ojos se encontraron.- Porque... ya te digo, tio, el primer día que nos mudamos nosotros allí, mi Sono odiaba todo.- supuso que Sono era la mujer de Kei.- Pero después de un poco de calor... a ella le encantó la idea de vivir allí.- se encogió de hombro y empezó a hacer flexiones.- Es extraño.
Sasuke se frotó la cara con las manos.
-Chicos, venid.- una mujer fuerte, con busto grande, y ataviada con el protector de la villa de la lluvia caminó hacia el grupo y estudió a cada uno.- Tú.- señaló a Sasuke.- ¿Eres nuevo?- el moreno asintió levantando la cabeza una vez.
-[¿ESTA será mi maestra? Por favor... Kakashi parecía más creíble que ella...] Sí.
-¿De dónde eres?- se puso ante él. Era mucho más alta de cerca.
-La Nube.
-¿Y cómo entrenan allí a los ninjas?- Sasuke parecía más calmado de lo que en realidad estaba.
-No importa que su entrenamiento no fuera del todo bueno para mi.- ella enarcó una ceja.
-Así que... ¿eres snob?- la mujer bufó.- Si consideras que eres un genio para ponerte por encima de los demás... créeme que no lo eres.- se volvió y comenzó a andar con la cabeza erguida. Sasuke la miraba seriamente.- Escuchadme. En mi grupo no hay genios. Si alguno se considera un genio que se quede fuera.- dijo mirando directamente a Sasuke.
Nadie se movió.
Su maldita voz podría llegar a asustar de tal forma que hubiera hecho que el propio Gaara se echara a llorar. La mujer gritó.
-Ahora que ya estáis avisados. Os voy a dar una misión. La tenéis que completar antes de que llegue el medio día. Si alguien falla, estará eliminado.- los gruñidos y comentarios se escuchaban por todo el campo de entrenamiento.- ¡Callad pandilla de bebés! ¡Si no os gusta, abandonad!- nadie se movió, reinaba el silencio.- Ahora, si necesitáis ayuda, elegir como mucho a un compañero. NO se puede hacer la misión en grupos.- congeló con la mirada a un grupo pequeño de chicas que estaban hablando entre ellas. Se quedaron calladas y sus rostros palidecieron.- Ahora hacer la misión. Tenéis exactamente tres horas para acabarla. Si tardáis, seréis abucheados, humillados, y ELIMINADOS. Es un entrenamiento de supervivencia, no hay opción de volver a intentarlo. No hay ayuda después de todo, únicamente la propia y la de tu compañero. Deberéis buscar un cristal. Ha sido robado del museo nacional. El ladrón ha sido capturado, pero ha olvidado dónde lo ha escondido, y está en prisión. Así que os tocará buscarlo. Preguntad. Si no sois cuidadosos... moriréis.
Sasuke entornó sus ojos, parecía aburrido. La mujer miró desafiante a los shinobis. La mayoría, parecía querer abandonar.
-¿Alguna pregunta?- el de ojos negros suspiró, dejando su mano sobre su cintura.
-Sí, ¿cuál es tu nombre?- ante la pregunta del nuevo, la mujer enarcó una ceja.
-Mi nombre es Makoto Ito. Y para ti... soy Ito-sama.- él peinó su pelo hacia atrás.
-Sí, sí, Makoto... ¿Te refieres a eso?- preguntó señalando hacia su cara. Andó unos pasos hasta quedarse cerca de ella. Por un momento, la ninja pensó que él iba a tocar su cara, pero él tocó su pendiente, que tenía un brillante en él.- Misión completada.- ella rió de mala manera.
-Bueno. Parece que tenemos un sabiondo este semestre...- la multitud gruñó.- Buen trabajo, Uchiha.- dio dos palmaditas con fuerza en su hombro.- Desde que el señorito Uchiha, aquí presente, ha encontrado el cristal robado... Estáis todos eliminados.- ningún estudiante dijo nada.- A menos que queráis que os de otra misión para completar.- Aquella idea fue acogida con aceptación inmediata antes de que acabara de hablar.- De acuerdo entonces. Vuelve a tu sitio, niño.
Sasuke frotó sus manos y las metió en sus bolsillos, mirando arrogante al resto. Kei le dio un codazo amistoso en las costillas.
-Os voy a dar otra misión. De la misma forma que en la anterior, si no superáis esta... estaréis eliminados de la academia.
*******
Sasuke y Kei acabaron de entregar tres sillitas de bebés con tres niños...
-¡Muchas gracias por ayudarme con mis nietos!- exclamó el anciano sonriendo, con las arrugas de su cara aparentes.- Ellos dan mucho trabajo a veces...
-¡No hay problema!- gritó Kei mientras sacudía el pelo de una niña de cinco años.
-No importa.- refunfuñó el moreno después de suspirar, luchando para evitar que un bebé metiera los deditos en su boca.- Siempre que nos preste su protector.
-¡Oh, seguro! Os lo mandaré tan pronto como mi hija regrese.- el hombre sonrió y golpeó su pecho gentilmente.
Mira, aquel viejo tenía un protector negro. Aquello significaba que había hecho algo glorioso en sus días pasados. Solamente unos pocos recibían un honorable regalo como ese y aquel hombre era el único que no había hecho esos entrenamientos. Solamente necesitaba ayuda con los niños de su hija, y había accedido a prestarles su protector si ellos le ayudaban.
Kei no parecía sentirse verdaderamente feliz por aquel trato.
Maldita Ito y sus estúpidas encontrar-los-protectores-negros para la misión...
-Sasuke... ¿Cómo se llama tu mujer?- preguntó Kei.
El viejo sonrió expectante, esperando la respuesta del joven Uchiha. Apretó sus dientes y siseó:
-Hinata.- cogió la mano del niño y la quitó, pero al momento aquellos deditos volvían a estar en su nariz.
-¡Wow! ¡Qué nombre más tierno, tío!- exclamó Kei.- ¡Al menos podrás susurrarlo en un momento íntimo!- si Sasuke estaba abochornado por eso, no lo demostró. Kei levantó las cejas.- Sono... Sonoooo...- enrolló la lengua, experimentando.- Pensando sobre esto... ¡Sono es imposible de susurrar!- el viejo sonrió.
-Con la 'S' en él...
-¡Exacto! ¡Me das la razón!- paró de cepillar el largo pelo de la niña antes de estirar su camisa.- Pero espero que no tenga que usarlo cuando pequeñas lágrimas estén cayendo, ¿no?- rió.
Sasuke estaba ya preparado para tirar él mismo la cara de la Hokage de las montañas.
-¡Tío, despierta, por lo menos nosotros no estamos desplumando pájaros o corriendo errantes bajo esta lluvia!- soltó Kei.
-Sí...- afirmó el viejo, con un niño dormido en sus brazos.- ¿Qué habéis dicho que queréis a cambio del trabajo?
Sasuke gruñó.
*********
-¡Venga! ¡Vamos a llegar tarde a la meta!- gritaba Sasuke, sujetando el protector negro en su mano. Kei estaba demasiado ocupado besando a los niños en señal de despedida.
-Bien, bien... ¡Os veo luego, chicos!- gritaba excitado, saltando detrás de Sasuke bajo la lluvia.- ¡Quiero niños!
Los músculos del moreno se tensaron, iba a replicar a aquello cuando el otro siguió:
-Sono está tan sola en casa después de todo... ¡A ella le gustan los niños también!- rió.- ¡No cuando estamos entrenando!
El edificio de la academia estaba justamente ante ellos. De repente, una lluvia de shurikens calló sobre la pareja. Los evitaron, también unos pocos kunais que vinieron después. Kei empezó a gritar y a jurar, para seguidamente saltar sobre el edificio formando un sello. Sasuke, calmado, esperó con el premio en su mano y estudió lo que estaba sucediendo. No había forma de que él pudiera oír sus ataques con esa lluvia, así que él estaba intentando verlos.
El jutsu de Kei, que parecía una invocación, alumbró un poco el paso, y Sasuke miró alrededor instantáneamente. Una chica aparecía tras él con un kunai en su mano.
Sasuke terminó de mirar a su compañero.
La chica había agarrado el brazo del moreno e intentaba quitarle el protector, pero solamente terminó con la mano mojada. Estaba tan sorprendida que no vio cómo se movió su adversario, pero comprobó que Sasuke se había convertido en un clon de agua y se había ocultado en el suelo.
Sasuke le pegó un codazo a Kei en las costillas, ellos eran la pareja que estaba sobre el edificio.
-Bien hecho. [Conocí a alguien que intentó lo mismo... es como el segundo examen de Chuunin...]
-¡Gracias!- gritó Kei, y continuaron con su camino como si nada hubiera pasado.
La joven se levantó y suspiró. Estaría, definitivamente, fuera de la Academia...
*******
Sasuke puso el protector negro sobre el escritorio de Ito y sonrió, ufano.
-Misión cumplida.- Ito-sensei los examinó con calma.
-Uchiha Sasuke y Kei Katsuma...- los aludidos se irguieron sobre sus hombros.- Vosotros dos estáis casados, ¿verdad?- Kei exclamó con cara horrorizada.
-¡Demonios, NO! ¡YO TENGO MI PROPIA MUJER!- la mujer sonrió ante aquello.
-Lo que sea. Ahora deberíais devolver el protector. Volved mañana, recibiréis nuevas órdenes. Felicidades por convertíos en Gennins.- ante aquello, ella tendió dos protectores con la cinta azul, así como el emblema de la aldea de la Lluvia en él.
-¿Gennin?- dijo Sasuke en voz alta.- ¡Yo soy un Chuunin!- la mujer lo miró como si estuviera loca.
-¿Quién lo dice?
-K... [no... Konoha no... mierda...] La Nube. ¡Yo era un Chuunin antes de irme!
-No veo ningún protector.- dijo tranquilamente.- ¿Por qué la abandonaste?- preguntó mientras se recostaba en su silla.
-[Mierda... ¡esto es demasiado molesto!]Yo...- carraspeó.- La tuve que dejar porque...- sabía que empezaba a parecer sospechoso de mentir.- Tuve que fugarme para casarme... y ya había acabado mi entrenamiento allí.
-No hay protector de Chuunin... no eres un Chuunin. Si piensas que eres tan bueno, pronto te convertirás en Chuunin.- dijo malevolamente.- Esto también es para ti, Katsuma, así que deja de gritar.
Cuando los dos chicos dejaron la oficina de Ito, Kei empezó a hacerle un montón de preguntas:
-¡Nunca me habías contado que te habías fugado para casarte! ¿Por qué te fuiste? ¿Fue por su padre? ¿Su madre? ¿Tu padre? ¿Tu familia? ¿Ella tenía un novio? ¡Qué! ¡Cuéntame, cuéntame!
Sasuke, en silencio, caminó hacia la berja.
-¿Solo os casasteis? ¿Necesitas ideas? ¿Inspiración quizás? ¿Ella es tímida? No, ella no puede ser tímida porque sino se iría corriendo... De todas formas, ¿cómo es su familia? Desde que tuviste tu línea de sangre debías ser perseguido, ¿no? ¿Tiene ella también línea de sangre? ¿Sois familia? ¿Está tu familia enfadada contigo? ¿Os están buscando, chicos? ¿Saben ellos que estáis aquí?
-Mm...- Sasuke estaba intentando comportarse ante aquello, pero Kei no debía escuchar que él había dejado de respirar.
-Así que... ¿Quién te casó? ¿Un monje que era amigo tuyo? ¿O solamente firmastéis? ¿Le golpeaste en vuestra primera noche? ¿Antes? ¿Después? ¡Qué! ¡CUENTAMEEEE!- un protector con cinta negra fue metido en su boca. Sasuke habló lentamente.
-Voy a cambiarme de ropa. Devuélveselo al viejo.- y desapareció corriendo por el campo.
-¿Qué hay de la "Promesa del Sake"?- lo llamó. Sasuke paró un momento y luego gritó hacia él.
-¡Me encontraré contigo en los dormitorios en una hora!
Kei sonrió. ¡Sus primeros meses en ese país y ya había encontrado un amigo! Uno callado, ¡pero bueno de todas formas! ¡Estaba tan excitado! ¡Sono estaría contenta por él!
continuará...
bueno, y por hoy ya basta ^^
Solo quiero decir un par de cositas
-Agradecer a todas las personas que votaron este fic como el Tercer Premio de mejor Fic Sasuhina 2009 (y a los que lo leyeron, para qué negarlo)
-A las personas que me animan a seguir subiendo capítulos a esta página (sé que puede sonar como un tanto egocéntrico, que solo quiera que deje la gente comentarios para subir mi ego, pero no lo es. Lo digo de corazón, no quiero tener la que más reviews de todo fanfiction, ni mucho menos, pero agradezco a las personas que me dejan unas palabras de apoyo o me comentan cosas sobre el fic, ya sean buenas o críticas constructivas)
Un saludo, nos leemos!!
Agradecimientos a:
Dark-Amy-chan: ¡Feliz Año! Sí, lo sé… volví a retrasarme, jeje, pero es que en Navidades no tenía ganas más que de estar tirada en el sofá viendo la tele, o tomando algo en el bar, jeje. Aquí traje la conti ^^
Si quieres que te pase el fic en inglés para que lo tengas contigo, dime por privado tu correo electrónico y te adjunto todos los ficheros, ok? En Español no lo borraré, tranqui n.n
Imani-ki-Nara
.x: Hola!! Sí, bueno, creo que sí, igual lo está traduciendo también otra persona, podría ser, jeje. Yo lo estoy traduciendo en , bajo el pseudónimo de _Rurouni_. Allí voy por el capítulo número 16, pero los primeros tienen bastantes fallos… (en cuanto acababa de traducirlo lo subía, sin volver a leerlo para corregir mis faltas, aquí lo estoy subiendo bien redactado, y comprensible al español xD)
Cierto, una de las razones por las que me gusta este fic es por la manera en que lo narra… porque es un amor lento y mantiene las personalidades todo el tiempo, lo que hace que te sientas dentro de los personajes ^^
Ya, está lejos que pase esto en el anime… pero estaría bien, no?? n.n
Ditsuki-Chan: Hola!! Soy una tardona… y eso que ya lo tengo traducido!! Jeje. Bueno, perdonadme por haber tardado, pero es que en Navidad me entra… la vagancia (n.n''')
Mejor que lo esté releyendo para subirlo aquí, porque la verdad… cuando hice la primera traducción era en plan, etto… hola? (se me trastabillaban los párrafos por el Word, con faltas de ortografía… y encima, como en inglés ponen todo el rato el sujeto en la frase y en español no… a veces lo omitía y entonces no se entendía el contexto, todo un caos… Por eso lo estoy releyendo y poniendo todo bien, jejeje)
Muchas gracias por la suerte!! Le he pedido a los reyes magos un aprobado general… a ver si me lo traen!! Ja, ja.
Intentaré subir dentro de dos semanas, en torno al 22 de Enero, otro capítulo. No prometo nada seguro, si puedo lo haré antes, sino después… pero a finales de mes habrá capi ^^
Un besito, cuidate!!
Harukauzaki: Mm… creo que no soy esa persona… me retraso bastante en las subidas de la continuación, pero en la otra página donde lo empecé a colgar voy por el capítulo 16… o tengo que subirlo, ya ni me acuerdo u.u
Nos leemos!!
Inmis: a que si??!! Jejeje, por tonto, que se moje. Me encanta Hinata, en este fic y en todos los demás!! Es tan bonica ella… ^^
Murtilla: la verdad es que la misión es un poco rara… les hacen ir a La Lluvia para escoltar al hombre, haciéndose pasar por una pareja de recién casados que van a ir allí a vivir para que Sasuke estudie las técnicas de ese país…. O eso es lo que parece, jajaja
Shaden: jajajaja, me alegra verte por aquí también entonces ^^. Seguramente el martes habrá un capítulo (dije que sería como regalo de año nuevo, pero creo que se van a retrasar un poco los reyes… es que voy fatal de tiempo!! Sumimasen) Espero leerte pronto ^^
Cami-sama: dejé de actualizar mucho tiempo en , pero volví!! Allí voy por el capítulo 16 (por si te apetece pasarte, jeje), pero creo que aquí lo estoy escribiendo mejor que allí (gomen por mis faltas por no releerlo…). Habrá final en las dos páginas, eso te lo garantizo!! El fic merece llegar a su final para que todos puedan leerlo, aún más desde que lo eligieron 3er premio a los mejores fics sasuhina del 2009!!
Okashira-janet: jajaja, supongo que sí es un poco semiUA. Y bueno… cierto es que es un poco extraño que llamen niño a Sasuke cuando en la serie lo consideran un adulto, pero lo relaciono a la diferencia de mentalidad que se tiene en Japón a Europa del Norte. Yo tengo 21 años, por ejemplo, y considero a los de 19 como niños, estén casados o no (y cuando tenga 25-30, todavía más, jaja).
Con lo de la personalidad… no entiendo qué quieres decir de que Sasuke no es similar… a mí me lo parece bastante!! Jeje, bueno, supongo que puede ser porque ya me lo he leído entero, igual más adelante se ve mejor. Esta es una traducción, si quieres puedes pasarte para el que estoy escribiendo yo por mí misma ^^ (… publicidad subliminal…)
Sabaku-no-Meny: ¿Te gustó? =D La verdad es que Amy-sempai escribe genial, y lee historias muy bonitas!! Ahora me ha dicho que me dirá alguna más en inglés que le ha gustado, ya tengo ganas!!!
Jaja, es que cuando lo empecé a subir en narutouchiha y luego lo releí me avergoncé… había cosas realmente incomprensibles xD, por eso quise hacerlo mejor aquí n.n
Si quieres leer algo mío, Barreras que se desmoronan es creación mía. Es la otra historia que estoy publicando aquí. ¿Tú me recomiendas alguna? je, je, ahora he empezado otra… me encanta!! ^^ (cuando llegue al final dejo coment, vale?? No quiero perderme nada antes de hacer indagaciones ^^)
Nos leemos!!
