Bueno he aquí el tercer capítulo n.n les agradezco mucho sus reviews y aun no decidí con quien quedará Pilika…pero espero que me sigan dejando reviews para poder tener más opiniones. Bien espero que les guste n.n :

Capítulo tres

-¡Len!...-dijo exaltado el Shaman.- ¿C-cómo que…me llamas? Bueno, ¿cómo estás?-Yoh no sabía que decir o preguntar…hacia tanto tiempo que no hablaba con él que apenas reconocía su voz.

-Pues…no estoy muy bien…, pero no es el caso…Quería decirte que…salgo hacia allí…voy a pasar unos días en la pensión…no te importa, ¿verdad?...es que tengo que arreglar unos asuntos de trabajo y no tengo donde quedarme…-respondió Len.

-Eh…-Yoh no entendía nada, Len era rico, podría quedarse en un hotel de lujo en vez de en la pensión…, no quería decirle que si porque que se encontrara con Pilika de nuevo, podría no gustarle a ella.-Este…, vale, como quieras…-Yoh se lamento de no poder decir que no nunca.

-Gracias Yoh, entonces llegaré mañana…díselo a los demás…-dijo y colgó el teléfono.

Yoh salió…

-¿Quién era?-preguntó Anna.

-N-nadie…se habían equivocado…jijiji…-dijo Yoh, no se atrevía a decir la noticia delante de la Ainu.

-¿Uhm? Bueno…pues vámonos…-dijo Anna.

-Si, claro…-contestó Yoh y todos salieron.

En la mansión Tao, Len hacía sus maletas, cuando su hermana Jun entró.

-¿A caso te vas de viaje, Len?-le preguntó sentándose a un extremo de la cama.

-Si.-dijo fríamente y sin levantar la mirada.

-¿Negocios?

-Eh…si…

-Vamos Len, no hay nada en este momento, ni una reunión ni nada…yo también llevo este asunto de la empresa…-miro fijamente a su hermano.- ¿Qué te pasa?

-Nada Jun…

-Len te conozco, se que algo te inquieta…, dímelo, soy tu hermana, puedes confiar en mi.-Jun se levanto de la cama y agarro a su hermano de los hombros haciendo que la mirara.-cuéntame…

-Está bien…, solo te diré que cometí un error una vez…y tengo que arreglarlo…-dijo Len, su hermana iba a hablar pero fue interrumpida porque llamaban a la puerta de la habitación del chico.

-Pasa.-dijo Len.

-Señor Tao…-dijo el mayordomo que abrió la puerta y se quedo parado en la entrada.-La limusina que le llevará al aeropuerto le espera en la puerta.

-Está bien, ahora bajo.-el mayordomo hizo una pequeña reverencia y salió. Len cerró sus maletas y las cogió.

-Alguien podría llevártelas…-dijo su hermana.

-Prefiero encargarme yo mismo de mis cosas, no quiero ser una carga.-se acerco a Jun y le dio un beso en la mejilla.-Me voy, no se cuando volveré, ya te llamaré.-dicho esto salio dejando a su hermana pensativa.

Los seis chicos habían llegado a la discoteca que más fama tenía en la ciudad, era enorme y había cola para entrar.

-Vaya…, creo que no será tan fácil entrar.-se quejo Horo.

-¡Cuanta gente por dios!-dijo Yoh llevándose las manos a la cabeza.

-¿Nos vamos?-preguntó Anna.

-Ya que hemos llegado hasta aquí no…-dijo Lyserg.

-Tiene razón, entraremos cueste lo que cueste.-dijo Yoh.

Todos se acercaron a la puerta y después de mucho esperar pudieron entrar.

-Dios…-Pilika agarro fuerte la mano de Lyserg, que era el que tenía más cerca, él la miro extrañado y con un leve sonrojo.

-¿Qué pasa Pilika…?-le preguntó el inglés.

-Suelo perderme con facilidad entre tanta gente, si me agarro a ti no me separaré del grupo.-contestó la chica sonriendo.

-Vale, está bien.-sonrió y la agarro de la mano.

La noche pasaba y todos se divertían. Yoh se movía la compás de la música al lado de los demás, él quería ir a bailar a la pista, pero solo no.

-¡¡Venga chicos! ¡Vamos a bailar, no os quedéis ahí parados!-dijo éste.

-No Yoh, me duele la cabeza…-dijo Anna en su típico tono frío, pero Yoh, debido a la música no la oyó bien.

-¡¿Qué quieres una cereza!-le gritó éste.- ¡Lo siento Anna, pero no es el tiempo de las cerezas!

-¡He dicho que me duele la cabeza inútil!-le gritó ella.

-¡Aaahhh! ¡La cabeza! ¡Perdona no te oí bien! Jijijiji.- Anna se llevo la mano a la cabeza y negaba con ésta.- ¡Yo quiero bailar! ¡¿Quién baila conmigo!-preguntó y los miro a todos, ninguno reaccionaba.- ¡Vamos chicos no seáis sosos!-agarró la mano de Pilika y tiró hacia él.- ¡Venga Pilika tu si bailas, ¡¿vale!-le dijo.

-¡Pero Yoh, a mi no se me da muy bien!-le contestó ella.

-¡No digas tonterías, seguro que si sabes!

-Bueno…

-¡¿Qué! ¡Más fuerte con la música no te oigo!

-¡Que sí! ¡Que vale! ¡Que bailo!-le grito Pilika.

-¡Bien!-el Shaman sonrió feliz.- ¡pues vamos!-la agarro de la mano y se fueron a la pista, en la cual, había MUCHAS personas más.

-Ay…-suspiró Tamao.

-¿Qué pasa?-le preguntó Lyserg.

-¡No gracias, ¡no quiero pasas…!-le contestó ésta, Lyserg empezó a reírse.- ¡¿Qué tiene tanta gracia!

-¡Nada, nada…!-dijo Lyserg.- ¡Voy al baño, ahora vuelvo!-Horo le miró y asintió, éste se fue.

-¡¿Bailas Tamao!-le preguntó Horo.

-¡¿Yo! ¡y-yo no se…!-le dijo ella.- ¡Mejor no…!

-Puf… ¡bueno, como quieras…!-dijo éste y se puso a buscar con la mirada desde el sitio a Pilika y a Yoh, pero no los encontraba entre tanta gente.

-Ahora vuelvo, voy a tomar algo…-dijo Anna.

-¡¿Qué!-preguntaron Horo y Tamao a la vez.

-…¡¡¡¡¡QUE AHORA VUELVO, QUE VOY A TOMAR ALGO! Ò.Ó-les gritó la Itako.

-V-vale… ..-respondieron los dos con algo de miedo hacia la reacción de Anna, la chica se fue hacia la barra.

Mientras Yoh bailaba con Pilika, intentaba decirle lo de Len, quería que ella fuera la primera en saberlo.

-¡Pilika…!-le dijo.

-¡Dime Yoh!

-¡Tengo que decirte algo importante!

-¡Vale, pero mejor luego, con la música tan alta apenas te escucho!-dijo ella.

-¡No, mejor salimos fuera!-alegó Yoh.

-Pero… ¡bueno vale!-contestó Pilika y él la agarro de la mano y entre la muchedumbre y algo estrujados salieron fuera.

-Al fin, ya estaba arto de tanto gritar…jiji…

-Bueno, dime, ¿qué pasa?-preguntó intrigada la Ainu.

-¿Recuerdas la llamada de esta noche…?-dijo Yoh y la agarro del brazo llevándola a un callejón.

-Si… ¿qué pasa?

-Pues…-antes de decir nada, Yoh vio a una persona encapuchada pasar por el final del callejón, de la capucha sobresalían unos cabellos que le resultaron familiares.- ¡Espera!-Yoh se separó de Pilika y salió corriendo hacia el ser, Pilika se giró y corrió tras el.

-¡Espérame Yoh!-le gritó Pilika, Yoh la agarró de la mano y corrió con ella detrás de esa extraña persona.

-¡Espera por favor!-le gritó Yoh de nuevo, el encapuchado se paró y se giró hacia los dos.

-…Asakura…-dijo en un susurro.

-¿Quién eres…?-preguntó el shaman.

-Pues…-dijo y se quitó la capucha.

-D-doncella…-Yoh abrió los ojos como platos.- ¿Q-qué hace por aquí sola…?

-A decir verdad…buscaba la pensión…te buscaba a ti, tengo que hablar contigo…-contestó Jeanne.

Pilika los miraba extrañada aun agarrada de la mano de Yoh.

-Me alegro que sea así…yo también tengo que hablarle de algo…

-¿Qué es lo que pasa…?-preguntó Pilika.

-Hola Pilika, me alegro de volver a verte…-le sonrió la Doncella.

-I-igualmente…-le dijo Pilika que seguía sin comprender.

-Este… ¿y como es que Marco la dejo venir sola?-preguntó Yoh extrañado.

-Es que…el no sabe nada…-dijo Jeanne y puso una sonrisa nerviosa.-Si se lo hubiese dicho no me abría dejado…

-Jijiji…normal…, bueno, avisemos a los demás y nos vamos para la….-decía Yoh pero fue interrumpido por el grito de Horo que se acercaba corriendo junto a Anna, Lyserg y Tamao.

-¡Yoh Asakura! ¡¡¿A dónde crees que te vas con mi hermana!

-Calma Horo…jijiji…-dijo Yoh y se llevo una mano detrás de la nuca.-Es que…mira con quien nos hemos encontrado.-los cuatro se acercaron y vieron a la doncella.

-Doncella…-dijo Lyserg mirándola extrañado.- ¿Q-qué hace aquí?-miró de lado a lado.

-No busques…Marco no está, vine sola…-respondió ella.

-¡¿Sola! Pero es peligroso…-dijo Horo.

-Si, pero ya veis, no me pasó nada…

-La Doncella tiene que decirnos algo…así que volvamos a casa…-dijo Yoh.

-Está bien…-dijo Horo y se acercó a Yoh y a Pilika y la apartó bruscamente de él haciendo que se soltara de la mano.-Vamos hermana…-se quitó su chaqueta y se la puso por los hombros a Pilika.-Hace frío, mejor quédate con esto puesto.

-Si hermano, gracias…-le dijo ella sonriéndole.

Todos se dirigieron hacia la pensión…

-Bien…yo iré a…buscar algo de comer a la cocina…-dijo Horo.

-No Usui…, debes escuchar lo que tengo que decir, es importante…-dijo Jeanne que se acomodó en el sofá.

-Está bien…-dijo Horo y se sentó junto a Pilika y a Yoh en otro sofá. Anna estaba sentada en una silla y Tamao en otra, Lyserg permanecía de pie mirando.

-¿Y que es eso tan importante que tienes que decir?-preguntó Anna fríamente.

-Veréis…-Jeanne se volvió a mirar a Yoh mientras hablaba.-Desde que Hao murió…-antes de seguir hablando fue interrumpida por Lyserg.

-¡Hao a muerto! ¡No hay más que decir! ¿Has venido a hablarnos de el? Por que si es así preferiría no estar presente…-dijo enfadado, porque el odiaba a Hao, y no quería saber nada de él aun que estuviera muerto.

-Calmante Diethel…-le dijo Jeanne.-lo que tengo que decir es importante…escúchame por favor…-Lyserg la miro con el ceño fruncido, pero al final asintió.

-Continúa…-dijo Anna.

-Que desde que Hao murió…, yo…sonará extraño pero…es como si aun sintiera su presencia…, como si aun…-decía pero Yoh la interrumpió.

-Estuviera vivo…-dijo mirándola fijamente.

-Exacto…, tengo sueños que me dicen que aun no se ha acabado todo esto…que aun hay que seguir luchando…no se…-dijo la Doncella.

-A mi me pasa lo mismo…, exactamente igual…-dijo Yoh y se levanto del sofá.-Yo creo que…Hao está vivo…

-¡¿Qué! ¡Pero es no puede ser! ¡Tu mismo le mataste! ¡Estábamos todos allí presentes cuando murió!-dijo Horo férvido.

-Eso es verdad…-dijo Pilika y se abrazo fuerte a Horo.-No puede estar vivo…, todo ha acabado, ya no hay peligro…

-No Pilika…-dijo Anna seria y también se levanto.-…Seguramente sea verdad que Hao está vivo…

-¡¡¡Eso no es posible!-gritó Lyserg.- ¡Está muerto!-los miró a todos enfadado y salió al jardín.

-Ahora vengo…-dijo Pilika en un tono suave y se separó del abrazo de Horo despacio y siguió a Lyserg. Salió al jardín y se lo encontró apoyado a un árbol.- ¿…Estás bien…?-el levantó la vista y la miró.

-¿Tú que crees…? Si lo que dicen es verdad…yo…ya no se que hacer…entiéndelo…odio a Hao…, me hizo muchísimo daño, mato a mis padres…toda mi vida he luchado para derrotarle…y cuando por fin muere y mi vida mejora…me entero de que puede que siga vivo…-dijo Lyserg y agachó la cabeza y unas lagrimas recorrieron sus mejillas. Pilika se acercó y le abrazó.

-Tranquilo…tal vez se equivoquen…

-¿Y si no es así?...te juro que no podría soportarlo…-se lamentó el chico y correspondió al abrazo.

-No lo se…, yo también estoy asustada ¿sabes,...no eres el único…-Lyserg se apartó del abrazo y la agarro suavemente de la cara con sus manos.

-No dejaría jamás que nadie te hiciera daño…y menos si es Hao…-le dijo y ella le sonrió.

-Gracias…-él la miró fijamente a los ojos y se iba acercando lentamente hasta que sus bocas quedaron unidas. La empezó a besar dulcemente. Ella se sorprendió muchísimo, no sabía como reaccionar. Lyserg bajó sus brazos y la agarró por la cintura. Ella se sonrojó muchísimo. Se separaron a escasos centímetros.

-Te quiero…-le dijo el en un tono suave y la abrazó…

CONTINUARA…