Disclaimer: Los personajes pertenecen a SM.

Capítulo 3. Primer día.

Me sonrojé acercándome y abrí los ojos más de la cuenta cuando vi que esa no era ropa sino lencería. Montones de ella. Faldas diminutas, pequeños shorts con telas vaporosas y suaves, vestidos rosas cortísimos. Mire a Jane que me sonreía como si estuviera en una tienda de golosinas.

-No voy a ponerme eso-Dije señalando.

-Ay Bella sabes que lo harás. Empieza a escoger los modelos que yo me encargo de que tengas todo después en tu casillero. Deprisa-Dijo dando una palmada. Brinqué en el sitio y luego camine cautelosamente.

-Es lencería Jane-Dije como si ella no lo supiera. Ella rodo los ojos.

-Se lo que es. Te traje a este lado del vestidor porque esta es la ropa interior más recatada que tenemos, sé que no es tu trabajo soñado Bella, pero también entiendo la necesidad. Tu cara es como la de una niña así que puedes escoger colores cremas si quieres-Dijo tratando de sonar conciliadora. Suspiré lentamente y comencé a señalarle en su mayoría los vestidos o conjuntos de falda con sostenes que tenían debajo de las copas una tela traslucida pero que algo cubría.

-Tienes buen gusto Bella. Hay chicas que prefieren verse como putas. Y esto es todo de Victoria's Secret. No entiendo como consiguen verse así-Dijo rodando los ojos. Sonreí levemente. Cuando tuve seleccionados casi 50 conjuntos Jane dijo que era suficiente por el momento, que ella se encargaría de pedir todas las variaciones en colores de cada uno para que tuviera mi guardarropa completo.

-Ven por acá, te mostrare el casillero-Dijo. Bajamos a la primera planta y entramos a una sección adornada con muchos colores. Había una hilera de casilleros de madera amplios y con una ducha junto a cada uno. Jane fue a uno del fondo.

-Este. Tienes espacio para tu ropa y para tus cosas. Esos zapatos son para los conjuntos, espero que te gusten. Esta es tu ducha. Privada. Nadie más puede entrar, solo tú. Esta es tu llave-Dijo pegándole una placa de plata al casillero que decía Bella Swan. Tomé la llave y guardamos unos de los conjuntos que habíamos bajado estos días.

-Por último...este es Demetri-Dijo cuando entramos a una oficina frente a la recepción. Había un muchacho rubio de ojos grises y piel pálida. No podía tener más de 25.

-Hola. Demetri Moseley-Dijo teniéndome la mano. La estreché con timidez.

-Dem, ella es Bella, por favor trátala bien, cuídala y llévala a su habitación-Dijo Jane en tono profesional.

-Claro Jane. Por aquí Bella-Dijo Dimitri.

-Eh.. Jane? Que hay de la ropa?-Pregunté.

-Oh lo olvidaba. Hice llevar unas pocas a la habitación, también tienes casillero allí. Con la misma llave. Suerte Bella-Dijo Jane sonriéndome. Asentí nerviosamente. Dimitri me llevó nuevamente al ascensor y subimos a la segunda planta. El pasillo estaba desierto. Me preguntaba si solo había hombres en el último piso.

-Es hora de almuerzo. Además, yo soy el que te cuidara-Dijo Dimitri viendo la incertidumbre en mi cara.

-Claro-Dije con voz ronca. Cuando llegamos a la puerta Demetri la abrió y esperó que entrara.

-Solo tienes que llamarme Bella-Dijo.

-Puedo preguntarte algo? Los clientes saben que no pueden tocar?-Pregunté.

-Yo me encargo de mencionar las reglas antes de que entren-Dijo.

Asentí con la angustia apoderándose de mí y Demetri cerró la puerta. Me estruje las manos y abrí el casillero encontrándome con un vestido verde manzana con la parte inferior vaporosa que llegaba hasta el comienzo de los muslos. El escote era en forma de corazón con un pequeño lazo blanco en el medio de los pechos. Para la parte de abajo venía con una tanga verde oscura con bordes blancos. Adorné con unas zapatillas de tacón alto verdes. Me vestí torpemente y doblé mi ropa cuidadosamente para cerrar el casillero.

La habitación era algo pequeña y tenía una mesa común de masajes. Lo único diferente era que había velas por doquier, inciensos y numerosas cremas. También había un biombo de madera en una esquina con una repisa que estaba llena de toallas. Tragué saliva y me senté en el sillón que había junto al casillero. Las manos me sudaban. Entre al pequeño baño que había en el fondo y me eché agua en la cara. Estaba realmente pálida. En una de las repisas había una pequeña pila de maquillaje. Dios, este sitio era de locos. Decidí aplicarme una sombra suave y algo de brillo en los labios. Dejé mi cabello suelto caer en ondas y rocié mi cuello con perfume. Mire la botella detenidamente y tenía una pequeña tarjeta. Alec la había enviado para mí. Me pregunte si lo hacía con todas.

Me paralicé cuando tocaron la puerta suavemente. Cerré la puerta del baño y salí encontrando a Demetri asomado.

-Tienes visitas Bella-Dijo. Asentí firmemente. Aquí iba. Un joven corpulento y de piel trigueña entró a la habitación.

-Hola. Soy Bella-Dije sin moverme. El chico me miró de pies a cabeza y sonrió nerviosamente. Parecía que era la primera vez que venía. Sentí un poco de alivio.

-Seth-Dijo torpemente. Bien, podía hacer esto fácil para los dos.

-Quieres algo de tomar Seth?-Pregunté con voz tranquilizadora.

-Oh, estoy bien gracias-Dijo.

-Bueno, porque no te metes detrás de ese biombo y te pones cómodo. Esperaré-Dije. El chico se secó las manos en los jeans y asintió metiéndose. Pude ver por los pequeños orificios como se desprendía de la ropa. Gracias a Dios eran pequeños. Luego alargó la mano y tomó una de las toallas. Escuché como respiró profundo un par de veces y casi me echo a reír. Casi. Luego salió caminando lentamente. Era realmente atractivo, tenía el abdomen marcado y los brazos definidos, me gustaba su color de piel. Sin embargo podía decir que tenía la edad de mi hermano, demasiado niño.

-Ven aquí Seth-Dije señalando la mesa de masajes.

-Puedes acostarte boca abajo, podemos empezar por tu espalda te parece?-Pregunté.

-Supongo-Dijo incómodo. Supe que no se sentía bien. Pensé rápidamente.

-Qué te parece si mejor hablamos un rato? Puedo enviar por unas bebidas-Dije poniéndole mi mano en el hombro. El asintió. Tomé el teléfono que había en una de las paredes y Jane contestó.

-Todo bien Bella?-Preguntó.

-Eh, quería saber si podías enviarme algo de tomar-Dije insegura y en voz baja.

-Claro, que quieres? Algo fuerte?-Preguntó. Pude sentir como sonreía. Rodé los ojos.

-Por favor-Dije.

-Enseguida-Contestó cortando. Miré a Seth que estaba tratando de no mirarme. Que tierno.

-Bueno Seth, cuéntame que te gusta hacer?-Pregunté sentándome junto a él y cruzando las piernas.

-Eh… juego baloncesto-Dijo en voz baja.

-Genial! Y dime estás en algún equipo profesional?-Pregunté poniéndole la mano en la pierna como si estuviera contándole algo emocionante. El brincó un poco y luego relajó sus hombros.

-No, solo en la escuela-Dijo. Mmm, tendría que sacarle las palabras? Pareció ver mi inconformidad porque agregó.

-Aunque el próximo año entraré en el equipo de la universidad-Dijo.

-Eso es súper-Dije sonriéndole. Él sonrió de vuelta y tocaron la puerta con las bebidas. Las tomé y le tendí una.

-Salud-Dije teniéndole mí copa. El la chocó con más confianza y bebió casi todo de un trago.

-Wow… tranquilo vaquero, después no recordaras la diversión-Dije quitándole el vaso. Él se sonrojó.

-Dudo que pueda olvidarme de este momento-Dijo. Awww, que ternura de chico. Le sonreí genuinamente.

-Que dices? Quieres empezar con ese masaje?-Pregunté señalando con la cabeza la mesa, yo también me sentía más relajada. Tendría que trabajar siempre con alcohol? Me reí por la idea.

-Está bien-Dijo acostándose boca abajo en la mesa. Recordé las instrucciones de Jane. Tenía que ser divertida y abierta. Hablar de lo que él quisiera y ponerle el toque de sensualidad a la situación. Bien, aquí iba. Cubrí las piernas y el trasero de Seth con una sábana por encima de la toalla. Luego le hable con la voz más sensual que pude.

-Listo Seth?-Pregunté. El me miró sonrojado y asintió. Tiré del borde visible de la toalla y la saqué de un tirón. Me reí divertida como parte del teatro. La piel de la espalda de Seth se puso de gallina. Me quedé viendo sus provocativos músculos.

-Mmm-Murmuré complacida. Luego me quedé congelada. Oh por Dios este trabajo me iba a matar. Sacudí la cabeza y tomé una de las cremas, luego puse uno de los inciensos para aligerar el ambiente. Comencé con los omoplatos acariciándolos lentamente, sentí como Seth se relajaba bajo mis manos.

-Eso se siente genial Bella-Dijo cuándo masajeaba sus pantorrillas. Sonreí con más confianza.

-Es hora de girar Seth, sostendré la sabana para que puedas darte la vuelta-Dije sonriéndole sensual. El asintió y miré a otro lado mientras él se volteaba. Cuando quedo boca arriba lo miré y nos echamos a reír. Cambié de crema a una algo fría. Friccioné las manos y las puse en su estómago. El cerró los ojos en señal de placer. Me mordí el labio. No podía creer que un chico de 19 años estuviera haciéndome sentir escalofríos.

-Te gusta?-Le pregunté en un susurro.

-Hhmn-Murmuró mientras masajeaba su cuello. Estaba detrás de él justo encima de su cara. Sus labios eran rojos y delgados. Que chico tan guapo. Juraba que era el que traía de cabeza a las chicas de su escuela. Mi cabello acariciaba sus mejillas y el me miraba de vez en cuando. Pude ver el placer y el deseo en sus ojos, pero también algo de inocencia. Así que esto era. La lencería, las velas, el incienso. La experiencia en si era única. Con razón Alec ganaba tanto dinero.

-Bella-Soltó en un susurro.

-Si? Seth?-Susurré dejándome llevar por la situación mientras acariciaba sus brazos con la crema.

-Esto… está mal?-Preguntó. Supe que se refería a lo que sentía. Podía apostar que no tenía mucha experiencia sexual, o tal vez no tenía. Eso me hizo pensar en Jake. Sería virgen todavía? Tenía que darle preservativos. Sacudí la cabeza por el rumbo de mis pensamientos y me enfoqué en el chico bajo mis brazos.

-No, esto es natural- Dije dejando que mi cabello tocara sus cejas.

-Lo disfrutas?-Pregunté mirando el bulto que había en la sabana justo en su entrepierna. Sentí mucho calor y a la vez me sonrojé.

-Mucho-Respondió.

-Entonces no hay nada malo en ello-Dije masajeando sus muslos. Miré el reloj. Habían pasado 50 minutos. Vaya, no había sido nada malo.

-Te gustaría repetirlo?-Le pregunté.

-Por supuesto-Contestó incorporándose.

-Ya sabes dónde buscarme, por ahora hemos terminado-Contesté sonriendo. Él sonrió de vuelta.

-Vale-Dijo envolviéndose la sabana y metiéndose al biombo. Lo vi cambiarse y salir. Se estrujo las manos.

-Eh…-Dijo rascándose la cabeza. Que chico tan inocente, no tenía idea de cómo había parado aquí.

-Cómo te enteraste de esto Seth?-Pregunté. Él se sonrojó.

-Mi hermano mayor-Dijo. Sonreí.

-Ya veo-Dije.

-La pasé muy bien Bella-Dijo con vergüenza.

-Yo también Seth. Vuelve cuando quieras-Dije. El asintió.

-Adiós-Dijo. Sacudí la mano y el salió con el rostro rojo. Ojala todos los hombres fuera así. Demetri se asomó.

-Todo bien?-Preguntó.

-Todo bien-Dije con más tranquilidad.

El resto del día fue muy variado. Solo tuve tres chicos más. No quería llamarlos clientes. Sonaba más a otra cosa. Fue diferente con todos, uno era muy hablador, pero no fue tan natural como con Seth, el me hacía sentir la sensualidad mientras que con ese fui un poco menos provocativa. El otro fue asqueroso, desde el minuto que entro me observó con lujuria, le tuve que advertir que no podía tocarme para evitar cualquier molestia, agradecí que la hora se pasara rápido. El último fue mucho más divertido, me contaba chistes y tenía cosquillas. Con el fui muy espontánea y me reí mucho.

-Que tal tu primer día?-Preguntó Jane.

-Bien. Solo uno algo pesado. Pero bueno, supongo que es algo normal-Dijo. Ella se encogió de hombros.

-Un poco, se consciente de que puedes pedir que te cambien el cliente si no te sientes cómoda. Lo importante es que puedas cumplir tu papel y si estas asqueada o molesta dudo que lo logres-Dijo.

-Vale, gracias por la información-Dije recogiendo mi bolso.

-Espera Bella! Tus incentivos de hoy!-Dijo tendiéndome un sobre.

-Tuve incentivos?-Pregunté sorprendida.

-Por supuesto chica, eres una morena de infarto con cara de ángel que esperabas?-Preguntó como si estuviera loca.

-No lo sé. Puedes decirme uno?-Pregunté.

-El moreno tímido de cuerpo sexy-Dijo sonriéndome. Seth. Me mordí el labio y miré dentro del sobre, fácilmente conté 400 dólares.

-Vaya-Dije sorprendida.

-Te va a ir bien aquí Bella-Dijo Jane sonriendo. Le sonreí contenta y salí en mi auto hacia la universidad. Llegué a la zona de ingreso y pité en dirección al grupo donde Jacob estaba. Lo vi hablar con una chica y recordé lo que había pensado cuando estaba con Seth. El alzó la cabeza al escuchar el claxon y luego se despidió de sus amigos.

-Quien era esa?-Pregunté cuando se subió al auto.

-Una amiga Bella-Dijo cansinamente.

-Jake no has tenido sexo aun verdad?-Pregunté a quema ropa. El me miró y se sonrojó furiosamente.

-Bella! No te voy a contestar eso!-Dijo escandalizado.

-Está bien vale! No te tienes que poner susceptible-Dije sonriendo.

-Gracias-Dijo entre dientes.

-Compraré condones para ti-Dije.

-Bella!-Se quejó dos octavas más alto.

-Qué? No voy a ser tía porque te de vergüenza comprar un preservativo Jake-Dije. El rodó los ojos.

-Solo conduce-Dijo secamente.

-Qué carácter-Dije burlándome.

-Veo que te fue bien en tu trabajo. Si ya vuelves a ser la misma fastidiosa de siempre-Dijo. Lancé la mano a ciegas para golpearlo mientras miraba la carretera. Le dí en la cara. Jah!.

-Ouch-Dijo. Estacioné en una droguería/gasolinera.

-Bella no hablaras en serio-Dijo. Apagué el auto.

-Que prefieres? Que tu hermana compre una caja de preservativos y piensen que es una zorra o que me acompañes y piensen que eres un campeón con las chicas-Dije moviendo las cejas. Hizo una mueca y se bajó del auto.

-Muy bien hermanito-Dije dándole un golpe amistoso en el hombro.

-Llénelo completo por favor-Dije dándole las llaves al hombre de la gasolina. El asintió y entré con Jacob a la droguería.

-Tiene preservativos?-Pregunté a la chica que había en el mostrador. Pude ver como miraba a Jacob significativamente. No podía negar que mi hermano era sumamente guapo.

-Eh si. De qué tipo?-Preguntó.

-Jake? Tienes algún tipo favorito?-Pregunté. Él se puso rojo de vergüenza.

-No Bella-Dijo entre dientes.

-Puedes mostrarnos los tipos que hay?-Pregunté. Estaba pasándola de lo lindo haciendo avergonzar a mi hermano.

-Mmm, si, este es con textura…-Comenzó la chica con aspecto avergonzado.

-Textura?-Interrumpí. Jacob me miró asesinamente.

-Si, tiene unas pequeñas protuberancias en toda la superficie, para dar eh.. mayor sensación de placer a ambos-Dijo la chica.

-Interesante-Dije. Por supuesto que sabía que era un condón con textura, habíamos estudiado los métodos anticonceptivos en las clases de planificación familiar. Solo quería ver la cara de Jacob.

-También hay condones saborizados, para eh… el sexo oral-Dijo la chica carraspeando.

-Hay algunos con la punta chata y otros con una pequeña punta para estimulación del punto G…-Siguió hablando.

-Jake sabes que es el punto G?-Pregunté.

-Bella, deja que la chica termine de hablar-Dijo Jacob irritado.

-Y también están por tamaños, M, L y XL-Dijo la chica señalando algunos. Miré a Jake para molestarlo.

-No Bella, no soy XL. Deja de molestar y coge los estúpidos preservativos-Murmuró enojado.

-Vale, que carácter hermanito. Llevaré una caja de condones mixta. Si, de esa que trae con y sin textura, supongo que L está bien, ya que mi hermano no quiere decirme. Le da vergüenza puedes creer-Dije a la chica. Ella se rió y miró a Jacob. Juraba que quería decirle que ensayara los condones con ella.

-Vámonos ya-Dijo Jacob agarrando la bolsa y caminando hacia la puerta.

-Gracias, adiós!-Dije sacudiendo la mano hacia la chica. Ella se echó a reír nuevamente.

-Sus llaves señorita-Dijo el hombre. Pagué por la gasolina y subí al auto.

-Vale Jake, sé que me pase. Es que fue tan divertido-Dije encendiendo el auto.

-Muy gracioso Bella-Dijo sarcásticamente.

-Oye, no te enojes conmigo. Si te sirve de algo, a esa chica no le importo que tu hermana comprara tus condones. Creo que quiere participar en tu experiencia con ellos-Dije riéndome.

-Ya. Gracias-Dijo rojo. Me reí.

-Mañana sacas un momento para que saquemos tu permiso de conducir. Tienes que levantarte temprano, estoy harta de llevarte a todos lados-Dije.

-Bella como vas a pagarlo?-Preguntó.

-Me dieron un pequeño adelanto hoy-Dije simplemente.

-Oh, que bien-Dijo. No dije nada. Aparcamos en casa de Jasper y entramos.

-Hey, miren lo que Jacob trae en la mano-Dijo Emmett estruendosamente mientras movía las cejas. Jacob intento esconderlo pero fue demasiado tarde, Alice había llegado rápidamente y se lo había arrebatado de las manos.

-Oh, nuestro pequeño Jake ya creció!-Dijo en tono maternal.

-Alice no molestes-Dijo Jake quitándole la caja. Luego Rosalie se la quitó a él.

-Talla L? Santa mierd….-Dijo sorprendida.

-Jake! No sabía que la tenías tan…-Gracias a Dios Jasper no la dejó seguir.

-Rosalie! Déjalo en paz!-Dijo. Ella se encogió de hombros con suficiencia.

-Avísame si quieres tener una experiencia en las grandes ligas Jake-Dijo guiñándole un ojo. Jacob se puso rojo y tragó saliva. Emmett se soltó a reír estruendosamente.

-Lo pusiste nervioso Rosie-Dijo abrazándola por la cintura.

-Por supuesto que lo puse nervioso. Él sabe que hablo en serio-Dijo mirándolo provocativamente. Personalmente sabía que hacia eso en un chico de 19 años así que intervine.

-Ya déjalo Rose-Dije sentándome. Jake recuperó su caja de condones y se metió a la habitación.

-Que tal el primer día Bella?-Pregunto Alice.

-Muy bien Alice. Es un buen trabajo-Dije tranquila. Jasper me miraba fijamente. Agradecí que tocaran el timbre.

-Yo abro-Dije aprovechando para escabullirme.

-Oh. Hola Edward-Saludé haciéndome a un lado y evitando mirarlo para que Alice y Rose no vieran "Sexo Con los Ojos" donde no lo había.

-Buenos noches Bella. Hola chicos-Dijo entrando y saludando a los demás.

-Que hay Ed?-Saludaron.

-Todo bien-Dijo sentándose junto a Alice.

-Voy a ver si Jacob quiere comer algo-Dije yendo hacia la habitación. Abrí la puerta y Jacob estaba acostado con la caja de condones en el estómago. Me eche a reír.

-Siento lo de allá fuera-Dije.

-Tus amigos son geniales-Dijo sarcásticamente.

-Oh vamos Jake. Yo creo que Rose hablaba en serio-Dije moviendo las cejas. El rodó los ojos.

-Si claro Bells-Dijo.

-Porque estas tan desanimado? Pasó algo en la universidad?-Pregunté.

-No, es solo que bueno… no podré participar en toda la temporada-Dijo. Fruncí el ceño.

-Qué? Porque? No se supone que el Quarterback es el más importante?-Pregunté.

-Sí. Para eso son los suplentes Bells. Tendremos un juego en DC y no tenemos dinero para que yo vaya-Dijo.

-Jake, te dije que dejaras de preocuparte por el dinero. Preocúpate por entrenar y estudiar esta bien?-Dije pegándole en el hombro.

-Bien. No tienes que golpearme-Dijo.

-Parece que es la única forma de que entiendas. Avísame cuando tengas que entregar el dinero-Dije.

-Vale. También tienes que firmar mi autorización, supongo que tú eres el adulto responsable ahora-Dijo haciendo una mueca.

-Jah! Bella tiene el poder-Dije con suficiencia.

-Lo que sea Bella-Dijo poniendo la caja de condones en el nochero.

-Y Jake, no tienes que decirme nada de tu vida sexual si no quieres, pero por favor se responsable quieres?-Dije señalando los preservativos.

-Bella, tuve la estúpida charla con papá desde que entré en la universidad. Deja de darme lata con eso, es privado, y no te voy a decir si ya tuve sexo-Dijo cruzándose de brazos. Demonios.

-Bien. Lo dejaré, por ahora. Quieres comer algo?-Pregunté.

-Comí en la universidad. Gracias Bells, voy a dormir temprano. No podré madrugar si me acuesto tarde-Dijo.

-Vale. Descansa hermanito-Dije soplándole un beso. Cerré la puerta detrás de mí y encontré los chicos en la cocina.

-Qué pasa?-Pregunté.

-Estamos haciendo pasta-Dijo Alice saltando. Está claro que "estamos" no la incluía a ella porque no la veía "haciendo" pasta.

-Genial-Dije acercándome.

-Quieres ayudarme Bella? Estoy haciendo la napolitana-Dijo Edward. Sentí mis mejillas arder y escuché los murmullos emocionados de Alice y Rose. Que imprudentes.

-Claro-Dije acercándome.

-Jacob comerá Bells?-Preguntó Jasper picando unos tomates rojos.

-No, está cansado-Dije tomando los tomates y metiéndolos en la licuadora. Edward pico finamente un poco de espinaca y las echó en la licuadora. Estaba actuando extraña con Edward y no tenía ninguna razón para ello, le eché la culpa a Alice y Rosalie por meterme ideas en la cabeza. Cada vez que nuestros brazos se rozaban sentía un cosquilleo en mi estómago. No podía pensar de esa forma justo ahora, no creía que pudiera conservar el secreto de mi trabajo con alguien que se interesara en mí de esa manera. Y seguramente no le gustaría.

-Huele delicioso-Dijo Rosalie cuando sacamos la pasta de tomate de la licuadora y la pusimos en una olla con un poco de agua para que adquiriera consistencia. Emmett comenzó a servir las pastas en los platos.

-Emmett estar sirviendo como si no hubiéramos comido en semanas-Dije.

-Pero Bella, podría comerme un hipopótamo-Se quejó.

-Cómelo tu solo Emm. Saca un poco -Dije negando con la cabeza.

-Creo que esto ya está-Dijo Edward. Eché un vistazo y asentí sin mirarlo. Tomé la olla con un guante de cocina y vertí el contenido sobre los platos.

-Yum-Dijo Alice asomándose.

-Te quedo muy bien Al-Dije riéndome. Emmett soltó una carcajada.

-Gracias Bells-Dijo Alice sacándome la lengua. Llevamos los platos al comedor y Edward sirvió vino tinto en las copas. Llevé la copa a mis labios y saboree. Que delicia.

-Mmm-Murmuré poniendo la copa en la mesa.

-Está delicioso-Dijo Edward a mi lado. Tenía la boca llena así que me llevé la mano a los labios y asentí tratando de sonreírle con los ojos.

-Entonces Bells. Que tal el primer día?-Preguntó Jasper sabiendo que no podía eludirlo. Mierda.

-Oh. Jazz, genial. Hice unos cuantos masajes-Dije dándole un largo trago a la copa de vino.

-Masajes? Bella! Estas en un spa?-Preguntó Alice dando salticos en el asiento. Negué con la cabeza y carraspee.

-No Al, es un centro de terapia física, ya sabes en su mayoría van deportistas y eso-Dije tratando de quitarle importancia.

-Suena a que tienes buena vista Bella-Dijo Rose sonriendo. El abdomen marcado de Seth me vino a la cabeza y me sonroje visiblemente.

-Creo que eso es un si-Dijo Emmett riéndose.

-Y que tal es la paga?-Preguntó Jasper. Dios! Porque demonios tenías que hacer a Jasper tan perceptivo!

-Supongo que buena. Creo que el fin de semana podré rentar un sitio-Dije asintiendo.

-Tan rápido?-Preguntó sorprendido.

-Bueno, es que tienen buenos clientes-Dije encogiéndome de hombros.

-Suena bien Bella-Dijo Edward. Seguramente quería preguntarme porque estaba haciendo masajes en lugar de operar. O tal vez Jasper ya le había contado.

-Tal vez Bella puede darnos masajes gratis Jazz-Dijo Emmett dándole un codazo a Jasper. Si solo supieran.

-Ni se te ocurra Emmett. Es asqueroso pensar en toquetearlos a ustedes-Dije tratando de hacer que se olvidaran del tema.

-Oye!-Dijo Emmett ofendido.

-Te aseguro que soy mucho más pulcro que esos deportistas que van Bells-Dijo Jasper.

-Lo sé Jazz. Es solo que a ellos no los conozco. Es un poco perturbante ya que bien podrían ser mis hermanos y darle un masaje a Jacob después de que entrene es…-Dije estremeciéndome sin terminar.

-Bella tiene razón. Emmett huele a chucho cuando llega del gimnasio-Dijo Rosalie arrugando la nariz. Me eché a reír. Gracias Rose! Grité en mi mente cuando los chicos comenzaron a discutir sus olores.

Estaba en la cocina guardando los platos cuando Edward se me acercó.

-Necesitas ayuda?-Preguntó.

Xxxxxxxxxxxxxx

Que onda? Que les pareció el primer dia de Bella? Adoré a Seth ustedes no? Y se acerca un momento Edward-Bella! Curiosas? Dejenme saber!