Disclaimer: Los personajes de CCS no me pertenecen, le pertenecen a las magnificas CLAMP, pero la historia es enteramente mía. Hago esto sin fines de lucro y con el afán de divertirme escribiendo.

Sin más que decir les dejo el tercer capi, espero lo disfruten


Capítulo 3:

¿Coincidencias del destino?

Pov Shaoran

Desperté esa mañana enredado entre las sábanas blancas y el edredón color verde que cubrían mi cama, tenía la sensación extraña de que algo había sucedido y cuando recupere consciencia total, recordé el sueño tan extraño que tuve anoche.

-"Pero qué diablos, ¿cómo puedo soñar con alguien que ni conozco?, ¿quién será esa chica? ¿La conoceré de algún lugar?- estaba ensimismado recordando la sensación agradable que había dejado aquella chica de ojos esmeraldas, cabello castaño y físico envidiable, con la que había soñado. –"En verdad que se veía de ensueño en aquel vestido verde… verde esmeralda… como sus ojos"- ¿porqué me estoy sonrojando? Fue lo que hizo que me parara de mi extraordinariamente cómoda cama.

Increíblemente había reconocido a una persona del sueño, o más bien el nombre pero era parte de un pasado que le era difícil recordar con toda claridad. Así que descarte la posibilidad.

Pase mi mano por mi despeinado cabello, siempre es lo mismo, por más que trato de acomodarlo parece que solo termino despeinándolo más. Me desperecé y tome rumbo hacia el baño para tomar una ducha caliente y empezar con el día.

-"Es gracioso que hasta en sueños tenga que recordarme a mí mismo que no soy libre de hacer lo que me plazca, tengo que recordar mis obligaciones como un Li, aunque mis padres no tengan una empresa de organización de eventos, creo que sería muy divertido, aunque si tengo que empezar a participar más en las juntas de accionistas de la revista"- las gotas caían sobre el bien formado torso color canela del prestigiado empresario de 26 años Shaoran Li.

Estaba tranquilamente disfrutando de mi baño cuando escucho la puerta de mi baño abrirse con sigilo y una voz chillona y gritona me saco del trance que provocaba el agua.

-Xiao Lang Li! Te acabaras toda el agua caliente! Sal de inmediato- gritaba mi pesada prima Meiling Li quien había decidido tomar un descanso de Hong Kong, de donde éramos originarios, y pasar unas lindas vacaciones en mi departamento, claro todo esto sin haberlo consultado conmigo primero.

-¿¡Qué te sucede! ¿cómo se te ocurre entrar así a mi baño mientras estoy ocupado?- grite exasperado, ¿es que no conocía lo que era privacidad?.

-Xiao Lang no me grites, entiendo que seas un gruñón sin remedio, pero no lo hagas, yo solo quiero tener agua caliente para poder bañarme- era el mismo tono de voz de una niña berrinchuda, pude imaginarme a la perfección el gran puchero que su cara marcaba.

Siempre había sido así, desde pequeños, Meiling es el tipo de mujer que no se detiene ante nada hasta conseguir lo que se propone, que generalmente era sacarme de mis casillas, ella decidía a diestra y siniestra, es una persona totalmente libre de complejos, muy competitiva, muchas veces impulsiva, pero lo que más me gustaba de su personalidad es que ella es franca, derecha, no tiene miedo a decir las cosas como las piensa, totalmente honesta, por lo mismo la sutileza y la discreción no son su fuerte.

Aunque muchas veces puede volverme loco, es a quien más confianza le tengo, ha sido mi amiga y confidente en muchas travesuras y ha vivido junto conmigo el yugo de nacer bajo el bendito apellido que compartimos. Puede ser pesada, escandalosa, fastidiosa y muchas veces melosa y encimosa, pero es mi prima y la quiero mucho de verdad, no obstante no se lo hago saber constantemente.

-¡No te gritaría si no interrumpieras momentos íntimos como es el baño!, haz favor de salir ¿quieres? Ya termine así que vete a dar tu bendito baño- use un tono seco que sabía le sacaría canas verdes.

-Ay ¿porqué siempre tienes que ser tan enojón?, está bien Xiao Lang me voy, ah una cosa más… Wei ya te espera con el desayuno, dice que las sábanas se te pegaron- y salió corriendo antes de que pudiera decir algo en mi defensa.

Salí de la ducha y me cambie rápidamente, vestía un traje negro con camisa blanca y una corbata verde, a estas alturas deben adivinar que es mi color predilecto, tenía reunión con mi madre así que me era imperativo apurarme si es que no quería llegar tarde con ella.

Tome el portafolio con todo lo necesario y salí de la habitación para desayunar lo que Wei, el anciano sirviente de mi familia quien había sido mi mentor y amigo durante los años de mi juventud y quien había decidido quedarse conmigo, me había preparado.

-Buenos días amo - dijo Wei con una sonrisa en su rostro.

-Buenos días Wei, te he pedido, desde pequeño, que no me llames amo por favor- fue mi saludo – te reitero que quiero que me llames por mi nombre- esta vez dulcifique un poco mi tono.

-Esta bien joven Shaoran-

No es que fuese un inútil o que no pudiera hacer las cosas yo mismo, pero él insistió en que necesitaba algo de compañía, que se quedaría a mi lado y que así lo había dispuesto la máxima autoridad en mi familia, Ieran Li, mi madre.

Me despedí de Wei y baje el ascensor, subí a mi auto convertible para dar marcha hacía la mansión que tenía mi madre en Japón, teniendo suerte no encontré tráfico y llegue puntual a la cita, no tenía mucha idea de lo que mi madre tuviera que hablar conmigo, pero seguramente era una incansable plática sobre lo que significa ser un Li, las responsabilidades que tengo que acatar, la importancia del respeto y el renombre que un gran hombre, como lo fue mi padre, Hien Li, había dejado como herencia para mí y que tendría que hacerme cargo de los asuntos como así se hubiese dispuesto desde mi nacimiento. No es que no lo hiciera ya, pero aún no llevaba el control completo, mi madre seguía al frente y yo era su mano derecha hasta que estuviera plenamente convencida de mi habilidad de liderazgo y solución de problemas para consolidarme como el jefe de todas las empresas Li. Mientras ella radicaba en Hong Kong yo manejaba todo desde Japón.

Tantas expectativas, tantas obligaciones, y sin embargo, desde que tengo memoria, todo cuanto hice fue prepararme para asumir este cargo, este rol que se me imputaba sin tener la más mínima consideración por lo que pudiera sentir o querer yo. No puedo quejarme de mi educación, siempre fue de la mejor y más alta calidad, las mejores escuelas, los mejores tutores pero aún así mi infancia fue fría y carente de calidez… no porque mi madre no me quisiera o mi padre en su defecto o mis locas hermanas, pero a la corta edad de siete años tuvimos que decir adiós a mi padre ya que lo perdimos en un accidente automovilístico. Mi madre, entonces, asumió su posición dentro de las empresas y quiso que yo me preparará lo mejor posible para seguirle los pasos a mi difunto padre, por lo mismo, ella se volvió distante y poco afectiva; recuerdo que viví enfurecido, por mucho tiempo, con ella porque no cabía dentro de mí que no me abrazara o que no me mirara, que no mostrara siquiera un dejo de aprecio para su propio hijo pero tiempo después me confesó, claro por insistencia de mi prima y Wei, que lo hacía para enseñarme una lección de fortaleza y porque yo era la viva imagen de mi padre a su edad, cuando maduré un poco más pude entenderlo, sin embargo, no dejaba de doler, aún ahora que soy adulto, sigo alejado un poco de la familia y de sus exigencias; exigencias que me corresponden por ser el único hijo barón.

Camine por los salones vacíos de aquella gran mansión dirigiendo mis pasos hacia el despacho de mi madre, seguía ensimismado en los recuerdos por lo que no note que ya estaba en la puerta hasta que esta se abrió del otro lado dejando ver una figura imponente, una mujer de años que aun parecía imperturbada por el tiempo, de largo cabello negro y facciones recias aunque un poco cansadas.

-Hijo, has llegado a tiempo, pasa tenemos que hablar- dijo a modo de saludo.

-Madre, que gusto verla tan entera, disculpe la distracción- ¿qué clase de saludo había sido aquel? Pero ¿cómo tratar a una persona que es inmune a los sentimientos?.

Ella avanzó hacia el silla que tenía detrás de la gran mesa que estaba abarrotado de papeles, yo me senté en una de las sillas que quedaban de espaldas a la puerta.

-Bien, como sabes, mi visita aquí es rápida, he recibido tu reporte mensual y estoy satisfecha con los resultados y el manejo de todo, sin embargo, no veo tu participación activa en la junta de accionistas que corresponde a la revista de Tokio, entiendo tu falta de interés por el mundo de la moda, pero es algo con lo que tenemos que lidiar- hablaba con un temple de acero, no era mi madre en ese momento era la dueña y señora de aquel imperio y entendía a la perfección porque había dejado rezagado lo concerniente a la revista.

-Entiendo, inclusive había pensado empezar mi participación activa de inmediato- quien viera esa platica pensaría en la reunión de negocios que se celebra entre jefe y asistente no que esa mujer era mi madre y yo su hijo.

-Es grato saber que estás empezando a fungir como el gran líder que desee que fueras- una leve sonrisa asomo en la comisura de sus labios – pero necesitamos determinar la relevancia de esta sección de la empresa para nosotros, si ni siquiera tus hermanas Shiefa y Fuutie, quienes están dentro del gremio, quieren dirigir esa sección, debemos pensar si vender al mejor postor es lo más conveniente – salió de su boca sin más.

-Considero que debería encargarme de las cosas, dedicarle más tiempo y dentro de unos 6 meses presentarle mis reportes y los posibles compradores en caso de que decidamos venderla, tendríamos que pensar las cosas y como manejar la junta de accionistas, aunque sea accionista mayoritario y usted madre, la dueña seguimos teniendo que tratar con estas personas, pensar en comprar sus acciones o discutir las posibilidades que se tienen- dije con determinación, algo me decía que tenía que cerciorarme que la revista no era relevante, una sensación en la boca de mi estomago me impulsaba a darle más importancia.

-Me agrada tu disposición hijo, entonces, tu prioridad se centrará en la revista por los próximos 6 meses, lo demás lo dejaremos bajo mi observación o alguien a quien consideres digno de confianza- su voz denotaba orgullo, o eso me pareció a mi, como dije anteriormente, no es que no me quiera, es que es una persona fría y no sabe lidiar con los sentimientos, cosa que heredé.

Dando por terminado nuestra conversación, quedando acordado que a partir de esa misma semana trabajaría principalmente en la revista, en qué cosas había que salvar y de cuáles otras podíamos prescindir, qué era lo que más nos convendría y demás… 6 meses, tenía 6 meses de libertad porque no sería molestado por mi madre o sus decisiones, ahora me tocaba demostrarle mi capacidad de asesoramiento para con este asuntito. Bueno no era una libertad completa, pero si era un poco de aire nuevo, dudaba que mi madre dejara todo a mi cargo como había dicho, pero por lo menos dejaría que jugara mis cartas como mejor sabía… era una de sus tantas pruebas.

Regrese a la oficina, después de mi "agradable" conversación con mi madre. Mi secretaria, una joven de 20 años a la cuál ayudaba con el trabajo porque necesitaba el dinero para pagar sus estudios llamada Akashi Kimura, me recibió con todos los pendientes y mensajes de ese día. Akashi era una joven eficiente y muy correcta, no tenía ese enamoramiento absurdo que despertaba en todas las mujeres que habían en el edificio y no es que lo diga por ser prepotente o engreído sino que las proposiciones que hacían, eran al principio sutiles y ahora totalmente descaradas además de constantes.

-Señorita Kimura, podría traerme un poco de café y llamar al señor Yue para que venga- le dedique una sonrisa fugaz, era bueno poder contar con una mujer que no se desmayara cada vez que yo hacía eso, era, en mi opinión, una jovencita muy madura para su edad, centrada y para nada quitaba su objetivo de terminar sus estudios, por eso me agradaba y decidí ayudarla.

-Si señor, enseguida- devolvió la sonrisa y salio de mi oficina a su escritorio.

-Veo que nos levantamos con el pie izquierdo- la voz de Yue, mi asistente y la persona en quien confiaba para los negocios debido a su compromiso y alto desempeño, retumbo en mis oídos.

-¿Sarcasmo es lo que escucho de ti?- pregunte desenfadado – No creo haberlo escuchado antes, es… diferente – le indiqué que tomara asiento en una de las sillas vacías enfrente de mi escritorio – ¿gustas algo de tomar?- camine hacia el carro de bebidas que tenía en la oficina como parte de la decoración.

-No, gracias, dígame señor ¿qué puedo hacer por usted?- eso es algo que me agradaba de este sujeto, siempre directo, sin adivinanzas y conciso. Es del tipo de personas con las que siempre me he rodeado pero él era diferente porque no demostraba dobles intenciones, no era codicioso como casi todos en el gremio.

-Bien, durante estos 6 meses necesitaré que te hagas cargo de los proyectos que teníamos pensado hasta el momento, trabajaras en conjunto con mi madre, informándole mensualmente del manejo y cumplimiento de estos proyectos, además podrás contar con mi apoyo pero este será mínimo – solté sin más.

-Señor! Agradezco la oportunidad que me brinda, y le aseguro que todo saldrá de maravilla, incluso para su propio descanso dentro de los informes a su madre haré una copia para usted- su tono de voz no vario en lo absoluto aunque sabía que esto lo había alegrado, explíquenme si esto no es eficiencia, Yue tenía toda mi confianza ya que él había sido parte de las juntas de planeación y desarrollo de cada uno de los proyectos a realizar, sabía qué se debía hacer y cómo hacerlo, además de que mi madre se encargaría de ponerlo a prueba como a todos nosotros, no me cabe la menor duda que él podrá salir victorioso de cada obstáculo, de no ser así no lo habría elegido.

-Podría preguntar a ¿qué se debe esto?- siguiendo con la conversación.

-Pues que hay un proyecto en especial que necesita mi entera dedicación, quisiera que ustedes fueran parte del equipo pero los necesito aquí y listos- cuando dije ustedes me refería a mis colaboradores importantes, Yue, Akashi, pero tenía que ver cómo se manejaban las cosas en la revista y el personal ya estaba impuesto – Estaré todo el tiempo aquí en Japón pero confío en que no me necesitarás- estire la mano en señal de acuerdo con mi asistente, éste la estiro para estrechar mi mano y así sellamos lo pactado. – En unas horas paso a retirarme para comenzar en este proyecto Yue, cualquier cosa que quieras discutir es ahora –

-Señor tenemos todo listo y organizado, en cuanto a los detalles no se preocupe tengo todo bajo control, en la semana me comunicaré con su madre y le explicaré la forma de trabajo – mirándome con determinación.

-Buena suerte – dije a modo de despido para salir de la oficina y llegar a la revista, este sería un día largo.


Los lindos coments de la autora jejeje

N/A: ¿qué les pareció? Por fin sale Shaoran jejejeje aunque salió en el sueño pero este cap es totalmente dedicado para él.

¿qué pasará con lo que él soñó? ¿No era acaso lo mismo que había soñado alguien más? ¿se conocerán en el próximo capitulo?

Espero que les este gustando y que dejen muchos reviews! Ya saben que son bien recibidas todo tipo de criticas y para aquellas personas que me habían pedido un fic más grande pues aquí esta jejejeje.

De nueva cuenta quiero agradecer por sus reviews a:

Sunako-Koike

Freya-x

Princessmalfoy10

Endri-chan

Chocofresas

y también a todas las personas que han agregado el fic en alert y en sus favs jejejeje

nos vemos la próxima :)